El reto de conjugar factor tecnológico, factor humano, tradición y modernidad

Es un privilegio y un enorme desafío presenciar y participar en el proceso por el cual el mundo ha cambiado en las últimas décadas. Casi todo lo que se pensaba y se hacía anteriormente ha pasado por un proceso de reevaluación después del cual casi nada ha permanecido igual. La educación no ha estado exenta de esos cambios y muchos de nosotros, educadores, hemos tenido que dar un salto de la tiza al ratón en poco más de una docena de años. Algunos nos encontramos en medio del fuego cruzado, teniendo que elegir un bando sin saber ni dónde estamos nosotros mismos.

Si en la educación escolar, dentro de las posibilidades que permiten los cambios de ley y los magros presupuestos, el docente se ha ido adaptando a las necesidades de los nuevos tiempos, en la educación universitaria eso poco se ha discutido. Muchas escuelas, incluso, utilizan las nuevas tecnologías como bandera para atraer a padres ávidos por insertar a sus hijos en un mundo posmoderno. En las universidades, por otro lado, se van multiplicando los cursos que cuentan con las nuevas tecnologías como plataformas para impartir conocimiento, respondiendo a nuevas demandas que solamente ahora se han hecho factibles – gracias a los avances propiciados por las facilidades de intercambio de información. La gran cuestión en todo ese proceso es cómo preparar al profesional docente para ese nuevo contexto.

¡Ojo! No hay que temer al cambio. No hay que mirar con suspicacia a las tabletas, ordenadores o pizarras digitales. Estos son instrumentos – iguales que lo eran las antiguas pizarras, la tiza, el lápiz o el bolígrafo. Lo importante es que hay que atender a los desafíos que, a pesar de todos los cambios, siguen siendo básicamente los mismos. En la educación como un todo seguimos zozobrando delante del reto de dotar a los alumnos de herramientas para que puedan, de manera autónoma, buscar y profundizar los conocimientos necesarios para afrontar el mundo de hoy. Y esas herramientas tienen que cubrir un espectro que vaya mucho más allá de los instrumentos tecnológicos tan de moda en la actualidad. Es imprescindible revalorar el factor humano.

¿Estamos de verdad preparados para incorporar estos nuevos saberes a nuestras prácticas? ¿Es necesario abdicar de la tradición para alistarse en el mundo moderno? Yo creo fervorosamente que no. No podemos abandonar las lecciones de educadores como Paulo Freire. Los nuevos educadores (formados a la merced de las urgencias de los avances tecnológicos) siguen necesitando este soporte teórico, porque las necesidades de los agentes del proceso educativo, o sea, los alumnos y los docentes, siguen siendo las mismas.

De ese modo, aunque el objetivo esencial de la enseñanza no cambia con relación a las metas establecidas por las leyes educativas para las fases de escolarización anteriores (al fin y al cabo, se sigue teniendo que cubrir cierto contenido en un periodo de tiempo dado), la cuestión metodológica todavía queda por abordarse. Es difícil encontrar una praxis que responda a las necesidades de cada contexto y que pueda aliar tradición y modernidad. Además, hay que añadir el problema de que la enseñanza a nivel superior (por menos en términos de producción académica) no recibe la misma atención. Gran parte de los esfuerzos están volcados hacia la educación escolar. La solución pasa por buscar planteamientos teóricos y, consecuentemente, ofrecer una formación a los docentes que enseñen en la universidad. Y no hablo de nada que demande un esfuerzo adicional, sino de la vieja y conocida formación didáctica, adaptada a las nuevas demandas.

Felizmente, poco a poco se empieza a notar interés por parte de investigadores en relación a este problema. Cambours de Donini, por ejemplo, reflexiona sobre este los retos de la enseñanza universitaria y afirma:

“El problema que planteamos no es nuevo. La pedagogía no es, ni ha sido, una preocupación central en la universidad. No lo fue en ” la universidad tradicional” de corte “academicista” que sostenía el mito de que quien conocía su disciplina o era capaz de generar conocimientos en un campo específico del saber era “automáticamente” capaz de transmitirlos y de crear las condiciones necesarias para producir aprendizajes significativos y duraderos en los alumnos; tampoco lo fue en la “universidad gerencial”, que surge en el contexto neoliberal con su énfasis en la evaluación y la acreditación burocrática de productos verificables de baja densidad académica”.

Estoy de acuerdo en que las universidades necesitan replantear su modelo. Las agencias responsables del control de calidad en la educación universitaria, y las mismas universidades, se plantean exigencias pedagógicas para un personal docente que, con raras excepciones, no ha tenido la posibilidad previa de adquirir conocimientos didácticos. Evidentemente, esa postura contradictoria sólo sirve para ejercer más presión sobre los profesionales docentes con demandas que no hacen justicia a los requisitos que se exigen para el ejercicio de la profesión. Al final, muchos nos vemos obligados a tirar de carisma (los que la tengan) o de vocación para desarrollar un trabajo satisfactorio. Y, dadas las circunstancias, estamos en bonus – damos mucho más de lo que recibimos.

