La Universidad Nebrija analiza los retos y amenazas para la seguridad y la defensa

“La seguridad nacional necesita de unas fuerzas armadas potentes”

La Universidad Nebrija organizó el martes 14 de mayo la sesión “La Unión Europea en el futuro de Europa”, dentro del seminario “Retos y amenazas para la seguridad y la defensa”. Un encuentro que contó con diferentes expertos, investigadores y profesionales vinculados al ámbito de la seguridad y la resolución de conflictos.

Las misiones de paz

Luis Yagüe, subdirector general de Cooperación y Defensa del Ministerio de Defensa, habló sobre la participación española en misiones internacionales, que tiene en cuenta, para su equilibro, a tres actores principales: la ONU, la UE y la OTAN. “España es un país que tiene una gran influencia, por su situación geográfica y por las relaciones estratégicas que ha ido creando”, explicó el experto. Yagüe señaló que, por norma general, nuestro país mantiene unos 3.000 efectivos en el exterior que, en estos momentos, participan en 20 operaciones de paz.

“Somos un país medio, aprovechamos al máximo los recursos con los que contamos”, apuntó el subdirector general de Cooperación y Defensa, que detalló las diferentes misiones en las que España se encuentra colaborando actualmente. El modelo español de participación, según destacó, intenta integrar a otros contingentes y contar con las mejores instalaciones y los recursos tecnológicos más avanzados.

Los aspectos jurídicos de la participación española en misiones internacionales fue el tema que trató Juan Manuel García Labajo, del Cuerpo Jurídico y anterior asesor jurídico general del Ministerio de Defensa. Habló sobre como las misiones de paz nacieron en un momento en el que las rivalidades de la Guerra Fría paralizaban constantemente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por el derecho de veto de los cinco miembros permanentes (Rusia, China, Francia, Reino Unido y Estados Unidos), que impedían de manera continúa el desarrollo de misiones conjuntas.

García Labajo explicó que las misiones de paz habían ido en aumento en los últimos años y señaló que no existían unas reglas predeterminadas y establecidas desde el punto de vista jurídico que se aplicaran al conjunto de todas las operaciones, sino que para cada una de las misiones, se creaban unas reglas ad hoc.

Operación Sophia

Carlos Espaliu, investigador principal del Grupo Nebrija en Seguridad, Gestión de Riesgos y Conflictos, habló en su intervención sobre la Operación Sophia de la Unión Europea. Esta operación militar en el Mediterráneo central meridional, frente a las costas libias, surgió para luchar contra las redes de tráfico de personas, prevenir los flujos de migración irregular y evitar que la muerte de un mayor número de personas en el mar.

“Vivimos la crisis migratoria más importante desde la Segunda Guerra Mundial, que ha provocado el desplazamiento de cientos de miles de personas y la lamentable pérdida de un número incontable de vidas que intentaban llegar a las costas europeas”, remarcó Espaliu. El profesor de la Universidad Nebrija compartió con los asistentes al encuentro el momento en el que se encuentra actualmente la Operación Sophia, en la que, desde marzo de este año, se ha suspendido “temporalmente” el despliegue naval por la falta de acuerdo sobre el desembarco de los inmigrantes rescatados.

La Política Común de Seguridad y Defensa de la Unión Europea

Sobre la Política Común de Seguridad y Defensa de la Unión Europea versó la charla de Eduardo Zamarripa, jefe de Estado Mayor del Mando Conjunto de Fuerzas de la OTAN del sur de Europa en Nápoles y coordinador del seminario. “La UE sí puede establecer un instrumento de defensa que garantice, hasta cierto punto, la seguridad en nuestro continente y la autonomía estratégica que desea. El instrumento oficial es la Política Común de Seguridad y Defensa, lo único que hace falta es desarrollarla y llevarla a buen puerto”, explicó.

Zamarripa señaló que existe la capacidad económica para poder hacer, porque la suma de los presupuestos de defensa de sus miembros es equivalente al presupuesto de defensa norteamericano. “Lo que haría falta es gastar este presupuesto más inteligentemente, más coordinadamente y de forma más integrada”, puntualizó el ponente, destacando que lo más importante es que exista la voluntad política real para desarrollarlo. Descarto la posibilidad de tener, hoy por hoy, un ejercito europeo, “porque no lo permitirían las naciones de la Unión ni algunas otras potencias al otro lado del atlántico”.

Amenazas para la seguridad sustentadas en la voluntad de dañar

Para finalizar el encuentro, Fernando del Pozo, director del Estado Mayor Militar Internacional de la OTAN planteó los actuales riesgos y amenazas para la seguridad internacional, y el papel de la OTAN y de la UE. El experto hizo un repaso sobre como habían evolucionado los riesgos para la seguridad en los últimos años: “Se ha creado un ambiente de inestabilidad, donde la escalada de una de estas amenazas puede llevar a un contagio, a una crisis mayor en distintos lugares y de distintas naturalezas”.

Del Pozo evidenció que nos enfrentamos a “un mundo que ha cambiado a más complejo” y resaltó que muchas de estas amenazas para la seguridad están sustentadas en una evidente voluntad de dañar. Dentro de las situaciones de inestabilidad actuales de defensa, habló sobre la guerra híbrida, que, en su opinión, “aunque no se puede afirmar que sea la más peligrosa, la probabilidad de que suceda es alta. La esencia de la guerra híbrida es que el objetivo es la sociedad de los países atacados, mientras que en la guerra tradicional el objetivo eran las fuerzas armadas, dejando de lado a la población. Este nuevo formato de guerra está definida por el hecho de que no hay una distinción real entre la guerra y la paz. Un ejemplo es el conflicto de Crimea.

Respecto al panorama de la defensa en nuestro país, el ponente concluyó que “la seguridad nacional necesita de unas fuerzas armadas potentes y, como los antibióticos, que sean de amplio espectro. España, de las naciones aliadas, es la que menos gasta en defensa respeto a su PIB”.         

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