Expertos en relaciones internacionales analizan por qué “la UE ha fallado como actor de paz en el Mediterráneo”

Expertos universitarios analizan por qué “la UE ha fallado como actor de paz en el Mediterráneo”

La Revista de Estudios Internacionales Mediterráneos (REIM) está preparando el monográfico La Unión Europea y los conflictos en el Mediterráneo. Para mostrar sus principales tesis y mensajes, las investigadoras Sonia Boulos (Universidad Nebrija) y Laurence Thieux (Universidad Complutense), coordinadoras del número, invitaron a un acto de presentación a algunos de los profesores que analizan una situación geopolítica que ha cambiado de manera drástica con la guerra en Irán, que se acerca a las tres semanas de duración. “Debemos preguntarnos no solo por qué la UE ha fallado como actor de paz en el Mediterráneo, sino también qué revelan estos fallos sobre su papel global y su capacidad para defender los principios que proclama”, dijo Boulos en el coloquio.

Ante una “adaptación pragmática” a agendas geopolíticas, motivada por preocupaciones como los precios de la energía, el comercio o la seguridad, la profesora de Relaciones Internacionales formuló la siguiente pregunta: “¿Qué implica dejar de lado el derecho internacional, tanto para la imagen de la UE como para la estabilidad global?”.

Sonia Boulos, investigadora principal de SEGERICO, grupo de investigación Seguridad, Gestión de Riesgos y Conflictos de la Universidad Nebrija, reconoció que la discusión sobre este número especial comenzó hace casi un año con conversaciones “marcadas por el horror de lo que estábamos presenciando en tiempo real: la violencia que se desarrollaba en Gaza, sus devastadoras repercusiones en Líbano y, en segundo plano, el colapso de un régimen criminal en Siria”.

Brecha entre políticas y prácticas

En este sentido, surge una “necesidad urgente” de estudiar, analizar y teorizar “la creciente brecha entre, por un lado, las políticas y prácticas de la Unión Europea en el Mediterráneo y, por otro, los objetivos que la propia UE proclamó cuando lanzó el Proceso de Barcelona en 1995, “un proyecto ambicioso” cuyos objetivos eran promover la paz y el diálogo político, profundizar la cooperación económica y la prosperidad compartida, y fomentar el intercambio social, cultural y humano entre ambas orillas del Mediterráneo.

Estas mismas ideas inspiraron la Política Europea de Vecindad de 2004 y su revisión en 2015. “Sin embargo —comentó Boulos—, tres décadas después, nos vemos obligados a reconocer cuán lejos está esta promesa de la realidad”. La visión del Proceso de Barcelona y de la Política de Vecindad “no se ha materializado”. “Al contrario, hoy la UE parece cada vez más incapaz de influir en las dinámicas de los conflictos violentos que afectan al Mediterráneo sur”, reseñó.

Presencia “débil, vacilante y, a menudo, claramente insuficiente”

De acuerdo con la investigadora de la Universidad Nebrija, en un contexto regional marcado por el deterioro social y económico tras las revueltas de 2011, la UE “ha mostrado una presencia débil, vacilante y, a menudo, claramente insuficiente” a la vez que sus Estados miembros han estado “más preocupados” por cómo estas crisis afectan a Europa en migración y la gestión de fronteras.

A diferencia de su posición con Ucrania, en el Mediterráneo, “la brecha entre discurso y práctica es innegable”, lo que “ha socavado la credibilidad de la UE y debilitado su posición como actor internacional relevante”.

Desafíos del norte de África

Haizam Amirah Fernández, director de CEARC (Centro de Estudios Árabes Contemporáneos), moderó la primera ronda de conferencias sobre la UE frente a las crisis y los desafíos del norte de África. En esa puesta en palabra de los capítulos del monográfico de la revista REIM, Carlos López Gómez, profesor de la Universidad Nebrija, se refirió al Sahara Occidental como “un dilema entre intereses y valores”.

Su trabajo estudia cómo ha evolucionado la posición de la UE respecto a este conflicto y cómo se ve afectada por las posturas de los gobiernos estatales y por las tensiones entre las propias instituciones comunitarias. El análisis explora “el peso de los valores morales y los intereses materiales” en la configuración de la política exterior de la UE, así como el papel que la UE podría desempeñar en un posible proceso de descolonización del Sáhara Occidental.

El ámbito comercial, donde la UE representa el 56 % del comercio de bienes de Marruecos, y donde Marruecos es el principal socio comercial de la UE en la región, y el giro en el apoyo político de gobiernos europeos como Francia y España a la propuesta marroquí de conceder al Sáhara Occidental un régimen de autonomía bajo soberanía marroquí como la solución más “realista” al conflicto, son dos de las claves del capítulo de Carlos López Gómez.

UE Mediterráneo

“Difíciles” equilibrios en Libia

Las divisiones internas en un escenario fragmentado: la política de la UE hacia el conflicto libio (2011–2025) es el artículo que Alfonso Casani & Ruth Ferrero Turrión, profesores de la Universidad Complutense, han escrito en el monográfico. El análisis “aborda el difícil equilibrio mantenido por la UE entre normatividad, respuestas técnicas y la construcción de una postura común, en un contexto de doble fragmentación caracterizado por la división institucional de Libia y por el disenso dentro de la UE”.

Alfonso Casani, en la jornada celebrada en la Universidad Nebrija, destacó que, desde la caída del régimen de Muamar el Gadafi en 2011, Libia ha adquirido un peso “cada vez mayor” en la política exterior de la Unión Europea, debido tanto a su proximidad geográfica como a potenciales impactos en el ámbito de la seguridad y la estabilidad regionales traducidos en campos como la energía y la gestión de los flujos migratorios.

Los “espejismos” en Túnez

Por su parte, el investigador de la Universidad Nebrija Francisco Láuzara tildó de “espejismo normativo” el nuevo marco euromediterráneo. “El proceso de democratización de Túnez no se ha llegado a traducir en un proceso democrático consolidado, debido a factores endógenos, pero también a causas exógenas, entre las cuales estaría la ineficacia de las políticas de la Política Europea de Vecindad aplicadas a este caso”, analizó.

En los argumentos iniciales de su trabajo, Láuzara escribe: “Túnez ha pasado de ser ejemplo e incentivo para implementar determinadas reformas en sus países vecinos, a transformarse en un fracaso de la acción exterior europea, no necesariamente por falta de influencia de la UE, sino por los pobres resultados obtenidos en lo que respecta a la adopción de los principios y valores que preconiza la institución”.

UE Mediterráneo

La narrativa sobre inmigración

En la segunda mesa redonda, moderada por el investigador Jorge Antonio Pérez Pineda, Javier de la Uz, profesor del Máster Universitario en Seguridad y Defensa de la Universidad Nebrija, radiografió la narrativa sobre la inmigración en los Estados miembros “que ha superado su concepción como problema social para convertirse en un riesgo o amenaza a la seguridad”. Esta “securitización” de la inmigración ha propiciado la promulgación de diversa normativa como la Directiva de Retorno (2008/115/CE) o la Directiva UE/2017/541 relativa a la lucha contra el terrorismo o el Pacto sobre Migración y Asilo. Esta narrativa que relaciona terrorismo e inmigración irregular, según De la Uz, también se encuentra presente en documentos españoles como las Estrategias de Seguridad Nacional o las Estrategias Nacionales contra el Terrorismo “que relacionan el terrorismo de corte yihadista y la inseguridad con estos flujos migratorios y el control de las fronteras exteriores”.

Procedente también de la Universidad Nebrija, el investigador Manuel Marín apuntó los cambios en la seguridad del Mediterráneo derivados de una posible nueva base naval rusa en Libia. Ahora mismo ausente de la zona, “a falta de un plan oficialmente publicado”, se baraja la posibilidad de que Rusia establezca una base naval en Tobruk o en Bengasi. Aunque “no a corto plazo”, esta circunstancia, según Marín, “previsiblemente supondría una amenaza” compaginada con los ataques cibernéticos y la utilización de los flujos migratorios.

La penetración china

Por último, en la sesión auspiciada por la Facultad de Derecho y de Relaciones Internacionales de la Universidad Nebrija, su vicedecana de Investigación, Gracia Abad, argumentó sobre la penetración de China en el Mediterráneo, tema de otro capítulo del monográfico de la Revista de Estudios Internacionales Mediterráneos. “A China le interesa, como corresponde a una gran potencia, el Mediterráneo como un enclave estratégico que conecta tres continentes y es la oportunidad de reafirmarse como una potencia marítima”, dijo.

En este contexto, a juicio de Gracia Abad, la Unión Europea, “que se enfrenta a enormes desafíos geopolíticos y atraviesa un periodo difícil, no parece contar con una respuesta europea estructurada por la tradicional incapacidad de la Unión Europea para hablar con una sola voz en materia de política exterior, la falta de interés significativo en el Mediterráneo en gran parte de Europa y la ausencia de un enfoque claro hacia la República Popular China en la actualidad”.

Artículos del monográfico de REIM

Aunque no estuvieron presentes en la jornada coordinada por Sonia Boulos y Laurence Thieux, el número de REIM también recoge los artículos La Unión Europea y el genocidio en Gaza (Jose Abu Tarbush), El papel de la Unión Europea ante la rivalidad entre Argelia y Marruecos (Francesco Colin, junto a Laurence Thieux), Siria y la Unión Europea (Leila Nachawati), Normative Othering in the Eastern Mediterranean: A Critical Discourse Analysis of the EU’s Representations of Turkey and Greece (Selin Turkes-Kilic y Gizem Alioglu Cakmak), y From Iraq 2003 to Iran 2026: the EU and the erosion of the prohibition on the use of forcé (Isaias Barreñada, junto a Sonia Boulos).

Antes de la intervención de todos los investigadores, Adela Alija, directora del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Nebrija, mostró a los alumnos presentes en el acto la contradicción entre el Mediterráneo entendido como “un lugar de encuentro y de unión de civilizaciones”, con el Mediterráneo “de fronteras, de profunda inseguridad, de conflicto, de guerras, de crisis migratoria y de crisis de hidrocarburos”.

Para finalizar, Laurence Thieux, profesora del Departamento de Relaciones Internacionales e Historia Global de la Universidad Complutense de Madrid, sintetizó las ideas y el hilo conductor de aportaciones “tan ricas analizadas con cautela, detalles y rigor”. La cuestión normativa, la revisión de la paz liberal europea y las coherencias entre teoría y práctica fueron algunas de las claves del resumen final.

Texto: Javier Picos / Fotos: Zaida del Río

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