urbe_nebrija

“La ciudad ideal pasa por contemplar el desarrollo de un espacio público de calidad”

Fernando Moral Andrés, coordinador académico del Máster en Arquitectura de la Universidad Nebrija, aprovecha la celebración del Día Mundial de las Ciudades -31 de octubre- para abrir debates en torno a los espacios públicos y su adecuada planificación. Atender las demandas ciudadanas y aplicar medidas concretas a cada ciudad son los dos ejes generales sobre los que tiene que girar toda la política urbanística. Moral, seleccionado para la XII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU) y colaborador del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, también pide paliar la despoblación de grandes zonas de Europa.

Pregunta: En 2019, el Día Mundial de las Ciudades se centra en cómo la tecnología puede usarse para mejorar la calidad de vida y el medio ambiente en las urbes. ¿Concretamente hacía dónde tenemos que dirigirnos para llegar a esa “ciudad inteligente”?

Respuesta: Es necesario hacer una evaluación previa de cuál es la problemática fundamental con la que cuenta cada ciudad y cuál es la tecnología adecuada que puede mitigarla o resolverla. Indudablemente un uso indiscriminado de la tecnología no significa una garantía de éxito. Cada ciudad presenta unas virtudes y unas carencias concretas y solo analizando las mismas con rigor se podrán adoptar las medidas adecuadas a las mismas. Ciertas urbes comparten problemáticas similares enfocadas en actuaciones prioritarias como son los temas de calidad del aire, movilidad, etc., pero en otras, las pautas de intervención se centran en temas de energía. Ciudad de México no es lo mismo que Estocolmo y esta realidad de partida también debe ser el contexto que determine el camino a recorrer por cualquier soporte tecnológico que se quiera implantar.

P: ¿Cuál sería para usted una ciudad ideal?, ¿qué características debería tener?

R: Es difícil resolver esta cuestión que tanto debate ha generado en la arquitectura. Pensemos en todas las representaciones renacentistas que ya planteaban este debate en términos de orden, proporción y armonía compositiva. Entiendo que la ciudad ideal contemporánea pasa por contemplar el desarrollo de un espacio público de calidad en todos los niveles del mismo. El espacio público, entendido como un lugar abierto o cerrado, es la máxima expresión de lo que es este objeto artificial que se ha construido durante tanto tiempo y por tanta gente: la ciudad. Estos lugares son clave y este reto, la configuración de un lugar de calidad que atienda a las demandas de los ciudadanos, es necesario enfatizarlo.

P: Un 54% de los habitantes del mundo vive en ciudades. Para el año 2030 se estima que unos 5.000 millones de personas habiten en las ciudades. ¿Estamos destinados a vivir en megalópolis o existe una vuelta atrás en esta tendencia?

R: Las estadísticas apuntan a esos datos que en cierto modo son preocupantes, no tanto por la concentración que implica, que también, sino por la despoblación que generará en grandes territorios. La situación es compleja pero la primera pregunta pasaría por analizar las razones por las que la atracción urbana será determinante a la hora de comprender la demografía futura y ver si algunas de estas variables pueden ser insertadas en lugares que ayuden a mitigar esta tendencia. En Europa, el principal problema no será la concentración urbana, la escala de nuestro continente no compite con Asia, América del Sur o África, por lo que las concentraciones, siendo importantes no generarán los mismos conflictos que en esos otros lugares. Nuestro desafío continental pasa por atender la despoblación que se está generando por las dinámicas de carácter urbano y que están generando grandes masas de territorios desatendidos y en estado de abandono. Sin duda, en esta realidad, la definición adecuada de una red de infraestructuras y servicios vuelve a ser determinante pues, actualmente, está definida desde la óptica de las ciudades y no desde la vertebración efectiva del territorio.

P: Como ciudadano, ¿qué echa en falta en las ciudades actuales?

R: Lo citado anteriormente, espacios públicos que sean capaces de recalificar el conjunto de la ciudad, desde sus barrios históricos hasta la periferia. Creo que también sería interesante abrir el debate sobre el límite, o no, con que debería vislumbrarse la evolución de la ciudad actual.

P: ¿La sostenibilidad es la nueva “biblia” de los arquitectos?

R: Es una cuestión asumida plenamente en la disciplina. Entiendo que hoy es un tema que la arquitectura atiende en todas sus realidades desde diferentes formas y escalas.

P: ¿Hacia dónde tienen que enfocar sus reivindicaciones los jóvenes urbanos?

R: Hacia la configuración de ciudades más humanas en su realidad formal y vivencial.

P: Como coordinador académico del Máster Universitario en Arquitectura de la Universidad Nebrija, ¿qué aporta este estudio de posgrado a los futuros arquitectos?, ¿qué es lo que más destaca del mismo?

R: El adecuado balance de líneas de trabajo e investigación que permiten al estudiante la adecuada inserción en la sociedad a la que va a servir en un futuro cercano. La calidad de su claustro es determinante para entender el contexto en el que estudian nuestros alumnos. Profesionales como RCR arquitectes, Premio Pritzker de Arquitectura, o West 8, Landezine International Landscape Award, presentan una realidad cualitativamente determinante en su formación. Por otro lado, la posibilidad de compatibilizar estos estudios con una realidad profesional paralela, modalidad semipresencial, es otro de los puntos destacados.

Javier Picos Martín / 31 de octubre de 2019

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *