Proyectos GCN: “Academic Branding” [Patricia Ibáñez]

 

En toda Institución de Educación Superior es fundamental la innovación y la investigación académica. Más aún en la sociedad en la que nos encontramos, donde la colaboración, la cooperación, el aprendizaje abierto y el afán de crecimiento y superación es la piedra angular para el desarrollo del ser humano y de la propia institución. Además, el posicionamiento en un mundo globalizado, donde los recursos y la información están al alcance de todos, es fundamental para lograr el éxito.

En Global Campus Nebrija, el proyecto Marca Académica Academic Branding, liderado por Patricia Ibáñez, (psicopedagoga y doctoranda en educación) surge para responder a esas necesidades. A continuación, Patricia nos explica en qué consiste su proyecto.

 

Autora: Patricia Ibáñez

 

 

La investigación es un aspecto fundamental de nuestra vida pues como seres humanos en constante aprendizaje, es la forma con la que comprendemos, analizamos y finalmente aprendemos algo nuevo. Bien es cierto que hay diversas formas de aprender: cuando no sabemos instalar un programa en nuestro ordenador, buscamos recursos que nos muestren cómo hacerlo, o cuando queremos cocinar un risotto de setas, recurrimos a búsquedas de recetas y las analizamos para ver cuál es la que nos gusta más hasta que la aprendemos para repetirla cuantas veces sea necesario. Pues bien, aquí tenemos una investigación que podríamos llamar informal.

Sin embargo, en este post queremos hablar de la investigación, denominémosla formal; la que se realiza en un entorno laboral y en nuestro caso universitario.

La universidad es un lugar privilegiado para investigar, innovar, fomentar el desarrollo de la creatividad, etc. Un espacio donde las personas pueden contribuir al desarrollo de la sociedad a través de la investigación.

Global Campus Nebrija, como departamento de innovación y gestión de titulaciones elearning y blearning, apuesta por la innovación y la investigación con la finalidad de ser un punto de referencia dentro los entornos digitales. Es por ello que en el curso 2015-2016 nace el proyecto Marca Académica/Academic Branding con el objetivo, por una parte, de crear y compartir conocimiento con toda la comunidad universitaria y con la sociedad en general, y por otra parte, crear la Marca Académica Global Campus Nebrija. Todo ello a través de la divulgación del trabajo y los proyectos que se desarrollan en el departamento en foros nacionales e internacionales a través de artículos, libros, presentaciones y ponencias.

En el curso académico 2016-2017 se definieron las líneas de trabajo e investigación sobre las que giran nuestros entornos de trabajo:

  • Política y organización educativa en la innovación.
  • Metodología educativa en entornos virtuales.
  • Formación del profesorado y competencias digitales. Esta línea se incluye dentro del Grupo de Investigación Formación del Profesorado y Educación (IFPE) de la Facultad de Lenguas y Educación.
  • Herramientas tecnológicas y su integración metodológica.

Este proyecto está muy alineado a la investigación y al rigor académico que caracteriza a nuestra universidad.

En definitiva, investigar, publicar y presentar nuestros trabajos en diferentes foros nos permite estar en contacto con la realidad del sector y poder observar cómo trabajan otras instituciones y compartir experiencias y buenas prácticas con todas ellas.

Por lo tanto, os animamos a que participéis con nuestro departamento en la investigación. Es un proyecto fascinante y enriquecedor, es decir, ¡un proyecto que no os dejará indiferente!

 

Patricia Ibáñez

Gestora elearning y responsable del proyecto “Academic Branding”

Recapitulamos: Curso 2015/16 en Global Campus

A estas alturas del año, toca echar la vista atrás y hacer recapitulación de un curso 15/16 muy intenso y lleno de avances en Global Campus. Éstas han sido las claves del último año académico:

  • Consolidación de Global Campus Nebrija (GCN), por el crecimiento en el número de estudiantes que apuestan por el modelo de aprendizaje online y semipresencial de la Universidad Nebrija, actualmente más de 2.300 alumnos.

 

Evolución del número de alumnos de GCN (2012-2016)
 Gráfica evolución GCNFuente: Elaboración propia.

