Aprendiendo a ser e-Teacher

El desarrollo de competencias es, sin duda, un factor fundamental en cualquier ámbito laboral. En el caso de la formación e-learning, las competencias digitales adquieren un protagonismo indiscutible. Un/a docente online debe conocer gran cantidad de recursos y herramientas y hacer de la tecnología su aliada para la impartición de sus clases. No basta con digitalizar contenidos y replicar el modelo presencial; hay que adaptarse al medio y aportar valor al estudiante.

Desde Global Campus ofrecemos a los docentes la oportunidad de afrontar los cursos online desde otro punto de vista. Creemos que es necesario nutrirse de todos los ámbitos que aporten innovación, crecimiento y enfoque disruptivo. Por ese motivo, en el Curso en Formación Continua en eTeacher se plantea curso online como un producto digital, con gran cantidad de recursos y herramientas utilizados por las startups más punteras de los últimos años. El próximo 14 de enero comienza una nueva edición de este curso que contará además con la certificación del Ministerio de Educación y Formación Profesional

 

Imagen: Titulación reconocida por el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF) del Ministerio de Educación y Formación Profesional. Fuente: Ministerio de Educación y Formación Profesional.

 

Unimos nuestra metodología e-learning (reconocida a nivel nacional e internacional) con este enfoque para ofrecer al alumnado la posibilidad de ampliar su visión sobre los entornos de enseñanza-aprendizaje online, conocer nuevas tendencias, debatir, practicar a través de actividades individuales y colaborativas, etc. Todo de forma autónoma y constante seguimiento y dinamización por parte de expertos en la materia.

Casi un centenar de profesores de la Universidad Nebrija han culminado con éxito el eTeacher a día de hoy. Además, todo el equipo de Global Campus hemos cursado este programa y hemos podido comprobar de primera mano que supone un empujón y una vuelta de tuerca a todas las ideas preconcebidas de las que partimos cuando nos enfrentamos a la formación e-learning.

Si quieres recibir más información sobre este curso, puedes solicitarla aquí. ¡Te animamos a convertirte en e-Teacher!

 

Global Campus Nebrija

Calidad de los MED: Materiales educativos digitales

Autora: Clara M.ª Vizoso

 

 

Preliminar

¿Cómo podemos distinguir si el material educativo digital

que estamos utilizando o creando es de calidad?

Uno de los objetivos fundamentales en la agenda educativa de la Unión Europea es el desarrollo de las competencias STEM (Sciencie, Technology, Engineering and Mathematics), objetivo que nace de la necesidad que tienen los países europeos de profesionales que puedan asumir los retos tecnológicos de los próximos 20 años, por ello es necesario la elaboración de nuevos contenidos educativos que favorezcan la adquisición de estas competencias en todas las etapas educativas, se debe cambiar los materiales analógicos por materiales digitales que hagan más atractivas y fáciles asignaturas como Ciencia, Tecnología, Ingeniería  o Matemáticas.

Con estos antecedentes es fácil comprender que las profesiones docentes se enfrentan a las demandas de la era digital, los educadores de todos los niveles requieren un conjunto cada vez más amplio de competencias y estrategias digitales, para fomentar modelos de aprendizaje efectivos, inclusivos e innovadores, y esto pasa por utilizar Material Educativo Digital, definido como un Recurso Digital[i] con al menos un objetivo didáctico. Pero, aunque existen y podemos encontrar gran cantidad de materiales digitales innovadores ya elaborados y adaptados a nuevas formas de aprendizajes, tanto el docente como el alumno se encuentra con problemas en, la búsqueda y selección de material educativo digital, en el desarrollo de contenidos educativos digitales, etc.

 

La herramienta que hoy voy a compartir es el “ANEXO F” de la norma UNE 71362:2017 “Calidad de los materiales educativos digitales (MED)”

Como acabamos de puntualizar tanto los docentes, los alumnos y usuarios en general que bien elaboren, creen, modifiquen, reutilicen… materiales educativos digitales están expuestos a no saber si el material que está tratando es de calidad o no, si cumple o no los requisitos mínimos deseables.

La norma UNE 71362[ii] desarrollada por el grupo de trabajo GT12 “Calidad de los materiales educativos digitales”, perteneciente al Comité Técnico de Normalización CTN 71/SC36 “Tecnologías de la Información para el aprendizaje”., es un modelo y una herramienta para la medición de los MED, y está dirigida a cualquier persona, grupo, institución, administración o empresa involucrada en los procesos de creación, uso y valoración de material educativo digital, diferenciando a su vez cuatro tipos de usuarios: Autor/Creador, Consumidor/Usuario, Revisor/Evaluador y Proveedor/Distribuidor.

La adaptación de la herramienta de calidad al escenario determinado de un profesor o de un alumno que no tiene porqué ser un súper especialista en Tecnología Educativa y Accesibilidad, se puede ver de una manera simplificada en el anexo F de dicha norma que se explicará a continuación, para ambos perfiles.

Estos perfiles de aplicación no garantizan el cumplimiento del 100% de los criterios de calidad, por lo que no pueden ser usados como herramienta para certificar la calidad de los MED. Sin embargo, sí pueden ser usados para asegurar/comprobar con más facilidad determinados aspectos de la calidad. 

 

NORMA UNE 71362 PERFIL DOCENTE

El ámbito de utilidad para el docente es extenso, pero podemos concretarlo en los siguientes puntos:

Imagen: Infografía ámbito utilidad profesorado. Fuente: Elaboración propia.

 

El objetivo fundamental de esta herramienta adaptada al profesor es la de informarle sobre los elementos, ítems necesarios para que el material digital que utilice en sus clases sea ágil, con contenido didáctico y robusto, para ello se deberán cumplir en cierta medida 15 criterios, criterios que se desglosan en diferentes ítems, cada uno de ellos podríamos calificarlos con un máximo de un punto, de forma que se podría obtener una puntuación máxima de 87. Estos criterios los podemos ver en la siguiente tabla.

