Comenzamos nuevo curso

¡Ya estamos de vuelta!

Aunque durante el mes de agosto os hemos seguido acompañando, el equipo de Global Campus al completo regresa con energías renovadas para encarar este curso 2017/18.

Cuántas experiencias y aprendizajes tenemos por delante…

Además de nuevos programas online y semipresenciales de las diferentes facultades, no podemos olvidar la oferta propia de GCN. Basada en nuestro modelo metodológico, consolidado y reconocido, seguimos apostando por la innovación y la calidad formativa en el elearning con programas que responden a necesidades reales del mundo actual:

 

Seguiremos trabajando en nuevos programas y contenidos, investigando las tendencias y necesidades actuales, compartiendo y debatiendo a través de los canales sociales, estudiando e implementando diferentes mejoras para optimizar la experiencia de alumnos y profesores en las plataformas digitales, analizando el uso que los estudiantes hacen de dichas plataformas para mejorar su uso, probando y proponiendo nuevas herramientas y recursos, participando en congresos y publicaciones relevantes, compartiendo las buenas prácticas de nuestros docentes, ofreciendo actividades del interés de nuestros alumnos, optimizando la digitalización de los contenidos… 

En definitiva, junto a nuestro claustro, los compañeros de las diferentes facultades y el personal de administración de la universidad, seguiremos trabajando por y para el alumno. Por y para vosotr@s.

¡Comenzamos!

 

Global Campus Nebrija

 

El reconocimiento a la pasión educativa

Autora: Cristina Villalonga

 

Premios de Excelencia Educativa 2017

La educación es pasión. La pasión mueve la emoción, la motivación, la implicación, la empatía… Pero también requiere esfuerzo, exigencia y dedicación. En Global Campus sentimos esta pasión por la educación, que se intensifica gracias a la comunidad que nos rodea: aprendices y docentes dedicados que creen en el modelo educativo digital que estamos construyendo entre todos. El pasado dos de junio esta pasión se vio recompensada por los Premios de Excelencia Educativa 2017, otorgados por Fundación Mundo Ciudad en un espacio inmejorable, como es el gran Ateneo de Madrid. Cuatro galardones que reconocen la excelencia a tres proyectos de Global Campus Nebrija y a los que se une el Premio Especial de la Organización a la Mejor Universidad Online 2017.

Imagen: GCN recogiendo los premios. Fuente: GCN.

 

Los tres proyectos educativos premiados forman parte de las diferentes líneas de trabajo de Global Campus. El proyecto reconocido con el Premio a la mejor innovación universitaria 2017 corresponde a “La calidad del eLearning en Global Campus Nebrija”. El objetivo de éste es garantizar la calidad educativa de las titulaciones online y semipresenciales de la Universidad, a través del diseño de un instrumento de seguimiento metodológico, académico y de gestión interno (Checklist), alineado con el Modelo de Enseñanza Digital de Global Campus.

 

Vídeo: Gala Premios Excelencia Educativa. Fuente: Youtube.

 

En cuanto al Premio al mejor centro de formación online 2017, el reconocimiento es para el proyecto “Diseñando la universidad del futuro”. Tal y como se expone en la memoria del proyecto:

“Global Campus Nebrija cree en una universidad del futuro que innove, cambie, se adapte, sea transformadora y sepa transformarse al mismo tiempo. No se trata solo de tecnologías. Estas solo son herramientas nuevas, más potentes que las de antaño, pero al fin y al cabo herramientas. Lo importante es saber cómo utilizarlas para el fin que se haya fijado […] Es más ingeniería pedagógica y más competencias digitales”.

Bajo esta filosofía, se plantea una “Universidad del futuro” que respete los valores de la Universidad Nebrija, defendiendo la integración, la cultura colaborativa y el poder de transformación, tomando como eje la pasión por el trabajo bien hecho.

