Masterclass de Juan Mayorga en el teatro Galileo

El autor comentó sus experiencias con los alumnos
Se enmarca en las actividades del departamento de artes escénicas
Muchas de sus obras se basan en su experiencia como profesor de matemáticas

El dramaturgo Juan Mayorga compartió con los alumnos su experiencia en la escritura de literatura dramática. Los alumnos, que ya habían asistido a su obra “El chico de la última fila”, disfrutaron de las explicaciones y aprendieron de primera mano las experiencias del artista en su proceso de creación de las obras.

El autor afirma que espero que algún espectador también se sienta interpelado por este tipo de reflexión. El espectador completa el significado de las obras según sus propias experiencias. Así mismo afirma que es muy importante tener un pie en el escenario, pero también tener un pie fuera del escenario. Los textos también han de tensionar el sistema teatral: que los espectadores llegue a lugares a donde antes tampoco llegaban.

Les comentó que es muy interesante trabajar pensando en actores o directores concretos pero también en aquellos que todavía están por crear, tanto los actores por venir como los espacios por llenar. Les dijo que tienen que tener en la cabeza que si escribes textos lo suficientemente abiertos, manteniendo lo innegociable, los directores pueden manejar o adaptar los textos dependiendo de la situación, ya que en lo que a los espacios se refiere, tienen más relación con el director que con el escritor de la obra. Saber dónde van a ponerla en escena y cómo se van a relacionar, como van a conservar con el espectador es fundamental.

“Intento escribir para cualquier espacio. Y lo más importante es escribir para el espectador de cualquier lugar, de cualquier espacio, respetando a todos los públicos.”

Empezó su relación con el teatro relativamente tarde. Descubrió el teatro a los 16 años, en una salida de instituto, con la obra Doña Rosita la soltera.

Desde joven poco a poco fue valorando una experiencia pre-teatral. Su padre leía en voz alta y cuenta la leyenda familiar que tenía un amigo ciego de pequeño y así los dos aprendían las lecciones. Y creció escuchando a su padre leer, “Una suerte crecer en una casa llena de palabras” (De Gregorio Marañón, de Ortega y Gasset…)

Esa es una experiencia que afirmó su confianza en la palabra, como tejedora de paisajes, constructora de personajes.

Afirmó que estamos en una época en la que la imaginación debe ser revindicada. Porque no somos nada si no podemos imaginarnos que somos otra cosa. Comparó alguna de sus obras, como “El chico de la última fila”, o “Hamelin” con la obra “En la casa” de François Ozon. La evolución de los personajes, la confrontación del profesor tienen bastantes similitudes.

Os dejamos sus mejores frases.

“Me cuestiono Quién elige las palabras que escribo; Quién escribe mis palabras.”

“Los griegos, en teatro, encontraron lo fundamental. Siento devoción por Shakespeare, nuestra edad de oro, Lorca y Valle, Tadeusz Kantor…”

“Las palabras en el teatro no sólo son escritas, sino habladas. Y crean situaciones totalmente distintas”

“El teatro es el arte de la imaginación, el arte que nos atraviesa”

“Uno tiene una historia y uno ha de tomar decisiones, en qué espacios se juega, cuántos personajes. Es ahí donde el dramaturgo se la juega”

“En las obras hay frases poéticas para los espectadores, tanto explícitas como implícitas”

“El acotador, creado por la propia situación conflictiva, crea los espacios para que los espectadores los rellenen con imaginación”

“El origen de la obra está en mi experiencia como profesor de matemáticas”

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