Todo listo para arar los surcos finales del grado de Bellas Artes

Zoila Oliva Fernández Paulino, Hugo Prieto, Gustavo Ruiz López y Suyi Yuan, junto con Pilar del Puerto Hernández, Artista en Residencia de la Universidad Nebrija, muestran su obra en la exposición colectiva @somossurco, que alberga CRUCE Arte y Pensamiento (calle Doctor Fourquet 5, Madrid) del 21 al 28 de octubre. La muestra, que aglutina y simboliza el fin de grado en Bellas Artes a través de la mirada de cuatro alumnos y de una artista emergente, puede visitarse de martes a viernes de 17:00 a 19:30 y el sábado, de 11:00 a 14:00.

Las piezas expuestas son: Susana y los viejos de Artemisia Gentileschi, Felipe II de Sofonisba Anguissola, Retrato de dos hombres de Marietta Robusti e Historia del Arte (Pilar del Puerto Hernández), el collage Serie Derivas (Hugo Prieto), los acrílicos Familia, Germinación cognitiva y Sin título (Zoila Oliva Fernández Paulino), el videoarte Detrás de mí (Suyi Yuan) y Obsesiones Relativas (Gustavo Ruiz).

Esta es la descripción de las obras elaborada por sus creadores:

Gustavo Ruiz (Cádiz, 24 años): “Esta pieza está basada principalmente en dos cosas: el surrealismo y la influencia emocional que tiene la sociedad sobre los sentimientos de los individuos que la componen, aparte del claro componente onírico. En la obra, aparece la mirada ajena en cualquier parte, haciendo que el protagonista se sienta observado en todo momento e influyéndolo de manera negativa. Esto hace que el personaje no sea completamente él y se vea cohibido, ya que se ve afectado por lo que la sociedad pueda pensar de él, prefiriendo mantener las apariencias y reforzar su coraza, a demostrar quién realmente es. Es una pieza de videoarte en color, con una duración de 3,41 minutos. Lo que quiero transmitir, al igual que en toda mi obra, son emociones que yo he ido sintiendo a lo largo de mi vida. Tengo otras obras parecidas, del mismo estilo, y lo que quiero hacer entender al espectador y transmitir es la mirada de la gente que está a nuestro alrededor”.

Suyi Yuan (China, 24 años): “Mi obra es una performance en la que quiero transmitir ‘una mirada hacia el pasado’, porque cuando comprendes tu pasado, puedes crecer personalmente y ser una versión mejorada de ti misma para el futuro. Las influencias imperceptibles de la infancia, el entorno, la educación, la cultura, la lengua… la mayoría de las cosas nos influyen: las palabras que dicen las personas, el entorno en el que vivimos… Yo soy china, y vivo en dos lugares. Crecí en China 13 años, y llevo casi 11 años en España. Me siento como mitad oriental, mitad occidental. Eso a veces choca, se forma un conflicto en mí misma: soy china, pero no tan china. Y si digo que soy española, tampoco lo soy. No sé quién soy. Otra cosa es la religión. La Fe tiene una gran parte de influencia en mí misma, ya que soy china, pero soy evangélica. Mi obra es una búsqueda, una mirada hacia el pasado. La cuestión es que, cuando te comprendes mejor a ti misma, puedes perdonarte. En conclusión, las influencias, tanto buenas como malas, también forman una parte de ti, y conllevan una búsqueda de aceptación de una misma”.

Hugo Prieto Oviedo (Alcorcón, Madrid, 22 años): “En la actualidad, la sociedad que habita la capital pasa por alto la vida cotidiana que le rodea, incentivado por un desinterés visual hacia aquello que la conforma. Las calles de la capital se han visto transformadas en meros espacios de tránsito los cuales sólo están destinados a eso, al tránsito.Por ello, este proyecto promueve la creación de una consciencia sobre el entorno basada en la muestra de aquello que conforma la cotidianidad de la capital; a través de lo desapercibido, crear la necesidad de percibir.Este, consta de un conjunto de derivas realizadas por las calles en las que la omisión de la vida cotidiana y de concepción de calle como mero tránsito, es claramente tangible, las calles que comprenden Madrid centro. Mostrando, de este modo, donde menos se espera encontrar, la capacidad del entorno por asombrarnos”.