El Premio al mejor programa educativo universitario 2017 reconoce la excelencia educativa de “La competencia digital docente en entornos virtuales en Global Campus Nebrija. El caso del curso E-teacher, cómo ser un maestro del blended learning”. La competencia digital docente, en el contexto actual, es imprescindible para ofrecer una enseñanza de calidad. Aplicar la pedagogía digital requiere de un conocimiento profundo de los escenarios virtuales que va mucho más allá del instrumentalismo tecnológico. Partiendo de esta idea, desde Global Campus se impulsa la formación del profesorado en este ámbito, ya sea a través de las acciones incluidas en el Plan de Formación de la Universidad, como en programas de formación específicos como es el Curso e-Teacher, como ser un maestro del blended learning. En el diseño de estas propuestas, se incluyen las líneas principales de las iniciativas políticas europeas, como el DigCom 2.0: The Digital Competence Framework for Citizens y el Marco Común de Competencia Digital Docente.

Además de estos proyectos, la organización otorga el Premio Especial de la Organización a la Mejor Universidad Online 2017, un reconocimiento a la excelencia de Global Campus Nebrija. Haciendo alusión a nuestro claim, en estos momentos el “duele” da paso al “merece la pena” y nos da fuerza para seguir trabajando y creciendo en el ámbito del eLearning.

Es un verdadero orgullo para Global Campus recoger estos cuatro premios que son, sin duda, el reconocimiento a la pasión que sentimos por la educación digital y la intensidad y fuerza que ponemos en cada uno de nuestros proyectos. Aprovechamos estas líneas también para agradecer a Patricia Ibáñez, que lidera el proyecto Acedemic branding en Global Campus, que ha sido clave en la presentación de los premios, así como a todos los estudiantes, docentes y PAS, por toda su colaboración, ayuda (y pasión) para lograr la excelencia educativa. Eso sí, en cualquier caso, la excelencia acompañada con nuestro espíritu espontáneo y pasional.

 

Imagen: Esencia Global Campus. Fuente: GCN.

 

 

Cristina Villalonga

Directora de Organización, Metodología e Innovación Docente de GCN

Presentación del libro “Idea, producto y negocio”

Autor: Justo Hidalgo

 

No nos engañemos. Crear un curso online es diferente a lo que muchos estábamos acostumbrados a hacer durante años. No se trata tan solo de que ahora exista un campus virtual. Desde mi primer año docente, en 1998, utilizo páginas web más o menos trabajadas para que los alumnos tengan la documentación a mano. Eso NO es crear un curso online. La oportunidad social, cultural, organizativa y, por qué no decirlo, económica de que alumnos de diferentes nacionalidades confluyan en un curso impartido virtualmente genera al mismo tiempo multitud de desafíos. Esto no es nada nuevo para los lectores de este cuaderno de bitácora, pero desgraciadamente tanto alumnos como muchos profesores primerizos siguen (seguimos) sin, en el mejor de los casos, saber cómo enfrentarse adecuadamente al cambio que ello implica.

 

Como bien saben mis alumnos del curso e-Teacher de Global Campus , mi enfoque para resolver o mitigar estos problemas es tratar mis cursos digitales (casi) de la misma manera que gestiono otros productos digitales. Al final, un curso online no deja de ser un sistema de cinco elementos: una fuente, en este caso los contenidos y piezas de experiencia que deseo transmitir a los alumnos; un canal de distribución que permite hacer llegar a los alumnos esos contenidos en formatos específicos, que son las presentaciones, discusiones, etc., disponibles en el campus virtual y todo lo que le rodea; las herramientas del propio campus que pueden utilizar los alumnos y que son esenciales en las primeras fases de experiencia del estudiante; y por último el elemento de control que ejercen, en una estructura piramidal, el profesor, la universidad, el ministerio de educación y la propia sociedad. Y todo ello imbricado de lo más importante: el alumno.