Tabla 1
 Adaptación de herramienta de evaluación de la calidad UNE 71362 al perfil

15 Criterios
1. Descripción didáctica: valor y coherencia didácticos
2. Calidad de los contenidos
3. Capacidad para generar aprendizaje
4. Adaptabilidad
5. Interactividad
6. Motivación
7. Formato y diseño
8. Reusabilidad
9. Portabilidad
10. Robustez; estabilidad técnica
11. Estructura del escenario de aprendizaje(*)
(*) Escenario de aprendizaje es el espacio del MED donde el usuario trabaja con el contenido.
Por ejemplo, las pantallas de las aplicaciones software, las “transparencias” de las presentaciones o las páginas web
12. Navegación
13. Operabilidad
14. Accesibilidad del contenido audiovisual
15. Accesibilidad del contenido textual

 

Como ya se ha indicado cada uno de estos criterios, para facilitar su evaluación están divididos en diferentes ítems, dado que son un total de 87 sería excesivamente largo para introducirlo aquí, pero pondré un ejemplo de dos criterios escogidos al azar, ya que todos son igualmente indispensables.

Criterio 1. Descripción didáctica: valor y coherencia didácticos
1.1. Los objetivos didácticos se especifican de manera clara y precisa en el MED (qué voy a enseñar)
1.2. Se especifican los destinatarios; los objetivos didácticos son alcanzables por los destinatarios según el perfil requerido en el propio MED
1.3. Las competencias y/o destrezas a desarrollar están claramente especificadas; son coherentes con los objetivos y los destinatarios
1.4. Existen instrucciones o sugerencias sobre los posibles usos didácticos para el profesor y/o para el estudiante (autoformación)
1.5 Se indica el tiempo estimado de aprendizaje
1.6. Se indican qué conocimientos previos del alumno son requeridos
Criterio 6. Motivación
6.1.  Existe relación entre lo aprendido y el entorno vital (profesional y/o social) del destinatario del MED
6.2. Se promueve el aprendizaje autónomo del alumno
6.3. El tiempo de aprendizaje estimado es adecuado para alcanzar los
objetivos didácticos y está de acuerdo con las previsiones y posibilidades de los alumnos
6.4. Los contenidos se presentan de forma atractiva o innovadora
6.5. Se favorece la comunicación y colaboración

 

NORMA UNE 71362 PERFIL ALUMNO

El ámbito de utilidad para el estudiante es singularmente parecido al del profesor, ya que es creador y consumidor de MED y lo podemos concretar en los siguientes puntos:

Imagen: Infografía ámbito utilidad estudiante. Fuente: Elaboración propia.

 

El objetivo fundamental de esta herramienta adaptada al estudiante es la de informarle sobre los elementos, ítems necesarios para que el material educativo digital que utilice en su proceso de aprendizaje sea de calidad, para ello se deberán cumplir en cierta medida 14 criterios, criterios que al igual que en el caso del profesorado se desglosan en diferentes ítems, cada uno de ellos podríamos calificarlos con un máximo de un punto, de forma que se podría obtener una puntuación máxima de 60 puntos. Estos criterios los podemos ver en la siguiente tabla.

 

Tabla 2
 Adaptación de herramienta de evaluación de la calidad UNE 71362 al perfil del alumno

14 Criterios
2 Calidad de los contenidos
3 Capacidad para generar aprendizaje
4 Adaptabilidad
5 Interactividad
6 Motivación
7 Formato y diseño
8 Portabilidad
9 Robustez; estabilidad técnica
10 Navegación
11 Operabilidad
12 Accesibilidad del contenido audiovisual
13 Accesibilidad del contenido textual
14 Competencias
Tras completar la sesión con los materiales de aprendizaje, ahora soy capaz de:

 

Aunque el número de criterios y de ítems es menor que en el caso del docente, sigue siendo muy extenso y por ello paso a realizar un ejemplo con dos criterios igualmente elegidos sin ninguna pauta adicional.

 

Criterio 1. Descripción didáctica: valor y coherencia didácticos
1.1 Entiendo claramente los objetivos a alcanzar con este material
1.2  Se  especifica  que  el  material  va  dirigido  a  mi  nivel  educativo  y/o  edad;  puedo alcanzar los objetivos didácticos que me proponen
1.3 Tengo claro desde el principio qué competencias y habilidades voy a desarrollar con estos materiales
1.4 Conozco las instrucciones y sugerencias para los posibles usos del material (en el aula con profesor o auto-aprendizaje)
1.5 Conozco cuánto tiempo voy a necesitar aproximadamente para estudiar/realizar el contenido del MED
1.6 Conozco si necesito conocimientos previos a la utilización del material y cuáles son en su caso

 

Criterio 3. Capacidad para generar aprendizaje
3.1   Este   material    me    ayuda    a    relacionar    el    nuevo   conocimiento    con    mis conocimientos anteriores
3.2 El material me ayuda a ser crítico y a hacerme preguntas
3.3 Este material me ayuda a generar nuevo conocimiento
3.4 Puedo aplicar este material a la práctica

 

Si queréis conocer el resto de los criterios se pueden descargar en los siguientes enlaces:

En definitiva, creo que es una herramienta que sirve de buena guía para utilizar con vuestros materiales educativos digitales y ver en qué medida cumplen esta norma de calidad. ¡¡Si lo hacéis, ya me contaréis!!

Hasta la próxima.

