La promoción del V Centenario de Nebrija escribe su propio futuro

La alegría, la nostalgia y los nervios ante una nueva etapa vital son las constantes de las graduaciones que curso tras curso celebra la Universidad Nebrija en el Campus de Ciencias de la Vida en La Berzosa. Aunque en todas las ceremonias hay clásicos como los himnos Veni Creator y Gaudeamus igitur, el cortejo de profesores y la imposición de la beca roja, en el ambiente sobrevolaban dos circunstancias que hacían de la 2021-2022 una promoción especial: el V Centenario de Antonio de Nebrija y la pandemia a la que los estudiantes combatieron para graduarse o concluir con éxito su estudio de posgrado. Eso apuntó el rector en su discurso durante los cinco solemnes actos ante el orgullo de los futuros profesionales.

José Muñiz, que agradeció a todos los que hacen posible este acto “para que todo fluya”, quiso dejar claro que la universidad es en esencia estudiantes y profesores, “los demás incluido el rector, somos prescindibles”. En una carpa que intentaba mitigar las altas temperaturas de una ola de calor histórica, Muñiz recordó a los graduandos que la Universidad no solo les confirmaba el reconocimiento académico, sino dos títulos más “de regalo”: el de embajadores de Nebrija, “para que representéis bien la excelencia, el cuidado de los detalles, las ganas por seguir aprendiendo, la humildad intelectual, la curiosidad y el no tener miedo”, y el de antiguos alumnos “para seguir manteniendo una relación estrecha con todos vosotros” a través, por ejemplo, de Nebrija Alumni.

Ante el nuevo capítulo que los jóvenes empezarán a escribir en sus futuros empleos mediante los cuales “devolverán a la sociedad lo que esta les ha dado”, el rector les recordó que el éxito profesional y personal “depende de la capacidad que uno tiene y del esfuerzo”. Aunque, “cuidado, no basta con esta fórmula, hay que añadir al conocimiento académico otro tipo de destrezas”. Ahí intervienen competencias transversales como la responsabilidad, la iniciativa, la tenacidad, el autoconocimiento o la creatividad, y habilidades sociales como el trabajo en equipo, la adaptación, la superación, la disponibilidad, la capacidad de comunicación, el deseo de experimentar, la pasión, el liderazgo y la habilidad para “evitar a las personas tóxicas”. En alusión al psicólogo Robert Sternberg, las personas con éxito se concentran en sus objetivos, deben aplazar las gratificaciones -saber esperar, “tener paciencia como un campesino”- y aceptar la crítica.

Reconocimiento oficial

Durante tres días –17, 18 y 19 de junio- y cinco actos con señal en directo, se dieron cita las madrinas y los padrinos de la promoción, alumnos, profesores y familiares para reconocer pública y oficialmente el esfuerzo de los estudiantes a la hora de alcanzar con todos los honores sus grados, posgrados o títulos propios de la Facultad de Comunicación y Artes, la Escuela Politécnica Superior, la Facultad de Ciencias de la Vida y de la Naturaleza, la Facultad de Ciencias Sociales, la Facultad de Lenguas y Educación y el Centro Universitario San Rafael-Nebrija.

Pertrechados de botellas de agua, dispuestas en neveras ubicadas en el campus, los graduandos esperaban que Aldara Pereira, responsable de Nebrija Alumni, citara sus nombres y apellidos para salir al escenario donde los componentes de la mesa presidencial les impartían la beca roja. También escucharon consejos y mensajes de aliento que guardaron en su mochila de días venideros.

Diez principios o valores con triple exigencia

Durante el bloque de discursos de las madrinas y los padrinos, a lo largo de las cinco jornadas, los estudiantes no pestañearon. Antonio Abril, funcionario del cuerpo de Abogados del Estado y, hasta fechas recientes, ligado durante más de 30 años a la empresa Inditex, preside la Comisión Universidad-Empresa de la Cámara de Comercio de España y es vicepresidente del Foro de Marcas Renombradas Españolas, de la Conferencia de Consejos Sociales de las Universidades Españolas y del Consejo Social de la Universidad de A Coruña. Además de patrono de la Universidad Nebrija y de la Fundación CyD, Conocimiento y Desarrollo, participa en foros nacionales e internacionales donde vierte toda su experiencia profesional.

