Nuevas oportunidades y espacios educativos: El estudiante de herencia latina-hispana

 

En un contexto internacional como el de la Universidad Antonio de Nebrija debemos tener presente el gran valor que adquiere en el mundo profesional el buen dominio de la lengua española. Nuestra institución como universidad global mira el patrimonio cultural y lingüístico que ofrece una comunidad tan importante como es la hispana: inmigrantes, extranjeros o ya segunda generación de estudiantes que residen aquí, o que quieren cursar estudios en nuestra universidad provenientes del extranjero; todos ellos con necesidades diferentes. Nosotros como comunidad internacional y educativa los acogemos proporcionando un trato personalizado y constituyendo así una comunidad en la que conviven experiencias culturales y educativas.

Un estudiante de herencia es aquel que comparte una serie de prácticas, legados y costumbres culturales, lingüísticas e históricas comunes y que forman un ecosistema cultural basado en su comunidad y su relación con el contexto educativo en el que vive. Por ejemplo, en EE.UU. tienen muy regularizado qué significa ser “un estudiante de herencia”, claramente marcado por su origen racial, lingüístico y/o cultural. Por lo tanto, puede ser de herencia latina o hispana (como el caso que nos ocupa), pero también de herencia italiana, alemana, irlandesa, jamaicana o china, entre otras. A nosotros nos interesa ese doble camino de herencia hispana en contexto inglés (los latinos en países de habla inglesa) y español (los latinos en Madrid).

En el caso de herencia hispana, sobre todo en un contexto estadounidense, se centra a su relación con la lengua inglesa: “a student who is raised in a home where a non-English language is spoken, who speaks or merely understands the heritage language and who is to some degree bilingual in English and the heritage language” (Valdés, 2000). Por lo tanto, la identidad latina es una construcción compleja basada en una interpretación performativa de una comunidad, etnia, raza, clase socioeconómica, nacionalidad y género que parte de una lengua común, el español, pero con multitud de diferencias. Debido a esto, en el salón de clase debemos acomodar a estos estudiantes de manera distinta, ofreciéndoles la oportunidad de generar nuevas dinámicas de aprendizajes dependiendo del modelo docente en el que se ajusta más su contexto multicultural e internacional. Es decir, debemos de ofrecer un aula que se convierte en un espacio y lugar abierto para explorar, cuestionar y debatir su herencia hispánica. Por ello, hemos de tener en cuenta en nuestro contexto dos tipos de escenarios: por un lado, el estudiante que viene del extranjero y de un contexto inglés (por ejemplo, el US Latino); y por el otro lado, el estudiante hispano que viene de una tradición en lengua española (por ejemplo, el colombiano, mexicano, peruano, etc.).

Nuestra institución fue una de las pioneras en ofrecer cursos específicos para estudiantes de herencia latina-hispana en el Centro de Estudios Hispánicos (CEHI). En ésta se ofrece una oferta académica sólida que tiene presente el componente académico y emocional de este estudiante que entiende la lengua española como algo familiar ya que es la que domina en ese espacio y desde un registro informal. Además sin dejar de lado el componente cultural, cuestión esencial ya que se convierte en un valor necesario a la hora de entender su lugar dentro del contexto en el mundo hispano.

 

Imagen: Alumnos del Centro de Estudios Hispánicos. Fuente: Nebrija.

 

La intención y objetivo primordial de estos cursos presenciales es ver y reflexionar sobre cuán útil es, para su próximo futuro profesional, tener un mayor y mejor dominio de su lengua de herencia, sabiendo manejar los diferentes registros (según nos indican los propios materiales del CEHI). Esta cuestión se convierte en uno de los hitos que queremos cumplir con estos estudiantes que nos visitan y que llegan a Madrid con ganas de mejorar su español académico, pero también aprender sobre su herencia hispana y sus raíces españolas.

Nuestro proyecto de innovación docente parte también de reforzar los lazos con los estudiantes de herencia latina que vienen de un contexto en español, ya por crecer en España o por llegar de un país latinoamericano. Por ello, partimos de entender y acoger a estos estudiantes a raíz de un conocimiento profundo de su identidad. Es decir, teniendo presente cuál es la cuestión regional en relación con la creación de esa identidad que es a su vez híbrida y distinta ya que hablar la misma lengua no significa unidad contextual u homogeneidad. Nuestras asignaturas en relaciones internacionales, comunicación intercultural y en estudios culturales, entre otras, son ejemplos en los que se adquieren estas competencias culturales. Nuevas oportunidades profesionales que pasan por el entendimiento, para luego llegar al desarrollo educativo y profesional.

 

 

DESTACAMOS:

En Madrid conviven más de 180 nacionalidades distintas. Los procedentes de América Latina y Caribe suponen el 51,7% del total de extranjeros residentes.

Las diez nacionalidades con mayor presencia en la ciudad son: Ecuador (con 77.853 personas), Rumania (65.585), Perú (37.037), Bolivia (35.583), Colombia (33.707), China (29.695), Marruecos (26.036), Republica Dominicana (24.317), Paraguay (22.603) e Italia (18.898).

http://bit.ly/2kWr45P

En las aulas de la Universidad Antonio de Nebrija en el curso 2016/17 más de 500 estudiantes de origen latino cursaron alguno de nuestros grados y postgrados.

Cada año nuestra Oficina de Movilidad Internacional atiende a más de 100 estudiantes hispanohablantes.

El CEHI recibe más de 50 estudiantes hispanohablantes al año.

 

PARA + INFO:

http://www.ine.es/prensa/np980.pdf

http://bit.ly/2lrd44A

 

 

Òscar O. Santos-Sopena

Profesor Departamento de Lenguas Aplicadas

Coordinador de Relaciones Internacionales de la Facultad de las Artes y las Letras

La alfabetización digital para abogados: Retos actuales

Autor: Luis Armando García

 

Los avances tecnológicos acontecidos durante los últimos 20 años están afectando de manera sustancial la forma en que muchos abogados ofrecen sus servicios al público. Los mayores cambios los podemos apreciar en los principales mercados anglosajones: Nueva York y Londres.