 

  • Cambio: El crecimiento del número de alumnos y la digitalización de los nuevos espacios docentes en Princesa, planteaba nuevos retos de estructura, procedimientos y control.
  • Metodología Global Campus: La metodología de enseñanza y para el aprendizaje desarrollada por GCN (reconocida como buena práctica por la Cátedra Unesco) y sello de identidad de nuestro modelo, se ha implementado en todos los programas de la modalidad online y blended durante el curso 2015-2016. Esto ha requerido la estandarización de algunos procedimientos a través de dos mecanismos:
    • Revisión de contenidos: Se han adaptado el 80% de los contenidos académicos a las plantillas de Global Campus (formatos Word, PPT y Excel). Aunque ha sido un proceso muy complejo, que ha requerido un gran esfuerzo de docentes y directores, la mejora del formato de los contenidos es muy destacable, logrando una gran uniformidad y solidez.
    • Check list: Sistema de seguimiento de la metodología docente, la calidad del contenido y la gestión del profesorado de GCN en los campus virtuales de las asignaturas. Las Check list recogen los indicadores que GCN (basándose en los estándares de calidad para el elearning y blearning) utiliza para el análisis de los campus, agrupados en tres áreas: académica, metodológica y de gestión. De esta manera, se ha requerido la implicación de todos los directores de programa de GCN, así como de las gestoras de programa y la dirección de GCN. El resultado ha sido muy positivo; hemos comprobado que, en general, sí se siguen las líneas metodológicas marcadas por GCN. Como puntos destacables son las estructuras de contenidos y el uso de herramientas de comunicación. Sin embargo, es necesario mejorar en el diseño de actividades de trabajo colaborativo y la diversidad de formatos de contenido.
    • En este curso también se ha empezado con la carga de contenido en Content Collection, el Repositorio de contenido institucional de la Nebrija. Hasta el momento, se ha publicado el 15% de contenido de las titulaciones de GCN y el próximo curso se espera publicar, al menos, el 75% del mismo.
    • Metodología MOOC: Este curso académico Global Campus ha desarrollado una metodología para el desarrollo de MOOCs (Massive Open Online Courses) por parte de la universidad, así como del tipo de cursos SPOC (Small Open Online Courses) y COOC (Corporate Open Online Courses). Esta metodología se concreta en un documento, accesible a través del Campus de Innovación Docente y RedNebrija, que recoge una aproximación teórica a estos tipos de cursos; la tipología de plataformas para su desarrollo; la estructura y secuencias didácticas; el tipo de contenido; la evaluación; los canales de comunicación y el nivel de interacción, etc.
    • Además, se han redactado algunos documentos adicionales, como la guía básica “Creación y gestión de cursos virtuales”, disponible en el Campus de Innovación Docente.
  • Proyectos GCN: La gestión de programas debía de verse acompañada de gestión de proyectos, que constituyen los mimbres del proyecto global y que no tienen otro propósito que seguir validando el modelo de calidad ofrecido a los estudiantes Nebrija (no solo a distancia, también presenciales). El avance de los proyectos en el curso 2015-2016 ha sido muy notable. Estos proyectos, con sus respectivos “subproyectos”, están orientados a la mejora de la calidad en los procesos de enseñanza y aprendizaje en los escenarios virtuales. Cabe destacar:
    • Global Languages. Destacando la implementación de Rosetta Stone, la plataforma de aprendizaje de idiomas multinivel a la que tienen acceso todos los alumnos y personal de la Universidad (Global Languages y University Global Languages, respectivamente).
    • Videotutoriales: 25 vídeos para alumnos y profesores sobre el funcionamiento de algunas de las herramientas más utilizadas del campus virtual.
    • Kaltura: Hemos potenciado el uso de esta herramienta para los materiales multimedia del campus virtual.
    • Odysseus: Metabuscador de recursos que estará disponible para el próximo curso. Proyecto liderado por Biblioteca y cuya implantación. supondrá una notable mejora en la búsqueda de recursos por parte de profesores y alumnos de los cursos online y blended.
    • Digitalización de contenidos: Con el apoyo tanto metodológico como operativo de Global Campus, se ha generado una cultura de contenidos y de sensibilización del profesorado que ha dado como resultado un gran aumento en la calidad de los mismos. Los entornos digitales requieren formatos atractivos y, en colaboración con la Facultad de Artes y Letras, hemos trabajado en la integración de la herramienta LearnSmart de McGraw-Hill Education, además de valorar la digitalización de contenidos para otros programas y con otros proveedores.
    • Procedimientos: Se ha trabajado en el registro de todos los procedimientos que afectan a GCN, así como el desarrollo de algunos internos y la revisión (bajo la dirección de VOAP) de procedimientos generales con el objetivo de adaptarlos a las necesidades de los programas de GCN.
Infografía proyectos GCNFuente: Departamento de Comunicación.

 

  • Referente de calidad: Nuestro modelo de enseñanza online y semipresencial se ha convertido en referente del sector. El “Duele. Merece la pena” (difundido por radio, web, redes sociales, blog, landing page, displays y a través de dos magníficos vídeos) define a la perfección un modelo exigente, que requiere un gran esfuerzo por parte de alumnos, profesores y demás actores del entorno formativo, y cuyo resultado es muy satisfactorio para todos.

 

  • Implementación del primer programa 100% GCN: eTeacher. Cómo ser un maestro del bLearning” (con más de 80 docentes-estudiantes en su primera edición), es el primer programa propio de Global Campus. Este curso nace del proyecto Pedagogical Engineering debido al auge de estudios online y blended de los últimos años. El Curso, de 8ECTS, va dirigido al profesorado Nebrija y les permite postularse como expertos en la enseñanza eLearning. Esta primera edición del curso cuenta con un total de 82 estudiantes, de los cuales 70 son PDI y 12 PAS con una estrecha relación con la enseñanza, que provienen de todas las áreas de conocimiento y departamentos de la universidad:
Gráfica alumnos eTeacherFuente: Elaboración propia.

 

  • Publicaciones y ponencias: Hemos asistido a diversos foros y hemos presentado nuestro modelo en congresos y reuniones sectoriales, como el Teaching &Learning Forum de Blackboard, UOC Research Week, Congreso IKASNABAR eLearning 2016, Feria Innova Barcelona (Innovación en el eLearning) o la Mesa Redonda Computer World University (La educación que viene), entre otros.
  • Espacios colaborativos: La esencia de Global Campus es colaborativa, tanto en nuestra manera de trabajar como en la forma en la que entendemos la formación. Además de ser un elemento básico en nuestro día a día, hemos desarrollado los siguientes canales para dinamizar los intercambios de información y nutrirnos/retroalimentarnos con las aportaciones de profesores, alumnos, PAS, etc.:
    • Campus de Innovación Docente (CID): Espacio de colaboración y de aprendizaje accesible a través del campus virtual (Blackboard). Cuenta con contenidos relacionados con el uso de las nuevas tecnologías en la Universidad de Nebrija, tanto a nivel metodológico, procedimental, como técnico. El número de alumnos actual es de 722, habiendo incluido al 100% del profesorado GCN.
    • Blog: Espacio de reflexión y retroalimentación sobre todas las cuestiones que trabajamos y de las que aprendemos en nuestro día a día en Global Campus (metodología, innovación, tecnología, formación, etc.).
  • Algunas cifras:
    • 26 programas gestionados por GCN (14 en modalidad online y 12 en modalidad semipresencial)
    • Más de 2.300 alumnos
    • Formación y soporte metodológico: uno de los aspectos más relevantes y a los que dedicamos mayor esfuerzo es a la formación y al soporte técnico-metodológico
      • Al profesorado: Ocho cursos de apoyo formativo a docentes, impartidos en modalidad presencial y online de manera simultánea:
        • Formación Básica Plataformas Virtuales Nebrija (2)
        • Formación Avanzada en Blackboard: nuevas herramientas, nuevas funcionalidades
        • Taller sobre Metodología de Enseñanza y Aprendizaje en Entornos Digitales
        • Taller sobre Herramientas de Comunicación y Colaboración en Entornos Digitales
        • Taller sobre Herramientas de Evaluación y Seguimiento del Alumnado en Entornos Digitales
        • Taller de Narrativa Digital
        • Taller sobre Derechos de Autor
        • Taller de Buenas Prácticas Docentes en Entornos Digitales
      • Al alumnado: Cabe destacar las Jornadas de Acogida que tienen lugar antes del inicio de las asignaturas y que ubican al alumnado en el ecosistema digital de la Nebrija, así como en la metodología de enseñanza. A lo largo del curso 2015-2016 se han impartido en la totalidad de los programas, consiguiendo el máximo aprovechamiento pedagógico de la tecnología desde su inicio.

 

Gráficas formaciones y apoyosFuente: Elaboración propia.

 

  • En el caso de los apoyos tecno-metodológicos, tanto en las pruebas, los tribunales y las videoconferencias se han incrementado de manera notable en el curso 2015-2016:

 

Gráfica evolución apoyos tecno-metodológicosFuente: Elaboración propia.

 

  • Soporte a la actividad presencial: Se han realizado más de 60 apoyos (tanto formativos como de atención y resolución de dudas) con una duración aproximada de 60 horas. También se lleva a cabo el apoyo a otros departamentos en eventos de tipo presencial como seminarios o foros, que también se retransmiten de forma online.

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Como podéis ver, el curso 2015/16 ha sido muy intenso para Global Campus. Y también muy positivo por todo este crecimiento y aprendizaje compartido que nos obliga a mejorar constantemente y no parar de evolucionar.

Con el próximo curso se presentarán nuevos retos que, sin duda, afrontaremos con toda la ilusión que nos caracteriza. Pero ahora, es momento de desconectar y cargar pilas…

¡Volvemos en septiembre!

Feliz agosto para tod@s.

 

Global Campus Nebrija

Sobre narrativa digital o por qué se aburre nuestra audiencia

La nueva palabra sagrada es hoy la inglesa storytelling, que se ha unido a otras muchas que cumplen una función efímera pero altamente narcotizante: pareciera que, adoptando una jerga “profesional”, nos apropiásemos de un conocimiento prestigioso, de las llaves (por así decirlo) del mágico cofre de los iniciados. Los ejemplos son multitud y seguro que los conocen (spin doctors, networking, storyline, timing, blearning, framing…) y han llegado, me temo, para quedarse. Así que hablaremos aquí de storytelling, una palabra vetusta en realidad, pero que señala con cirujana precisión la naturaleza de cualquier mensaje, incluido el docente o académico, y más aún en las esferas concéntricas del elearning, otro afamado concepto de autoridad.

Si recurrimos a nuestro viejo castellano (español, le dicen ahora), todos sabemos que hablamos en realidad de una de las actividades más antiguas del mundo: narrar, contar cuentos, estremecer a una audiencia detenida entre la hoguera y las palabras del juglar. Y de eso se trata porque de eso se trató siempre: de contar una historia, y a ser posible una buena.

Las infinitas formas del relato

Si hacemos caso a los que saben, hábito harto recomendable, las infinitas formas del relato han estado presentes siempre, en todo lugar y compañía, aunque es ahora cuando, un poco pomposamente, se habla ya de una “era del relato”, incluso de un “nuevo orden narrativo” [1].  Sea cierto o no, este auge de la narratividad nos permite regresar a lecciones que no por viejas resultan menos aprovechables, y que se aúpan ahora por encima de nuestras cabezas impulsadas por lo digital, ese lugar imaginario donde se cumple, por fin, el Aleph borjiano, pues es en lo digital (en la Red) donde se concreta ese “lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos” [2].

La oportunidad aparece ahora bajo el poderoso mantra de la novedad, categoría que tiene al menos la virtud de atraer la atención y que debemos aprovechar para hacernos esas preguntas que zumban a menudo por debajo de los debates sobre enseñanza, pero que tardan en posarse. ¿Qué hacer, entonces, con el storytelling? ¿Cómo emplearlo para enseñar mejor? Y más aún: ¿cómo hacer que nuestros escritos, apuntes o clases cuenten de veras una buena historia?

El transmedia storytelling o la inevitable levedad de los formatos

Ya sabemos que las plataformas de enseñanza digitales hace tiempo que nos ofrecen posibilidades, si no infinitas, si lo suficientemente diversas como para zambullirnos con alborozo en su potencial didáctico. Pero quizá convenga recordar qué diablos significan esos conceptos que manoseamos todos sin ton ni son y que pretenden definir caminos nuevos y lozanos, por ejemplo transmedia storytelling. Desde que Henry Jenkins la utilizara allá por 1991 en una conferencia de la Universidad del Sur de California, la palabra “transmedia” ha servido para referirse a las novedosas experiencias narrativas que han venido a luchar, con notable éxito, contra la rutina de la narración y de nuestros usos de ocio, académicos o cotidianos, lo que implica por supuesto crear hábitos nuevos. Así que no hay, aquí, velo de Isis alguno, ni arcano misterio detrás de tan florida y sonora construcción: al hablar de transmedia storytelling, simplemente nos referimos al modo de contar una historia, o más exactamente a los diversos soportes y formatos que empleamos para ello en el océano de las nuevas tecnologías. Si lo traducimos al específico campo de la enseñanza electrónica, se trataría de crear contenidos docentes o educativos mediante el uso de herramientas que los alumnos emplean ya con profusión en su vida cotidiana.

