Toca hacer balance… Y comenzar un 2016 que merecerá la pena

Llega la Navidad y es momento de hacer balance del año. En estos últimos 12 meses, Global Campus ha trabajado con ilusión en este proyecto en el que tanto creemos. Hemos contado con la colaboración de todo el claustro docente, departamentos académicos, Sistemas, Secretaría de Cursos, Biblioteca, E-Learning Media… y muchos más. Gracias a todos ellos, hemos crecido y lo seguiremos haciendo. Gracias

Mucho trabajo a las espaldas y mucho más por delante; nuevos retos y toda la ilusión entorno a un secreto y con un objetivo.
¿El secreto? Un magnífico equipo basado en el trabajo y aprendizaje colaborativo, en la capacidad de superación y en las ganas de hacerlo cada día un poquito mejor.
¿El objetivo? Hacer que nuestros alumnos sientan este proyecto como propio, porque por ellos tiene sentido, y ofrecerles una experiencia formativa que les permita crecer en lo profesional y en lo personal.

2016 viene lleno de desafíos, de oportunidades de equivocarnos para seguir aprendiendo, de oportunidades de acertar para seguir creciendo. Para este año nuevo, contamos con cada un@ de vosotr@s, porque si algo tiene claro Global Campus es que la unión, hace la fuerza.

Ya sabéis… #MereceLaPena

¡Feliz Navidad!

Global Campus Nebrija

A falta de bibliotecas para estudiar el fin de semana en Madrid…

Si trabajas y dedicas parte de tu tiempo libre a estudiar pero eres de los que no se concentra en casa, ya sea por la familia, los vecinos, el del gas, el afilador, etc. sigue leyendo… Encontrarás experiencias propias de cafeterías donde estudiar los fines de semana es posible.

Mi amiga y compañera de clase y yo vivimos en el extrarradio de Madrid y necesitábamos un espacio para poder estudiar y hablar (preguntar y resolver dudas) sin molestar a los demás. Todos los años compruebo si las bibliotecas se mantienen abiertas fuera de la época de exámenes, pero todos los años encuentro lo mismo: abren los fines de semana (entendiendo fin de semana de estudio, sábado y domingo completo) que hay exámenes, una vez pasan los exámenes, olvídate.

Y así, busqué en San Google: “estudiar los fines de semana en Madrid” y encontré este post, del que quiero sacar más detalle ya que visitamos casi todos los sitios recomendados.

Depende del tipo de concentración de cada uno, de lo que está estudiando, del espacio que necesita, la hora a la que vas, etc. Considerando estos factores, aquí os dejo algunas pistas según el orden en el que visitamos las cafeterías:

Librería Ocho y medio, muy cerca de Plaza de España

Si vas pronto (normalmente nosotras llegábamos sobre las 16:30- 17:00h.), encuentras sitio sin problemas. El sitio es bastante tranquilo, las mesas amplias (detalle a tener en cuenta si llevas apuntes, libros, hojas en sucio, etc.) y claro, la merienda, también cuenta: tarta de zanahoria, zumo de naranja, café… ¡Delicioso! Es de nuestros sitios favoritos.

La Bicicleta cycling café & workplace, cerca de Tribunal

Ya el entorno es un poco ruidoso, y aunque llegamos pronto, casi ya no había sitio para sentarnos, y nos tocó una mini mesa (recordad que nosotras vamos cargadas de libros, papeles, hojas…). Ya el mismo nombre te hace sospechar que quizás es mejor sitio para trabajar que para estudiar, y la verdad, nos quedamos con esa sensación; si tienes que trabajar con el portátil y no necesitas de mucha concentración, te va a gustar.

La Fugitiva, cerca de Antón Martín

El ambiente es el perfecto para estudiar, nada de ruido, sólo un pega (para nosotras claro) las mesas, son minúsculas. Si quieres leer o escribir en tu portátil (pequeño) y necesitas concentrarte, éste es tu sitio.

La Infinito, cerca de Antón Martín

La misma tarde que estuvimos en la Fugitiva, fuimos a esta cafetería que estaba muy cerca. Nada más entrar, ves mesas repletas de apuntes y gente estudiando. Como ya eran pasadas las 17:30h. encontramos un sitio de casualidad en la planta de abajo (donde tienen un mini escenario). Aquí estuvimos muy a gusto sin problemas de espacio ni ruido. Rematamos la tarde de estudio con unas tartas de zanahorias exquisitas.