En la primera de las ceremonias de graduación, Abril estableció diez “principios, valores, reflexiones comentarios o ideas” en la triple exigencia de lo público, lo privado y lo universitario: “Se puede –hay que buscar la excelencia e intentar ser los mejores; educación, educación y educación; talento -el verdadero motor del bienestar-; haced oposiciones y sed funcionarios públicos -yo soy un funcionario genético, pero luego fui un humilde protagonista y espectador privilegiado de la mayor aventura empresarial de España-; el trabajo es un medio, nunca un fin -trabajar para ser feliz es un arte que no nos enseñan, no sabe trabajar el que no desconecta; sed revolucionarios -la revolución, dentro del sistema, para pedir a la empresa transparencia, compromiso con las personas en riesgo de exclusión, o compromiso medioambiental-; tecnología sí, pero siempre con humanismo –que el ser humano sea el centro de la actividad, que el compromiso social sea el alma y el corazón de la sostenibilidad-; sed militantes de vuestros principios y valores -no deis por hechos los valores herederos-; sed globales y aprended con humildad de otros países, y sed muy felices –esto es un requerimiento, un imperativo, una obligación; la vida es muy corta, la felicidad no es externa, sino interna”.

Javier Goyeneche, padrino también de la promoción 2021-2022, lanzó en 2009 ECOALF. Bajo su liderazgo, la empresa ha crecido de forma constante y ahora produce una colección completa de ropa y accesorios elaborada con materiales reciclados. En 2015, Ecoalf lanzó el proyecto Upcycling the Oceans para eliminar residuos del fondo del océano con el apoyo de los pescadores. En 2020 fue nombrado Emprendedor Social 2020 por la Fundación Schwab en el Foro Económico Mundial. En su parlamento, pidió a los futuros profesionales esfuerzo, trabajo, dedicación y “una mente abierta que os puede llevar por caminos insospechados”.

Para Goyeneche, antes la sostenibilidad se relacionaba con la mala calidad, pero ahora la circularidad del reciclaje está en la agenda de cualquier institución. “La industria de la moda es muy bonita, pero es la que más contamina del mundo. 16 toneladas de basura se arrojan al océano cada minuto… este modelo no funciona y va a explotar, por eso os doy este consejo: comprar menos, de más calidad y en menos cantidad”, adujo. En este momento clave, “os animo a que tengáis ideas disruptivas que tengan impacto en el planeta, no tengáis miedo a equivocaros, el planeta necesita urgentemente una generación que haga cosas diferentes. Gente valiente e imaginativa. Ojalá creéis muchas compañías que sean reconocidas como las mejores para el planeta”.

Un mundo “que no es fácil”

La madrina Elvira Roca, ensayista, escritora y profesora española, ha trabajado en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y ha impartido clases en la Universidad de Harvard, entre otras instituciones. Autora de Imperiofobia y leyenda negra: Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio español, el curso que viene formará parte de la familia docente de la Universidad Nebrija.

Reconociendo que la graduación es un acto que perdura en la memoria de todos, Roca confió en que la Universidad haya dado a los estudiantes herramientas y saberes para poder “desempeñaros en un mundo que no es fácil”; sin embargo, si hay momentos malos en la vida profesional, estos no llevan al fin del mundo: “A veces del fracaso se obtienen grandes resultados, yo soy ejemplo de esto. Cuando se cierra una puerta, a veces se abre una ventana. Hay que tener siempre abierta la mente a las posibilidades, eso es la innovación: aprender a gestionar el fracaso y digerir la frustración y volverse a poner en pie”.

Como parte de las élites del país, con “un compromiso de gratitud”, la profesora hizo un guiño a las mujeres, “que tienen unas presiones gigantescas, tienen que ser listas y guapas y no poder engordar y arreglárselas para tener un hijo”. También respondió a la pregunta ¿cómo “demonios” se compagina la vida profesional con la personal? “En el cúmulo de expectativas, hay que saber separar en cada momento cuáles son las presiones que uno puede soportar y otras que no requieren fortaleza de carácter; realmente no hay brújula, tienes que tirar del alma nutritiva que es Nebrija. Habéis recibido una buena formación y un compromiso adicional al servicio de la sociedad. Ninguno somos una isla”.

“Una familia encontrada”

La arquitecta Arantza Ozaeta, profesora e investigadora en la Architectural Association School of Architecture de Londres y, junto a Álvaro Fidalgo, directora del estudio de arquitectura SOF-T, ejerció de madrina desde el “enorme privilegio que me concede esta generación de estudiantes tan diversa, capaz y talentosa”. Consideró a la Universidad Nebrija como “una familia que os acompañará más allá de la carrera, una familia no buscada sino encontrada, vuestra aliada”.