Afortunadamente, este uso intensivo y compulsivo en los entornos digitales de los malllamados “nativos” nos ahorra la tarea de normalizar la experiencia de aprendizaje en el sistema hipertextual o multiformato de los entornos internéticos. Nuestra labor deberá, por el contrario, centrarse en entender los entresijos de la narración (de cualquier narración) para poder plantearles un verdadero trayecto narrativo, es decir, aportarles las claves de la historia que queremos que recorra y en la que él (y he aquí la clave) debe ser el héroe del recorrido o la aventura.

Surge aquí, por supuesto, un nuevo interrogante, pues son muchas las formas narrativas practicadas desde el albor de los tiempos: ¿cuál elegir? ¿Cómo narrar? Así que nuestro primer esfuerzo deberá estar en la puesta a punto, como lectores, de nuestros conocimientos y experiencias sobre la narración digital y del control (hasta donde sea posible) de los fascinantes entornos tecnológicos, de los que el bueno de Arthur C. Clark decía que eran “indistinguibles de la magia” [3].

De lo analógico a lo digital: ¿ruptura o continuidad?

En nuestro empeño por conocer las herramientas necesarias para una narrativa digital eficaz, los profesionales de lo digital, y más aún los profesores o docentes de entornos online, nos enfrentamos a una bonita paradoja: ¿es todo lo nuevo una ruptura? O, lo que es lo mismo: ¿implica lo digital una ruptura con las anteriores formas narrativas? En torno a esta pregunta de mayor complejidad de lo que aparenta, se han vertido ya ríos de tinta (digital, por supuesto), pero conviene quizá recordar que, al hablar de narrativa, son varias las cartas que el cuentista o tahúr puede poner sobre el tapete. Por un lado, parece obvio que la narración aristotélica, fundamentalmente lineal y tripartita, no es un camino que los entornos digitales puedan o deban transitar mediante el recurso de la pura emulación, pues son ya muchas las experiencias que transgreden o trascienden los conceptos de cohesión o linealidad narrativa, y ha sido precisamente el terreno digital el que, por medio de sus creaciones artísticas específicas (software art, media art, net art, digital art, etc.), ha conseguido abrir espacios que el mantra aristotélico no podía contener.

Superada hace tiempo la tensión entre texto e imagen por contextos de simultaneidad o multidisciplinariedad [4], los nuevos espacios digitales generan una aproximación diferente al conocimiento, una en la que la presencia de elementos visuales exige una doble interpretación, a la vez temporal y espacial. Pero no hay aquí, me temo, primicia o descubrimiento, pues los elementos de la narrativa digital o del transmedia storytelling son, de hecho, herederos de experiencias creativas bien longevas, que van desde la antiquísima combinación entre imagen, texto y número del I Ching hasta Rayuela, pasando por el Tristan Sandy de Sterne o incluso el Vonneguth de Matadero 5. En todas estas obras, así como en otras muchas, la escritura, el texto, presentan una naturaleza fragmentada y combinatoria donde la ruptura de la cronología rompe la tríada del relato clásico (introducción, nudo y desenlace) para abrirse a un abanico de posibilidades e interpretaciones infinito.

Lo interesante está en que los espacios digitales o, más puramente, informáticos, se ajustan con perfecta simetría a esta ruptura de los relatos clásicos de conocimiento, y se definen de hecho con aquellas categorías que encarnan las experiencias creativas de narración disonante ya mencionadas, junto a otras muchas: fragmentación, necesaria interacción con el sistema, disposición aparentemente aleatoria de la información… Hay pues, dos elementos destacables en las narrativas digitales: manipulación de la estructura temporal o secuencial y supeditación del relato al espacio de navegación.

¿Y la enseñanza? O de como por fin el Rey está desnudo

Como suele ocurrir, el secreto está en que… no hay secreto. O al menos nada que no se sepa y se haya dicho con anterioridad. Sí hay, creo, una verdad manifiesta: narrar de una manera diferente implica necesariamente apostar por otro tipo de mensaje, lo que nos lleva rápidamente a la siguiente y más relevante cuestión: ¿cuál puede o debe ser este mensaje?

Mi propuesta es heredera, necesariamente, del barthiano contexto de no autoría [5] trasladado al ecosistema educativo en general, y en especial al elearning o enseñanza digital. ¿Y qué implica exactamente? Fundamentalmente, desprenderse de dos instituciones o tics ampliamente extendidos entre la comunidad académica docente: la suposición a priori de la auctoritas y el afán de linealidad de cualquier programa académico.