 

Clara M.ª Vizoso

Prof. Dra. en Ciencias de la Educación y especialista superior en informática educativa

Miembro de Honor del Consejo Superior Europeo de Doctores

 

[i] Recurso digital es todo material codificado para ser manipulado por una computadora y consultado de manera directa o por acceso electrónico remoto según International Standard Bibliographic Description (ISBD, 1997)

 

[ii] “La norma UNE 71362 ha sido desarrollada por AENOR dentro del grupo de trabajo AEN/CTN71/SC36/GT12

“Calidad de los materiales didácticos digitales” compuesto por los siguientes miembros: Arturo de Porras Guardo, Consejería de Educación y Empleo de la Junta de Extremadura; Ángel Luis González Serrano, Pearson Educación; Julián García Villalobos, Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE); Pilar Fernández Prieto, Asociación Española para la Calidad; Pedro Luis Iglesias Vázquez, Clara María Vizoso Martín, Institución Educativa SEK; Daniel Pons Betrián; Luis de Castro Soriano; Juan Pedro Cabanilles Gomar; Yolanda González Maroto; Patricia Camacho Fernández, Universidad Europea; Covadonga Rodrigo y Jose Luis Delgado Leal, Universidad Nacional de Educación a Distancia; Lourdes Moreno López, Universidad Carlos III de Madrid; Elena Domínguez Romero, Isabel de Armas, Antonio Sarasa Cabezuelo, Jose Luis Sierra Rodríguez, Jorge Arús Hita y Ana Fernández-Pampillón Cesteros, Universidad Complutense de Madrid ”

Más información en Revista AENOR (septiembre 2017): http://www.aenor.com/revista/329/une-71362.html

(English version: http://eprints.ucm.es/45088/7/articulo_presentacion_UNE71362_eng.pdf)

 

 

 

 

Premios Smart Challenge 2018: Mejor uso pedagógico de herramientas

Continuamos repasando los premios Smart Challenge otorgados el pasado mes de julio. En esta ocasión, nos centramos en la categoría “Mejor acción pedagógica / Uso pedagógico de herramientas”.

 

Antonio Ramos

El profesor Antonio Ramos presentó dos buenas prácticas desarrolladas en la asignatura “Habilidades docentes y gestión en el aula de ELE” del Máster en Lingüística Aplicada a la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera (ELE) de la modalidad online.

  • ¿Cuál era la finalidad de estas actividades?

A través de estos dos ejercicios se trabaja el desarrollo de una de las competencias específicas que todo estudiante debe desarrollar a lo largo de su vida estudiantil: el trabajo colaborativo y cooperativo. Sin embargo, el docente quiso añadir también un paso más en la elaboración de estas actividades y fue el carácter evaluativo por parte del propio alumnado, considerando que es una parte fundamental que deberá aplicar en su futuro laboral.

  • ¿Cuáles fueron las actividades que desarrolló?

La primera de ellas fue una wiki colaborativa a través de grupos de trabajo formados por ocho estudiantes cada uno. A lo largo de la actividad, se detallan los diferentes pasos que el alumnado tiene que seguir para elaborar el trabajo y construir la wiki.

 

Imagen: Antonio Ramos durante el Smart Challenge 2018. Fuente: GCN.

 

Sin embargo, esta actividad no finaliza en este punto. Hay una segunda parte que consta de la evaluación pero en este caso también se le da más protagonismo al alumnado. En primer lugar, es el alumnado quien tiene que evaluar su trabajo, es decir, llevar a cabo una autoevaluación a través de la rúbrica elaborada por el profesor. Es importante que justifiquen con un breve comentario la selección del nivel de desempeño elegido en cada criterio. En segundo lugar, una vez que ya han publicado su trabajo en la wiki, los demás grupos tienen que leerla y evaluarla, es decir, hacer una coevaluación. Esta evaluación se realiza a través de comentarios en la propia wiki.

 

La siguiente práctica que compartió está basada en la reflexión del estudiante acerca de la asignatura y los contenidos, es decir, un “diario de profesor ELE” como se denominó que debía realizarse a lo largo de toda la asignatura. Utiliza la herramienta portafolio y qué mejor manera de mostrarlo que a través de un ejemplo concreto de una alumna. El alumnado debía compartir lo que aprendía y las dudas que le iban surgiendo a medida que iba avanzando la asignatura.  Se les daban unas pautas sobre cómo tenían que editarlo pero también en relación a las cuestiones técnicas aportando tutoriales de la plataforma Blackboard Learn.

Asimismo, esta actividad se propuso también como autoevaluación y coevaluación teniendo una ponderación un poco más elevada que el resto de actividades.

Antonio comentó que a medida que el alumnado iba realizando las entradas en el portafolio se observaba una mayor reflexión sobre los temas tratados en la propia asignatura y sus puntos de vista.

 

Clara Vizoso

Este año, la docente Clara Vizoso, profesora del Máster en Tecnologías de la Información y la Comunicación para la Educación y Aprendizaje Digital, nos ha recordado un aspecto de la magia pedagógica que en muchas ocasiones es obviada por la sobrecarga informativa de las nuevas tecnologías. Las redes sociales, canales de información y, en general, todo el compendio que forman las TIC pueden llegar a saturar de información al docente, haciéndole olvidar la utilidad de las herramientas más cotidianas, que a pesar de ser sencillas, si se aplican correctamente son igual o incluso más potentes que las más innovadoras.

  • ¿Qué actividad nos presenta Clara este año?

Clara presenta la evaluación por pares donde el alumnado se evalúa a sí mismo, dentro de un mismo grupo o entre pequeños grupos siguiendo siempre las indicaciones dadas por la docente.

Este modelo de evaluación “obliga” al alumnado a comprometerse de manera activa en el desarrollo de la asignatura.  Además bien dirigida puede ser una gran estrategia para ayudar a los alumnos a identificar sus fortalezas y debilidades, a desarrollar su espíritu crítico de una manera constructiva y a responsabilizarse y comprometerse más con su propio aprendizaje. Esto último se justifica con el ejercicio de poder que tiene que realizar el alumnado al concienciarse de que la nota de otros estudiantes depende de su valoración, además de que su propia nota también dependerá de la valoración de sus iguales. En este sentido, el razonamiento críticolas valoraciones constructivas y la profesionalidad se ven fomentadas.