 

Dichos cambios están afectando todas las facetas profesionales de la abogacía, desde la forma en que captamos los clientes (Internet vs boca a boca) hasta la forma de contratación abogado-cliente y abogado-abogado (outsourcing, proyectos, igualas, etc.). Es por esto que pensamos que hoy más que nunca el abogado tiene que estar en posesión de una serie de competencias, habilidades y aptitudes que le permitan ofrecer sus servicios de forma adecuada en una sociedad cada vez más “digitalizada”.

 

A estos efectos, la alfabetización digital para abogados engloba todas estas competencias, habilidades y aptitudes relacionadas con el ciberespacio y los entornos digitales, las cuales el abogado necesita poseer para desempeñar sus funciones adecuadamente. De forma resumida, serían las siguientes:

 

Competencias:

  • Adquisición de conocimientos actualizados sobre los distintos aspectos de la práctica jurídica en entornos digitales.
  • Obtención, síntesis y análisis de información técnico-jurídica mediante medios e instrumentos digitales.
  • Desarrollo de destrezas que permitan mejorar la eficiencia de su trabajo.

 

Habilidades:

  • Trabajo en equipo en entornos digitales.
  • Manejo de los programas/aplicaciones/plataformas esenciales para la profesión en entornos digitales: Ofimática, búsqueda de información, gestión, cobro, correo electrónico, etc.
  • Capacidad para vender y afectar positivamente la marca e imagen de la empresa en entornos digitales. Ej.: manejo adecuado de redes sociales.

 

Aptitudes:

  • Negociación y persuasión.
  • Emprendimiento, iniciativa propia y proactividad.
  • Manejo de idiomas. Ej.: manejo adecuado de las herramientas digitales que nos permiten comunicarnos por escrito en otros idiomas que no manejamos.

 

Valorando de forma global el listado anterior, podemos afirmar que la adquisición de todas estas destrezas no se consigue en corto tiempo ni tampoco se obtienen de una sola fuente. Es necesario la participación proactiva de varios colectivos y actores relacionados con la industria de la abogacía, como podemos apreciar a continuación:

 

Universidad (tanto en la fase previa como durante el propio ejercicio profesional):

  • Incorporación de las destrezas al currículum de los grados y postgrados.
  • Formación específica para el colectivo profesional: cursos, talleres, seminarios, etc.

 

Colegios de abogados (durante el ejercicio profesional):

  • Formación específica destinada a:
    • Proporcionar las habilidades mínimas y necesarias para el ejercicio adecuado de la profesión, tomando en especial consideración las normas deontológicas.
    • Proporcionar formación y educación de manera continuada, actualizando los conocimientos previos y anticipándose a las nuevas destrezas que vayan surgiendo.

 

Empleador (mayormente los despachos de abogados):

  • Reconocer la importancia de la alfabetización digital y facilitarles a sus abogados el acceso a dichas destrezas mediante:
    • Formación in-house.
    • Incentivos para adquirir las destrezas en cuestión (tiempo, dinero, permisos, etc.).

 

En el caso de España, hemos sido testigos de esfuerzos notables en los últimos 5 años de que estos sectores se están dirigiendo poco a poco hacia la dirección correcta en cuanto a los retos señalados.

 

Comenzando por el sector universitario, la Universidad Nebrija viene apostando por la incorporación de estas destrezas tanto en su Grado en Derecho[1] como en su Máster de Acceso a la abogacía[2], incluyendo también la organización de eventos extracurriculares que fomenten el diálogo sobre estas cuestiones[3].

 

Respecto a los Colegios de abogados, destaca la gama de cursos, seminarios y talleres que ofrece el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid a través de su Centro de Estudios, tanto de forma presencial como online. Algunos de los cursos que incluyen destrezas propias de la alfabetización digital son:

  • Curso básico en Microsoft Word
  • Curso práctico de técnicas de negociación para abogados
  • Curso de redacción de contratos en inglés

 

Finalmente, respecto a los despachos de abogados españoles, habría que señalar que cada vez más estos utilizan la formación como factor de captación e incorporación de abogados recién licenciados. Bajo este esquema, destaca la formación ofrecida por Garrigues con el apoyo de su Centro de estudios independiente que ofrece una variedad de postgrados cuya titulación oficial proviene de la Universidad Nebrija.

 

Para concluir, hemos de afirmar que la alfabetización digital para abogados viene influenciada por los avances tecnológicos de la sociedad en su manifestación digital. Por esto hace falta la confluencia y acuerdo de los principales sectores asociados a la abogacía, de forma que los mismos puedan contribuir a mantener a nuestro colectivo en condiciones idóneas para prestar nuestros servicios al público de la forma más eficiente y moderna posible. Cada vez este postulado se hace más urgente.

 

Luis A. García Segura

Profesor de Derecho y Director del Máster en Derecho Empresarial

 

 

[1] Ver el artículo publicado por este autor titulado “Fuentes de información jurídica para el ejercicio de la abogacía: la experiencia de un seminario impartido en la Universidad Nebrija”, en Cerrillo i Martínez, A. & Delgado García, A.M. (Coordinadores), Buenas prácticas docentes en el uso de las TIC en el ámbito del Derecho, Universitat Oberta de Catalunya, Huygens Editorial, 2013. Disponible en: http://www.huygens.es/esp/libro/buenas-practicas-docentes-en-el-uso-de-las-tic-en-el-ambito-del-derecho

[2] Ver las asignaturas de Técnicas de investigación jurídica, Técnicas de análisis y procesos y Técnicas de trabajo en equipo del Máster de Acceso: http://www.nebrija.com/programas-postgrado/master/master-abogacia/master-abogacia-programa.php

[3] Ver la mesa redonda celebrada en noviembre 2016 titulada “La gestión de despachos ante los retos tecnológicos”, la cual contó con la participación de D. Antonio Garrigues Walker: http://www.nebrija.com/medios/actualidadnebrija/2016/11/29/claves-gestionar-despacho-abogados/

 

 

 

Pautas para realizar videoconferencias

La videoconferencia, esa herramienta que tanto utilizamos en elearning… Sabemos que nuestros alumnos tienen altas expectativas en estas sesiones síncronas, que son momentos de aprendizaje, reflexión y colaboración. La innovación en contenidos, recursos y herramientas por parte del profesorado es fundamental, sin duda. También es importante la parte estrictamente técnica: equipo, conexión estable, uso de dispositivos adecuados, etc. Pero, aun teniendo controladas estas cuestiones, enciendes micrófono y webcam y algo no va bien: ¿la imagen es demasiado oscura? ¿Demasiadas sombras? ¿Algún reflejo que dificulta la visibilidad? ¿Mucho ruido de fondo?