Es importante considerar que, en posesión del título de doctor, un investigador muchas veces se enfrenta al desafío de tener que enseñar sin tener la más mínima idea de las dificultades que puede encontrar. El profesor se ve cada vez más obligado a desarrollar tareas de gestión, sin tener en cuenta la necesidad de disminuir proporcionalmente la docencia. Y si hablamos de que además hay que investigar, encontrar tiempo para la formación es tarea difícil, sino imposible.

La enseñanza online, en todas sus modalidades, representa un desafío todavía más importante. Muchas universidades están en una carrera contra el tiempo e invierten esfuerzos para ofrecer cada vez más variedad de cursos online. Un sinfín de oportunidades profesionales se presentan y tengo mis dudas si de verdad estamos preparados para dar cuenta de todo lo que nos viene encima.

Los más de 20 años de experiencia que tengo en la enseñanza tradicional me han sido de gran utilidad en la búsqueda de estrategias más eficientes para hacer llegar a mis alumnos (que están a veces a miles de kilómetros) el calor y la cercanía que los cables y las pantallas son incapaces de transmitir. Las más de 300 horas que tengo delante de un ordenador me han ayudado mucho en esa tarea, pero todavía queda mucho por aprender. Agradezco las lecciones de mi maestro Paulo Freire, cuya visión a veces tildada de utópica, ha inspirado a muchos educadores. Ojalá no caiga en el olvido.

Henri Alves

Henri Alves

Profesor del Máster Universitario en Formación del Profesorado de ESO y Bachillerato, FP y Enseñanza de idiomas

Tu biblioteca está en Facebook

El acceso a la cultura es hoy en día más fácil para todos gracias a internet y el mundo 2.0. Antes había lugares remotos donde hacer llegar la información se convertía en toda una odisea. Las bibliotecas móviles se encargaban en gran parte de esa cuestión, llevando los libros y las revistas a zonas apartadas y de difícil acceso.

Actualmente internet ha llegado a todos los confines del mundo, y en la red se puede encontrar información que de otra manera no llegaría hasta esos lugares. Las instituciones también se han puesto las pilas en este sentido, y actualizan su presencia en el sistema a través de redes sociales, blogs y herramientas virtuales.

Las bibliotecas están totalmente integradas en las redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram… son las herramientas perfectas para la difusión y comunicación de las bibliotecas con su público.

A través de ellas, las bibliotecas pueden difundir la información que le interesa a sus usuarios, como las últimas novedades adquiridas, la publicación de actividades de extensión cultural, información bibliográfica, horarios, avisos de última hora, etc.

Gracias a esta forma de comunicación la biblioteca está en contacto directo con sus usuarios, y puede responder a sus necesidades de una manera rápida y eficaz, haciéndoles llegar la información solicitada incluso estando al otro lado del planeta.

Como no podía ser de otra manera, el Servicio de Biblioteca de la Universidad Nebrija también está presente en las redes sociales a través de una cuenta en la plataforma de Facebook. A partir de esta ‘fan page’, la biblioteca nos ofrece una ventana virtual a todos sus servicios y actividades, desde la publicación de las novedades semanales, hasta un buscador de su Catálogo-OPAC ~ Web Portal integrado en la misma página.

Las opciones se multiplican gracias a las posibilidades de implementación de los diferentes servicios que permite Facebook para enriquecer la experiencia de los usuarios.

Para conocer más en detalle lo que nos ofrece la página de Facebook de la Biblioteca de la Universidad Nebrija lo mejor es visitarla, seguro que os sorprenderá todo lo que podéis encontrar allí:

  • Publicación de Biblionet, nuestro boletín de noticias semanales integrado en el blog genérico de la Universidad -Actualidad Nebrija-.
  • Buscador implementado que permite consultar el Catálogo-OPAC directamente desde la página.
  • Eventos varios: exposiciones bibliográficas puntuales; programas especiales como “Especial Día del Libro”, “Especial Navidad” o “Especial Halloween”; celebración del espacio de debate “Encuentros en la Tercera Clase”; etc.
  • Ni un día sin poesía”: una sección que intenta acercar la poesía a nuestros seguidores publicando poemas de diversos autores.
  • Comunicación y difusión de noticias y actividades externas al Servicio de Biblioteca, de carácter cultural e interés general.
  • Creación de álbumes de fotos de temática específica como “Bibliotecas del Mundo”, “Liber Arte”, “¿Quién dijo que leer no es sexy?”… siempre con el objetivo de fomentar la lectura y los libros.

Así que, si quieres estar al día y no perderte nada, ¡hazte seguidor de nuestra fan page! 😉

Bárbara Esteva

Servicio de Biblioteca

INNOVA… GLOBAL CAMPUS, SIN DUDA, INNOVA

Innova es una feria de la innovación que, hasta este año, se celebraba en Bruselas y que, por primera vez ha venido a España, a Barcelona concretamente.

FOTO PROGRAMA
Programa InnovaFuente: Innova Barcelona.

Cuando Clara Martín, profesora doctora del departamento de Turismo y coordinadora de los programas de postgrado de dicha área, me reenvió el correo, ya que este año pasaba a ser yo la profesora de Innovación e Investigación en el Máster de Turismo, por si quería asistir de jurado, no lo dudé. Soy adicta a la innovación, a la creatividad, a la transformación del mundo. Me encanta leer todo tipo de cosas que puedan, de la manera que fuere, enriquecerme. Y la innovación es una de mis debilidades, desde siempre, como si fuera parte de mi ADN pero, sobre todo, desde mi paso por el departamento de Marketing Digital donde, durante siete años, todo era una carrera continua, sin descanso, sin posibilidades de recobrar el aliento para, simplemente, lograr adelantar ligeramente a la competencia que siempre avasallaba con sus presupuestos, mas no con ingenio (y un gran número de ejemplos avala esto. Nos lo copiaban prácticamente todo hasta dar con “El Contrato Nebrija”, que conceptualmente dice lo que todas las Universidades, esto es, empleabilidad, pero de una forma irreplicable). Hacíamos innovación incremental, no disruptiva y, como puse en la presentación que hice en Innova, es como el “cuento” de Lewis Carroll, “Alicia a través del espejo”:

“Lo que es aquí, como ves, hace falta correr todo cuanto una pueda para permanecer en el mismo sitio. Si se quiere llegar a otra parte hay que correr por lo menos dos veces más rápido”.

En Innova tuve la oportunidad de conocer a bastantes personas que están tratando de correr dos veces más rápido. Porque no solo tienen que correr, sino que tienen que luchar contra todo:

  1. Contra los incrédulos. Contra los que se ríen de ellos. Contra los que piensan que están perdiendo el tiempo. Los que se quejan de lo mal que está el mundo pero no hacen ni intentan nada por cambiarlo. Los que no tienen imaginación, pero debe ser que tampoco saben soñar.
  2. Contra las administraciones que, tras asistir a un par de charlas, es encomiable el esfuerzo por acercarse a ellos y formar y explicar, pero cuyo modelo encorsetado dista mucho de poder facilitar nada a estos pequeños forzudos.
FOTO CLUB DE INNOVADORES ESPAÑOLES
Foro InnovaFuente: Leire Nuere Salgado en Innova Barcelona.

Y, a pesar de todo esto, una lección que me llevo de ellos es que, aun así, están siempre dispuestos a contarte su invento, su proyecto, su investigación con toda la ilusión del mundo. El poder de la pasión es una fuerza impresionante. Y no tiene edad. Me conmovieron especialmente dos personas que rondaban los 60 y presentaban sus inventos con la misma ilusión que el resto. Este era el común denominador entre todos, daba igual la nacionalidad, el idioma, la edad, el género… a todos les apasionaba lo suyo y tenían ilusión. Incluso, y esto lo cuento como anécdota graciosa, si su producto era algo que mejora la vida sexual de las personas. Fueron los primeros a los que pregunté (sin saber a quién estaba preguntando) y la verdad me tuve que aguantar la sonrisilla. Pero lo contaban con tanta profesionalidad que atraía y conmovía a tiempos iguales. Hasta tenían sus gráficos (que no ilustraciones) sobre la potencialidad empresarial de su invento.

Como toda feria que empieza en un sitio, está despegando, y no era una feria pensada para la educación, pero, si bien podía haber hablado de la innovación en el turismo (no solo es que me doctorara en esta rama del saber, es que mi verdadero doctorado lo forjé en una familia hotelera y hostelera, y algo sé de ese sector, de sus vicisitudes y de sus posibilidades, incluso estando tan de moda la gastronomía como está ahora mismo), decidí llevar el tema de la educación superior, de Global Campus Nebrija y de todos los que lo conformamos. No solo porque es “mi libro” de ahora, sino porque creo realmente en él y porque estoy orgullosa de lo que, con mucho esfuerzo, mucho sacrificio, mucha entrega y mucho talento estamos consiguiendo.

A la presentación no pude evitar llevar aprendizajes hechos, a través de la lectura de este blog, de todos los que vais nutriéndolo. Biblioteca, profesores de profesorado (permitidme la redundancia), profesores de ADE… y disculpad que no dé los nombres, aunque todos sabéis los que sois, pero seremos muchos más.

El resumen de la ponencia fue éste que se publicó en la agenda de la feria. Y, por supuesto, llevé nuestro gran “Duele. Merece la pena” que, os confieso, no hace más que despertar sorpresa y sonrisas, pero de estas sonrisas de admiración de “cómo se les habrá ocurrido”.

Innova

Fuente: Ponencia de Leire Nuere Salgado para Innova.

 

Compartía en Innova unas lecciones de Carina Szpilka, ex CEO de ING, en 2013, que dio para el Club de Creativos en 2013 en La casita verde, cerca del campus de La Berzosa, que el secreto para diferenciarse (y la diferenciación es parte de la innovación) es el propósito, una filosofía clara que subyace y sustenta todo la construcción. Y que también era importante:

  1. Retar el status quo. Retar al mercado y a uno mismo.
  2. Ser accesibles. No perder nunca el contacto con el exterior.
  3. Hacer las cosas con pasión pues esta mueve montañas.
  4. Ser “good guys”, refiriéndose a la ética y a una auténtica vocación de servicio.
  5. Hacer uso de la revolución digital para humanizar la marca.
  6. Aprender a estar cómodo en lo incómodo.