Desde su condición de madre, profesora y arquitecta, Ozaeta pulverizó con sus palabras alguna que otra telaraña mental. Entre sus mensajes, descollaron los siguientes: “Desafiad las reglas”, “haced lo inesperado”, “hoy la acción no es una lección sino una obligación de fantasía y rigor”, “las sociedades evolucionan y los conocimientos caducan”, “no perdáis la curiosidad; ahora que saltáis sin red, mantened una actitud joven”, “en la época del Antropoceno pensad en la huella que queréis dejar” o “dedicarse a lo que te apasiona es un placer y un privilegio”. Citando al poeta Antonio Machado y al arquitecto Frank Lloyd Wright compuso el siguiente pensamiento: “Hay que caminar. El futuro es una maravillosa red de caminos sinuosos y entrelazados en los que nos encontraremos pronto”.

Encarna Samitier, directora del diario 20 minutos y colaboradora de Antena 3 y Telemadrid, fue la madrina del quinto acto solemne de las graduaciones. Coautora del libro 50 mitos sobre el tabaco, Samitier destacó la innovación digital, la colaboración con las empresas y el liderazgo en empleabilidad de la Universidad Nebrija, así como el propio carácter que imprime el nombre de Antonio de Nebrija, “al que le haría muy feliz comprobar que cinco siglos después mantenéis su legado adaptado a las necesidades de la sociedad actual”.

“Con esos tejido de hilos invisibles y fortísimos, con esos lazos que os van a acompañar siempre, con vuestra alma mater universitaria”, la directora de 20 minutos, medio que colabora en los premios Nipho y a partir del cuso que viene en el Máster en Periodismo Digital y de Datos, apeló a valores como el compromiso, la valentía, el afán de saber -el `aún aprendo´ que decía Goya en su vejez- o el sentido del deber, “que a veces se difuminan por el brillo de las apariencias o por el usar y tirar”. En un discurso en el que aludió a Baltasar Gracián y Natalia Ginzburg, Samitier les dijo a los universitarios que deben ser “creadores capaces de trasmitir belleza y nuevas ideas explorando las herramientas y las nuevas tecnologías”. Destacando la importancia de la divulgación científica, la periodista consideró que “el arte, en todas sus expresiones, es una poderosa herramienta de transformación”.

Palabra de profesor

Los profesores Sergio Corbera (Escuela Politécnica Superior), Beatriz Sanjurjo (Facultad de Comunicación y Artes), Teresa Rossignoli (Facultad de Lenguas y Educación) y Jordi Regi (Facultad de Ciencias Sociales) e Ignacio Vázquez Periáñez de la Facultad de Ciencias de la Vida y la Naturaleza) representaron en los actos a todo el claustro de profesores de Nebrija. Sus intervenciones fueron muy aplaudidas por sus alumnos.

Mientras Sergio Corbera, confeso defensor de los posgrados, manifestó que para la Universidad Nebrija supone una responsabilidad disponer de “una formación de calidad y acorde con lo que la industria espera” para responder “a vuestros objetivos profesionales y vuestras hojas de ruta”, Beatriz Sanjurjo lanzó un mensaje directo a los estudiantes de másteres: “Pertenecéis a una de las generaciones mejor preparadas de la historia, esto es un gran comienzo, una oportunidad, pero también implica responsabilidad. La vida ahí fuera es dura, pero no hay que tenerla miedo. Todo es cuestión de organización”.

Motivación intrínseca, conocimiento de tus fortalezas y debilidades, flexibilidad, positivismo–“incluso cuando aparece el fracaso”- aceptación de la crítica, paciencia y el apoyo de tres “pilares” como la vida profesional, la familia y los amigos, y la salud fueron otros conceptos que Sanjurjo manejó entre sus palabras. “El viaje comienza aquí, disfrutad de la aventura que se abre ante vuestros ojos hoy, una aventura en la que no tienes que esperar a que nadie cambie el mundo por ti. Actúa. Y si alguna vez en vuestro camino os sentís perdidos y necesitáis un faro, recordad que vuestros profesores siempre estaremos aquí para vosotros”, concluyó.