 

Por eso, presentar en la Universidad Nebrija mi primer libro, ‘Idea, producto y negocio’ tenía todo el sentido del mundo para mí. Además, la semilla de la obra surge en una asignatura de la casa, del Máster de Diseño de Industrial, donde enseño cómo la importancia del producto no solo depende de la calidad técnica, sino de que resuelva un problema de alto valor (la idea), que sirva los intereses o necesidades de un conjunto relevante de la población objetivo (el producto) y que tenga un modelo de negocio que permita cierto reconocimiento comercial o social. La experiencia obtenida en esta y otras asignaturas, además de la que proviene de mis años como trabajador primero, y emprendedor después, en diversas startups (empresas de base tecnológica), me ha permitido escribir un texto que espero sirva a estudiantes y nuevos emprendedores y gestores de producto que quieren crear los mejores productos y servicios posibles. 

 

Global Campus coincide con esta visión y el resultado fue la mejor presentación que podía soñar. En la sala/biblioteca de su flamante campus de Princesa. Con amigos, familia, colegas y ex-alumnos de estos casi veinte años. Con Leire Nuere, directora de Global Campus y maestra de ceremonias, y Gonzalo Torres, director de soluciones de Opinno y emprendedor, ambos como inimitables compañeros de coloquio. 

 

Imagen: Presentación del libro en el campus de Princesa. Fuente: Nebrija.

 

Lo que el equipo de Global Campus está construyendo es de lo más interesante que he visto en el entorno no solo de aprendizaje sino de emprendizaje digital en cuanto a crecimiento orgánico y estrategia. Poder aprender de este equipo y aportar mi granito de arena en innovación digital como profesor y como colaborador es un absoluto placer y un privilegio. Vamos, que me encanta esto de ser un Associate Glober 😃.

 

Imagen: Con mi equipo de GCN. Fuente: Nebrija.

 

Justo Hidalgo

 

Curso e-Teacher: aprendiendo a soñar

Autora: Saida Santana Mahmut

 

Trabajar la humildad y empatía en mi carrera docente me ayuda a entender porqué y para qué doy clases. Reconozco que no siempre es una tarea fácil y por eso, cualquier oportunidad de aprendizaje que se me presenta, me parece una excelente ocasión para recuperar a “mi niña” y sus ganas de aprender y ponerme en los zapatos del alumnado.

 

En este caso la oferta de Global Campus Nebrija era sugerente y práctica para mí: “curso de e-Teacher”. Debido a los desplazamientos geográficos que requiere mi carrera artística siempre pensé que la opción online sería el lazo que jamás me desvincularía de la Universidad estuviera donde estuviera. Ante mí se materializaba la primera ventaja de este curso. Me conformaba con aprender la metodología propia de un curso online. No sabía entonces la gran lista de beneficios que se irían sumando a lo largo de las 12 semanas que duraría el curso. Además de lo expuesto anteriormente, otro de mis grandes intereses estaba puesto en el uso del Blackboard, una plataforma que estaba infrautilizando y que sabía que el curso me forzaría a sacarle el máximo provecho. Un poco de “caña” me venía muy bien.

 

Si el objetivo de partida de Global Campus era “conjugar el conocimiento académico con las competencias técnicas y metodológicas necesarias para lograr que la experiencia de los alumnos fuera excelente”, sin duda lo lograron con creces. Enhorabuena.

 

En las siguientes líneas más que hablar del contenido o la estructura del curso (esta información la tenéis muy bien explicada aquí) , voy a centrarme en mi experiencia personal. En mi caso, al inicio del curso, me veía más capacitada para concebir una idea o estructura de curso online que a usar los recursos técnicos que éste ponía a mi alcance. Os confieso que en cuanto las clases comenzaron a tener un cariz tecnológico a mí se me nubló la vista y casi preparo mi carta de renuncia. Además veía el nivel que aportaban mis compañeros en los foros y yo pensaba que no estaba a la altura y que pronto se darían cuenta de mi “intrusismo”. Pero algo había en el contenido y estructura de este curso que lo iba haciendo “adictivo”. Y esto nos ocurría a todos. A cada reto cumplido, cada herramienta asimilada, me iba entrando una especie de euforia que me impulsaba al siguiente paso. Entonces pensaba:“si he sido capaz de grabar un vídeo y editarlo en I Movie y subirlo a Kaltura, ¿cómo no voy a ser capaz ahora de usar Titan Pad, por ejemplo?”. Y así, poco a poco, fui escalando la cima de una montaña que el primer día veía inalcanzable.

