Jesús Martín: “Todos los nervios se desvanecen al sentarme en el coche”

Jesús Martín Domínguez, cosecha del año 2000, ha aprendido a manejar coches de competición en cada viraje de su vida. Estudiante de segundo curso de Ingeniería del Automóvil en la Universidad Nebrija es una de las promesas experimentadas del Club Automóvil Nebrija. En el reciente y accidentado Rally Tierra de Madrid mejoró su posición de 2018. Metemos la primera pregunta en la caja de cambios de esta entrevista…

Pregunta: ¿Cuándo y cómo comenzó su pasión por el motor?

Respuesta: Desde muy pequeño, con tan sólo tres años, mi sueño era conducir un coche. Mi padre quiso hacerlo realidad preparándome un sistema para que pudiese llegar a los pedales de un pequeño 4×4 que teníamos en una finca particular. Los años fueron pasando y mi pasión no hacía más que aumentar a pasos agigantados, quizá fue debido a que mis padres y mi abuelo tuvieran como afición restaurar coches clásicos, dándome la oportunidad de probar cada uno de ellos y experimentar nuevas sensaciones a la vez que me aportaba conocimientos. Por otro lado, a los 9 años otro de mis sueños se hizo realidad porque empecé a hacer competiciones de karting, que derivaron en la disputa de campeonatos nacionales. Durante esos años, un anuncio televisivo llamó mucho mi atención… ese anuncio era de la Universidad Nebrija, en el cual salían alumnos estudiando y trabajando en el mítico Mini; desde ese momento quise estudiar en Nebrija.

P: ¿Qué supone el Club Automóvil Nebrija en su vida?

R: Siempre me aporta mucho. Me da la oportunidad de adquirir nuevos conocimientos y técnicas de trabajo en grupo. Actualmente soy jefe de un proyecto del Club llamado ProtAX. Para mí supone una gran ventaja el poder estar en dicho Club ya que te da la opción de poner en práctica lo estudiado.

P: ¿Cómo definiría su participación en el Rally Tierra Madrid 2019? ¿La carrera fue accidentada?

R: Hace dos semanas participé en el último Rally de Tierra en Madrid. Llevaba varios meses sin correr en un rally; no obstante, mis ganas e ilusión no disminuyeron, sino que crecieron, dándome así un espíritu luchador para ir superando cada avería que le ocurrió al coche. Yo definiría este rally como un reto para mí. Con todas las circunstancias superadas, logré acabarlo y no sólo eso, también me sentí orgulloso de mi copiloto y de mí por las posiciones en las que acabamos.

P: Los hermanos Vallejo, bicampeones absolutos de España, admiraron su pilotaje…

R: Me siento muy alagado por los comentarios de los hermanos Vallejo, ya que son unos profesionales y un gran un referente en el mundo del motor para muchos pilotos como yo. Son un espejo dónde mirarse.

P: ¿Cómo es su proceso de adaptación como piloto al BMW316l?

Para cualquier vehículo de competición es necesario cierta adaptación y no hay que olvidarse de los entrenamientos. En mi caso, llevando un BMW 316I, hay cierta complejidad de más, debido a que es un vehículo de propulsión. A la hora de la conducción tienes que actuar de manera rápida y distinta a un vehículo con tracción delantera, para mantener, dentro de lo posible, el coche en la trazada. Desde mi punto de vista, las situaciones con mayor complejidad hacen que te diviertas más, ya que intentas superarte.

P: ¿Qué parte del éxito tiene también María Ventura, su copiloto?

R: En este deporte el copiloto desempeña un papel fundamental. Piloto y copiloto deben estar muy compenetrados. En este caso se trata de María Ventura, una copiloto excepcional. Es mis ojos y guía en todos los tramos. Estoy muy orgulloso de ella.

P: ¿De qué manera se prepara para afrontar una carrera? ¿Tiene algún ritual?

R: Cuando se aproxima la fecha de la carrera, todo son nervios, aunque intento relajarme. Pero todos esos nervios se desvanecen al sentarme en el coche, cerrar los ojos y rezar un Padre Nuestro mientras toco un Santo que llevo en el coche… lo hago siempre al inicio de cada tramo.

P: ¿Cuáles son sus próximos retos y cuáles serían sus sueños cumplidos?

R: Mi próximo gran reto es terminar mi carrera de Ingeniería del Automóvil, trabajar en el sector, pero en mi vida no pueden faltar diferentes competiciones de rally, ya sea asfalto, tierra, circuitos, etc. Para la corta edad que tengo son muchos los sueños cumplidos (conducir coches desde tan pequeño, participar en campeonatos de karting, estudiar en Nebrija, correr slalom y rally…) Doy las gracias a mis padres, que los han hecho realidad; sin ellos, nada de esto hubiera sido posible.

Javier Picos Martín

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