¿Os suena? Traigámoslo a Global Campus Nebrija:

  1. ¿Quién más está apostando por la exigencia en la formación a distancia, incluso apostando por una palabra que conlleva malestar solo el leerla de lo expresiva que es? (por cierto, que nuestros compañeros de Sistemas/Desarrollo también han aprendido a bromear con el claim). Somos una universidad joven y nos sale de forma natural retar.
  2. La cercanía de la que todos hacemos gala con nuestros estudiantes. Como decía Cristina Villalonga en el video de conmemoración de los 25 años que se proyectó en el Teatro Cofidís, conocemos perfectamente a nuestros alumnos y alumnas.
  3. ¡Y qué de apasionados somos en Nebrija! Discutimos, pero en una dialéctica enardecida por hacer las cosas bien, nos reímos con ganas. No somos personas grises. Doy fe de la alta gama cromática de personalidades que poblamos el imperio Nebrija.
  4. El que nuestros contenidos sean nuestros en todos los sentidos, con todas las de la ley, es una clara apuesta en este sentido. Compartimos conocimientos, colaboramos para hacer las cosas bien, y todo para darles el mejor servicio a nuestros alumnos.
  5. Las imágenes del campus virtual, los videotutoriales, los videos de los directores de programa, el uso de avatares… Esos maravillosos anuncios que enviáis tan personales, tan cercanos. Los estudiantes os/nos quieren, y con eso se dice todo.
  6. … ¿qué tal este último añito en Global Campus Nebrija? 😉 En GCN también estamos viviendo este proceso. Hasta nos hemos hecho un mapa emocional para tratar identificar cómo poder adaptarnos mejor y más rápido y, si puede, ser, por mucho que merezca la pena, con un poquito menos de dolor 😀

Aunque fue una feria de invenciones eminentemente físicas, no quise dejar pasar la ocasión de trasladar que la innovación nace de un modelo, de una filosofía. Y lo dice una loquita de lo “techie”. En síntesis, hay que creer en algo, hay que ilusionarse, saber superar dificultades y adaptarse incesantemente, trabajar duro y colaborar.

FOTO DURANTE LA PONENCIA

Leire_Innova

Fuente: Leire Nuere Salgado en Innova Barcelona.

No puedo evitar cerrar este post, dado que este viaje a Barcelona me ha permitido volver a visitar ese monumento al ingenio y a la innovación que fue, es y será, la Sagrada Familia, con unas palabras del gran maestro Antonio Gaudí.

En general la gente, cuando hace una cosa, cuando esta cosa está ya cercana al bien, renuncia a profundizarla y se conforma con el resultado obtenido. Esto es una equivocación: cuando una cosa está en el camino de la perfección, hay que exprimirla hasta que llegue a estar bien del todo (naturalmente referido al límite de lo que nosotros sabemos o vemos”. (PB 252-253).

Más allá de toda la tecnología educativa (leía el otro día sobre el concepto “teachnology”), que tenemos mucha y buena, y más que llegará, en Nebrija tenemos un modelo de enseñanza a distancia y semipresencial, una filosofía y unas firmes creencias. Y pasión. Pasión a raudales.

Nos seguirá doliendo, pero estas innovaciones nos merecerán, a todos, la pena.

 

Leire Nuere Salgado

Global Campus Nebrija

COMUNICACIÓN NO VERBAL EN ENTORNOS VIRTUALES (III)

¿Todavía sigues ahí? No está mal para ser la primera vez. Veamos, hemos hablado de la voz, de los gestos, ¿qué nos falta?

Pues falta por hablar de ciertos aspectos a los que prestamos poca atención pero que también influyen en el éxito de nuestra sesión online. Nadie duda de la importancia de las expresiones faciales. Son indomables y nuestro indicador más fiable de nuestro estado de ánimo. Nos permiten expresar todo tipo de emociones y mostrar así un buen dominio del lenguaje a todos los niveles. Lo mismo sucede con los gestos. Se anticipan a nuestras palabras y permiten a los estudiantes prever qué es lo que viene a continuación. Pero por mucho que seamos unos maestros del lenguaje se nos olvidan otros factores a tener en cuenta.

Existen numerosas barreras comunicativas.

Ahí sigues tú, conectado. Soltando tu discurso, dándolo todo. Se acerca el final de la sesión. Ya casi lo tienes y has salido bastante indemne por no decir victorioso. Estás hecho un máquina y, de repente, un alumno pregunta: “¿Por qué no se te ve la cara?”. Y ahí te quedas petrificado. ¿Pero qué dice este energúmeno?

Y es entonces cuando se hace la luz o más bien la falta de ella. A ver si voy a ser yo el que está en el lado oscuro. Te fijas en tu cara en la ventana para descubrir que la luz que te ilumina está mal encuadrada. Sí, se te ve pero si estás usando una luz cenital por ejemplo la del techo de la habitación (que sería lo más normal del mundo) es más que probable que parte de tu cara se vea sombreada. Ya no eres el docente, el que todo lo sabe y entiende, ahora eres… ¡¡¡un panda!!! Porque si algo tiene la luz cenital es que ilumina la frente pero oscurece las cejas y la zona ocular. Y todo lo que has estado cuidando, tus expresiones, gestos, etc. no han servido para nada.