 

La lista de beneficios concretos y tangibles de este curso es larga (desde el aprendizaje de herramientas útiles como la elaboración y utilización de la rúbrica, realización de vídeo píldoras, vídeo comentarios, vídeo demostraciones, manejo de programas, herramientas, diseño del storyboard del curso, user persona, propuesta de valor, o la creación de un portafolio completo, por mencionar algunas), pero la que más destaco es que aprender a ser profesora online ha enriquecido a la profesora presencial. Este curso académico he puesto en práctica lo aprendido y he compartido y añadido a las clases parte de este aprendizaje.

 

Ahora, una vez conseguido el reto, parece que fue todo un camino de rosas pero no lo fue. Y hubo un responsable directo en todo ello, alguien que no nos dejaba tirar la toalla y que nos hacía transformar la dificultad en reto a la vez que nos reconocía. Justo Hidalgo, nuestro cheerleader, tuvo una paciencia infinita contestando a cada comentario por largo o breve que fuera y, sobre todo, nos hacía sentir acompañados en este complejo mundo virtual. Cual mago iba sacando de su chistera lo inimaginable para crear expectación y misterio a partes iguales. Confieso que a veces el “truco” que salía de la chistera me provocaba una auténtica revolución y me dejaba días luchando con la herramienta.

 

Otro valor añadido del curso y parte responsable de que yo quisiera alcanzar la cima fueron los compañeros, generosos y talentosos, con los que he tenido la suerte de compartir estas clases. Con ellos podía ser yo misma y confesar mis torpezas porque estaban siempre para echarme una mano.

 

Y esta es mi historia. Así fue como poco a poco esa meta que parecía inalcanzable, esa cima lejana, se fue acercando y tangibilizando hasta que llegó un día en el que me convertí en e-Teacher. Y estando ya en lo alto de la cima miré a mi alrededor y vi que no estaba sola, me acompañaban mis compañeros de viaje.   Entonces sentí algo muy parecido a lo que deben sentir los alpinistas cuando llegan a la cumbre, “de nada sirve llegar tan alto si llegas solo”.  Compartir con mis compañeros este logro ha sido un regalo, compartirlo con mis alumnos en este bonito oficio de enseñar, todo un privilegio. Gracias.

 

Saida Santana Mahmut

Profesora asociada de la Facultad de Comunicación y el Instituto Nebrija de Competencias Profesionales

Actriz, guionista-periodista, coach

Curso e-Teacher: Cómo ser un maestro del elearning

En unas semanas comienza la segunda edición del e-Teacher, un programa concebido, diseñado y monitorizado por Global Campus Nebrija e impartido por un excelente profesional del ámbito docente y empresarial, Justo Hidalgo. CEO y cofundador de 24symbols, Justo se ha formado en universidades tan prestigiosas como Stanford y Berkeley. Con una larga e innovadora trayectoria como profesor y emprendedor, plantea el curso como un verdadero producto digital.

La primera edición contó con 82 de nuestros profesores. El feedback del curso fue tan positivo, tanto por parte del profesor como por parte de alumnos (Gloria Zarzuelo o Fernando Díez), que no podíamos renunciar a esta segunda entrega.

Este curso responde a una necesidad de comprensión metodológica (incluso conceptual) del elearning, de una adaptación al entorno digital, del dominio de herramientas y recursos que aportan un gran valor en la docencia online y de una visión crítica, constructiva e innovadora del proceso de enseñanza-aprendizaje virtual. En definitiva, queremos ayudar a excelentes profesores presenciales a que lo sean también en nuestro elemento.