Te damos algunos consejos sobre escenografía, iluminación y audio para optimizar tus videoconferencias:

 

 

Imagen: Infografía sobre estándares de producción de videoconferencias. Fuente: Nebrija.

 

Ahora sólo queda ponerlo en práctica… ¡Esperamos que te resulte útil!

 

Global Campus Nebrija

Diccionarios en línea, una herramienta muy útil si son de calidad

Ahora más que nunca consultamos Internet para que nos ilumine ante cualquier duda que se nos presente. Basta con introducir un término en cualquier buscador y obtenemos miles de resultados, unos pertinentes y otros bastante menos afortunados cuando no inútiles para nuestros propósitos. Hay ocasiones felices en las que las dudas son sencillas y se resuelven con rapidez. En otros momentos, en cambio, su complejidad impide que demos con la respuesta tan fácilmente y nos veamos abocados a navegar y deambular de un enlace a otro sin conseguir hallar una solución satisfactoria.

 

Cuando trabajamos con varias lenguas, el tiempo que invertimos en las búsquedas se duplica. Es muy frecuente que necesitemos ojear diccionarios especializados que nos ayuden a dilucidar si las equivalencias entre los términos son las idóneas, si existen expresiones más acertadas, o si las entradas nos remiten a otros vocablos más exactos.  Y cuando nos sumergimos en la red, el número de recursos es tan numeroso y desconocido que puede llegar a ser abrumador.

 

A pesar de que nuestra necesidad de información es constante, no encontramos un momento para analizar estos léxicos con calma y organizarlos, lo que nos lleva a sumergirnos una y otra vez en búsquedas que parten de cero sin tener garantías de la calidad de los recursos que consultamos.

 

Con el fin de facilitar esta ardua tarea, el Servicio de Biblioteca ha realizado una selección de algunos de los diccionarios imprescindibles a los que se puede acudir en cualquier momento desde la página del Catálogo-OPAC de la Red. Para que la consulta sea lo más rápida posible, se han agrupado todos ellos en el área denominada Recursos web, concretamente en el espacio Obras de consulta y referencia.   

 

Este enlace nos lleva directamente a una selección de diccionarios generales y especializados, monolingües y multilingües. Los hay tradicionales, rigurosos y académicos, como el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, y otros más innovadores y colaborativos que incluyen, junto a la información habitual (definiciones, equivalencias, sinónimos, gramática relacionada, etc.) juegos, actividades o visualización gráfica de los términos, e incluso ejemplos reales en contexto y referencias a textos relacionados (legislación, reglamentos, traducciones, etc.)

 

La lista completa se puede consultar en el enlace que hemos señalado arriba, pero te mostramos a continuación tres recursos que destacan por su riqueza, elaboración y/o peculiaridad:

 

  • Más que un diccionario, Lexicool es un directorio que recoge 8.000 diccionarios, glosarios, tesauros y enciclopedias en setenta lenguas y de toda índole, desde algunos muy generales y monolingües, a otros multilingües, altamente especializados y científicos. Baste decir, a modo de ejemplo, que permite acceder al Tesauro de la UNESCO y a su lista completa de términos para el análisis temático y la búsqueda de documentos y publicaciones en los campos de la educación, cultura, ciencias naturales, ciencias sociales y humanas, comunicación e información.

 

Este amplio recurso que es Lexicool está organizado por idioma, por título y por materias que engloban áreas temáticas de lo más variadas: aeronáutica, militar, agricultura, plantas, arte, biología, química, edificación, deporte, educación, cultura, historia, electrónica, edición, ingeniería, derecho, medicina, energía, finanzas, telecomunicaciones e incluso transporte.

A todo esto se añade que es un recurso en acceso abierto y que su interfaz de consulta está en español, inglés, francés e italiano, por lo que resulta muy cómoda.  

 

  • El siguiente diccionario que nos interesa destacar es Visuwords porque es sencillamente un diccionario enciclopédico innovador. Su particularidad reside en la presentación de las entradas, ya que combina interfaz gráfica y cromática para establecer, de una forma muy visual y sencilla, complejas relaciones semánticas entre los conceptos (sustantivos, verbos, adjetivos y adverbios) con información textual enciclopédica y descriptiva encapsulada, al pasar el cursor sobre cada término.

Imagen: Herramienta Visuwords. Fuente: Visuwords.

 

Al haber sido creado a partir de la base de datos de la Universidad de Princeton, WordNet, presenta el hándicap de estar limitado en gran parte al entorno anglosajón aunque, por otro lado, resulta muy útil para los que quieran sumergirse en la lengua inglesa y su entorno cultural.

 

  • Por último y por tratarse una obra única en el mundo, es interesante mencionar el Refranero multilingüe, del Centro Virtual Cervantes del Instituto Cervantes. Esta obra, fruto de la investigación conjunta de numerosos especialistas españoles y extranjeros, ha sido coordinada por las lingüistas de la Universidad Complutense de Madrid, Julia Sevilla Muñoz y María Teresa Zurdo Ruiz-Ayúcar y cumple con excelentes requisitos de exhaustividad.

 

El refranero multilingüe contiene una selección de refranes, proverbios y otras paremias españolas e incluye su correspondencia en alemán, catalán, francés, gallego, griego (antiguo y moderno), inglés, italiano, polaco, portugués, rumano, ruso y vasco.

Su riqueza reside en aportar a cada refrán su significado, sus posibles variantes y sinónimos, así como el hiperónimo y los antónimos paremiológicos. Incluye, además, aclaraciones léxicas y formales y, por supuesto, las correspondencias en cada lengua que van acompañadas de la traducción literal, las posibles variantes, además de sinónimos y antónimos, fuentes y contextos.

 

¡Aprovecha el tiempo cuando consultes diccionarios y recurre directamente a nuestra selección!

 

Pilar Jiménez Encinas

Servicio de Biblioteca

¿Qué debe tener en cuenta el alumnado para las defensas online?

La videoconferencia es una herramienta muy importante en la formación online y semipresencial. Su uso durante las clases es sencillo para el alumnado, pero cuando un estudiante tiene que hacer una defensa o presentar un trabajo por este medio, necesita controlar unas cuestiones básicas para tener mayor seguridad con los aspectos técnicos durante su exposición. Adjuntamos una serie de consejos al respecto:

 

Imagen: Requisitos técnicos para una defensa online. Fuente: Nebrija.

