Cómo impactar en una entrevista de trabajo

Seguro que muchas veces has escuchado hablar acerca de las competencias antes de acudir a una entrevista de trabajo, pero no sabes exactamente qué son ni cómo las evalúan los profesionales de selección a la hora de escoger al candidato/a adecuado para un puesto de trabajo en una entidad, una empresa y un equipo en concreto.

Entrevista por competencias

Aunque la entrevista más común en la actualidad y la que más utilizan las empresas es una entrevista por competencias, existen diferentes modalidades de entrevista e incluso pueden combinarse varias de ellas, todo depende del objetivo y la información que quiera obtener un reclutador.

Una competencia es una etiqueta que sirve para describir una serie de comportamientos, actitudes, habilidades, conocimientos o personalidad mediante la cual, un reclutador se encarga de evaluar tu potencial y tu desempeño en un contexto laboral anterior para predecir cómo sería el desempeño de esa persona si llega a ser la seleccionada. Por ejemplo, la competencia “responsabilidad” tiene asociados diferentes comportamientos entre los que destacan: planificación del tiempo, uso de dispositivos digitales para priorizar acciones o el cumplimiento de los objetivos y plazos acordados. Para enfatizar y dar credibilidad de que lo que dices que eres es cierto, da ejemplos concretos de situaciones vividas y, de esta manera, los hechos y acciones hablarán por ti.

En una entrevista de trabajo te van a evaluar tanto las competencias técnicas o hard skills, como las competencias transversales o soft skills.

Las competencias técnicas hacen referencia a aquellos aspectos técnicos de un puesto de trabajo o área determinada que suelen ser comunes a una profesión. Como pueden ser: saber programar en JavaScript para un desarrollador o saber utilizar Ilustrator para un diseñador gráfico.

Las competencias transversales engloban todas aquellas habilidades que son comunes al ámbito laboral, es decir, no están ligadas a puestos específicos y pueden ser adquiridas en la mayoría de los trabajos o profesión. Como son: trabajo en equipo, compromiso, capacidad de adaptación entre otras.

A continuación, desde el Club Alumni Nebrija, te vamos a dar una serie de consejos para que puedas enfrentarte a una entrevista de trabajo y sepas venderte acorde a las necesidades concretas que tiene el puesto y la empresa.

Consejos antes de la entrevista:

  • Recuerda con detalle la oferta de empleo, qué se pide y qué condiciones tienen para que así, puedas vender tu candidatura en base a la necesidad de la empresa. La descripción de la oferta es como tener las preguntas de un examen.
  • Infórmate acerca de la empresa a través de su página web y LinkedIn. Cuáles son sus valores, misión, líneas de negocio, noticias relevantes para así, mostrar tu interés en ellos.
  • Prepara bien la entrevista, busca qué cosas te pueden preguntar y en función de lo que sabes y tu experiencia, debes tener claro qué vas a comunicar y cómo lo vas a hacer.
  • Acude vestido acorde con la filosofía de la empresa. Nunca ir en vaqueros o playeras a no ser que vaya acorde con la cultura de esa empresa.
  • Llega antes a la entrevista, unos 5-10 minutos, pero no más. La impuntualidad es tanto llegar tarde como demasiado pronto.
  • Cuida lo que pones en redes sociales, se educado en todo momento. Los reclutadores buscan información sobre ti en redes (Twitter, LinkedIn…) y pueden llegar a descartarte por algún comentario desafortunado.

Consejos durante la entrevista:

  • No cuentes todo tu CV de golpe ni hagas un monólogo de lo que has hecho. Cíñete a lo que el entrevistador te está preguntando y no interrumpas cuando en reclutador está hablando. 
  • Invierte más tiempo e información contestando en profundidad acerca de tus experiencias relacionadas con el puesto ya que, el resto, no serán de gran interés para el entrevistador y deberás resumirlas.
  • Responde a las preguntas de forma clara, ordenada y sin rodeos, contestando a lo que se pregunta. El entrevistador busca respuestas concretas y específicas.
  • No contestes a las preguntas de forma general o con tópicos ya que es lo que hace la mayoría de la gente y esto no te diferenciará. Cuanto más específicas sean tus respuestas y más ejemplos concretos de situaciones vividas pongas, más credibilidad tendrás para el reclutador y mejor podrá evaluarte.
  • Nunca hables mal de otras empresas ya que, al hacerlo, tus palabras hablan de ti y darás una mala imagen. Les darás motivos para desconfiar y esto no te ayudará a dar una imagen de confianza y fidelidad a la empresa. Recuerda que el entrevistador no es tu amigo ni tu psicólogo.
  • Hay entrevistadores que te darán la información más amplia del puesto y la empresa así que aprovecha esta oportunidad para descubrir a fondo sus necesidades y comunicar claramente qué puedes aportar y por qué pueden confiar en ti para desempeñar ese puesto.
  • Pregunta acerca de la empresa y el puesto para mostrar interés hacia ellos. No es conveniente preguntar solamente acerca de los horarios o el sueldo en una primera entrevista salvo excepciones. Puedes preguntar cómo sería tu día a día, cómo está estructurado el equipo y qué esperan de la persona que se incorpore.
  • A la hora de hablar de ti, pon en valor de lo que eres capaz, pero, no caigas en el error de hablar de ti destacando las cosas que has hecho, sino transforma eso en el resultado: qué aportaste a la empresa y los beneficios.
  • Utiliza el sentido del humor, pero con moderación ya que esto ayuda a empatizar con el entrevistador.
  • Cuando el entrevistador hable de tus fortalezas no digas tópicos como “soy una persona responsable o trabajadora” ya que esto no suma, se da por sentado que la mayoría de las personas en el mundo laboral lo son. Refuerza tus cualidades poniendo ejemplos de situaciones concretas en donde se pone de manifiesto esa cualidad.
  • A la hora de hablar de debilidades o puntos de mejora, es fundamental ser sincero, pero tampoco decir algo que sea muy perjudicial para el puesto al que quieres acceder. Lo fundamental en esta pregunta y lo que busca el entrevistador es saber si eres consciente de tus debilidades y si haces algo para mejorarlas. 
  • Tu actitud, motivación, pasión y humildad multiplican en una entrevista. Ir de sabelotodo o perfeccionista solo va a propiciar un rechazo tanto por parte del entrevistador como por tus futuros compañeros.
  • Uno de los aspectos que más se valora no es solo si sabes desempeñar bien el puesto de trabajo, sino si eres capaz de adaptarte al equipo y empresa, así como si tienes interés en esa empresa en concreto.
  • No pongas el foco de tu discurso en los títulos o certificaciones que tienes. Demuestra qué acciones y conocimientos concretos sabes gracias a ellos, transformando eso en valor añadido para la empresa.
  • Tienes que saber venderte. La empresa tiene una necesidad y tú se la tienes que cubrir. Por ello, cuanta más información recojas del puesto, -de cómo sería tu día a día, cómo es tu responsable y compañeros y cómo es la filosofía de la empresa-, mejor te podrás postular como candidato y venderte.
  • Es recomendable, después de la entrevista mandar un correo de agradecimiento al reclutador/a agradeciéndole su tiempo y reiterando tu interés por la empresa y el puesto.
  • Estar activo/a en LinkedIn los días después de la entrevista mostrando tus competencias, ayudará a que tu candidatura sea más visible.

Si quieres aprender a preparar tus entrevistas y ponerlas en práctica, escribe a [email protected] y desde el Club Alumni Nebrija te ayudaremos.

¡Nos vemos en el siguiente artículo!

Autora: Sonia Mediavilla Martín. Club Alumni Nebrija

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