Si eres un@ enamorad@ de la docencia online y quieres adquirir competencias digitales, conocer nuevas tendencias educativas, desarrollar un sentido crítico e innovador y utilizar nuevos recursos y herramientas, sin duda disfrutarás del e-Teacher. Y lo harás con una metodología muy práctica y con la correspondiente tutorización y dinamización por parte del profesor.

Si quieres más información, echa un vistazo. ¡Te esperamos!

 

Global Campus Nebrija

 

    

 

Dos meses después: post-mortem y conclusiones cualitativas del curso de e-Teacher

Marshall McLuhan dijo ya hace muchos años que el medio es el mensaje. Como docentes, hemos de ser muy conscientes de esta aseveración cuando construimos e impartimos cursos que provean información, conocimiento e interés a nuestros alumnos. Pero más aún cuando los cursos son, en parte o en su totalidad, online. 

 

Esta fue mi primera reflexión cuando Global Campus Nebrija me ofreció impartir el primer curso de eTeaching para los profesores de Nebrija. Aunque llevo ya unos cuantos años impartiendo cursos onlinesoy bastante crítico tanto con las posibilidades como con los desafíos que conllevan, por lo que no quería un curso optimista y happy pero vacío en las consideraciones prácticas. Tenía claro que el curso iba a ser, como dicen los anglosajones, muy hands-on. O, como diría Elena Santonja, con las manos en la masa. 

 

Por otra parte, y aunque llevo veinte años impartiendo clase, me considero principalmente una persona de producto digital. Alguien que disfruta creando productos y servicios de calidad (o eso espero :)) que resuelven problemas reales a las personas que los usan. Esto me llevó a proponer una primera parte del curso que sin duda sorprendería a la mayor parte de los alumnos, con una pregunta clave: ¿puede un curso de educación superior ser considerado un producto digital? Y, si es así, ¿se pueden utilizar las mismas herramientas y técnicas que permiten crear productos como las apps de Uber o Facebook para definir cursos de educación superior? Iba a salir de dudas en unas pocas semanas. 

 

Así que con estas dos reflexiones en la mochila, me dispuse a organizar uno de los cursos más desafiantes de mi carrera docente. Como ya han explicado dos de mis increíbles alumnos/profesores, GloriaFernando, si el curso funcionó fue porque todos ellos, desde el primer día, tuvieron un interés inusitado por lo que les empezaba a contar, y porque el equipo de Global Campus Nebrija fue mucho más allá del deber en sus roles de animador y de resolución de problemas. Así es mucho más fácil. El planteamiento de que los cursos fuesen productos digitales levantó algunas cejas de asombro e incredulidad al principio, pero enseguida vieron (vimos, pues yo fui el que más aprendí de todos) el potencial que tiene este enfoque en cuanto a poner al alumno en el centro de nuestro universo. Doce semanas después, cada participante había descrito el curso de sus sueños, definido a su alumno arquetipo, al profesor, la metodología docente, las tecnologías más apropiadas, y lo había puesto en práctica grabando y editando clases volteadas, dibujando un pequeño storyboard de una de sus sesiones y finalmente recopilándolo todo en un portafolio que ponía en valor todo el esfuerzo y el cariño puesto en cada paso. 

 

Dos meses después de la finalización del curso, ¿qué conclusiones saco? 

  1. Crear un curso online tiene una complicación mucho mayor que un curso presencial. Todo tiene que estar mucho más atado, los alumnos han de tener todo mucho más claro en cuanto a las expectativas, tareas, modos de evaluación, … y eso exige muchas más horas al profesor. 
  2. La motivación lo es todo. Y es una responsabilidad compartida entre el alumno y el profesor. El profesor ha de ser capaz de transmitir a través de los anuncios, foros, videoconferencias, etc. Pero el alumno ha de querer aprender y, de alguna manera, aceptar las reglas del juego educativo online: participar en clase a través del campus virtual, trabajar de manera mucho más independiente que en un curso presencial, o en muchos casos aceptar y disfrutar de los desafíos multiculturales que los cursos online nos ofrecen. No solo lo digo como profesor. En estos momentos estoy siendo alumno en un curso online y estoy incumpliendo varias de estas reglas, lo que me está impidiendo aprovecharlo al máximo. En casa de herrero…
  3. El proceso de enseñanza-aprendizaje en entornos online puede ser de la misma calidad y cumplir los mismos objetivos que el enfoque presencial. Una vez más, requiere aceptación por todas las partes de que el medio altera el mensaje. Pero cuando se consigue, los resultados pueden ser espectaculares, como he tenido el orgullo de comprobar en el curso de eTeacher