 

Como siempre, en Global Campus estamos a disposición de nuestros alumnos para tratar cualquier duda o comentario sobre ésta o cualquier otra cuestión.

 

Global Campus Nebrija

El coaching empático o cómo la felicidad también es un método de aprendizaje

Autora del post: Marta González Caballero 

 

Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.

John Locke

 

Hace tiempo que quería escribir sobre la autoestima y felicidad en el aula. Puede que haya alguien a quien sorprenda el concepto de felicidad en un contexto educativo y más aún seguramente en un contexto laboral -prometo volver para hablar de eso en otro momento-, pero a mí me parece tan importante como el concepto mismo de competencia. Quizá porque acumulo ya bastantes años de experiencia docente y, porque he visto pasar por mis clases a alumnos con capacidades y ambiciones muy diversas y he tenido que lidiar con todos ellos, cada vez me he ido convenciendo más de la importancia de utilizar la empatía, lo que se conoce como el coaching emocional, en el aula. No quiero decir con esto que la exigencia en el estudio, la responsabilidad en el cumplimiento de las tareas o el conocimiento de las normas no sean importantes, lo son, pero todas esas cosas se van adquiriendo de forma procesal, a lo largo de la trayectoria académica. Sin embargo, la empatía, el sentimiento de satisfacción, la felicidad y el positivismo se ha quedado tradicionalmente fuera del aula, fuera de la competencia de un profesor.

Todos tenemos claro hoy día que el panorama educativo actual es muy distinto al de hace apenas una década. Los estudiantes que llegan ahora a la Universidad pertenecen a esa generación conocida como “nativos digitales”, jóvenes tecnófilos que consumen vorazmente una gran cantidad de información multimedia a la que acceden desde diferentes dispositivos. Son hiperactivos en redes sociales, viven rodeados de listas de reproducción de música, de galerías de imágenes, de youtubers y de videojuegos interactivos que muchas veces ellos mismos crean. Son reticentes al acceso de información no digital y son muy críticos con los usos tecnológicos en terceros, fundamentalmente con sus profesores. Como contrapartida, también son jóvenes que pierden muy pronto el interés, que se desconcentran y aburren con facilidad, tendiendo a trabajar de manera superficial las cosas. Por tanto, este perfil tiene ventajas e inconvenientes, hablé de ello en el I Congreso Internacional PIATCOM, organizado por la Facultad de Comunicación el pasado mes de mayo y, como dije entonces, los profesores tenemos que trabajar una metodología que permita potenciar lo beneficioso y reconducir los efectos menos deseables, para hacer de esos inconvenientes algo digno de ser aprovechado a nivel experiencial.

Yo me propuse hace ya unos cuantos años encauzar mis clases y la metodología aplicada en ellas hacia los modelos dinámicos de aprendizaje, aquellos que se basan en la flexibilidad y adecuación al alumno, los que abren la puerta a la experimentación y al proceso empático. Y, de pronto, llegó la felicidad. Si dijera aquí que mis alumnos son felices tras mis clases diría mucho y no quiero decir tanto; sin embargo, puedo decir que mis alumnos son felices en mis clases, en el tiempo que duran, lo cual es ya un punto de partida interesante.

Cuando me inicié en el proceso de trabajo empático, enseguida me di cuenta de un par de cosas muy importantes:

  • Que los alumnos no suelen tener conciencia clara de lo que valen o de para qué valen, de manera que entienden el éxito como algo lejano o inalcanzable.
  • Que los alumnos tienen menos conciencia aún de que valen para alguien, es decir, que no se suelen sentir reconocidos, lo que les conduce a la frustración.

Como llevo los últimos seis años dando clase a alumnos de cuarto curso y de posgrado, veo muy claramente en ellos estas carencias y los miedos asociados a ellas: no conseguir lo que quieren, no tener claro cómo enfocar su trayectoria, no saber hasta dónde son capaces de llegar… Son los síntomas de un mal muy común: la baja autoestima, que no se suele saber tratar o no se le otorga la suficiente importancia en el aula, porque claro, tenemos que impartir los contenidos previstos en la guía docente, corregir las actividades, realizar las prácticas, tutorizar trabajos… y el tiempo es el que es. Pero no tenemos porqué resignarnos a eso, yo al menos no lo hago, y por eso estoy hoy escribiendo esto, porque creo que puede ser bueno compartir mi felicidad, o lo que es lo mismo, mi experiencia de coaching educativo[1], que ha sido muy enriquecedora y gratificante, para que cada cual luego reflexione sobre ello y evalúe si puede serle útil.

Lo primero de todo es dejar claro que el coaching no es enseñar, es crear las condiciones necesarias para aprender y crecer, para abrir la mente y liberarla. Hoy día no nos basta con enseñar, con transmitir conocimientos, porque nuestros alumnos van a ir siendo capaces, cada vez más, de aprender por sí mismos. Esto significa que como docentes tenemos que buscar la manera de potenciar la autoestima en el alumno, algo que sólo puede partir de un contacto fluido con él, y que puede llevarse a cabo mediante el diálogo en el aula. El alumno que conversa en clase, que ofrece su punto de vista, que da su opinión sobre algo, es un alumno que nos ofrece una gran cantidad de información sobre sí mismo: sobre lo que es capaz de hacer, sobre lo que está dispuesto a hacer y sobre cómo le gustaría hacerlo. Si le escuchamos, podemos empezar a construir.

El otro gran caballo de batalla del alumno es la creencia en sus capacidades. Yo suelo plantear el primer día de clase las bases del trabajo final que tienen que realizar para superar la materia, y les llevo de ejemplo un trabajo realizado el año anterior por un compañero. Cuando lo ven siempre me dicen lo mismo: “es imposible que yo pueda hacer eso, no soy capaz, no tengo tantos conocimientos”. En ese momento es cuando respondo: “Pues entonces estás igual que el dueño de este trabajo cuando lo empezó”. Tener físicamente el trabajo en las manos les otorga seguridad y deseos de creer. Es en ese momento inicial cuando pongo la primera piedra de la autoestima: convierto la capacidad real de cada uno en una capacidad creída, ofreciéndoles la posibilidad de que crean que pueden hacerlo. Y lo mejor de todo es que lo hacen.