En un entorno digital, la iluminación se convierte en un factor clave. Si a esto le unimos los ruidos pues ya tenemos todo el pack. Una buena conexión y un micrófono en condiciones pueden hacerte la vida mucho más fácil.

La sesión se acaba. Los estudiantes dan gracias. Desaparecen en cuestión de segundos. Con lo que les había costado conectarse… Y ahí estás, agotado, agarrotado tras una sesión tan intensa porque no nos engañemos; una sesión online es mucho más desafiante que una presencial. Pones en marcha todos tus recursos para hacer de la “experiencia de aprendizaje” algo significativo. Algo que les haya merecido la pena, que les permita tener la sensación de que no han estado pegados a la silla para irse tal cual llegaron.

Pero no te preocupes, esta ha sido la primera y sigues vivo. Como todo en esta vida con la práctica se mejora y ¿sabes qué? Hasta se disfruta.

PD: Prometo una matrícula de honor para aquel bienaventurado que consiga diseñar un inhibidor “económico” para neutralizar al Whatsapp (sobre todo al del grupo de mi familia).

 

Rubén Alves

Rubén D. Alves López

Profesor del CEHI; Educación e Instituto de Competencias

¿Por qué merece la pena Erasmus +?

En noviembre aproximadamente, el personal de la Universidad PDI y PAS recibe un correo con información sobre una beca llamada Erasmus +. Cuando lo lees detenidamente, piensas si merece la pena, si realmente es tan bueno como te cuentan.

Al principio agobia un poco: el papeleo, las preguntas, la incertidumbre, la desconfianza, la búsqueda de academias, foros…el comienzo es todo gestión, por ambas partes: por tu empresa y por tu destino. Pero llega un momento en el que has decidido la fecha, el destino, tienes la academia, el alojamiento, el visto bueno de tu jefe y llega el día de partida.

Este año mi destino fue Dublín, una ciudad que no conocía, pero no nos engañemos, al final lo económico siempre te hace buscar destinos lo más baratos posibles… Mi escuela: Delfin School me acogió con los brazos abiertos desde el principio (incluso antes de formalizar cualquier cuestión). Con gran acierto, decidí ir a una residencia que me facilitaba la propia escuela, donde conviví con gente de distintas nacionalidades y que no entendieron por qué me traía jamón serrano, chorizo, lomo, aceitunas, mejillones en la maleta, hasta que lo compartí con ellos, claro.

Paloma de Cruz_Erasmus DublínCon mis compañeros de clase.

El primer día, sientes nervios, te espera una mañana intensa, bienvenida, entrevista para valorar tu nivel de idioma, conocer la escuela, a los profesores y a los que serán tus compañeros de clase durante los siguientes días.

De repente, vuelves a ser estudiante, pero de una manera totalmente distinta, tienes compañeros de diferentes países: Japón, Brasil, España, Polonia, Francia… Todos sonríen y te dan la bienvenida. Tu profesora te mira y empiezan las preguntas típicas: de dónde eres, cuánto tiempo te quedas, qué haces en tu país de origen, te gusta Dublín… Al principio te cuesta seguir el hilo, estos irlandeses y su acento, pero el desconcierto inicial desaparece. Enseguida hacemos ejercicios de grupo, se explica lo que no se entiende, siempre entre todos, aunque te manden deberes, no te importa, estás ahí para aprender lo máximo en un período de tiempo muy corto. Es difícil mantener activa y con entusiasmo a una clase con perfiles tan diferentes, pero desde luego mi profesora Marien lo consiguió.

Y sin darte cuenta, entre clases, amigos nuevos, inglés, lluvias, frío y esa ciudad ya no tan desconocida, tienes que volver. Te da pena, pero vuelves con muchas experiencias, con nuevos amigos que no sabes si volverás a ver, con más fluidez y deseando que llegue el siguiente año para poder volver a pedir la beca Erasmus +.

 

Paloma de Cruz_Escuela Erasmus Dublín

Paloma de Cruz

Gestora de programas

Difusión Selectiva de Información (DSI)… ¡¿lo qué?!

Todos necesitamos hoy en día un acceso rápido y selectivo a la información que nos hace falta para nuestro trabajo o estudios. Es tanto el volumen de información que tenemos disponible, que encontrar las fuentes que nos vienen bien en cada momento se convierte en un esfuerzo realmente fatigoso.

Hay muchas formas de filtrar la información que nos llega para quedarnos con aquello que más se aproxima a lo que necesitamos. En la Biblioteca de la Universidad Nebrija contamos con algunas y están a tu total disposición. ¿Te gustaría conocer una de ellas?

Apostaríamos a que el servicio que te acercamos en este post todavía no lo conoces, así que nos complacemos en presentarte el servicio de DSI o Difusión Selectiva de Información.

Así mencionado da un poco de respeto y parece una cosa muy sesuda, pero verás en seguida que no tiene dificultad ni misterio ninguno y, sin embargo, puede facilitarte las cosas bastante. Tampoco es una novedad en el mundo de la gestión de la información: las bibliotecas y centros de documentación de todo el mundo llevan haciendo difusión selectiva de información casi desde el principio de los tiempos (y eso es mucho) pero hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías de que disponemos, este servicio se ha modernizado y automatizado bastante.