 

Hay mucho por hacer todavía, pero eTeacher sienta las bases para algo muy interesante que estoy seguro que Global Campus Nebrija llevará mucho más lejos. Yo me siento muy feliz de haber aportado mi granito de arena.

 

Justo Hidalgo

Profesor del e-Teacher

¿Habré conseguido ser una eTeacher?

Echo la vista atrás y recuerdo cómo me enfrenté al mes de septiembre. Siento una pesada carga en mis espaldas. Estoy en la recta final del curso eTeacher – Enseñanza elearning, organizado por Global Campus Nebrija, durante los meses de verano, y he de compaginarlo con la organización de mis clases presenciales para este primer cuatrimestre.

Tengo sensaciones encontradas. El curso eTeacher finaliza, ¡bien!, pues ha supuesto una carga grande de trabajo y pienso que, por fin, podré respirar, pero…, hay tanto que no he podido aprender…

Aunque no tenía una idea preconcebida del curso (solo sabía que avanzar en mi formación como docente online era lo que quería), su enfoque como un producto digital me ha sorprendido.

Se trataba de reflexionar desde un principio sobre el curso de nuestros sueños, o como algún compañero dijo en un foro, “El curso que nos ha quitado el sueño”. ¿Cuál es la persona estudiante interesada en él?, ¿cuál es nuestra propuesta de valor y qué metodologías de enseñanza online me permitirían aprovechar al máximo la tecnología existente?; pero, incluso, llegar más allá: ¿seremos nosotros el profesor más adecuado para impartir este curso?

Chef viajera_Gloria ZarzueloActividad user-persona realizada por Gloria Zarzuelo. Fuente: Gloria Zarzuelo.

 

Una vez fijadas estas premisas, tocaba remangarse y ponerse manos a la obra. Fue el momento más tecnológico, donde tocó “cacharrear” con diferentes herramientas (de generación de contenido y de colaboración), para saber a cuál sacar más partido en función de los objetivos de aprendizaje: desde realizar un storyboard del curso, hasta compartir documentos o hacer videocomentarios, videopíldoras y videodemostraciones.

Así llegamos a la novena semana del curso. Era momento de centrarse en cómo evaluar a los estudiantes y cómo retroalimentar sus aportaciones. Pusimos en práctica herramientas de evaluación como las rúbricas (integrada en Blackboard) y el análisis textual de mensajes en foros. Alucinante descubrir herramientas como Meaningcloud, que ofrecen la posibilidad de analizar un texto y procesarlo semánticamente, con el objetivo de extraer el significado de las conversaciones que importan.

Para poner la guinda al pastel, hemos trabajado con la opción de crear un portafolio, para incluir los trabajos académicos del estudiante, pero también para dejar volar su imaginación a modo de diario personal, como muy bien supo reflejar nuestra compañera Saida.

La parte final del curso, estuvo dedicada a las tendencias: inteligencia artificial, ludificación, curación o neurociencia, son solo algunos desafíos de la educación online.

¡Ha sido una experiencia increíble!, y me encuentro ahora dándole la vuelta a la tortilla, queriendo aplicar la cantidad de conocimientos que he absorbido durante estas semanas de formación en enseñanza elearning, a mis clases presenciales: flipped classroom, juegos en el aula, rúbricas para evaluación, etc., etc., etc.

