“Qué es lo que se espera de vosotros y lo que deberías ser”. El discurso de Javier Ruiz Taboada

El  16 de octubre tuvo lugar en el Campus de Princesa la apertura de los programas de postgrado 2017-18 de la Facultad de Comunicación y Artes.  Para este acto, contamos como invitados de honor con Nicole Möller, directora general de la agencia TWBA Madrid,  Oscar López, subdirector de informativos de Antena 3, y Javier Ruiz  Taboada, periodista y presentador de OndaCero.

Recogemos a continuación el inspirador discurso que Javier Ruiz Taboada dirigió  a los nuevos estudiantes y futuros profesionales. Las claves sobre lo que se espera de ellos.

Para poder y saber estar, esto es, en mi modesta opinión, lo que se espera de vosotros y lo que deberíais ser.

Sed trabajadores
Nadie regala nada. El trabajo es el regalo. El trabajo que, como decía el clásico, es tan de malo que pagan por hacerlo. Pero no hay otra y, para los que tenemos esta vocación, no hay otro.
La de comunicador, en cualquiera de sus variantes, es una profesión que no tiene horario, ni fecha en el calendario cuando las ganas se juntan, como rezaba aquella canción que, en realidad, se refería al amor. Al amor al trabajo en nuestro caso. El éxito se basa en el esfuerzo y ni aun así siempre se consigue.
El verdadero éxito, el que no se refiere a la fama o al dinero, es la satisfacción del trabajo bien hecho.

Sed profesionales
Que no es otra cosa que sumarle al esfuerzo las ganas de cumplir con los mandamientos de la profesión: integridad, ética, conducta, y no perder el norte ni el resto de los puntos cardinales.
El buen profesional sabe lo que debe hacer en cada momento y antepone su obligación a todo lo demás. Eso no implica renunciar a la vida, es que también en la vida hay que ser profesionales.
Poner buena cara al mal tiempo y no tener siempre un problema para cada solución.

Sed dignos de la responsabilidad que asumáis u os encomienden.

Sed curiosos
Que no cotillas. Cualquier detalle, por insignificante que parezca, os puede servir el día de mañana para sacaros de un apuro, incluso para terminar fumándoos un puro después de solucionar, con talento y talante, una situación embarazosa.
La curiosidad, si no termina matando al gato, le hace más fuerte.

Sed esponjas. Pero no Bob Esponja (si acaso, Calamardo)
Nuestro cerebro debe funcionar con ese mecanismo. Absorber y exprimir.

Sed inconformistas
Que viene a ser un antónimo de vago pero en fino. No os quedéis nunca con las apariencias, que engañan más allá del refrán. No siempre la primera opinión es la que cuenta, en ocasiones, no cuenta ni la última.
Siempre hay alguien dispuesto a darte flato por fiebre.
Contrastad, aseguraos de que lo que vayáis a contar no estropea ni mejora la realidad. La realidad es la que es y bastante tiene ya con eso.
Mucha gente espera de nosotros la verdad, de lo que informéis, de lo que creéis, de lo que anunciéis, de lo que mintáis.

Sed participativos
Porque participando se entiende la gente. En la mili se decía: “voluntario ni a comer”, pero esto no es la mili, gracias a Dior, las empresas prefieren profesionales dispuestos a sentir los colores, a echar una mano cuando se necesita. ¿Pagado? Nunca ¿Agradecido? A veces. La vida es muy dura y en algún momento hay que empezar a acostumbrarse, y, de no ser así, lo importante es saber que uno ha hecho lo que tenía que hacer.
No hay conciencia más tranquila que la que te deja conciliar el sueño, la que no es conciencia ficción. Read more