Pero vamos a ver… ¿en qué consiste la DSI? Se trata de un servicio de suscripción que permite asociar un perfil de búsqueda o consulta concreto a cada persona, y tenerla informada de las novedades en el área de conocimiento en que está interesada. Es decir, que podemos estar al día de las nuevas incorporaciones, tanto de documentos científicos como académicos, preparando una estrategia de consulta que responda a nuestra necesidad de información.

Hace tiempo, las bibliotecas mantenían informados a sus usuarios de manera personal sobre las novedades de su interés. La Biblioteca de la Universidad Nebrija, como tantos otros centros hoy en día, ofrece a profesores y estudiantes la posibilidad de programar sus DSIs a través de su cuenta personal en el Catálogo-OPAC ~ Web Portal. De esta forma, podemos echar un vistazo de vez en cuando –previa identificación con nuestro usuario y contraseña– para ver qué recursos de nuestro interés aparecen asociados a esa consulta que creamos nosotros mismos o que el personal de Biblioteca nos programó siguiendo nuestras indicaciones.

Y es que, efectivamente –lo has adivinado–, podemos crear nuestras propias consultas y dejarlas programadas o pedir a los bibliotecarios que nos las programen. Como ves aquí hay libertad para hacer lo que más nos convenga, y como la primera opción es para usuarios un poco entrenados, siempre tenemos a nuestra disposición la segunda: ¡más no se puede pedir!

Echa un vistazo a las posibilidades de este servicio y aprovéchate de la comodidad que supone no tener que estar realizando las mismas consultas cada dos por tres, al tiempo que vamos personalizando nuestro espacio privado Mi biblioteca en el sitio web del Servicio de Biblioteca: un espacio para tu estudio y tu investigación en la Universidad.

Recuerda que este no es un servicio de alertas: hay que darse un paseo, de vez en cuando, por Mi biblioteca y, de paso, aprovechar el resto de servicios personalizados que, desde aquí, te ofrece la Red de Bibliotecas de la Universidad Nebrija.

Nos vemos en el punto de encuentro de tu próxima DSI… puedes ampliar información y conocer los detalles del servicio o aprender a hacer tus propias DSIs desde nuestro portal web y si tienes dudas sobre cómo funciona, necesitas asesoramiento o prefieres que diseñemos tus DSIs no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

 

Rafael Jiménez

Servicio de Biblioteca

Rosetta Stone, un gran aliado a la hora de aprender idiomas

La primera vez que supe de esta herramienta fue a través del Campus Virtual, pero lo que me motivó a utilizarlo fueron los comentarios positivos de una compañera acerca del mismo. Con la importancia que tiene en la actualidad el poder dominar más de un idioma, ¿por qué dejar pasar esta oportunidad que la universidad me ofrece?
Este programa es un gran aliado para el aprendizaje de cualquier idioma online. Una de las principales ventajas que tienen las aplicaciones de este tipo es que no hay hora ni lugar establecido para aprender un idioma: el lugar es el que desees y el tiempo, el que elijas. Pero lo que hace especial a Rosetta Stone es la posibilidad de un aprendizaje personalizado, adaptado a las necesidades y gustos de cada persona, con una amplia variedad de temas a elegir.
En particular, merece la pena resaltar el valor que se le da a la comprensión lectora y la pronunciación, elementos esenciales para el manejo adecuado de cualquier lengua. A partir de situaciones de la vida cotidiana seleccionadas según el interés de cada alumno, se aprenden los principios básicos del idioma, se trabajan las diferentes gramáticas y uno se va empapando de las palabras clave de la unidad.
El que se ofrezca a la comunidad es la excusa perfecta para estudiar un nuevo idioma o afianzar los conocimientos que se tienen sobre el inglés, alemán, italiano, francés, chino, holandeś o español.
En resumen, Rosetta Stone es aprender de forma personalizada, al ritmo que desees, sin presiones de horarios y de manera gratuita. Ellos te dan las herramientas y tú construyes tu aprendizaje como quieras. Los límites de hasta donde quieres llegar los pones tú.

 

Triny Alejandra Mejía Marte

Máster Universitario en Psicología General Sanitaria

Construcción de confianza en entornos online

El proceso enseñanza-aprendizaje representa un desafío poliédrico para los docentes. Uno de los aspectos clave radica en la interpretación por parte del enseñante de las características particulares de cada grupo de clase. Esto le permitirá adaptar las estrategias y actividades que se adapten mejor a cada caso, y también encontrar las formas más adecuadas para relacionarse con los estudiantes de cada grupo de clases. Aunque el grado de desconocimiento sobre cada grupo de clase se puede minimizar mediante una prospectiva previa, esta labor no suele ser sencilla. La falta de comunicación entre docentes, la falta de tiempo, apoyo o, incluso, de formación para esta tarea, dificultan disponer de un diagnóstico con tiempo suficiente para incorporar esta información al diseño de cada curso. Por lo tanto, el proceso de conocimiento de un grupo se suele concretar a lo largo del propio desarrollo del curso.