No quiero despedir mi aportación bloguera sin dar las gracias a GCN por esta oportunidad de formación; a Justo Hidalgo, gran maestro que nos ha guiado a lo largo de este proceso con profesionalidad, generosidad, diversión y, suspense; a mis compañeros, cuyas intervenciones han permitido crear una comunidad pionera, que ha compartido descubrimientos y buenas prácticas para consumo masivo por todos nosotros.

 

Gloria Zarzuelo

Ingeniero Industrial 

Profesora de la Escuela Politécnica Superior

Mi experiencia en el curso de e-Teacher

Cuando vi anunciado en la Intranet de la Universidad la posibilidad que se nos ofrecía a los profesores de hacer un curso online sobre enseñanza a través de entornos digitales, pues tengo que decir que… ¡No tuve que dudar nada en decidirme a apuntarme! Soy de los que está convencido de que la docencia universitaria necesariamente tiene que “reinventarse”, no sólo en cuanto a sus planteamientos básicos y metodologías en el aula, sino precisamente en el empleo de las inmensas posibilidades que las nuevas tecnologías ofrecen. Alguna experiencia he tenido, y fruto de la experiencia adquirida en la Facultad de Ciencias Sociales y los ejemplos de tantos buenos profesores como hay en la Nebrija, pues había participado en Congresos sobre Innovación Docente, incluso algún paper he publicado al respecto, pero este curso iba a suponer un paso adelante que no quería desaprovechar.

Y ahí nos pusimos. La verdad es que una de las primeras sorpresas fue el tremendo éxito de convocatoria que tuvo, ya que lo hemos cursado más de 80 profesores. Lo siguiente que me llamó la atención fue el dinamismo que enseguida imprimió a las diferentes sesiones y actividades el profesor del curso, Justo Hidalgo, a quien desde aquí -públicamente- quiero volver a dar la enhorabuena por cómo nos ha llevado, las “píldoras” que semanalmente iba colgando en el Campus Virtual para su visionado, y agradecerle la cantidad ingente de materiales muy jugosos (charlas TED, enlaces a YouTube, documentos, artículos, etc.) cuya lectura o visionado nos ha hecho reflexionar. Pero ha sido también todo un disfrute, y pienso que hemos aprendido todos un montón.

Claro, no era fácil, ya que el curso se ha desarrollado principalmente a lo largo de las últimas semanas de julio y el mes de agosto, y no siempre era fácil encontrar tiempo -¡o una adecuada conexión a Internet!- para estar al día de las tareas, y realizar las actividades propuestas. Lo que realmente ha sido fascinante, y en esto el mérito indudable además del profesor es de los muchos compañeros que han contribuido, es ver los foros, las wikis, los tableros de discusión, pues ahí todo el mundo iba sugiriendo cosas, haciendo aportes, subiendo posts o enlaces a artículos interesantes, y ciertamente de ahí he aprendido también un montón.

¿Quién iba a decirme lo útil y clarificador que puede resultar planificar una sesión docente dibujando un storyboard como se hace en el cine o los cómics?

Storyboard Fernando Díez
Ejercicio de storyboard realizado por Fernando Díez. Fuente: Fernando Díez.

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Y en cuanto al contenido del curso, pues lo único que se me ocurre decir es que ¡todo un descubrimiento! No pensé que hubiera tantas herramientas en entornos digitales para favorecer debate, realizar trabajos compartidos, crear foros, presentaciones, incluso grabar y editar de forma sencilla vídeos y todo tipo de material audiovisual. Tengo que decir, en honor a la verdad, que no siempre he sacado todo el partido a las muchísimas propuestas que salían del profesor -o de los compañeros-, pero ciertamente me llevo una buena “mochila” de ideas, herramientas, enfoques, técnicas y un montón de cosas más que tengo el absoluto convencimiento van a posibilitarme en un futuro la impartición de docencia online.

 

Fernando Díez Estella

Fernando Díez Estella

Profesor de la Facultad de Ciencias Sociales