Está claro que para que realicen ese trabajo final de gran envergadura y no decaigan en el intento, hay que hacer otras muchas cosas, la siguiente en importancia es la adaptación de los objetivos del trabajo y de la dificultad de la tarea a sus propias posibilidades. No nos podemos engañar, no todos los alumnos tienen las mismas capacidades, ni pueden acceder al mismo nivel de complejidad en una tarea, pero eso no tiene que ser un problema si trabajamos con modelos dinámicos. Yo oriento a cada alumno a la hora de elegir la temática de su trabajo y el grado de profundidad con el que lo enfocarán, porque entiendo que cada alumno es diferente, a cada uno les motiva una cosa y cada uno tiene su propio ritmo de aprendizaje. Esta orientación sólo puedo hacerla si le conozco un poco, si soy consciente de lo que puede hacer y lo que no, de manera que, al personalizar su trabajo logro que se sienta seguro de su decisión y que se responsabilice de ella siendo optimista.

 

Imagen: Con los grupos de 1º y de 4º de Comunicación Audiovisual, en la exposición de la Fundación Telefónica sobre Alfred Hitchcock. Reunir en una misma actividad a dos grupos con diferencias tan notables fue un experimento muy interesante, en el que todos aprendimos de todos. Y nos lo pasamos genial. Fuente: Marta González

 

Cuando el proceso de elaboración del trabajo se inicia, recurro al método de simulación, es decir, que yo trabajo en clase los mismos pasos, ejercicios y pautas que ellos tendrán que realizar por su cuenta. De este modo, tienen una guía real de lo que tienen que hacer y participan activamente en ese proceso de aprendizaje en el aula, proceso tras el cual yo tendré mi propio trabajo final como profesora, pero ellos verán en ese trabajo el suyo, puesto que lo relacionan de forma directa con su proyecto personal. Dicho de otro modo: han trabajado muy duro para mí, pero pensando en lo que pueden llevarse para ellos, en lo que les puede servir. Por si este método no tuviera ya bastantes ventajas, resulta que suma otro aspecto fundamental: poder trabajar la técnica de ensayo y error sin dramas. Dialogar y opinar en clase, razonar, generar hipótesis, desarrollar ideas propias en un contexto en el que no se penaliza el error, sino que se entiende como una forma de aprendizaje muy valiosa, que permite avanzar en lugar de retroceder, es el método más óptimo que conozco para alcanzar el éxito, porque aceptando el error nos liberamos de la imposición de determinadas etiquetas o prejuicios, y nos hacemos más tolerantes ante el fracaso[2]. De este modo, la materia se va desarrollando ligada a un proyecto real en el que el alumno participa, construye y aporta cosas de manera progresiva, puesto que también ligo las actividades dirigidas a ese trabajo, como partes del mismo que debe realizar para alcanzar la gran meta. Así me aseguro de que terminen el maratón con fuerzas renovadas.

Esta es la dinámica de mis clases, aunque tengo un último “as” guardado en la manga: el sentido del humor. Quienes me conocen saben que suelo usar el humor en mi vida diaria, soy defensora acérrima del lenguaje positivo, de los refuerzos verbales de forma amena y distendida, de las conversaciones amigables, de los comentarios halagadores en el momento adecuado. Soy además una persona próxima, me gusta mantener el contacto visual, demostrar mi aprobación e interés hacia lo que me están contado con expresiones faciales acordes al contenido de la conversación, y me interesa mucho saber escuchar. Si todo eso lo pongo en marcha en clase, entonces es cuando puedo lograr el objetivo con el que iniciaba este artículo: la empatía y la felicidad, porque mis alumnos se ríen mucho en clase, es cierto, pero también aprenden mucho; se divierten, pero como proceso natural que nace del entendimiento de las cosas, de la asunción de su responsabilidad personal, de la seguridad en sí mismos. Y creedme si os digo que yo me divierto también mucho con ellos y, desde luego, aprendo mucho de ellos cada año.

 

Imagen: Con los alumnos del Máster en Dirección y Realización de series de ficción-Globomedia, durante el rodaje de uno de sus ejercicios prácticos. Estar con ellos en el rodaje pero sin intervenir, sólo escuchando y viendo, ayuda a conocerles mejor. Sí, hay que soportar frío y lluvia, pero merece la pena). Fuente: Marta González.

 

Sin embargo, y prometo que esta es la última reflexión que hago porque me he pasado un poco de rosca, este método empático no le parece bien a todo el mundo, es decir, soy consciente de que hay personas a las que les molesta la felicidad en los entornos docentes y más aún en los laborales. Siempre habrá alumnos a los que no pueda llegar, bien porque no se dejan alcanzar, bien porque no sabré hacerlo adecuadamente o incluso porque desconfiarán del método. Acepto esta circunstancia y trabajo cada año para evitar que se produzca o, en su defecto, para generar métodos alternativos para quienes no deseen ser más felices, porque como dijo mi querido Woody Allen, siempre habrá aquellos para los que “la única manera de ser feliz, sea sufriendo”.

 

Dra. Marta González Caballero

Coordinadora del Máster en Guion de ficción y entretenimiento

Profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación

 

[1] Recomiendo a quienes se quieran acercar un poco más a este concepto, el libro de Whitmore, J. (2003): Coaching: el método para mejorar el rendimiento de las personas. Barcelona, Paidós.

[2] Para quienes tengan interés por el tema del aprendizaje mediante la técnica del error, pueden consultar la entrada que le dediqué en mi blog en este enlace

 

Metodologías ágiles en la dirección de proyectos

Debido a la gran cantidad de metodologías de dirección de proyectos que existen hoy en día, es necesario inventar una metodología ágil que no suponga mucha sofisticación y que elabore unos entregables rápidos y de fácil entendimiento.

 

Para ello se han generado en los últimos años, las metodologías ágiles, que suponen una innovación en estos procesos, pero sin olvidar ciertos procedimientos que provienen del PMBOK o de métodos tradicionales de dirección estratégica.

 

Es por ello, que esta introducción a las metodologías ágiles pretende ser una reflexión de cómo hay que cambiar nuestros antiguos métodos y realizar una nueva gestión de proyectos.