Gran parte del éxito de un curso –medido tanto por sus resultados como por la satisfacción expresada por los alumnos– depende de la capacidad para establecer un vínculo de confianza entre docentes y alumnos. Cuando en una relación interdependiente existe riesgo de que alguna de las partes dificulte o haga imposible alcanzar los objetivos perseguidos, aparecen dudas sobre las intenciones o comportamientos de la otra persona. Cuando ésta es la persona de quien se depende, se genera desconfianza. Por el contrario, se establece confianza cuando quien detenta el poder en una relación no ejerce un control exhaustivo sobre las acciones y decisiones de quien es más vulnerable. La confianza, según Abarca (2004), es un estado sicológico, y representa una disposición positiva respecto de las actitudes del otro. Es producto del conocimiento previo, pero se proyecta dinámicamente al futuro: la confianza cambia según avance la relación (Conejeros, 2010). Las relaciones estructuradas en base a la confianza permiten simplificar las relaciones sociales y generar redes para el desarrollo personal y social.

La confianza es, por lo tanto, un pilar fundamental es para una actividad educativa democrática basada en el respeto y la tolerancia, y se lleva mal con sistemas educativos autoritarios y paternalistas. Una comunicación deficiente puede ser causa de pérdida de confianza. El establecimiento de la confianza se puede enseñar, aprender y desarrollar, aunque lamentablemente los sistemas educativos suelen carecer de modelos que incluyan la gestión de la confianza. Este pilar fundamental no suele recibir la atención que tienen otros aspectos de la actividad educativa.

Por otra parte, los conocimientos actuales en neurosicología y en inteligencia emocional han permitido reconocer la importancia de percibir, asimilar, comprender y regular las propias emociones y la de los demás (Goleman, 2001). El manejo adecuado de esta inteligencia tiene implicaciones beneficiosas en la salud física y mental (Martínez, 2011), y directas implicaciones en el establecimiento de una relación de confianza educando-educador. La memoria emocional guarda registro en la amígdala cerebral de los recuerdos con alto impacto emocional, tanto traumas o momentos felices, quedando el recuerdo del clima emocional en el que se produce el hecho (Ressler, 2003). Por esta causa un «mal comienzo» de un curso suele tener consecuencias desastrosas para todo su desarrollo. La primera impresión, puede determinar el devenir, el éxito o el fracaso, de un curso y de la relación entre docentes y estudiantes.

En una clase presencial, en el aula, existen múltiples oportunidades de comunicación entre profesores y alumnos. El contacto visual y el lenguaje corporal pueden facilitar la comunicación y el establecimiento de confianza mutua. El docente puede verificar de primera mano la participación activa de los miembros del grupo en las actividades, dándole información sobre la repercusión del trabajo en cada uno. Existen, por lo tanto, muchas oportunidades para que el docente tome medidas para reorientar el enfoque de las clases o para determinar las necesidades especiales de apoyo de cada alumno. Las clases no presenciales, en cambio, presentan desafíos particulares para los docentes, adicionales a los demás aspectos de la actividad. El formato online requiere una adaptación completa de la estructura, materiales, actividades, etc., involucradas, pero, además, impone formas diferentes de comunicación. Un grupo de cierto tamaño de personas situadas en contextos geográficos dispersos, incluso con diferencias horarias, con formación y culturas heterogéneos, representan un desafío para el desarrollo productivo de una clase de estas características. Pese a lo esperable, muchos alumnos no disponen de webcam, y hasta de micrófono. Por lo tanto, la mayoría de los alumnos de la clase resulta invisible para el docente. La comunicación escrita ‒el chat‒ es lenta y poco interactiva… en fin, no es un panorama sencillo ni tranquilizador, sobre todo cuando se afrontan las primeras clases.

¿Cómo se puede gestionar una clase de estas características, despertar motivación y generar confianza? En primer lugar, debemos ser conscientes de que las clases no presenciales se utilizan básicamente para cursos de posgrado, con grupos de alumnos mayores. Estos presentan, normalmente, una capacidad de automotivación suficiente como para afrontar estos estudios, que suelen realizar simultáneamente con sus responsabilidades laborales, familiares, etc. y tienen una gran capacidad de trabajo autónomo. La clave estará, como ya se ha dicho, en establecer múltiples oportunidades de comunicación, lo más fluida y bidireccional posible ‒o más bien multidireccional, facilitando también el diálogo entre los miembros del grupo, dado el déficit de presencialidad entre ellos‒.

Por otra parte, en muchos casos se trata de personas que están desempeñando su actividad profesional en el ámbito del posgrado que están realizando. Esto suele transformarlos en estudiantes exigentes con los docentes, pero también perfila oportunidades para establecer relaciones de confianza y colaboración, con aquellos que estén dispuestos. Proponerles debates o preparar una presentación sobre un tema que en los que sean especialistas, darles oportunidades de expresarse como profesionales en su ambiente de aprendizaje, son buenas estrategias para establecer y fortalecer relaciones de confianza. Los debates permiten expresarse y opinar, pero también son un medio idóneo para que docente observe, evalúe y proporcione oportunidades de mejora a los estudiantes.