Por último, Swinton & Grant cerca de Embajadores

También es uno de nuestros sitios favoritos. Mesas amplias, casi sin ruido (también influye la gente que vaya ese día). Pudimos estudiar perfectamente toda la tarde, y claro, rematar con una merienda de las nuestras: tarta de chocolate y zanahoria.

No fuimos a todos los sitios recomendados en el post mencionado, ya fuera por la distancia, o porque estuviera cerrado. Espero que haya más sitios y si alguien los conoce, que los comparta por favor, ya que cada vez somos más los que sólo podemos estudiar los fines de semana fuera de casa.

 

Paloma de Cruz

Estudiante de lengua y cultura coreana y gestora de Global Campus Nebrija

Disfrutando de la docencia online… ¿Quién me lo iba a decir?

DUELE: Cuando me propusieron ser profesora de un programa online entré en pánico supino. Yo que era más analógica que digital, yo que era amante de la presencialidad más presencial, a mí que me encanta ver las caras, las miradas, las sonrisas de los alumnos… Pues ahí estaba yo, diciendo que sí, tirándome de cabeza a la piscina. De pronto me vi (como diría Sabina) teniéndome que enfrentar a un nuevo rol totalmente desconocido. Y, además, como tengo la mala costumbre de creer en todo lo que hago, porque si no no funciona, pues tuve que buscar mi camino y sí, duele. Me convertí en una “mujer al borde de un ataque de nervios” y la camisa de fuerza la tenía siempre a mano, por si acaso…

Y ahora viene la segunda parte: MERECE LA PENA. Pues sí, también. He descubierto otra manera de relacionarme con mis alumnos, otra forma de despertar la curiosidad y potenciar talentos. He de confesar que todo esto me ha sorprendido, ¡y mucho! Me encanta sentirme como una locutora de radio, animando a sus oyentes a compartir sus experiencias, sus vivencias, sus opiniones, sus descubrimientos y sus aprendizajes (pero, sobre todo, sus desaprendizajes, que son mucho más interesantes). También he notado un cambio sustancial en el mundo de los foros: al principio, por ejemplo, me costaba mucho trabajo abrirlos, pensar en temas que diesen juego, y ahora soy adicta a la “creación de secuencias”, estoy todo el tiempo maquinando qué nuevo foro me voy a inventar, tengo un vicio… ¿Quién me lo iba a decir a mí?

 

Sara Alonso

Profesora del Máster Universitario en Formación del Profesorado de ESO y Bachillerato, FP y Enseñanza de idiomas

No hay atajos hacia la cumbre

Cuando me decidí a estudiar un máster semipresencial, sabía que me estaba complicando la vida. Era un esfuerzo añadido a todo lo que entonces tenía entre manos pero, claro, fue inevitable: me gusta el monte.

Siempre que dudo ante algo, recuerdo y comparo como me siento cuando estoy allí. Etapa tras etapa, esfuerzo, más esfuerzo, dolor… de todo.

Siempre que estoy cerca del final, vuelven a surgir cientos de excusas para bajar y una sola para seguir subiendo. Es el afán de superación lo que me motiva a seguir, a perfeccionarme a mí mismo, en lo humano y en lo profesional. Es lo que me ayuda a vencer los obstáculos y dificultades que se presentan. Es lo que desarrolla mi capacidad de hacer los esfuerzos necesarios para lograr cada objetivo que me propongo porque al cabo de los años he aprendido que si cuesta, merece la pena. Por eso siempre después de dudar, sigo.

Nunca hay atajos a la cumbre. Eso sí, duele, pero merece la pena.

Por eso estudié un programa semipresencial en la Nebrija.

También debía subir esa montaña paso a paso, por mí mismo. Salí de mi zona de confort, en la que domino mis conocimientos, mis habilidades, mis actitudes y mis comportamientos para instalarme por un tiempo en la zona de aprendizaje, con el objetivo de observar, enriquecerme y formarme.

Como en el monte, también aquí, tuve que ser perseverante y positivo. Tuve que tener paciencia y sobre todo constancia en la preparación y confianza plena en que iba a lograr el objetivo.

Una vez más, con el máster redescubrí que los límites nos los ponemos nosotros mismos, que los obstáculos se superan cuando de verdad lo queremos conseguir.

John Lubbock decía que nunca había que medir la altura de una montaña hasta que no se llegara a la cumbre porque entonces se comprueba que no era tan alta como pensabas…

Lo comprobé, llegué a la cumbre.

Disfruté con el esfuerzo, aprendí, me superé y acabé el máster.

Javier Arrieta

Javier Arrieta

Montañero

Alumno del Máster en Creación y Dirección de Empresas (2013-14)