 

Antes de empezar a describir el método quisiera realizar varias reflexiones sobre la gestión del cambio y después pretendo desarrollar herramientas de la psicología aplicadas a la dirección de proyectos.

 

Empezaremos por características relacionadas con el cambio, incidiendo en qué parámetros debo cambiar en la dirección de proyectos o en la vida en general, que realmente es un proyecto. Unas primeras pautas que debemos o no tener en cuenta a la hora de definir el alcance de nuestro proyecto sería:

  • No debemos obrar al primer impulso, sino después de trazar un plan.
  • No diremos la mitad de lo que pensamos, ni la tercera parte de lo que sentimos.
  • No debemos creer todo cuanto se nos diga; habrá un deseo, consciente o subconsciente detrás de cada una de las acciones que tomemos.
  • Cultivemos la mundología, tanto lectura de gentes como trato con gentes; estudiemos la Naturaleza humana, psicología y pongamos en práctica lo aprendido con esta cultura.
  • Hagámonos la pregunta, ¿qué desea ese hombre? Busca lo que necesita o lo que tiene escasez.
  • El hombre, en general actúa por deseos, sino es sobre el más fuerte, es sobre los mejores que tenga en mente.
  • Se deben tener principalmente 3 conceptos principales: Idealización, visualización y acción idealista.
  • Tal como un hombre piensa, así es. Tal y como un hombre obra así es.
  • El éxito será un favorable o prospero resultado o determinación de una tentativa acordada.

 

Para desarrollar un proyecto, debemos abstraernos de los moldes antiguos y desarrollar conceptos de una nueva Psicología, consiste en que cambiemos, modifiquemos, desarrollemos, fortalezcamos las cualidades y facultades mentales siguiendo con métodos apropiados.

 

Estas ideas se fundamentan en desarrollar el uso y el ejercicio, conseguir la realización de cualquier idea por medio de la imagen persistente. Por lo tanto, un arquitecto mental es aquel que inicia el proyecto y el constructor de la mente aquel que lo ejecuta.

 

La visualización es por tanto un proceso que sigue a la idealización y va hacia la materialización. Esta autogestión de nuestras propias ideas se puede resumir en un término “aptitud mental”.

 

Debemos crear una imaginación constructiva que constituya nuestro carácter, nuestras cualidades y nuestros rasgos mentales, que nos servirán para dirigir la empresa. Debemos ejecutar los proyectos, no solo en la fase pasiva, sino en una fase activa que los pensamientos se conviertan en acciones.

 

Para realizar este desarrollo mental, lo que necesitamos es práctica, práctica y práctica. Sólo realizando 10.000 horas estaremos en posesión de dominar un tema.

 

Debemos cultivar nuevos hábitos, con tanta frecuencia como sea posible, hasta que llegue a ser habitual y como una segunda naturaleza. Esto formará nuestro carácter completo y enriquecerá tanto nuestro interior como exterior. Hay que tener fe en uno mismo, sin ella es imposible marchar hacia adelante.

La mejor manera de llevar un proyecto adelante es “quiero y puedo”.

 

Debemos tener presente que la atención es fundamental, una atención expectante, una atención como combinación de fuerzas mentales motivas y emotivas.

 

Pero todo esto no se llevará a cabo sin la voluntad, que la podemos dividir en voluntad deseada, voluntad decidida, o fase de deliberación y elección y voluntad activa o fase de acción. La fase de acción será la más importante, aunque muchas veces se esconda detrás de las otras dos.

 

Las cualidades o aptitudes personales de continuidad, firmeza, decisión y resolución se ven aplicadas en el concepto de voluntad persistente; términos como estabilidad, decisión, perseverancia, firmeza de propósito y tenacidad.

 

Esta voluntad persistente aparece del deseo insistente, de una expectación confiada, llevar el proyecto a buen puerto e insistentemente insistir en nuestro deseo.

 

Desde un punto de vista más humano, tendremos cualidades mentales positivas que nos acompañaran en el camino, como pueden ser el amor, la afabilidad, la bondad, la constancia, la paciencia, la perseverancia, la firmeza. Debemos conceptuar los proyectos como un esfuerzo persistente, conceptuarlo como una acción ejecución o diligencia constante, constancia en el proceso y continuidad, firmeza y constancia en la ejecución y seguimiento del negocio o del cierre del proyecto.

 

Afín a esta constancia hay que señalar el término estabilidad. Esta cualidad manifiesta firmeza, fijeza, fuerza para mantenerse y resistir toda tentativa, toda mutación o abandono en el proyecto. Podemos decir que el lema sería firmeza, tenacidad e impugnabilidad. Hay que resistir cualquier abuso, cualquier persuasión, irrisión o coacción, sin ceder un ápice.

 

Que nuestra mente en un primer momento sea plástica pero después sea mente fría y desapasionada que nos lleve al cierre de un proyecto tenazmente y siendo firmes en nuestras decisiones.

 

Conscientes de saber adquirir y acumular, debemos tener presente dos cualidades el valor u Ooadía y la acumulación. El primero nos mantendrá firmes antes nuestro cliente. Tenemos que, al igual que el hombre primate, la necesidad de procurar y preservar nuestro fondo de alimentación, “tener y guardar”. La empresa necesita “adquirir y acumular”. El valor lleva a la acción y la fortaleza lleva a la pasión, el director de proyectos debe tener valor para desafiar los peligros y fortaleza para resistir todas las incertidumbres del proyecto. La bravura se localiza en la sangre y el valor en la mente. El primero depende del temperamento físico y el segundo depende de la razón.

 

Una habilidad motriz que debemos desarrollar es la constructividad. Pero antes de construir lo nuevo hay que destruir lo viejo, después que lo viejo ha sido apartado hay que construir una nueva organización empresarial. Por lo tanto ensanchemos y extendamos nuestras actividades, añadamos más ladrillos a al cuerpo de nuestro conocimiento.

 

Practiquemos mejores construcciones y metodologías ágiles que nos lleven a mejorar la dirección de proyectos. Pero ante todo, seamos prudentes. La prudencia es una cualidad protectora que no hace gestionar un proyecto con deliberación y discreción; ser cauto en adaptar una acción o línea de conducta, ser sabio, cuidadoso. Pero ojo, que llevada al extremo, nos hace malograr el éxito,  no debemos ser tímidos, no tener recelo o sujetos al pánico. Por lo tanto debemos mantenernos en  un equilibrio entre el atrevimiento y temeridad y la timidez  e irresolución.

 

Seamos pesimistas en el planeamiento pero optimistas en la fase de ejecución de nuestros proyectos. La prudencia y la cautela influyan en el desarrollo de la estrategia del proyecto, basémonos en razón y en el juicio pero sin que influya en la dirección del proyecto el temor o el recelo.

 

Seamos astutos, cualidad protectora que nos dará viveza, habilidad o destreza;  los negocios son una batalla inteligente, el proyecto es un conflicto, una batalla. Al igual que el ajedrez, nos tenemos que valer de estrategias para conseguir nuestros objetivos empresariales.

 

También debemos tener presente cualidades egoístas, como la individualidad y la vanidad. Van asociadas a un sentido de individuo, no de empresa. Van relacionadas con el Ego; “yo siento, pienso, cojo, escojo”.

 

No debemos guiarnos por necios orgullos inspirados en el excesivo concepto de méritos personales. Ni por superfluas ideas que no nos aportan valor.

 

Como resumen de todas estas ideas trasgresoras podemos citar:

 

  • Tú eres el responsable de ti mismo y según te veas, actuarás en la empresa.
  • Desaprende, cambia la forma de dirección de empresas a una nueva.
  • Sal de la zona de confort, utiliza nuevas metodologías de dirección de proyectos.
  • Interioriza los cambios, provoca situaciones cambiantes.
  • Vive el ahora: “carpe diem”. Disfruta del momento actual de la compañía que puede ser único.
  • Aprende a diferenciar el riesgo real del riesgo percibido.
  • En equipo se logra más.
  • Formarás equipos de alto rendimiento.
  • Ayudarás a tus compañeros.
  • Verás que la cultura es copia, ser disruptor.
  • No enfades al cerebro reptiliano.
  • Dirigir un grupo o un ejército es lo mismo, es solo cuestión de organización.
  • Conócete a ti mismo y conoce a los demás, ”nosce it ipsum”.

 

¿Os atrevéis a este cambio?

 

Javier Mata

Profesor del Máster en Dirección y Organización de Proyectos

Twitter, museos y creación de contenidos: Analizando discursos curatoriales en los canales transmedia

Autora del post: Marta Pérez Ibáñez 

 

La evolución que el manejo de las redes sociales está teniendo en la última década en museos e instituciones culturales de España es muy alta, y se ha convertido en habitual tema de discusión y estudio en diferentes ámbitos del sector, intentando comprender en qué sentido se desarrolla dicha evolución y qué consecuencias se obtienen de ello, como demuestran los encuentros que cada año ponen de manifiesto el interés por conocer estas dinámicas. No sólo se avanza en el conocimiento de las redes transmedia como canales de comunicación y difusión, sino que se profundiza en estrategias de creación de contenidos que van más allá de lo puramente divulgativo e introducen nuevos elementos para desarrollar un engagement más valioso y un bounce rate que multiplique la visibilidad de las exposiciones. El Museo del Prado anunciaba el pasado 16 de Enero en Twitter que ha alcanzado un millón de followers, lo que lo sitúa como uno de los museos de arte más seguidos en el mundo. Su estrategia de comunicación online no fue pionera en nuestro país, pero su incorporación a las redes y el cuidado e innovación que ponen en sus estrategias de creación de contenidos hacen que seguir al Prado en Twitter sea atractivo y enriquecedor.

 

Imagen: Tuits sobre el millón de seguidores del Museo del Prado. Fuente: Twitter.

 

Sin duda, a día de hoy la cultura se mueve con soltura en las redes, los museos lo saben y aprovechan la viralidad como una herramienta para globalizar los contenidos que transmite. En el Máster en Mercado de Arte de la Universidad Nebrija sabemos la importancia que la comunicación en los museos supone para difundir y transmitir el arte a la sociedad y, por tanto, somos conscientes de que el conocimiento de las nuevas formas de comunicación que transmiten los museos debe pasar por una aproximación al uso que hacen de los canales transmedia, a la forma en que crean y difunden contenidos en formato online, y al retorno de información que perciben a través de la red.

Al inicio del curso 2013-2014 en nuestro máster me planteé un reto que consistía en incorporar el uso que determinados museos e instituciones de España estaban haciendo de Twitter como red de microblogging a las herramientas de estudio y de investigación de los alumnos, intentando combinar la inmediatez de las dinámicas comunicativas de esta red social con la creación y desarrollo de contenidos y el bounce rate que estas dinámicas proporcionan. Más en concreto, el reto consistía en desarrollar una técnica de análisis de dichos contenidos que fuera lo bastante efectiva para los alumnos de postgrado como para ofrecer un resultado adecuado para sus trabajos de investigación, y lo bastante novedosa como para que la propia dinámica supusiera un campo nuevo de innovación docente que se pudiera desarrollar en cursos posteriores e incorporar a otras dinámicas de investigación sobre contenidos curatoriales que desarrollamos cada curso en esta asignatura en concreto, y que a su vez pudiera incluirse en otros programas y asignaturas, adaptándose a distintos temas o ámbitos de investigación. Durante aquel curso, el estudio se hizo sobre los distintos perfiles en Twitter del Museo Thyssen y el enfoque curatorial adoptado para dos exposiciones del museo que tendrían lugar en esa temporada, #SurrealismoySueño” y #MitosdelPop”. En el curso siguiente, comparamos la actividad de dos instituciones, Museo Thyssen y Fundación Mapfre, también muy activa en redes, eligiendo dos exposiciones, #ImpresionismoUSA y #expo_Sorolla respectivamente, y analizamos tanto las características de las campañas de ambos museos como la participación de diferentes perfiles de profesionales de ambas instituciones como apoyo a la comunicación corporativa. En el curso 2015-2016 dimos un salto internacional y comparamos la actividad de la Fundación Mapfre en #expo_Bonnard con la que había desarrollado el Museo d’Orsay parisino en su exposición previa del mismo artista. Así, no sólo analizábamos distintos enfoques curatoriales y comunicativos en distintas instituciones artísticas, sino que podíamos percibir distintas tendencias en ambos países y los resultados que en los dos casos se obtenían. Destacó el trabajo del alumno Javier Illidge, completo y minucioso y muy bien documentado. Este año, hemos vuelto a centrarnos en la Fundación Mapfre, pero ampliando nuestro objetivo de análisis en el desarrollo de la comunicación a través de los distintos perfiles en redes que esta institución mantiene activos en cada exposición, comparando discursos y contenidos en una y otras según los objetivos de cada campaña y cada canal, y evaluando los resultados que se obtienen en cuanto a engagement y bounc rate de su comunidad de seguidores y de todo el ámbito de la red. Los alumnos Mª Encarnación Calvente y Alejandro Montes han hecho un trabajo exhaustivo y un análisis acertado, que les ha proporcionado un conocimiento más profundo de las nuevas formas y medios de comunicación artística institucional.