Dadas las características del formato, esto no es sencillo ni exacto, ya que algunos estudiantes muy capaces carecen de vocación o de solvencia técnica para la participación activa en estos grupos. Sin embargo, siendo frecuente en muchos cursos establecer entre sus objetivos el desarrollo de competencias tales como trabajo en equipos o comunicación, es imprescindible definir estrategias para que los alumnos desarrollen estas capacidades, pese a las dificultades del formato. Tampoco es infrecuente que surjan conflictos entre miembros de grupos. Esta situación, particularmente sensible por el formato, brinda oportunidades al docente para conocer mejor a sus alumnos y darles oportunidades de aprendizaje.

Toda situación que les permita constatar que los intereses del docente se alinean con los suyos, genera confianza. Cuando éste es percibido como alguien comprometido en el aprendizaje del grupo y no en aplicar mecánicamente una receta, y que manifiesta capacidad de diálogo ‒escuchar, preguntar y mostrar interés frente a las necesidades y sensibilidades del grupo‒, contribuye a reforzar la confianza en la labor del docente. En este formato se hace evidente, más aún si cabe, la necesidad de que el docente aplique un criterio basado en la observación y la capacidad de investigar a partir de los datos que recibe.

GuillermoFilippone

Guillermo Filippone

Profesor del Máster Universitario en Formación del Profesorado de ESO y Bachillerato, FP y Enseñanza de Idiomas

COMUNICACIÓN NO VERBAL EN ENTORNOS VIRTUALES (II)

¿Sigues conectado? ¿No te has caído? Muy bien, pues sigamos. Hemos mencionado la importancia de la voz en la comunicación no verbal. Veamos ahora otros factores asociados al comportamiento en la comunicación no verbal y, en particular, en entornos digitales.

Si hay algo que marca la diferencia en una comunicación digital es que no nos movemos. Estamos sentados delante de una pantalla y una cámara que capta cada uno de nuestros movimientos. ¡¡Estás sentado y no puedes moverte!! ¿Cuál es la reacción más común? Pues incomodarnos. El tiempo va transcurriendo, las explicaciones, las preguntas y es entonces cuando sin darte cuenta empiezas a rascarte, atusarte el pelo, tocarte la cara y un largo sinfín de gestos que son tan cotidianos a nuestra rutina diaria que ni siquiera nos percatamos de ello. Pero desde el lado oscuro de la fuerza, ellos nos ven. Me refiero, por supuesto, a los estudiantes. Están viendo todos y cada uno de nuestros gestos. Tras varias sesiones se convierten en auténticos expertos que pueden analizar nuestro estado de ánimo.

Hablemos de la kinesia. La kinesia sirve para entender el comportamiento comunicativo por medio de la observación de su postura corporal, los gestos, la expresión facial y la sonrisa. Está claro que al tener un marco tan limitado de acción como es el de la ventana de videoconferencia es importante prestar atención en este sentido. La forma en la que nos sentamos, la cercanía a la cámara y un largo etc. jugará un papel primordial en la “conexión” que establezcamos con nuestros estudiantes.

  • La postura corporal: el sentido común nos dice que es extremadamente importante no solo para el correcto desarrollo de la sesión online sino para nuestro bienestar también. Indicará si estamos atentos, interesados, cansados, etc. Una buena postura ergonómica hará que cuando acaba la sesión (sobre todo si es de larga duración) y nos levantemos no nos acordemos de todos nuestros antepasados.
  • Los gestos: los gestos nos definen. Son una marca absolutamente personal. Todos nuestros estudiantes los imitan para “burlarse” de nosotros. Son fundamentales cuando nos dirigimos a través de la cámara. Sirven para reforzar la comunicación. A veces se pueden traducir por palabras, en otras reflejan emociones o para marcar la evolución de la conversación. Un simple gesto asintiendo con la cabeza puede animar al estudiante a seguir hablando. Si inclinamos la cabeza, el estudiante interpretará que algo no va bien e intentará reconducir la conversación. Es importante evitar ciertos gesto durante la interacción comunicativa como los mencionados anteriormente (rascarse, tocarse la cara, etc.).

La expresión facial y la sonrisa: no pasa nada por sonreír. Podemos estar hablando de la fusión de protones o de la última teoría en la adquisición de una segunda lengua en el ámbito de la lingüística aplicada y, de vez en cuando, esbozar una sonrisa. Sirve para decirle a nuestros estudiantes que estamos cómodos y, al mismo tiempo, relaja el ambiente. Es importante recordar que aprendemos aquello que “nos llega”. Aquello que se acerca a nuestras emociones. Además, podemos sonreír con la mirada. Usamos mil y un gestos cuando hablamos. El contacto visual (en nuestro caso bastante limitado debido al uso de la videocámara) sirve para generar ese interés en el intercambio comunicativo y poder conseguir así el esperado feedback. Esa respuesta tan ansiada que nos permite saber que no estamos solos en el universo, que no hablamos hacia una pantalla como tontos y que, aunque sea en el lado oscuro, hay alguien escuchándonos al otro lado.

 

(Continuará).

 

Rubén Alves

Rubén D. Alves López

Profesor del CEHI; Educación e Instituto de Competencias