Por su parte, Teresa Rossignoli, hizo alusión, con humor, a “esos momentos en los que resopláis o pedís clemencia a los profesores y después sacáis fruto con mucho orgullo de vuestro esfuerzo y de la exigencia recibida”. No obstante, les advirtió: “Pensad que hoy no debe quedar saciada vuestra ambición por el saber, vuestra ambición por el rigor, por el trabajo bien hecho, por investigar… Vuestra ambición debe ir más allá. Mantened el espíritu que os trajo hasta aquí en los días venideros pues debemos aprender a lo largo de toda nuestra vida. Decía Benjamín Frankin `dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo´. Que sea así en vuestra trayectoria profesional y personal”.

Ilusión que ilumina rostros

En la cuarta graduación, el profesor Jordi Regi pidió a los graduandos que encarasen el futuro “con ilusión y respeto hacia los demás” a través del aprendizaje a lo largo de la vida y manteniendo vínculos con sus compañeros y amigos de promoción. “Todos vosotros sois el futuro de este país. Jamás os rindáis, luchad por vuestros derechos y los de la ciudadanía, nada está escrito y debéis mantener esa ilusión que hoy ilumina vuestros rostros. Perseguid vuestros sueños. Huid de discursos fatalistas y no pongáis límites a vuestro crecimiento. Pero eso sí, tened siempre presentes los valores más fundamentales y por ello sed justos, honestos y ayudad a las personas cuando os lo pidan con empatía y espíritu solidario.”, afirmó.

Regi, en un agradecimiento general a los familiares “por el gigantesco esfuerzo que habéis hecho” hacia los que se gradúan, pidió una licencia personal en su intervención: “Hoy mis padres no pueden estar en un acto que adoraban y que jamás se perdían, pues presumían siempre de ver a su hijo encomendado a tan altos honores como era enseñar y formar a nuestros jóvenes. Ellos nos han dejado en estos dos últimos años y me gustaría dedicarles un poquito de este discurso y sobre todo darles las gracias por ser un modelo y estar siempre a nuestro lado”.

En las postrimerías de los actos solemnes, Ignacio Vázquez Periáñez dijo a los alumnos que sus caminos empiezan “`por luchar por vuestros sueños y seguir a vuestros referentes. “Ya por suerte sois potentes profesionales del futuro para cambiar el mundo. Todos los docentes sabemos que os habéis esforzado, mirad al futuro con esperanza, fuerza y valentía”, indicó.

Los alumnos, los verdaderos protagonistas

Durante las ceremonias, los decanos y responsables de la formación en la Universidad Nebrija distinguieron a los mejores expedientes del curso 2021-2022. Los alumnos, reconocidos con esta alta distinción, que se llevaron una ovación de sus compañeros, fueron los siguientes: María Vaíllo (Posgrado en Ciencias de la Salud), Juan José Terrero (Facultad de Ciencias Sociales), Carlos Balaguer (Escuela Politécnica Superior), Aina Arbona (Facultad de Comunicación y Artes), Eva Gil (Facultad de Ciencias de la Vida y de la Naturaleza) y Carlos Giménez Pérez (Grado en Ciencias de la Salud). Ainoa Agüera fue nombrada presidenta de la promoción 2022.

Los estudiantes, en el acto final de su grado, máster o título propio se erigieron en los protagonistas de los actos. Los padrinos y los profesores reconocieron su esfuerzo, su aptitud y su actitud, pero no fueron los únicos. Cinco compañeros también elogiaron su trabajo y se autoelogiaron. Entre ellos, Alberto Ortigosa: “Supongo que ahora que tenéis vuestro máster en el bolsillo os estaréis preguntando: ¿Y ahora qué? Pues ahora, a currar. O, mejor dicho, a currar para poder currar. Porque por más que hayamos tratado de retrasar lo inevitable, hoy, compañeros y amigos, hoy nos convertimos en adultos. Hay dos palabras mágicas que conseguirán abriros puertas casi sin daros cuenta, como Harry Potter abriendo la Cámara Secreta: talento y esfuerzo. Porque el mundo siempre va a estar necesitado de gente que lo haga avanzar, que lo cuide, que lo cure y que lo llene de arte. Y por supuesto, de personas que se atrevan a contar su historia”.

Gloria León, en representación de sus compañeros, confirmó que se mezclan los sentimientos de satisfacción y orgullo, “pero también de melancolía porque un trocito de nuestro corazón se queda aquí”. El esfuerzo, el trabajo diario, la lucha y la perseverancia, según ella, han sido “clave”, aunque “ya sabemos todos que esto no acaba aquí; es nuestra responsabilidad seguir formándonos, actualizarnos, preparándonos para ser los mejores profesionales”.

Rosario Mejuto también se refirió al esfuerzo y a la superación, que le vienen heredados de su abuela de 89 años, que siempre quiso estudiar Historia, pero “por circunstancias de la vida” no pudo ir a la universidad. “Seguro que durante este nuevo camino que empezamos, nos surgirán dudas, incertidumbre. Muchas, muchas preguntas… pero no es nada malo. Al contrario. De las preguntas nacen las respuestas, y estas son las que nos permiten avanzar en el camino que queremos seguir”, reflexionó en voz alta.

El día a día de un estudiante de Nebrija lo contó Raquel Asenjo: “Recopilatorio de las cosas que nos han hecho felices: qué maravilla esos profesores que nos quitaban los parciales que aprobábamos para quitarnos materia en los exámenes finales, esos profesores que nos permitían subir los trabajos al campus virtual a las 23:59, un minuto antes de que caducara el plazo, el trabajo en equipo con otros compañeros de otros grados, las masterclass y los paseos que nos dábamos antes de ellas, el intento de ir a las biblioteca a estudiar que se traducía en los viajes a las máquinas a comprar galletas de chocolate… pero también nos tomábamos nuestros estudios en serio”. Asenjo dijo una de las frases que más acogida tuvo entre sus compañeros de promoción: “Es el mundo el que nos tiene que tener miedo a nosotros, no al revés, tenemos que comernos el mundo”.

Mercedes Cañas Gutiérrez, la quinta en liza entre los representantes de los estudiantes, señaló que las preocupaciones ya vendrían después de las celebraciones con nuestras familias, parejas, amigos y profesores. “Si hay un día para recibir una ovación propia es hoy”, remató.

Más consejos

Dos pantallas gigantes proyectaron, entre discursos y citas de nombres de alumnos, dos videos sobre la promoción del V Centenario de Antonio de Nebrija y sobre las relaciones entre la Universidad Nebrija y las empresas. En el primero, los estudiantes Amanda Cecchini, Carmen Salinas, Borja Díez, Antía Gómez y Javier Arquillos recordaron cómo valores del sabio humanista como la perseverancia iluminan su día a día.

En el segundo, representantes de grandes grupos españoles dieron consejos a todos los que se graduaban. Miguel Escassi (Google), Carlos Franganillo (TVE), Carlos Relloso (Banco Santander), el director de cine Alejandro Amenábar, Beatriz Holguín (Hospital San Rafael), Inmaculada Corcho (Fundación Colección ABC), Joan Matabosch (Teatro Real), Mark Howard (British Council), Christian Bailac (Fuerte Group Hotel), Alvaro Massó (BMW) y Victor Moneo (Iberia), Susana Arias (Posrche) y Manuel Lara (Editorial Difusión) les animaron a aprovechar las oportunidades, a ser positivos, a atreverse, a seguir formándose, a atesorar talento, a insuflar optimismo y proactividad, a ser creativos e huir de las ideas preconcebidas, y a cultivar la curiosidad y la autocrítica. “Hay camino para el que lo quiera recorrer. A por ello”, finalizó de esta manera el vídeo.

The Beatles y Leonard Cohen

La música estuvo presente en las graduaciones de la mano de la Escuela Superior de Música Fórum Musikae. A lo largo de tres días, Abel Nafee, Leonardo González, Carla Guillén y Jorge Suárez interpretaron Here comes the sun (The Beatles), el tema principal de la película Piratas del Caribe, Aleluya (Leonard Cohen) y Viva la vida (Coldplay) y Demons (Imagine Dragons). Todo sin desmerecer a los dos gaiteros del Centro Asturiano de Madrid, que desde uno de los balcones del edificio Joaquín Ruiz Giménez regalaban sus notas al cortejo de profesores.

Como colofón a estos tres días intensos de cinco graduaciones podemos quedarnos con las siguientes palabras del rector José Muñiz dirigidas a los futuros profesionales: “Vais a ser imparables, que llevéis a Nebrija en vuestro corazón y pensamiento. Hoy es el primer día del resto de vuestros días, todas las largas caminatas empiezan con un paso. Como decía Chavela Vargas, ¡qué os vaya bonito!”.

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