 

Imagen: Presentación de Clara Vizoso en el Smart Challenge 2018. Fuente: GCN.

 

Tanto la profesora como sus estudiantes han valorado muy positivamente esta acción pedagógica implementada el pasado curso.

 

Tanto Antonio como Clara han compartido con tod@s nosotr@s dos buenas prácticas docentes que servirán para inspirar a otros profesores. Seguimos creciendo y mejorando nuestro modelo tecnopedagógico gracias a profesionales como ellos. ¡Enhorabuena a ambos!

 

Global Campus Nebrija

 

 

 

 

Proyectos GCN: “Metodología integrativa” [Cristina Villalonga]

Retomamos nuestros proyectos y, en esta ocasión, Cristina Villalonga nos presenta Metodología integrativa / Methodology Integrative Review. Sin duda, el pilar fundamental que define el modelo de Global Campus.

 

Autora: Cristina Villalonga

 

La red metodológica de Global Campus

Decía John Ruskin que “la meta final de la verdadera educación es no sólo hacer que la gente haga lo correcto, sino que disfrute haciéndolo; no sólo formar personas trabajadoras, sino personas que amen el trabajo; no sólo individuos con conocimientos, sino con amor al conocimiento; no sólo seres puros, sino con amor a la pureza; no sólo personas justas, sino con hambre y sed de justicia”. El modelo educativo de Global Campus, especializado en la enseñanza online y semipresencial, bebe de este enfoque. Son muchas las publicaciones en las que hablamos de este modelo, aterrizado en un marco metodológico que tiene como eje central al aprendiz. Por este motivo, cada curso académico trabajamos intensamente en mejorar la experiencia de aprendizaje de los estudiantes, de la acción pedagógica, de las herramientas y plataformas, de los contenidos etc.

En el curso 2017/2018 hemos venido trabajando en estas líneas y hemos añadido tres nuevas, ampliando así la red metodológica de Global Campus y enriqueciendo los ejes centrales que veníamos comentando. De esta manera, el marco metodológico se expande y se convierte en una red de nodos comunicados que dan solidez a un modelo fiel a su filosofía académica y valores y que, a su vez, es flexible y se adapta a los cambios y nuevas necesidades, propios del medio digital.

 

Imagen: Proyecto “Metodología integrativa”. Fuente: Global Campus.

 

La primera acción del proyecto “Metodología integrativa” para este curso se basa en el diseño de una metodología para el desarrollo de competencias eLearning. ¿Qué son las competencias eLearning? ¿Son las mismas que las competencias digitales? Bajo mi punto de vista, en el marco de las competencias eLearning se incluyen también las competencias digitales, pero se requiere un marco mayor. En este sentido, se ha desarrollado un modelo para la integración de estas competencias en el contexto de las enseñanzas online y semipresenciales de la Universidad Nebrija.

La segunda acción corresponde a la puesta en marcha del DreamTIC, un grupo de docentes con interés por las tecnologías de la educación, con el que Global Campus pretende trabajar la mejora de los contenidos académicos y su adaptación al medio digital a partir de la aplicación de herramientas de autor avanzadas. A través de estas herramientas se busca potenciar el content experience en sus múltiples dimensiones: su adaptación pedagógica, su diseño y estética, las métricas de aprendizaje, etc.

Por último, la tercera acción se basa en la integración del Alumni de Global Campus en el flujo de las acciones diseñadas específicamente para los egresados. Esta acción podría parecer no tener relación directa con la red metodológica. Sin embargo, dentro del marco lifelong learning, el aprendizaje para toda la vida, en el que nos vemos inmersos y, especialmente, en el contexto digital para Global Campus, tiene todo el sentido. Esta acción se desarrolla de manera conjunta con Alumni Nebrija y el objetivo es ofrecer actividades en la misma modalidad en la que los estudiantes cursaron sus estudios: online y semipresencial.

Estas tres acciones son un paso más en la consolidación de la metodología de enseñanza y para el aprendizaje de Global Campus, que sigue tejiendo su red e integrando nuevos proyectos en el ecosistema digital educativo de la Universidad Nebrija.

 

 

Cristina Villalonga

Directora de Organización, Metodología e Innovación Docente de Global Campus

 

Aprender haciendo

Autora: Marta González Caballero

 

Existe una correlación directa entre ese gran principio vital de nuestro Global Campus que es “Duele, merece la pena”, y el modelo metodológico en el que creo firmemente: el de aprender haciendo. Esa relación, que es inevitable pero también muy conveniente, produce efectos muy beneficiosos en los estudiantes a largo plazo, algo que ellos no son capaces de vislumbrar o de poner en valor mientras están “sufriendo”.

Mi abuela, que era una mujer sencilla y de gran sensatez, siempre me decía esto mismo: “lo que te llega regalado no te proporciona ni la mitad de satisfacciones que lo que logras por ti mismo a base de lucha y esfuerzo”. Ella lo sabía bien, porque había sacado adelante a su familia a pesar de las penurias de una guerra civil que le había dejado viuda, con cinco hijos pequeños y dos hermanos menores a su cargo. Pero, pese a todo, superó las dificultades, esas que ahora nos ahogarían a todos y nos convertirían en depresivos crónicos, enfermos de ansiedad descontrolada, o pacientes de psiquiátrico puro y duro. Esas dificultades que provienen de la necesidad más básica que existe como es la supervivencia, han sido sustituidas hoy día por dificultades menores a las que hemos otorgado un estatus que no les corresponde y ante las que nos paralizamos por no saberlas enfrentar, puesto que asumimos que “no tenemos todas las herramientas necesarias”.

Quizá alguno esté pensando que me he puesto a divagar sobre algo que no parece tener relación con lo que se supone que era el tema de este artículo, pero resulta que tiene mucho que ver. Mi abuela aprendió a sobrevivir, sobreviviendo, así de simple -y de complejo al mismo tiempo-. No tenía un manual que le sirviera de guía para saber qué tenía que hacer, cómo tenía que enfrentarse al día a día en una España de cartilla de racionamiento. Pero sí sabía que, si no se esforzaba todos los días al máximo, si no luchaba, si no sentía que había hecho todo lo que estaba en su mano, entonces es cuando todo se vendría abajo. De forma que tuvo que aprender a sobrevivir cada día, probando, fallando, inventado, imaginando, pensando en los pros y contras de cada decisión que tenía que tomar. Mi abuela, como tantas otras de su generación, hizo un máster en supervivencia en la mejor universidad que existe en el mundo: la universidad de la vida.

Nuestros alumnos -y nosotros mismos seguramente- formamos parte de una generación que no ha tenido que luchar de esta manera para sobrevivir, pero nos hemos inventado otras guerras, otras luchas ligadas a la superación de metas, en su mayoría dentro del ámbito profesional. El éxito, que parece medirse casi en exclusiva dentro de él, no ha ido dejando huecos a las equivocaciones, a las que ha desterrado como sinónimo de fracaso. Como consecuencia de ello, se han dejado de hacer cosas, se han dejado de pensar proyectos y de expresar ideas por el miedo irrefrenable a que no salgan bien. Esto es lo que se conoce como proceso de “autocensura”, la que uno ejerce sobre sí mismo y que es la madre de todos los proyectos nonatos, todos los que forman parte exclusiva del limbo de las ideas. Duele, sí, duele parir proyectos o ideas, dedicarles tiempo y esfuerzo, duele pasar horas y días dándole vueltas a lo que no tenemos resuelto. Duele ver que no salen, que se desvirtúan por el camino, que otros las toman prestadas sin tu permiso. Duele incluso que crezcan fuertes y sanas, que se desarrollen de tal modo que se acaban desligando de ti, como si nunca hubieran sido tuyas. Duele, pero merece la pena. Todas y cada una de las circunstancias, porque de todas ellas se aprende algo, de todas ellas se aprende una verdad a voces: si no lo has probado, si no te has planteado el reto de enfrentarte a lo que no conoces, a lo inseguro de un trabajo, de un proyecto nuevo, jamás sabrás si podría haber salido bien.

Esta lección, que los alumnos no siempre están dispuestos a aprender, es la base del aprendizaje en competencias, es el andamio que permite construir un futuro exitoso firme, seguro ante los bandazos que siempre nos traerá la universidad de la vida. Aprende haciendo, equivócate, siente que duele. Créeme, merece la pena.

 

Dra. Marta González Caballero

Coordinadora del Máster en Guion de ficción y entretenimiento

Profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación

La formación inicial y continuada de la abogacía pasa por los recursos digitales

Autor: Luis A. García

 

A principios de febrero del presente año, la presidenta del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), Victoria Ortega, presentó el documento denominado “Plan Estratégico de la Abogacía 2020”. Según la nota de prensa de dicho acto, este plan sería “la hoja de ruta de la abogacía para el período 2017-2020 en la que, a través de cinco ejes estratégicos, se aborda el correcto ejercicio de la profesión”. Los cinco ejes estratégicos en que se divide el plan son los siguientes:

  1. Una abogacía confiable y preparada
  2. Una abogacía gestora integral de conflictos
  3. Una abogacía innovadora y tecnológicamente avanzada
  4. Una abogacía comprometida con la sociedad
  5. Una abogacía europea con visión global

 

A su vez, cada eje se encuentra dividido en objetivos y cada objetivo en medidas concretas. A efectos de este blog, procedemos a reflexionar brevemente sobre las tres últimas medidas del tercer objetivo del primer eje:

 

Objetivo 3: Formación inicial y continua de calidad

34.- Programa de colaboración con Facultades y Universidades

35.- Formación inicial de excelencia y mejora del acceso a la profesión

36.- Sistema de certificación de calidad para Escuelas de Práctica Jurídica

37.- Formación en competencias técnicas y desarrollo de especialidades en másteres

38.- Programa integrado de Formación Legal Continua (FLC)

39.- Aumento de cursos de formación conjunta con otras instituciones profesionales

40.- Biblioteca digital intercolegial

41.- Campus virtual intercolegial

42.- Servicio didáctico y audiovisual para crear contenidos colegiales y cursos online

 

Cabe aclarar que este objetivo parte de la premisa de que para ejercer la abogacía de forma responsable, fiable y con altos niveles de calidad, el abogado necesita ir actualizando los conocimientos adquiridos en su formación inicial. Personalmente, yo voy más allá: creo firmemente que para ejercer la abogacía de forma fiable, es necesario además adquirir nuevas competencias y habilidades que van surgiendo con el paso del tiempo y que necesariamente no existían cuando el abogado cursó su formación inicial (por ejemplo, manejo adecuado de las redes sociales en los entornos profesionales de la abogacía).

 

A estos efectos, el CGAE quiere promover junto con las universidades, escuelas de práctica jurídica, colegios de abogados y consejos autonómicos un programa integrado de formación legal continua para todo el territorio nacional, de forma que los abogados españoles estén en mejores condiciones para ofrecer servicios jurídicos de alta calidad.

 

Bajo esta premisa, los recursos digitales juegan un papel esencial tanto en la formación inicial como en la formación continuada del abogado, según veremos a continuación.

 

Medida 40: Biblioteca digital intercolegial: “Para que los abogados  cuenten  con  medios  equivalentes  de  información  en  la  articulación  de  su estrategia profesional, sin limitación física, temporal o geográfica, deben poder acceder a una  biblioteca digital común, con independencia de su concreta colegiación. La Abogacía Española pondrá  todos los medios a su alcance para crear una biblioteca digital intercolegial excelente, que  asegure la igualdad de armas en el proceso por medio de un igual acceso a las fuentes de información”.

 

Nos parece muy buena esta propuesta, siempre y cuando se facilite acceso a la misma (de forma limitada, claro), a los estudiantes de Derecho e incluso al público en general. Actualmente existen varias bibliotecas jurídicas digitales en el ámbito español, pero de acceso restringido mediante pago. Cada colegio de abogados se encarga de negociar individualmente el acceso para sus colegiados, de forma que el colectivo en general podría beneficiarse de mejores condiciones si se parte de una propuesta conjunta.

 

Medida 41: Campus virtual intercolegial: “…los Colegios de Abogados programan e imparten 2.500 cursos de formación al año, siendo la Abogacía Española uno de los más importantes prestadores de servicios de formación profesional del  país en términos comparados. Para poner en valor este significativo ecosistema educativo, la  Abogacía Española  potenciará  su plataforma de formación  no presencial, bajo criterios de fácil  acceso y usabilidad, con objeto de prestar un servicio de calidad a todos los colegiados, así como  a otras profesiones legales que estén interesadas. El Consejo General aspira a facilitar el acceso  universal a una formación profesional continua y especializada de calidad por medio de este proyecto intercolegial”.

 

Creemos que el CGAE no se debe limitar al ámbito intercolegial y debería invitar a aquellas universidades españolas que así lo estimen, a formar parte de este campus (especialmente las universidades públicas). Para este caso, entendemos que los MOOCs sobre temas de Derecho deberían integrarse en dicha plataforma, así como las titulaciones propias que se estimen de especial interés (fundamentalmente diplomados y cursos de corta duración que se pueden desarrollar fácilmente por las facultades de derecho).

 

Medida 42: Servicio didáctico y audiovisual para crear contenidos colegiales y cursos online:

“La Abogacía Española impulsará un servicio didáctico y audiovisual dirigido a transformar en contenidos formativos online una selección de los cursos presenciales que los Colegios de Abogados ofrecen  anualmente. La transformación de cursos que los colegios imparten de modo presencial en la  actualidad en materiales formativos digitales se realizará por medio de un servicio especializado que estará formado, necesariamente, por expertos en metodologías docentes y didáctica online así como por los mejores profesionales del sector audiovisual”.

 

Precisamente el ámbito didáctico y audiovisual ha sido extensamente desarrollado por las universidades españolas, tanto privadas como públicas (por ejemplo, los casos de la propia Universidad Nebrija y de la Universidad Internacional de la Rioja). Es por esto que entendemos que dicha transformación de contenidos debe hacerse de forma concertada con el sector universitario español que posee ya experiencia en la formación jurídica en plataformas digitales.

 

Por último, queremos expresar nuestro optimismo respecto al Plan estratégico de la abogacía 2020, así como reiterar nuestra disposición y voluntad para contribuir a que el mismo se materialice lo más pronto posible en beneficio de una abogacía más fiable y preparada.

 

Luis A. García Segura

Profesor de Derecho y Director del Máster en Derecho Empresarial

La alfabetización digital para abogados: Retos actuales

Autor: Luis Armando García

 

Los avances tecnológicos acontecidos durante los últimos 20 años están afectando de manera sustancial la forma en que muchos abogados ofrecen sus servicios al público. Los mayores cambios los podemos apreciar en los principales mercados anglosajones: Nueva York y Londres.

 

Dichos cambios están afectando todas las facetas profesionales de la abogacía, desde la forma en que captamos los clientes (Internet vs boca a boca) hasta la forma de contratación abogado-cliente y abogado-abogado (outsourcing, proyectos, igualas, etc.). Es por esto que pensamos que hoy más que nunca el abogado tiene que estar en posesión de una serie de competencias, habilidades y aptitudes que le permitan ofrecer sus servicios de forma adecuada en una sociedad cada vez más “digitalizada”.

 

A estos efectos, la alfabetización digital para abogados engloba todas estas competencias, habilidades y aptitudes relacionadas con el ciberespacio y los entornos digitales, las cuales el abogado necesita poseer para desempeñar sus funciones adecuadamente. De forma resumida, serían las siguientes:

 

Competencias:

  • Adquisición de conocimientos actualizados sobre los distintos aspectos de la práctica jurídica en entornos digitales.
  • Obtención, síntesis y análisis de información técnico-jurídica mediante medios e instrumentos digitales.
  • Desarrollo de destrezas que permitan mejorar la eficiencia de su trabajo.

 

Habilidades:

  • Trabajo en equipo en entornos digitales.
  • Manejo de los programas/aplicaciones/plataformas esenciales para la profesión en entornos digitales: Ofimática, búsqueda de información, gestión, cobro, correo electrónico, etc.
  • Capacidad para vender y afectar positivamente la marca e imagen de la empresa en entornos digitales. Ej.: manejo adecuado de redes sociales.

 

Aptitudes:

  • Negociación y persuasión.
  • Emprendimiento, iniciativa propia y proactividad.
  • Manejo de idiomas. Ej.: manejo adecuado de las herramientas digitales que nos permiten comunicarnos por escrito en otros idiomas que no manejamos.

 

Valorando de forma global el listado anterior, podemos afirmar que la adquisición de todas estas destrezas no se consigue en corto tiempo ni tampoco se obtienen de una sola fuente. Es necesario la participación proactiva de varios colectivos y actores relacionados con la industria de la abogacía, como podemos apreciar a continuación:

 

Universidad (tanto en la fase previa como durante el propio ejercicio profesional):

  • Incorporación de las destrezas al currículum de los grados y postgrados.
  • Formación específica para el colectivo profesional: cursos, talleres, seminarios, etc.

 

Colegios de abogados (durante el ejercicio profesional):

  • Formación específica destinada a:
    • Proporcionar las habilidades mínimas y necesarias para el ejercicio adecuado de la profesión, tomando en especial consideración las normas deontológicas.
    • Proporcionar formación y educación de manera continuada, actualizando los conocimientos previos y anticipándose a las nuevas destrezas que vayan surgiendo.

 

Empleador (mayormente los despachos de abogados):

  • Reconocer la importancia de la alfabetización digital y facilitarles a sus abogados el acceso a dichas destrezas mediante:
    • Formación in-house.
    • Incentivos para adquirir las destrezas en cuestión (tiempo, dinero, permisos, etc.).

 

En el caso de España, hemos sido testigos de esfuerzos notables en los últimos 5 años de que estos sectores se están dirigiendo poco a poco hacia la dirección correcta en cuanto a los retos señalados.

 

Comenzando por el sector universitario, la Universidad Nebrija viene apostando por la incorporación de estas destrezas tanto en su Grado en Derecho[1] como en su Máster de Acceso a la abogacía[2], incluyendo también la organización de eventos extracurriculares que fomenten el diálogo sobre estas cuestiones[3].

 

Respecto a los Colegios de abogados, destaca la gama de cursos, seminarios y talleres que ofrece el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid a través de su Centro de Estudios, tanto de forma presencial como online. Algunos de los cursos que incluyen destrezas propias de la alfabetización digital son:

  • Curso básico en Microsoft Word
  • Curso práctico de técnicas de negociación para abogados
  • Curso de redacción de contratos en inglés

 

Finalmente, respecto a los despachos de abogados españoles, habría que señalar que cada vez más estos utilizan la formación como factor de captación e incorporación de abogados recién licenciados. Bajo este esquema, destaca la formación ofrecida por Garrigues con el apoyo de su Centro de estudios independiente que ofrece una variedad de postgrados cuya titulación oficial proviene de la Universidad Nebrija.

 

Para concluir, hemos de afirmar que la alfabetización digital para abogados viene influenciada por los avances tecnológicos de la sociedad en su manifestación digital. Por esto hace falta la confluencia y acuerdo de los principales sectores asociados a la abogacía, de forma que los mismos puedan contribuir a mantener a nuestro colectivo en condiciones idóneas para prestar nuestros servicios al público de la forma más eficiente y moderna posible. Cada vez este postulado se hace más urgente.

 

Luis A. García Segura

Profesor de Derecho y Director del Máster en Derecho Empresarial

 

 

[1] Ver el artículo publicado por este autor titulado “Fuentes de información jurídica para el ejercicio de la abogacía: la experiencia de un seminario impartido en la Universidad Nebrija”, en Cerrillo i Martínez, A. & Delgado García, A.M. (Coordinadores), Buenas prácticas docentes en el uso de las TIC en el ámbito del Derecho, Universitat Oberta de Catalunya, Huygens Editorial, 2013. Disponible en: http://www.huygens.es/esp/libro/buenas-practicas-docentes-en-el-uso-de-las-tic-en-el-ambito-del-derecho

[2] Ver las asignaturas de Técnicas de investigación jurídica, Técnicas de análisis y procesos y Técnicas de trabajo en equipo del Máster de Acceso: http://www.nebrija.com/programas-postgrado/master/master-abogacia/master-abogacia-programa.php

[3] Ver la mesa redonda celebrada en noviembre 2016 titulada “La gestión de despachos ante los retos tecnológicos”, la cual contó con la participación de D. Antonio Garrigues Walker: http://www.nebrija.com/medios/actualidadnebrija/2016/11/29/claves-gestionar-despacho-abogados/

 

 

 

Estudiar en el extranjero te puede convertir en un mejor candidato (si sabes cómo)

Según los últimos datos recogidos por la Comisión Europea, 37.235 universitarios españoles disfrutaron de una beca Erasmus en el curso 2013/2014, lo que pone a España a la cabeza de los países europeos. Para que luego digan. ¡España a la cabeza de algo bueno! Y no nos quedamos ahí, también somos el país que más estudiantes Erasmus recibe. Y van dos. Y como no hay dos sin tres, según cifras de NAFSA (2016), también somos el tercer destino más popular para los estadounidenses que vienen a estudiar a Europa. Parece que la cosa se mueve.

Personalmente, mi interés por otras culturas viene de lejos; la primera vez que salí a estudiar fuera tenía diez años. Y fue toda una experiencia, la verdad; aunque en aquel momento no fuera consciente del impacto que tendría en mi vida. De los 18 años que llevo trabajando en esta casa, más de diez los he dedicado a nuestros queridos “guiris” del Centro de Estudios Hispánicos y, entre otras cosas, he reflexionado mucho sobre interculturalidad, globalización y las consecuencias que tienen estos programas de estudio en el extranjero para aquellos que se embarcan en esta aventura.

Una de las clases que imparto varias veces todos los cursos académicos, Español para la empresa, es mi mayor fuente de información a este respecto. Puesto que los estudiantes que se suelen matricular en este curso son, en su mayoría, norteamericanos, intento tratar los contenidos desde un enfoque práctico. Quiero que tengan la sensación, al final del curso, de que lo que han aprendido lo podrán aplicar en su futuro profesional.

Por eso, al final del curso me gustaba invitarles a reflexionar sobre cómo había ido su experiencia en Madrid, qué diferencias culturales habían observado y cómo habían intentado adaptarse a ellas, qué momentos memorables recordarían para siempre… lo típico. Qué buena idea, ¿verdad? Pues a lo mejor no tanto a tenor de las respuestas que empecé a recibir: que si en España se puede beber cerveza en McDonalds, que si los españoles tienen una disposición genética para sobrevivir con pocas horas de sueño, que si se puede ir a discotecas todas las noches y volver a casa a la hora del desayuno, que los horarios de las comidas son terribles. ¿En serio? ¿Realmente se quedaban con eso después de pasar un semestre (e incluso hasta un año) en Madrid? Y extrapolando mi sorpresa esto al mundo profesional, ¿es eso lo que se espera oír de un candidato en una entrevista de trabajo?

Si esto es lo que transmiten los estudiantes de sus estancias en otros países, no es de extrañar, entonces, que muchos empresarios vean estas experiencias como turismo académico más que como un complemento a la formación y el desarrollo. Poner en el currículum que se ha estudiado en otro país ya no parece suficiente, habría que ayudarles a reflexionar y articular cómo esa experiencia en el extranjero puede beneficiar a sus potenciales empleadores y cómo les convierte en candidatos valiosos para el mundo profesional. Entender las habilidades que han desarrollado o mejorado e identificar aquellas en las que una empresa podría estar más interesada es la clave.

En líneas generales, esta reflexión sobre la estancia en el extranjero debería centrarse en dos aspectos fundamentales: el efecto en uno mismo y en la relación con el otro. Por un lado, habría que guiar a nuestros alumnos en la introspección y ayudarles a entender cómo han cambiado porque, aunque en un principio no se den cuenta, vivir en otro país te cambia. Se desarrollan habilidades, se aprenden cosas nuevas en clase y, en muchos casos, hasta se mejora la competencia lingüística en otro idioma. Y por otro lado, tienen que entender cómo se ha modificado su forma de relacionarse con otros y de entender el mundo. Sumergirse en otra cultura, lejos de nuestra familia y amigos, nos obliga a salir fuera de nuestra zona de confort. Hay que empezar de cero, hacer nuevos contactos, relacionarse con gente nueva, compartir piso…

La pregunta es, ¿cómo hacemos esto? En primer lugar, nuestros alumnos deberían revisar sus experiencias y encontrar ejemplos concretos que demuestren cómo han perfeccionado o desarrollado esas cualidades que se esperan de ellos. Siempre, por supuesto, enmarcando esas historias en un contexto profesional. Vamos, nada de cervezas de McDonalds. Además, tienen que resaltar todo lo que aprendieron y cómo eso puede ser útil para el puesto que soliciten. Todo ello desde una perspectiva positiva, centrándose en los éxitos y los logros.

Para verlo más claro, comparto aquí algunos ejemplos de los que uso en clase basados en la encuesta anual Job Outlook en la que NACE (National Association of Colleges and Employers) enumera las habilidades que los empleadores priman en sus candidatos.

  • Habilidad para trabajar en equipo. Esto englobaría la capacidad de respetar y trabajar de forma efectiva en sistemas con valores diferentes a los propios así como de interactuar en marcos culturales distintos y de adaptarse a esas diferencias en la realidad de las microsociedades en las que han participado. ¿Qué proyectos has desarrollado con tus compañeros de clase?, ¿qué medios tecnológicos usaste para esa comunicación?, ¿cómo ha sido la relación con esos compañeros?, ¿has formado parte de algún equipo deportivo o asociación estudiantil?
  • Habilidades interpersonales. Tener una personalidad abierta y tacto en las relaciones son cualidades altamente valoradas. ¿Has conocido gente nueva?, ¿en qué circunstancias?, ¿vivías con una familia local, compartías piso con otros estudiantes internacionales?, ¿cómo era la convivencia?, ¿has hecho contactos que pueden servirte en un futuro profesional?
  • Flexibilidad y adaptabilidad. Puede que nuestros alumnos de hoy acaben desempeñando tareas o empleos para los que no han sido específicamente preparados; principalmente porque todavía no existen. Por tanto, como no les podemos enseñar todo deberíamos dotarles de las herramientas que les permitan seguir aprendiendo a lo largo de su vida y adaptarse a los cambios que se sucedan aplicando conceptos familiares a situaciones nuevas. ¿Qué tradiciones o costumbres del país de acogida incorporaste a tu vida?, ¿cómo te enfrentaste a asignaturas y contenidos impartidos en otro idioma o mediante un sistema distinto al que estabas acostumbrado?, ¿hacia qué aspectos de la otra cultura te volviste más tolerante?
  • Habilidades organizativas y de planificación estratégica. Sorpresa, si no haces la compra la nevera acabará haciendo eco y si nadie limpia el piso las pelusas (y otros seres no identificados) se harán con el poder. ¿Cómo gestionaste tu tiempo?, ¿y el dinero?, ¿a qué gastos dabas prioridad?, ¿qué hacías un día normal?, ¿cómo planificabas tu tiempo de estudio: usabas agenda, calendario…?
  • Toma de riesgos e iniciativa. En una cultura diferente todo (o casi todo) es nuevo y lo nuevo, a veces, asusta. Atreverse a hacer cosas por primera vez, meditar esas decisiones, medir sus consecuencias y llevarlas a cabo marca la diferencia entre el líder y el seguidor. ¿Qué decisiones importantes has tenido que tomar?, ¿cómo lo hiciste?, ¿cómo afectaron al resto de tu estancia?, ¿en qué momentos tomaste la iniciativa (en un trabajo de clase, en la organización de un viaje…)?
  • Creatividad y habilidades para resolver conflictos. Vivir fuera del país no siempre trae consigo experiencias positivas, también surgen obstáculos que pueden empañar la experiencia. Lo importante no es no tener problemas sino saber resolverlos cuando llegan. ¿Cómo gestionaste los problemas de convivencia con tus compañeros de piso?, ¿cómo hiciste al final ese trabajo en grupo para la clase?, ¿cómo resolvías tus deficiencias lingüísticas?, ¿sufriste algún malentendido?

En fin, estos son solo algunos ejemplos que servirían para ayudar a nuestros alumnos a analizar su estancia en el extranjero y aprender a comunicarla de forma que esa empresa para la que quieren trabajar se interese en ellos como candidatos globales, de mente abierta y preparados para entender el mundo desde otras perspectivas y enfoques.

 

Alicia de la Peña

Alicia de la Peña

Profesora del Centro de Estudios Hispánicos