El
concepto de Responsabilidad Social Corporativa o Responsabilidad
Social de la Empresa (en adelante
RCS o RSE respectivamente).
Surge en Estados Unidos durante finales de los años 50 y
principios de los 60 a raíz de la Guerra de Vietnam y otros
conflictos como el Apartheid.
Despierta el interés en los ciudadanos que comienzan a creer
que, a través de su trabajo en determinadas empresas o comprando
algunos productos, están colaborando con el mantenimiento
de determinados regímenes políticos, o con ciertas
prácticas políticas o económicas éticamente
censurables.
En consecuencia, la sociedad comienza a pedir cambios en los negocios
y una mayor implicación del entorno empresarial en los problemas
sociales.
La responsabilidad social de la empresa (RSE), también denominada
responsabilidad social corporativa (RSC) es un término que
hace referencia al conjunto de obligaciones y compromisos, legales
y éticos, tanto nacionales como internacionales, que se derivan
de los impactos que la actividad de las organizaciones producen
en el ámbito social, laboral, medioambiental y de los derechos
humanos. De igual forma que hace medio siglo las empresas desarrollaban
su actividad sin tener en cuenta el marketing o que hace tres décadas
la calidad no formaba parte de las orientaciones principales de
la actuación empresarial, hoy en día las empresas
son cada vez más conscientes de la necesidad de incorporar
las preocupaciones sociales, laborales, medioambientales y de derechos
humanos, como parte de su estrategia de negocio.
La
Responsabilidad Social Corporativa en España
En España, la RSC tiene su origen a finales de los años
90 a través de la Asociación de Instituciones de Inversión
Colectiva y Fondos de Pensiones (INVERCO) que introduce el concepto
de Inversión Social Responsable. Siguiendo las tendencias
mundiales de RSC, las organizaciones sociales intentaban fomentar
el ahorro responsable, si bien para poder incluir empresas españolas
en las carteras de determinados fondos de inversión y de
otros productos éticos financieros era necesario conocer
la situación del entramado empresarial español en
este ámbito.
Por otro lado, la cada vez mayor internacionalización de
las empresas españolas provocó que la sociedad se
preocupara por el comportamiento de estas empresas fuera de nuestras
fronteras. De esta forma, los grupos de interés han ido presionando
hasta transformar progresivamente los valores y perspectivas de
la actividad empresarial. Hoy en día, los empresarios están
cada vez más convencidos de que el éxito comercial
y los beneficios duraderos para sus accionistas no se obtienen únicamente
con una maximización de los beneficios a corto plazo, sino
con un comportamiento orientado por el mercado, pero responsable.
Progresivamente, un mayor número de empresas son conscientes
de que pueden contribuir al desarrollo sostenible orientando sus
operaciones con el fin de favorecer el crecimiento económico
y aumentar su competitividad, al tiempo que garantizan la protección
del medio ambiente y fomentan la responsabilidad social, incluidos
los intereses de los consumidores. Ello, unido a las recientes tendencias
de transparencia e información que, en la actualidad se exigen
a las empresas (principalmente a aquellas que cotizan en Bolsa),
ha dado lugar a que muchas de ellas hayan comenzado a elaborar y
publicar informes con las actuaciones responsables en los ámbitos
laboral, social y medioambiental que han llevado a cabo durante
el año. Para estos informes, que reciben generalmente el
nombre de Memorias de Sostenibilidad, en la actualidad la mayoría
de las empresas siguen los criterios de elaboración del Global
Reporting Initiative (GRI).
Responsabilidad
Social de la Empresa: Tendencias mundiales
En los últimos años han surgido diferentes iniciativas
mundiales que han impulsado la incorporación de la Responsabilidad
Social en la estrategia empresarial.
Diferentes instituciones y organizaciones, formadas por multitud
de Estados, han desarrollado iniciativas para promover y fomentar
el comportamiento socialmente responsable de las empresas mundialmente.
Generalmente todas estas iniciativas o proyectos incluyen una serie
de normas o recomendaciones que, si bien no son de obligado cumplimento,
sí incorporan un compromiso por parte de los Estados adheridos
para fomentar su desempeño en el entramado empresarial de
sus respectivos países. Conviene asimismo señalar
que, mediante estos proyectos mundiales, lo que también se
busca es uniformidad de principios, actuaciones y medidores de la
RSC de forma que la labor de las empresas en este ámbito
pueda ser reconocida no sólo en el entorno más cercano
de la empresa sino también en el ámbito internacional.
Las iniciativas mundiales en el ámbito de la Responsabilidad
Social de la Empresa más destacables son: