Acto Santo Tomás de Aquino 2020

“Como dijo Santo Tomás, cada persona tiene que inventar su propio camino”

Una vez al año, la comunidad universitaria se viste de gala para conmemorar el patrón de las universidades, Santo Tomás de Aquino. La Universidad Nebrija le rinde homenaje congregando a toda la academia y a todos los que hacen posible la marcha de la Universidad para recordar sus palabras y felicitar a aquellos que han conseguido grandes logros académicos durante el pasado curso.

Juan Pí Llorens, presidente del Patronato de la Universidad Nebrija abrió el acto reivindicando la necesidad de leer: “Por favor, lean y piensen, lo que sea, filosofía y también ficción, porque si no la sociedad no se va a poder defender de los que no hacen ni lo uno ni lo otro”, pidió el presidente.

El ponente invitado este año fue José Muñiz Fernández, catedrático de Psicometría, miembro del Consejo Rector y del Patronato de la Universidad Nebrija. En su conferencia quiso explicar la diferencia y la no necesaria relación entre el éxito académico y el éxito profesional. “Los humanos somos muy poco racionales, tomamos decisiones de forma instintiva y sesgada”, comenzó el catedrático. Según Muñiz “es una leyenda urbana la creencia de que los mejores alumnos serán los mejores profesionales”, el catedrático explicó que se deben cumplir y tener otra serie de habilidades para formarse como el mejor profesional.

El contexto de los alumnos es importante, es decir, el profesor es un factor que marcará la formación del alumno: “Los profesores sabemos qué es un buen docente. Yo diría que es imprescindible, además de dominar su campo, que esté ilusionado por la docencia”, aseguró. Pero, ¿de qué más depende el rendimiento académico? Muñiz explicó que existe un salto entre “el saber hacerlo y hacerlo” y la universidad no solo está para enseñar competencias y conocimientos técnicos, “que solo durarán vigentes un par de años”, sino que tiene que inculcar otras herramientas que ayuden a dar ese salto.

Algunos podrían pensar que la inteligencia es imprescindible para ese éxito buscado. La flexibilidad, la innovación, la autocrítica, la capacidad de adaptación y de abstracción, la independencia… son características que definen a las personas inteligentes, pero “ser muy inteligente solo predice el 25% en el rendimiento académico y un 10% en el éxito profesional”, dijo Muñiz. ¿Por qué no es suficiente? Según Muñiz: “Los problemas prácticos del mundo profesional no tienen que ver con los analíticos académicos”.

Para el catedrático, la universidad tiene esa capacidad de ayudar a transitar de un lugar a otro enseñando conceptos complementarios como las competencias transversales –aquellas características que añadidas a las competencias académicas las maximizan-, autocontrol, inteligencia emocional y habilidades sociales: “Sin las competencias se llega a un techo de cristal profesional y son esas habilidades sociales como las ganas de aprender, el trabajo en equipo, la capacidad de adaptación y comunicación y el espíritu emprendedor, lo que buscan las empresas”.

A todo esto añadió algunas características de las personas exitosas como que “se centran en sus objetivos, son perseverantes, tienen iniciativa, confianza en ellos mismos y son capaces de aplazar las gratificaciones”.

Según José Muñiz, son muchos los factores y los contextos los que influyen en el éxito profesional, pero una gran parte es el trabajo personal que realiza cada persona porque “como dijo Santo Tomás, cada persona tiene que inventar su propio camino”.

El rector, Juan Cayón, también dirigió unas palabras a los asistentes. En su repaso por las enseñanzas de Santo Tomás recordó que “ya en el siglo XIII, Santo Tomás dijo que la educación era fundamental para el ser humano”.  La universidad, aseguró el rector, tiene que cambiar al ritmo que lo hace el mundo y “ayudar a los alumnos a coger ese ritmo”.

Cayón quiso felicitar a todos los que forman Nebrija por su trabajo diario y dijo “todos somos educadores para convertir la potencia de los alumnos en actos, pero no podemos hacerlo si nos quedamos con la mediocridad. Gracias por hacer de nuestra Universidad una universidad distinguida por la excelencia”.

El acto de Santo Tomás de Aquino sirve para otorgar las distinciones a la academia que ha sobresalido durante el curso pasado. Así se entregaron los atributos a los nuevos doctores, las menciones anuales por la actividad investigadora y por la excelencia en la actividad docente, las distinciones por las acreditaciones de la ANECA y el nombramiento de los profesores honorarios.

De aquí en adelante, se extiende un nuevo año para continuar con la labor educativa y formativa de los alumnos de hoy que serán los profesionales de éxito de mañana.

Todas las fotos del acto puede verse aquí.

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