Se cumple un año de la adquisición del Microscopio de Barrido por la Universidad

Próximamente se cumplirá un año de la adquisición del Microscopio de Barrido (SEM) con análisis elemental por parte de la Universidad Nebrija. En este año, se ha formado a 16 investigadores para su uso, entre los que se encuentran cuatro estudiantes predoctorales y, recientemente, dos alumnos con proyecto fin de grado.

Desde su adquisición, la Universidad habilitó una sala con suelo técnico y mesa antivibraciones con el objetivo de que el entorno fuera el más favorable posible para la sacarle el máximo partido al equipo. En este sentido, se ha dotado a la sala de SEM con un equipo de ultrasonidos de PCE IBERICA que permite limpiar en profundidad las muestras antes de su análisis y una pequeña lupa con leds para la correcta manipulación de las mismas.

Este equipamiento también ha permitido a la Universidad afrontar el reto de analizar (dentro de un proyecto de investigación) los residuos de una industria siderúrgica con objeto de minimizarlos e intentar volver a ponerlos, para su completo aprovechamiento, en la cadena productiva. La primera fase del proyecto fue un éxito y en este momento se ha iniciado una segunda etapa mucho más ambiciosa donde el microscopio de barrido desempeña una labor fundamental. El equipo, no solo permite alcanzar hasta 50.000 aumentos en los mejores casos, sino que al estar equipado con análisis elemental (EDS por sus siglas en inglés) analiza la proporción de átomos que tiene la muestra, pudiendo con ello detectar impurezas, elementos de aleación o contaminantes.

Esta técnica ha sido empleada en contratos con empresas para investigar piezas que han sufrido alguna rotura inesperada mucho antes del tiempo de recambio preventivo. Este tipo de trabajo se conoce como análisis forense y es de vital importancia cuando una empresa requiere ir a la raíz de algún fallo repetitivo.

El equipo también cuenta con software que permite automatizar el mapeo de determinadas superficies para componer imágenes o levantar superficies en 3D, de forma que se detectan irregularidades superficiales al ver una imagen tridimensional de la superficie. Las imágenes mapeadas de materiales porosos permiten, tras un análisis de la imagen, estimar el tamaño y distribución de poros, lo que es importantísimo en muchos ámbitos industriales.

En definitiva, el equipo de Microscopia de Barrido en este año ha dado la posibilidad no solo de mejorar la formación de doctorandos y alumnos, sino de dar un servicio industrial que permite una mayor interacción universidad-industria

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