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La promoción de 2026 culmina su aprendizaje desde el orgullo y la emoción de las graduaciones

Graduados en las ceremonias de la Universidad Nebrija
Publicado:

9 de junio de 2026

Tiempo de lectura

26 minutos

Las seis ceremonias, distribuidas en tres impecables jornadas, canalizan el esfuerzo de más de 2.000 jóvenes en su transición al mundo profesional

La madeja de esfuerzo y estudios se deshizo en hilos de emoción y futuro. Las seis ceremonias de graduación, celebradas en el Instituto Nebrija del Deporte en el Campus de Ciencias de la Vida en La Berzosa, premiaron a la generación de 2026 de la Universidad Nebrija no solo con indelebles discursos de madrinas, padrinos y docentes, sino también con sonrisas y lágrimas de orgullo de familiares y allegados. La imposición de la beca roja ejerció de tatuaje académico para aquellos que culminaron con éxito sus grados y posgrados.

Las tres jornadas del 4, 5 y 6 de junio recogieron la historia de cerca de 2.000 graduandos y 6.000 acompañantes. Los más de 8.000 asistentes, sin contar con el personal de la Universidad, y las más de 21.400 visualizaciones de los rituales en remoto certificaron el trabajo y la dedicación de los profesores e investigadores de la Facultad de Derecho y Relaciones Internacionales, la Facultad de Comunicación y Artes, la Facultad de Economía y Empresa, la Nebrija Business & Technology School, la Facultad de Ciencias de la Vida y la Naturaleza, la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, la Facultad de Lenguas y Educación y la Politécnica Nebrija.

Los himnos universitarios Veni Creator y Gaudeamus igitur, los gaiteros del Centro Asturiano de Madrid, el inigualable pinchadiscos Aviador DeLuxe (alter ego del profesor Nicolás Grijalba) y el solemne cortejo de profesores acotaron unas jornadas en las que las alumnas Mafer Briz, estudiante de 3º del Grado en Comunicación Audiovisual; Iria Soto, de 3º del Grado en Psicología, y Alba Castro, de 4º, también de Psicología, entonaron los temas Puedes contar conmigo, Ain´t no mountain high enough

Ante todo, felicidades

Con la enhorabuena a la comunidad Nebrija del rector José María Ortiz y Luis Díaz, director general, los engranajes de las seis graduaciones concedieron protagonismo a los decanos de la Universidad Nebrija. Sara Uceda (Facultad de Ciencias de la Vida y la Naturaleza), Gregorio Rodríguez-Boto (Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud), Susana Martín Leralta (Facultad de Lenguas y Educación), Alfonso López de la Osa (Facultad de Derecho y Relaciones Internacionales), Juan Carlos Arroyo (Politécnica Nebrija), Marta Perlado (Facultad de Comunicación y Artes), Ana Fernández-Ardavín (Facultad de Economía y Empresa) y Gerardo Mochales, vicerrector de Estudiantes, Empleabilidad e Internacionalización y decano de la Nebrija Business & Technology School, hablaron a la nueva generación de la familia Nebrija de claves como la ética profesional y el respeto a los demás. 

Mientras Alfonso López de la Osa celebraba las personas en las que se han convertido los exestudiantes y alentó valores como la osadía, la empatía, la buena actuación en el presente, la humildad, el espíritu crítico y la integridad, Marta Perlado alabó la espontaneidad, la energía y la manera de cuestionarlo todo de las nuevas generaciones porque “no venimos aquí únicamente a enseñar o aprender un oficio, sino a encontrarnos con personas y lugares que nos obligan a ampliar nuestra mirada”.

En su turno, Gerardo Mochales habló de exigencia y responsabilidad, pero también de una oportunidad apasionante para que la actual promoción “pueda ponerse al servicio de las personas” en un contexto en el que “la competitividad no tiene por qué destrozar la cooperación”.

Sara Uceda, con un reconocimiento explícito a la primera promoción de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Vida y la Naturaleza, también quiso despedirse de los alumnos que se dedicarán al cuidado y al conocimiento de la vida, “lo más complejo que existe”, con un compendio de conceptos como ciencia (“la forma más rigurosa de mirar el asombro”), salud, autoconocimiento, plasticidad, resiliencia, equilibrio (homeostasis), “la belleza que esconde el crecimiento y la creación”, y “la adaptación ante los golpes de la vida”. 

Leer muchos libros

Desde la Facultad de Lenguas y Educación, Susana Martín Leralta alabó el sacrificio y el apoyo constante de las familias mientras apelaba a la responsabilidad moral de los graduados para participar en la vida pública. Entre sus consejos a los jóvenes, la lectura de “muchos” libros, la humildad, la huida de las personas tóxicas y el respeto a la diversidad resonarán con el paso de los años en sus mentes.