Los resultados en cada curso han sido cada vez más alentadores, ya que nos demuestran no sólo que nuestros alumnos adquieren y desarrollan un carácter crítico en el análisis de la comunicación artística, que es uno de los objetivos previstos en nuestro Máster en Mercado del Arte, sino que ello les permite aproximarse a una forma de comunicar que, no por ser aún menos conocida en algunos sectores, deja de tener una gran importancia en nuestros días, como es la comunicación a través de canales transmedia y cómo se adapta a la actividad de las instituciones culturales y los museos.

 

Marta Pérez Ibáñez

Profesora de Mercado del Arte en Universidad Nebrija e Instituto Nebrija de Competencias Profesionales

 

El futuro es “mobile”

Según el último estudio de IAB, el 94% de la población entre 16 y 65 años tienen móvil en nuestro país. Estos son los datos más relevantes (y reveladores):

  • Los más jóvenes (entre 16 y 30 años) lo utilizan una media de 2 horas y 34 minutos al día, es decir, el doble que la tablet
  • Las aplicaciones más utilizadas siguen siendo Facebook y Whatsapp
  • Un tercio de la población utiliza el móvil mientras ve la televisión
  • Ese mismo porcentaje considera que los emails que recibe no están adaptados al móvil
  • El 90% de los entrevistados en este estudio reconocen haber utilizado el smartphone durante algún proceso de compra
  • El 41% ha realizado compras directamente con su móvil, sobre todo en lo que se refiere a ocio, electrónica, viajes y moda
  • Empieza a ser cada vez más habitual pagar a través de aplicaciones, aunque la tecnología contactless todavía se utiliza muy poco

 

Gráfico: Dispositivos de conexión. Fuente: “Estudio anual de redes sociales”, de IAB.

 

¿Qué quiere decir todo esto? Algo tan sencillo como evidente: el móvil vino para quedarse. Lo utilizamos para relacionarnos, para capturar momentos, para informarnos, para comprar… Y también para aprender y enseñar.

Tenemos acceso a gran cantidad de información tanto en abierto como en plataformas de enseñanza-aprendizaje como es el caso de Blackboard, el LMS (Learning Management System) utilizado en Nebrija. El principal reto al que nos enfrentamos en los entornos académicos es saber conjugar la tecnología, el Big Data y la innovación, dándoles sentido a través de una metodología docente sólida y exigente. En Global Campus hemos desarrollado nuestro propio modelo metodológico y trabajamos para adaptar toda esta complejidad a una experiencia de enseñanza-aprendizaje diferente, innovadora, abierta al cambio, de valor.

Definitivamente, el futuro es mobile… Y el presente también.

Seguimos aprendiendo para poder seguir enseñando.

 

Global Campus Nebrija

Los agradecimientos en el discurso

Autora del post: Mar Castro

 

¿Sabes aquello de “es de bien nacidos ser agradecidos”? 😉

Hay un sinfín de motivos para dar las gracias por la participación en un evento: la invitación para integrar el plantel de ponentes, la elección de tu especialidad como temática, la asistencia del público, el horario asignado, el excelente trato recibido, etc.

Muchos oradores suelen comenzar su exposición dando las gracias a la organización por haber contado con él, al director o coordinador del acto por su confianza, a los colegas por compartir un evento tan especial, al público por su asistencia, a…

Excesivos agradecimientos que se repiten intervención tras intervención logrando que los interesados escuchantes piensen, o se digan unos a otros: “ya estamos de nuevo”, “otro ponente muy original”, “todos dicen los mismo, ¿lo sienten?” y miles de frases similares, unas irónicas, otras, muestra de la decepción que les provoca la repetición del inicio.

Este tema es uno de mis caballos de batalla: “cuándo dar las gracias”. Defiendo no comenzar ni finalizar la charla –salvo uno pronunciado inmediatamente antes de abandonar el escenario pero nunca como cierre de la exposición– ofreciendo las repetidísimas y carentes de sentimiento (para muchos) “gracias”.

¿Olvidan los disertadores que los dos primeros minutos de la charla son fundamentales para atrapar la atención de los espectadores e integrarlos en la comunicación?

Esos dos primeros minutos anticipan el interés de la charla, el ritmo que le imprimirás, el conocimiento que posees, el tono que le caracterizará, el tiempo que has dedicado a su preparación y, entre otras informaciones, tu actitud.

Iniciar la charla dando las gracias es un error habitual de las exposiciones orales. Por mucho que recomiendes no hacerlo, muchos oradores defienden su puesta en práctica alegando: “hay que ser agradecidos”, “fulanito –un reputado conferenciante– también inicia de esta manera su conferencia”, “¿cómo no voy a dar las gracias?”, etc.

Mar Castro_Taller oratoria

Mar Castro en el taller de oratoria del pasado 21 de octubre.

Las “gracias” hay que darlas, siempre, pero hay que saber cuándo darlas y cómo hacerlo. Sostengo que debemos incluirlas a lo largo del discurso. Integradas de forma oportuna, expresadas de forma sincera y desprovistas de toda afectación, o intención oculta.

Una afirmación contundente, una pregunta retórica, una experiencia personal, una cita o una anécdota, entre otros, son buenos ejemplos de un inicio de discurso “con garra”.

En el ensayo del discurso debes contener los agradecimientos que consideres oportunos. Piensa detenidamente a quién dedicar los agradecimientos y las causas que lo justifican.

Exponlos de forma ingeniosa a lo largo de la charla, encajados de forma oportuna, y relaciónalos con los temas que trates en cada momento.

¿Ser agradecidos es de bien nacidos?

¡Siempre!! 🙂

 

Mar Castro

Mar Castro

Consultora en Comunicación