El Instituto Nebrija de Lenguas Modernas ha acogido este pasado martes 7 de abril una clase magistral excepcional protagonizada por Macarena Casís, destacada directora de arte y diseño. El encuentro, enmarcado dentro de la asignatura de Inglés para la Moda, ha ofrecido a los estudiantes una inmersión total en el mundo de la dirección visual, explorando su impacto no solo en la industria de la moda, sino en la cultura contemporánea.
Tras formarse en diseño y dar el salto a Londres para trabajar durante tres años como diseñadora de moda femenina en la marca independiente británica YMC, Casís se instaló en Madrid, donde ha expandido sus horizontes creativos hacia el cine, el teatro y la publicidad. Su trayectoria incluye colaboraciones con gigantes como Netflix, trabajos de vestuario para Oliver Twist el Musical y campañas de estilismo para marcas como Crocs y artistas de la talla de Alejandro Sanz y Rosalía.

El director de arte como “director de orquesta”
Durante la sesión, Casís desgranó las claves de su profesión. “El director de arte traduce una idea en un lenguaje visual. No decide solo qué se ve. Decide cómo se siente. Si el concepto es la partitura, el director de arte es el director de orquesta”, explicó a los alumnos.
La experta ayudó a los estudiantes a diferenciar entre la dirección de arte (enfocada en la ejecución visual y el “cómo”) y la dirección creativa (centrada en la estrategia, la narrativa global y el “qué”).
Ilustró estos conceptos con su propia experiencia profesional en proyectos como con la marca de moda masculina Fortunize, y tuvo que asumir ambos roles en diferentes momentos.
Imagen bonita e imagen poderosa
Uno de los puntos clave de la clase magistral fue comprender que la dirección de arte no se limita a la indumentaria. “La dirección de arte no decora. Comunica. Esa es la diferencia entre una imagen bonita y una imagen poderosa”, sentenció Casís. Para ilustrarlo, repasó ejemplos magistrales de otras industrias, como el inconfundible estilo del cineasta Wes Anderson, la coherencia visual de músicos como Bad Bunny y Rosalía, o la trascendencia de campañas publicitarias icónicas de Nike o Apple.

Ya en el terreno de la moda, la diseñadora estructuró su exposición en grandes bloques: la construcción de la identidad de marca (analizando los casos de éxito de Jacquemus, Bottega Veneta o Gucci), el desarrollo de colecciones a través de paneles de inspiración, y la creación de campañas y sesiones fotográficas, recordando que “una campaña no vende un producto. Vende un mundo”.
La jornada concluyó con un poderoso mensaje sobre el contexto actual: “Vivimos en la era más visual de la historia. Nunca habíamos consumido tantas imágenes. El ojo del público es más exigente, y el director de arte, más necesario que nunca”. El consejo final de Macarena Casís para los futuros profesionales de Nebrija fue claro: “Educad la mirada. La dirección de arte se aprende
mirando con intención”