Por último, el discurso de Juan Carlos Arroyo sintetizó las funciones de la universidad en tres claves: el aprendizaje, la investigación o transferencia de conocimiento y la transferencia de cultura. “Aprender es entender y practicar, y se aprende durmiendo porque el sueño limpia la suciedad de las sinapsis que generan el pensamiento”, subrayó. 

Con referencias a cruzar el Rubicón al mundo adulto y al poema No volveré a ser joven, de Jaime Gil de Biedma (aquel que empieza por dos de los versos más conocidos de la lírica española: Que la vida iba en serio / uno lo empieza a comprender más tarde), el director de la Politécnica Nebrija animó a los “futuros pilotos de la nave” a cultivar la pasión y la amabilidad; a hacer del mundo “un lugar mejor y más justo”; a defender el humanismo universal, la sonrisa franca, la humildad, la ductilidad y una sociedad abierta y democrática; a creer en la ciencia “y no hacer caso a los charlatanes”; a mantener una actitud crítica; a creer en el esfuerzo y la verdad; a considerar el fracaso como una enseñanza; a mantener la atención en lo que haces; a actuar como querrías que los demás actuasen; a conquistar el mundo (“pero por las mañanas tienes que salir de casa habiendo hecho la cama”), a buscar referentes, a cuidarnos a nosotros mismos y a los demás; a cultivar lo “inútil” como la  poesía o la pintura, y a ser embajadores de la Universidad Nebrija.

Experiencia y cariño

De los parlamentos de las madrinas y los padrinos, los graduandos extrajeron un perfume de experiencia y cariño. En sus futuros cometidos, rescatarán el humanismo y la mirada social que escucharon, aunque tal vez aparezca también la nostalgia de sus años mozos.

Fiel reflejo de este batiburrillo de esperanza y melancolía resultó el discurso de Carlos de la Pedraja, director general corporativo de ECIJA, firma líder en economía digital: “Hoy es vuestro día, superespecial por muchos motivos, no solo por recibir el flamante título, sino también por el cambio de ciclo que recordaréis en los próximos años cuando miréis hacia atrás”. 

Con “una mezcla de orgullo, satisfacción y vértigo” y con el referente “valiente, innovador y precursor de la marca personal de Antonio de Nebrija”, el dirigente de ECIJA confesó la envidia que le daban los graduandos ante un mundo “en construcción, una geopolítica fragmentada, unas reglas que están cambiado y una inteligencia artificial que no va a sustituir a los humanos, sino a la parte predecible de los humanos”. 

Para cerrar su intervención, De la Pedraja animó a los jóvenes a soñar cómo sería su vida “a partir del fiestón de hoy”. Con la imaginación como la competencia clave, les habló de miradas de búho, de la condición de “esponjas” para absorber todo en el mundo profesional, de rodearse de buena gente que sonríe, y de su esencia de diamantes en bruto. Concentró todos estos mensajes en la cita El éxito es conseguir lo que quieres, la felicidad es querer lo que obtienes, de la actriz Ingrid Bergman. 

Tácito y su enseñanza

En la graduación de la Facultad de Comunicación y Artes, Joaquín Manso, director del diario El Mundo repitió en su discurso la cita atribuida al historiador romano Tácito No es atractivo lo seguro, en el riesgo hay esperanza para inspirar a los futuros profesionales que explicarán de la manera “más natural” un mundo “incierto exigente y fascinante”. A pesar de que los medios “hemos perdido el monopolio de la interlocución y se ha fragmentado nuestra influencia” y resulta “difícil construir” confianza cuando “la mentira goza de la mayor cuota de prestigio social que haya tenido nunca”, el periodista asturiano apostó por “mantener la autoridad social” a través de la credibilidad y la verificación, “no solo como una técnica sino como una escala de valores”.

Para el oficio periodístico encontró tres verbos acompañados de sus justificaciones: contar, que exige verdad; mostrar, que exige presencia, y explicar que exige criterio. “Sed originales, creativos, diferentes, rigurosos, amenos y divertidos; romped el protocolo y bajad del pedestal a los arrogantes porque el periodista arrostra la mala fama y no tiene peor enemigo que la rutina”, dijo con su mirada clavada en los graduandos.

Los ingredientes del esfuerzo y de la bondad

Con un auditorio repleto de futuros economistas y empresarios, José Ignacio Morales, consejero delegado de Crea Madrid Nuevo Norte, uno de los proyectos de regeneración urbana más relevantes de Europa, centró sus palabras en el valor del esfuerzo, la bondad de las personas y la capacidad de rodearse de grandes compañeros e inspiradores jefes. 

Sin castigarlos con “frases del estilo de perseguid vuestros sueños ni citas de Steve Jobs”, Morales enunció las “tres grandes mentiras” del mundo laboral a las que se enfrentarán los graduandos en los próximos días: “tienes que saber lo que quieres hacer con tu vida, piensa que tu primer trabajo te define y el currículum decide”.

