“La transformación digital de la enseñanza debe poner a la persona en el centro”

La pandemia ha afectado de lleno a todos los sectores de nuestra sociedad y la educación no ha sido una excepción. Estamos viviendo grandes cambios en la enseñanza actual en la que las aulas híbridas o la digitalización se han convertido en muy poco tiempo en parte de nuestro lenguaje. De esta transformación del modelo educativo tradicional habló Cristina Villalonga, directora de Global Campus Nebrija, acompañada de algunos de los mejores expertos del sector en el evento #EducaFuturoTEmpresas, organizado por Telefónica Empresas.

Bajo la moderación de la periodista de TVE Cristina Villanueva, la jornada, seguida en streaming por más de 1.000 personas, arrancó con la intervención de María Jesús Almanzor. La consejera delegada de Telefónica España señaló que, a pesar de la transformación digital que está viviendo la enseñanza, «no podemos pretender cambiar todo, debemos aprovechar las oportunidades que nos ofrecen tanto el modelo presencial como el virtual”.

Asimismo, esta revolución no solo está afectando a la educación, sino que también está traspasando el mundo empresarial: “Actualmente ya están apareciendo nuevas profesiones y las que estaban instauradas están cambiando. No solo vamos a necesitar docentes digitales, también vamos a necesitar economistas digitales o filósofos digitales, entre otros”, afirmó María Jesús Almanzor.

Evitar la brecha digital

El rol del docente en este paradigma se antoja vital para formar de la mejor manera a los estudiantes, además de dotarles de unas competencias digitales necesarias. Según el experto en innovación educativa David Pérez Villena, “el profesor ha dejado de ser un emisor puro de información para convertirse en un guía que motiva a otras personas a aprender con metodologías en las que el alumno es el centro y aquí es donde entra la digitalización”.

El inconveniente, sin embargo, de poner al alumnado en el centro, según el profesor del Máster de Neuropsicología de UNIR Chema Lázaro, es “entender su heterogeneidad”; es decir, “individualizar, personalizar y evaluar estos aprendizajes para su empoderación”. En la misma línea participó en el debate el director de la Escuela 42 de Telefónica, Luis Miguel Olivas, quien resaltó la importancia de “aprender cómo llega el conocimiento al alumno y explorar la manera de acercarnos a él una vez que se unen el mundo digital y el analógico”.

Otro de los obstáculos que hay que superar en este nuevo modelo educativo es la brecha digital que se está produciendo en las familias. Muchos de los estudiantes actuales son nativos digitales, mientras que sus padres y madres han vivido un período de transición enorme para adaptarse a estas tecnologías, algo que se ha acentuado aún más cuando tienen que ayudar a sus hijos a seguir las clases desde casa. En concreto, según un estudio realizado por la comunicadora y creadora del Club Malas Madres Laura Baena, el 93% de las madres de esta comunidad no se sienten preparadas para que sus hijos reciban una educación digital debido principalmente a la falta de formación en entornos digitales, la carencia de recursos y el miedo a que sus hijos pasen demasiado tiempo delante de las pantallas.

El alumno, núcleo del aprendizaje

El espacio tradicional donde se impartía la enseñanza también ha cambiado. Ahora, cualquier estudiante que disponga un dispositivo con conexión a Internet puede seguir las clases e incluso interactuar con sus compañeros o profesores presentes físicamente en el aula. El gran reto de este modelo de aprendizaje, para Javier Lorente, director de Desarrollo de Negocio España IoT & Big Data en Telefónica Tech, es “conseguir la sensación de que los alumnos que participen en estos modelos híbridos realmente no lo sientan así y perciban realmente que están presencialmente en clase”.

En estos modelos híbridos dotar de la tecnología necesaria a las aulas para que la imagen y el sonido se transmitan adecuadamente es fundamental, pero no es el único elemento que se debe tener en cuenta, según David Calle, CEO de Unicoos y BeUnicoos. “Es muy fácil tecnificar una escuela, lo realmente difícil es cambiar qué enseñamos a los estudiantes, cómo lo hacemos y cómo les evaluamos, y esto no puede producirse de la misma manera que lo hacíamos hace 50 años”. Para conseguirlo, explicó el docente, “tenemos que intentar que todo lo bueno que tienen las clases presenciales se traslade a los espacios digitales que nos estamos encontrando ahora”.

Esa combinación de la parte humana con la tecnología en las aulas es precisamente la que destacó Margarita Gónzalez del Hierro, head of Training en Genially. Según la experta, “debemos crear entornos flexibles que nos permitan interactuar con los alumnos, compartir opiniones y no solo dar contenido”. Asimismo, destacó la necesidad de “cambiar la manera de enseñar porque nuestro alumnado está modificando su forma de aprender”.

Tecnología y educación para todos

Para que esta transformación digital de la enseñanza resulte efectiva, no solo “debe poner a la persona en el centro, sea estudiante o docente”, según la directora de Global Campus Nebrija, Cristina Villalonga, sino que requiere que “todos los integrantes de las organizaciones educativas se sientan parte de este cambio”. Esta filosofía es precisamente la que ha seguido la Universidad Nebrija en su modelo de Presencialidad Híbrida.

Eso sí, antes de embarcarse en esta nueva metodología, “hemos formado tanto a profesores como a alumnos en competencias digitales que van mucho más allá del uso instrumental para garantizar la mejor experiencia de aprendizaje posible”, explicó la experta en innovación educativa. Asimismo, resaltó que los modelos híbridos de aprendizaje “no solo deben poner al docente y al estudiante frente a la tecnología, sino que también requieren expertos en pedagogía o en psicología, entre otros, que hagan este proceso más sencillo”.

Para la experta en educación en Telefónica Empresas Belén Espejo, la trasformación del aprendizaje a la que estamos asistiendo “no es algo pasajero y ha venido para quedarse”. En este contexto, la docente señaló que, a pesar de contar con la ayuda de la tecnología, no debemos olvidarnos nunca de la función integradora de la enseñanza. “Debemos garantizar la educación para todos e integrar a todos los colectivos. Una vez solucionado esto, es necesario adaptar la tecnología a cada uno de ellos, sea infantil, adolescente o universitario”, señaló.

Cerró el acto Javier Vizcaíno, director de pymes en Telefónica, quien recordó la importancia del Estado en este proceso y la “imperiosa” necesidad de evitar la brecha digital: “Vivimos un momento histórico en el que la tecnología está en todos los ámbitos de nuestra vida, pero no debemos olvidarnos de subsanar la brecha digital. Para ello, es vital un compromiso del Estado que garantice una conexión segura entre alumnos y docentes”.

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