El investigador Isaías Barreñada pide que la Ley de Memoria Democrática incorpore la cuestión colonial

Isaías Barreñada pide que la Ley de Memoria Democrática incorpore la cuestión colonial

“Es escandaloso y un reto para la ciudadanía española que dentro de nuestra memoria democrática no aparezca la cuestión colonial. Hemos borrado de nuestra memoria la violencia del franquismo en los territorios de ultramar”. Son palabras de Isaías Barreñada, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense, que presentó su libro Sahara Occidental 1975. El final del colonialismo franquista (Catarata) en el campus de la Politécnica y Ciencias Sociales en Madrid-Princesa de la Universidad Nebrija.

Este aspecto no aparece explícitamente en la Ley de Memoria Democrática, aunque algunas fuerzas políticas quisieron introducirlo. “Tenemos una memoria histórica amputada y reformateada”, opinó Barreñada, que apeló a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y a expertos e historiadores a trabajar en este sentido.

Acompañado de Sonia Boulos, investigadora principal del Grupo de Investigación SEGERICO (Universidad Nebrija), y Farah Dih, profesora de la Universidad de Nueva York, el experto complutense concretó que, en el caso del Sáhara occidental, a los saharauis “se les ha quitado la voz y la memoria, se les ha borrado de la memoria antifranquista porque se pasa por la cuestión colonial de puntillas y en ocasiones ni se menciona”.

“Apresurada y anómala” salida de España

Cuando se han cumplido cincuenta años de la “apresurada y anómala” salida de España “que dejó una herencia que marcó la política exterior de la Transición y que envenena la relación con nuestros vecinos del sur”, la descolonización del Sáhara occidental, en su opinión, no reunió los elementos que definieron otros procesos similares en el mundo entre la metrópoli y sus colonias.

A este efecto, el libro Sahara Occidental 1975. El final del colonialismo franquista expone que el colonialismo español en el Sáhara fue “esencialmente franquista” con sus vertientes “militar, autoritaria, racista y paternalista” y que la descolonización se retrasó por razones internas del régimen.

Isaías Barrañeda libro Sáhara

Isaías Barreñada argumentó que el libro cuestiona el mito del colonialismo “benigno y pacífico” de España y muestra la resistencia a la ocupación y su posterior represión. “Todas las formas de dominación generan resistencia y el Sáhara no fue una excepción, pero están invisibilizadas. Falta un trabajo histórico, hay poco recogido de la represión de la resistencia legitima frente al colonialismo”, manifestó.

Represión de la resistencia

Para desmontar la “idílica” —según el relato franquista— colonia española, el investigador señaló que “se reprimió la resistencia desde el primer momento con acciones como la compra de voluntades con regalos, la violencia continua frente a la población, la aculturación o la excesiva extracción de pesca y fosfatos”.

De acuerdo con el profesor de la Universidad Complutense, la resistencia de los saharauis contra el dominio español es una constante desde principios del siglo XX con Ma Al Aynin y sus sucesores hasta la salida de los españoles con un especial protagonismo del Frente Polisario desde su irrupción en 1973. Barreñada puso el acento en los jóvenes saharauis presos en las cárceles de Canarias, pero se mostró sorprendido por la ausencia de sus nombres en las listas de las asociaciones de expresos del régimen. “Parece que nunca hubieran existido”, dijo.

La misión de la ONU de 1975

Durante su exposición cronológica sobre el conflicto, el profesor complutense incidió en la misión de Naciones Unidas por el “Sahara español” del 12 al 19 de mayo de 1975, que descubre que los saharauis quieren la independencia. “No es la Marcha Verde de Marruecos, con Franco ya en el hospital, la que provoca la salida de España, sino la constatación de que los saharauis quieren ser independientes”, adujo.

Isaías Barreñada, miembro del Observatorio Universitario Internacional sobre el Sahara Occidental (OUISO) y de la Red Iberoamericana de Empresas y Derechos Humanos (REDH-EXATA), también criticó que en el caso del Sáhara primen hoy los intereses económicos y de buenas relaciones con Marruecos y Argelia por encima de mantener “una posición coherente con el derecho internacional”. En su opinión, España tiene “una patata caliente” al estar “plenamente alineado con el ocupante”. Cincuenta años después de la presencia española en el territorio del Sáhara Occidental, Marruecos “sigue ocupando ilegalmente dos terceras partes de su territorio”.

Valor estratégico, económico y administrativo

Después de la intervención de Isaías Barreñada, la profesora saharaui Farah Dih recordó que España descubrió progresivamente el valor “estratégico y económico” del territorio por la abundancia de fosfatos, y la integración del Sáhara como provincia por una estrategia de administración interna.

Con imágenes de torturas a saharauis por las autoridades militares franquistas, Dih evidenció la resistencia a la ocupación española mientras recodaba que 1975 fue el año “clave” con Franco “agonizando y con el régimen atravesando su fase final”. España, a través de los Acuerdos de Madrid, transfirió la administración del territorio a Marruecos y Mauritania. Marruecos lanzó la llamada Marcha Verde —aunque algunos prefieren llamarla la Marcha Roja—, que dio paso a un conflicto armado que se prolongó hasta 1991 y donde “las mujeres desempeñaron un papel fundamental en el movimiento de resistencia, tanto en el ámbito político como en el social y organizativo”.

El discurso de Sonia Boulos

Como sus colegas de mesa, Sonia Boulos, investigadora y profesora de la Universidad Nebrija, contextualizó los hitos del proceso del Sáhara Occidental. Las Naciones Unidas lo clasificaron como territorio no autónomo en 1963. En su opinión consultiva de 1975, la Corte Internacional de Justicia reconoció ciertos vínculos históricos entre el territorio y Marruecos antes de la colonización española, pero rechazó que fueran suficientes para establecer la soberanía marroquí sobre el territorio. El proceso de paz de la ONU creó la misión MINURSO, cuya propia denominación institucionaliza la promesa de un referéndum; “sin embargo, ese referéndum nunca se ha celebrado”.

A su juicio, aceptar la autonomía u otra fórmula de autogobierno corresponde al pueblo saharaui, pero el lenguaje de las resoluciones es amplio: exige que cualquier solución sea aceptable para las partes, incluso para los Estados “que están violando normas fundamentales del derecho internacional”. “En lugar de ser obligados a poner fin a la violación, se los trata como interlocutores legítimos en una negociación”, afirmó.

“Debemos reconocer que el problema no es solo la aplicación selectiva del derecho internacional, sino que algunas normas fueron diseñadas de manera que permiten —o incluso estructuran— la subordinación de pueblos como los palestinos o los saharauis. Para comprender la conexión entre la transición colonial y las formas actuales de dominación, debemos analizar críticamente todo el sistema”, argumentó Boulos durante el acto de presentación del libro en el que también intervinieron Gracia Abad, vicedecana de Investigación de la Facultad de Derecho y de Relaciones Internacionales de la Universidad Nebrija, y los portavoces de Equipo Europa, “una asociación juvenil, europeísta, apartidista y sin ánimo de lucro”.

Texto: Javier Picos / Fotos: Zaida del Río.

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