José María Aranda, investigador de la Universidad Nebrija, gana el Premio SGAE 2025 al mejor proyecto de tesis doctoral

José María Aranda, investigador de la Universidad Nebrija, gana el Premio SGAE 2025 al mejor proyecto de tesis doctoral

La 12ª edición de los Premios Fundación SGAE de Investigación en Cultura 2025 ha otorgado el galardón al mejor proyecto de tesis doctoral a José María Aranda, ayudante de investigación de la Universidad Nebrija.

La tesis premiada se desarrolla bajo la dirección de Juan Arturo Rubio, director de la Escuela de Doctorado de la Universidad Nebrija e Investigador Principal (IP) del proyecto MAdmusic. Aunque el programa de doctorado se cursa en la Universidad Complutense de Madrid, el investigador desarrolla su actividad profesional en Nebrija, en un marco de colaboración estrecha con el Instituto Complutense de Ciencias Musicales (ICCMU) y su director, Álvaro Torrente.

Este reconocimiento ratifica la trayectoria del grupo de investigación ComAcAr (Comunicación, Artes y Cultura) de la Universidad Nebrija. Se da la circunstancia de que este grupo ya obtuvo en 2023 el premio al mejor trabajo de investigación por la labor de Jerahy García, lo que supone un hito de continuidad y calidad en una convocatoria de alta concurrencia competitiva donde se miden proyectos de disciplinas tan diversas como el cine, el derecho, la economía o el teatro.

Impacto social y audiencias de la música antigua

El proyecto que ha recibido el premio de la Fundación SGAE pone el foco en un área tradicionalmente invisibilizada: el impacto social y las audiencias de la música antigua. Según explica Juan Arturo Rubio, el objetivo es analizar la transferencia del musicólogo, quien a menudo recupera y edita partituras históricas pero desconoce cómo resuena ese trabajo en la sociedad actual. “Estamos investigando las audiencias de la música culta  -clásica, escénica y zarzuela- con especial énfasis en la música antigua (la anterior al Barroco), un mercado que ha crecido en el siglo XXI pero del que apenas existen datos”, señala Rubio.

La investigación se aleja de los tópicos para estudiar el perfil del consumidor actual, marcado por el concepto de “omnivorismo” cultural: ciudadanos con un alto nivel formativo capaces de disfrutar tanto de una pieza antigua como de géneros urbanos más recientes.

A diferencia de otros géneros como la ópera, la música antigua se caracteriza por ser ejecutada por grupos reducidos (no son orquestas), la utilización de instrumentos específicos y la ocupación espacios alternativos como castillos o jardines en lugar de grandes auditorios. El estudio busca generar datos cualitativos propios, realizando entrevistas in situ para cubrir el vacío de las encuestas oficiales del Ministerio de Cultura, que históricamente no han categorizado la música anterior al Barroco de forma independiente.

El premio SGAE está dotado con una ayuda doctoral de 6.000 euros

Además de su valor académico, el proyecto tiene una clara vocación política y patrimonial: defender la música como un patrimonio común europeo, frente a visiones nacionalistas estrechas o tendencias actuales de revisión histórica.

El premio, dotado con una ayuda doctoral de 6.000 euros, supone un impulso vital para la finalización de esta tesis. En línea con el compromiso de la Universidad Nebrija con la ciencia abierta, el grupo ComAcAr tiene previsto organizar un seminario en primavera para adelantar los primeros resultados y hallazgos del estudio a la comunidad académica y al público general.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *