El Club Nebrija organizó este acto, el sábado 6 de julio en el Campus de La Berzosa
La jornada comenzó con la primera presentación del libro Universidad Nebrija. La ilusión de muchas vidas, publicación que recoge la historia de los primeros 15 años de la Universidad y de los 25 del proyecto académico que iniciaron los fundadores, Manuel Villa-Cellino y Belén Moreno de los Ríos, con la creación del Centro de Estudios Hispánicos.
La presentación corrió a cargo de la rectora de la Universidad Nebrija, Mª Pilar Vélez, y del presidente del Consejo Rector y de la Fundación Antonio de Nebrija, Manuel Villa-Cellino. Les acompañaron Mario Mateos, director de la Fundación Nebrija, y Marta Saavedra, profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación y autora del libro.
Mª Pilar Vélez recordó cómo años atrás las celebraciones de la institución siempre contaban con las cálidas palabras de Don Alonso Zamora Vicente, alma del proyecto Nebrija, como en el libro describen los fundadores del proyecto. La rectora explicó a los asistentes que la edición de la publicación era un proyecto personal de Manuel Villa-Cellino y agradeció al personal de la institución, antiguos alumnos y colaboradores su participación en el mismo.
“Se trata de algo más que de un conjunto de hojas de papel encuadernadas que conforman un volumen -según indica la Real Academia-; como expresa su título trata de ser una suma de experiencias y visiones humanas que construyeron nuestra Universidad”, apuntó la rectora.
Por su parte, Manuel Villa-Cellino retomó las palabras expresadas por la propia rectora, el presidente del Patronato, Antonio Garrigues, y por él mismo en la introducción del libro: “Experiencia, visión y compromiso”.
La ilusión de muchas vidas narra las experiencias cosechadas por la institución y su personal desde la aprobación de la Ley para la creación de la Universidad Antonio de Nebrija en 1995; la visión de los fundadores que iniciaron el proyecto de crear una universidad privada en 1985, cuando tal figura no existía en nuestro país, visión que encajaba más con los modelos anglosajones donde el alumno es la materia prima que hay que transformar a lo largo de su experiencia en la Universidad. Y el compromiso de la institución con su cliente, la sociedad.
Manuel Villa-Cellino recordó los avances que implantó la institución y que hoy se reconocen como exitosos, ya que se contemplan en la reconversión Bolonia. “Trasladar la convocatoria extraordinaria a julio, promover una relación directa con el mundo de la empresa, imponer la realización obligatoria de prácticas profesionales, implantar en todos los planes de estudio materias trasversales, formar en competencias… son algunas de las diferencias que llegaron con Nebrija”, expresó, al tiempo que subrayó la necesidad de renovación permanente para avanzar al ritmo de la sociedad.
El presidente del Consejo Rector, de nuevo en alusión a Don Alonso, añadió otras tres palabras a su discurso: “Organización, intensidad y humildad”. Cualidades estas que debía tener cualquier buen profesional y que los docentes debían inculcar a sus alumnos.
Marta Saavedra explicó que la redacción de la historia de la Universidad Nebrija había supuesto un reto pero también una oportunidad para conocer los principios fundacionales de la institución y a las personas que la conforman, a las que agradeció su colaboración y apoyo durante el proyecto.
Por último, Mario Mateos agradeció la colaboración de todos en este acto y dio paso a un video resumen elaborado por el Área de Producción Audiovisual del DDU.
Celebración del Centenario
La jornada continuó en la fuente original, situada en el Jardín del Edificio Alonso Zamora Vicente, donde la rectora inauguró una placa conmemorativa que dicta así: “La Universidad es la cima, el lugar de encuentro donde se aúnan todas las creencias, donde confluyen todos los caminos, todas las actitudes”.
Acto seguido tuvieron lugar las visitas guiadas por los espacios más emblemáticos del Campus de La Berzosa, a cargo de Óscar Navajas, William Orr, Tamara Rodil y Sonia Brox, profesores y personal de la Universidad.
La celebración terminó con un cóctel en los Jardines de Rectorado.


























Muy emotivo y motivador el discurso del Presiedente del Patronato.
A veces tiene que venir alguien de fuera, como el invitado de México que intervino en el turno de ruegos y preguntas tras los discursos, para descubrirnos todo lo que tenemos de bueno.
Se nos olvida con facilidad de las grandes universidades que ahora se consideran las mejores del mundo comenzaron poco a poco. Harvard comenzó siendo un pequeño colegio de teología durante bastantes décadas.
Podremos celebrar más orgullosos los 25 años y los 50, Yes We Can. Pero tendremos que vencer algunos temores en esta era acelarada de cambios.