A pesar de sus imperfecciones discursivas, vivimos ya en la era de la “democratización tecnológica” [6] donde, nos guste o no, la propia pragmática de la Red deshace poco a poco la antigua polaridad entre un centro emisor activo y la pasividad de los receptores. La Universidad es, de hecho, especialmente sensible a esta circunstancia, tanto desde la perspectiva del propio cuestionamiento de su función real como centro prestigioso de interpretación del mundo como desde el punto de vista de la propia actividad docente, que cada vez tiene más difícil justificarse a sí misma por los solos usos de la inercia académica. Mal que pese a muchos, en lo digital no existen tarimas desde las que hablar a una audiencia acongojada por su propia situación de inferioridad espacial, y la multiplicidad de espacios críticos de conocimientos expone nuestra labor docente (no hablo aquí de la investigadora) a un escrutinio múltiple y en realidad más severo y desenmascarador: por fin, y afortunadamente, existen las condiciones para que el Rey se contemple a sí mismo en su propia y desasosegante desnudez.

Al mismo tiempo, hemos de ver la tecnología como una oportunidad para cuestionarnos nuestra propia habilidad para establecer relatos didácticos eficaces, y abandonar las ridículas visiones pesimistas sobre nuestros alumnos. A pesar de los pesares, los datos (la experiencia) indican que la recurrente queja sobre la falta de compromiso de aquellos con su formación, así como sobre su pobre nivel educativo y discursivo, no son más que cantos de sirena de una clase, la de los profesores, vestida con hábitos polvorientos y que repite los dogmas de todos nuestros mayores. A nadie escapa que es propio de quien abandona la juventud quejarse de la generación que lo persigue y que inevitablemente acabará por arrebatarle “su sitio” a la derecha del Padre Redentor. En este sentido, hace mucho que la excelencia académica aparenta ser poco más que un baldío y narcisista ejercicio de autoencumbramiento.

Pero no es así, absortos en la contemplación de nuestro propio currículum académico, como convertiremos nuestros cursos o talleres en aquello que los alumnos demandan y necesitan. Será, en cambio, desde el abandono del dogma docente como lograremos implicar al alumno en su propio recorrido de aprendizaje. Para ello, para aprovechar en su extraordinaria potencialidad los espacios internéticos, debemos invertir tiempo y dinero en aumentar, profundizar o expandir nuestras competencias digitales, y entender y profundizar en el trayecto que las ideas, y la narración, han recorrido desde sus lejanos inicios en alguna cueva del Pleistoceno. Porque sólo narrando (ensayando cuentos, reportajes, artículos, piezas de narración audiovisual…) se aprende a narrar, y a nadie escapa que, al igual que no es lo mismo leer que aprender leyendo, no puede ser lo mismo escribir (o narrar), que enseñar escribiendo.

Los profesores tenemos también otra segunda tarea, mucho más difícil de acometer, pero sin duda provechosa: debemos entender que los currículum académicos, plagados de trayectos, bibliografías, requisitos y otras miserias, son solo un punto de partida, un marco en el que estructurar las distintas posibilidades del mucho más amplio recorrido del aprendizaje, un mínimo necesario pero nunca un máximo evaluativo que haga las veces de una suerte de techo de cristal que nos protege, sí, pero que traiciona el más honorable propósito de la enseñanza y de nuestra actividad como docentes, que aparece escondido en las sabias palabras de Benjamin Franklin con las que cierro este incómodo alegato: “Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo”. Porque narrar, señoras y señores, es involucrarse.

Rubén Sáez

Rubén Sáez Carrasco

Profesor de narrativa digital

[1] Salmon, C. (2008): “Storytelling. La máquina de fabricar historias y formatear las mentes”. Editorial Península. ISBN 9788483078358.
[2] Borjes, J. L. (2006): “Ficciones”. Alianza Editorial. ISBN 9788420666563.
[3] C. Clarke, Arthur (2000): “Profiles s of the Future: An Inquiry into the Limits of the Possible”. Phoenix (an Imprint of The Orion Publishing Group Ltd). ISBN: 9781898801214.
[4] Mitchell, W. J. T. (1995). “Picture Theory. Essays on Verbal and Visual Representation”. Chicago: U of Chicago P. ISBN: 9780226532325,
[5] Barthes, Roland (1987): “La muerte del autor”, Paidós, Barcelona.
[6] González Dïaz, Paloma (2013): “Prácticas artísticas digitales y tecnologías de control y vigilancia (2001-2010)”. Tesis doctoral. http://www.tdx.cat/handle/10803/130965