‘El cine africano: ventanas para lo invisible’, de Javier H. Estrada aporta una nueva mirada del cine africano, un cine continental con lenguajes fílmicos tan diversos como culturas y países ocupan ese infinito territorio que es África. Parece que el acceso a las tecnologías y la interculturalidad han permitido una renovación estética y también conceptual, un camino abierto e imparable a los festivales europeos internacionales más prestigiosos y al reconocimiento de un cine con identidad y valor.
Sociedades con fracturas sociales fruto del legado colonial, de un liberalismo económico despiadado; insoportables tradiciones ancestrales incompatibles con los derechos humanos; la violencia con todas sus caras en la vida cotidiana; guerras interminables; los sueños rotos de la llamada primavera árabe; las migraciones; las mafias; el yihadismo. El nuevo cine africano tiene mucho que contar y una gran necesidad de reescribir la Historia y de ser visible en todo el mundo.
A pesar de los prejuicios culturales, los cineastas africanos no renuncian a tocar las mentalidades y los corazones occidentales. Netflix es una plataforma ya alcanzada con gran éxito por algún largometraje. En España, El Canal de Cine Africano es un referente en Vimeo, promovido por la asociación cultual española Al-Tarab y el Festival de Cine Africano de Tarifa y Tánger, el único en España dedicado a África.
El cine africano es Argelia, Marruecos, Egipto, Burkina, Ruanda, Senegal, Lesoto… y cada vez más países y más nombres de personas, de hombres, y también de mujeres todavía en minoría, que van narrando sus historias para sumarlas al patrimonio universal de las emociones.
Podrás acceder a este artículo de la revista Caimán: Cuadernos de Cine, número 93, mayo, 2020, en edición digital excepcional (solicitándolo previamente al Servicio de Biblioteca). Los demás números están disponibles en papel en la Biblioteca del Campus de Madrid-Princesa y su localización en el Catálogo-OPAC ~ Web Portal de la Red de Bibliotecas.
