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Confianza en uno mismo, humildad y trabajo duro: la fórmula de Vaughan para emprender

E=C+H+3T. No es una manera convencional de empezar un artículo, pero si despejamos los sumandos, podremos apreciar que detrás de ellos hay emociones, futuro y optimismo. La fórmula del emprendimiento (E) equivale a confianza en uno mismo (C) -lo que implica autoconocimiento-, a humildad (H) y a tres dosis de “trabajo a tope” (T). En pocos conceptos y con apoyo de su oratoria envolvente, Richard Vaughan, presidente y fundador del grupo homónimo dedicado a la enseñanza del inglés, consideró que, si alguien tiene ganas de aprender, resulta “imparable”, luego “ya vendrán las aptitudes para lograr el éxito”.

Aprovechando la iniciativa del Departamento de Economía y Administración de Empresas de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nebrija, Vaughan priorizó las personas a las ideas y criticó la negatividad inicial del `piensa mal y acertarás´: “De entrada hay que decir `sí´ porque la oportunidad llama a la puerta todos los días y hay gente que ni siquiera se levanta del sofá”. Según el empresario estadounidense, no hay que venderse barato, “porque todo el mundo vale más de lo que piensa” ni compararse con nadie.

Asimismo, Vaughan aconsejó a su joven público que intentase no decepcionar porque “cuando la gente te aprecia, te va a ayudar”. En su opinión, para conseguir que la gente se vuelque contigo, resulta clave apelar a las emociones: “Si entro por el corazón, gano el cerebro y tengo la mitad del camino ganado”.

El creador del popular método de enseñanza de idiomas confesó su “cariño” por los errores, “que me han orientado en la vida” y que le hicieron ver que “merece la pena” emprender, aunque no sea “romántico”.

A pesar de los “altibajos” de su biografía, Richard Vaughan afirmó que sus depresiones duran veinte minutos o una hora y media a lo sumo, pero, al final, “no puedo evitar ser optimista”. En otras palabras, “me han robado, decepcionado y tomado el pelo, pero he tenido la fortaleza de volver”.

Después de defender la figura del profesor como el pilar de su empresa, el emprendedor norteamericano dejó un mensaje de aliento para los jóvenes estudiantes: “Sois una nueva generación, el futuro es vuestro porque pertenecéis a los que están forjando la suerte”. Para concluir, quiso dar una definición más clásica del emprendedor como “alguien que arriesga sus cuartos para crear algo de valor”. No todo va a ser fórmulas.

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