“El posicionamiento ante el lugar es el de registro del mismo, en este proyecto, si bien es cierto que se pretende buscar cierta humanidad dentro de los mismos, la persona queda en un segundo plano dejando el protagonismo a la calle, dejando paso a lo que la conforma y no a quien la habita”.

Zoila Fernández (República Dominicana, 29 años): “Creo en una aristocracia no de poder, sino de lo sensible. Con este trabajo vuelvo a creer en la empatía que nos conecta a todos, en el corazón y el amor. La palabra amor significa mamá, caricia de mamá. Me interesa conectar con el espectador desde lo delicado y lo esencial que habita en todos nosotros, aprovechando el dibujo y tomando en cuenta que soy una PAS (Persona Altamente Sensible), quienes suelen estar estrechamente vinculados al arte y son minoría en la sociedad, entre otra serie de interesantes aspectos que iré describiendo en mis proyectos. Además de que se ha tomado en cuanta la pandemia que atraviesa el mundo a la hora de crear estos dibujos”.

“Mi obra está estrechamente ligada a lo personal, el autorretrato, una obra biográfica. Cada pieza o dibujo tiene su propia narrativa y personalidad, conectando de un modo distinto con el espectador, mientras mantienen una sutil y vibrante frescura”.

“El dibujo Familia ha sido creado por ejemplo como panel visionario, donde trato el tema como uno de mis potenciales y futuros proyectos de vida”.

“Germinación cognitiva es una obra relacionada a lo que pasa con las PAS, quienes suelen tener muchas ideas. Y para concluir, está Sin Título, un trabajo de carácter totalmente emocional y que da sentido al conjunto de piezas».

Pilar del Puerto Hernández González (Plasencia, Cáceres, 23 años): “La pintura como medio de ocultación es una versión reducida del proyecto por el que me seleccionaron para la Residencia Nebrija. Está pensado como una propuesta expositiva que evidencia la invisibilización de las artistas en la historia del arte. Originalmente se compone de tres piezas, aunque en CRUCE solo veremos dos de ellas. La primera es una serie de 8 cuadros puramente matéricos, donde el gesto de la pintura negra se acentúa en la cara visible; en el anverso encontramos una imagen gastada de una pintura que sobrevivió a su autora siendo atribuida inicialmente a un pintor (masculino) pero que finalmente se ha demostrado que su autora fue una mujer. Estas imágenes permanecerán ocultas tras la pintura al igual que el nombre de la artista. La diferencia es que este nombre -que queremos recordar- se hará visible con la acción de los/las asistentes, ya que podrán utilizar una linterna para buscar el nombre invisibilizado de la autora entre la pintura”.

“En su concepción original, el proyecto estaba pensado para que en una exposición individual las linternas se repartieran en la entrada, pero con una diferenciación: a las mujeres se les daría una linterna normal, y a los hombres se les entregaría la misma linterna sin pilas, de tal forma que la interacción entre los visitantes fuese necesaria para que una parte de ellos pudiese disfrutar de la obra al completo. Otro de los elementos de diferenciación del proyecto original es que la parte de atrás de los cuadros iban a estar colgados durante todo el tiempo que durase la exposición, excepto un día, en el mediante una visita guiada se podría ver esa cara oculta y hablar de la historia de los cuadros y sobre todo de las artistas”.

“La segunda obra es una instalación performativa en el suelo de la sala que sirve de marco para conectar todo el proyecto. Se trata de un adhesivo de doble cara transparente que con el tránsito de los visitantes se hará visible mostrando el texto “Historia del Arte”. Cada una de nosotras arrastramos un bagaje y dejamos huellas que van a ir ensuciando el adhesivo. Evidenciando nuestro papel individual en la construcción de la Historia del Arte, esa historia que ha dejado fuera a todas las artistas”.

“Por último, la tercera obra -que no se expondrá en CRUCE debido a los retrasos derivados de la situación pandémica- sería un Monumento a la Artista Desconocida, formalizado en una losa de granito donde aparece grabada la palabra “ANÓNIMO”. Esta pieza representa esa losa que estamos intentando quitar y que ha invisibilizado detrás del anonimato a multitud de artistas”.

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