Para sortear la primera mentira “basta con saber lo que no queréis hacer; tranquilidad: las careras profesionales no son una línea recta sino una hoja de cálculo con una celda mal cuadrada; en lo incierto y lo volátil hay una oportunidad de negocio, así que no tiréis la toalla y no cambiéis de trabajo cada seis meses”.

Sobre la segunda, el primer trabajo “te enseña, por ejemplo, a llegar a tiempo a las reuniones, a aceptar las críticas o a saber hacerte un café decente”. En una defensa de la formación continua, el consejero delegado de Crea Madrid Nuevo Norte dejó una de las frases más certeras: “El que más progresa laboralmente es quien tiene más hambre, y el hambre no se enseña, o se tiene o no se tiene”.

Respecto a si el currículum decide, Morales consideró que abre puertas, pero no es la solución a una vida profesional; muy al contrario, deciden claves cómo saber trabajar con las personas. Admitiendo que las nuevas generaciones de jóvenes viven un momento difícil con salarios “bajos”, vivienda “cara”, mundo geopolítico “revuelto” y el empuje de la inteligencia artificial, el CEO de Crea Madrid Nuevo Norte admitió que el momento es “extraordinario”, con proyectos “ambiciosos” en España que demandan “una generación como la vuestra: la mejor formada, la más internacional, la más diversa y la que mejor maneja la tecnología”.

Vuelve a la arena José Muñiz

El catedrático de Psicometría José Muñiz jugó en casa. Su lustro de rector de la Universidad Nebrija dejó un poso de humanismo, vuelta a los clásicos, humor y optimismo que también reflejó en su discurso como padrino de las facultades del área de salud. “Tranquilos, hoy no hablaré de Psicometría. Hoy es el día de los estudiantes, mi más sincera enhorabuena a todos vosotros, pero también a los familiares, a los amigos y a los profesores que estimulan y logran sacar lo mejor de vosotros mismos”.

Con cincuenta años a sus espaldas desde su propia graduación, cuando no existía internet ni móviles, Muñiz recordó a los graduandos que les van a pasar cosas maravillosas en el próximo medio siglo. “Nebrija os ha preparado para atacar lo novedoso, para educar con armonía lo personal, lo profesional y lo social y para cultivar la excelencia con alma con valores como la curiosidad, la independencia, el rigor el esfuerzo, el emprendimiento y la valentía a través de nuestros sistemas cognitivos, que no funcionan de forma óptima si no tienen gotitas de pasión”.

Con la confianza “en vosotros mismos” como bandera y siendo conscientes de que “el fracaso es el embrión del éxito”, el exrector transmitió a los estudiantes su “condena” a aprender continuamente y su habilidad en el manejo de una tecnología como la inteligencia artificial que ha hecho algo que “nunca” ha acontecido antes: ser capaz de simular perfectamente el lenguaje humano”. “A lo mejor sois la última generación que os graduáis sin tener inyectada subcutáneamente la lección del padrino”, bromeó.

Asimismo, Muñiz recomendó dos hábitos —“no acostarse sin preguntarte qué has aprendió hoy y nunca levantarse por la mañana sin repasar lo que tienes por delante del día” — y un ramillete de consejos: “afrontad el futuro con optimismo y valentía; cuidad vuestra salud física y mental; cuidad a los vuestros y a vuestras organizaciones y empresas, y manejad de manera sana el pasado, el presente y el futuro”. 

Como en su etapa de rector de Nebrija, el psicómetra asturiano echó mano de Esto es agua, un breve cuento del escritor David Foster Wallace sobre la invisibilidad de lo obvio y sobre el peligro de no darse cuenta de lo más importante. Están dos peces nadando uno junto al otro cuando se topan con un pez más viejo nadando en sentido contrario, quien los saluda y dice, “Buen día muchachos ¿Cómo está el agua?” Los dos peces siguen nadando hasta que después de un tiempo uno se vuelve hacia el otro y pregunta `¿Qué demonios es el agua?´”. 

Las emociones a flor de piel

Sheila Queralt, directora del Laboratorio SQ- Lingüistas Forenses, rompió la cuarta pared y, como dominadora de la palabra, conectó con los graduandos de forma natural y sencilla: “Soy bastante peligrosa en estos actos porque soy de esas personas que tiene las emociones a flor de piel, así que intentaré mantener la compostura académica; si lloro, diré que es la alergia”.

Con la capacidad de entender las cosas y el mundo común con mirada crítica, con las personas (los compañeros, los profesores y los familiares) y las conversaciones y con el conocimiento de uno mismo y de aquello que te apasiona “se llega muy lejos”. Hay más conceptos en la receta de Queralt para los aprendices: obsesión, ilusión, convicción, apoyo familiar, curiosidad, ganas de trabajar, valor suficiente para dar el primer paso, y la suerte entendida como “el trabajo acumulado que encuentra el camino adecuado”. 

Hace dieciséis años no asistió a su propia graduación porque ya estaba emprendiendo su carrera profesional. “Cada generación tiene su propia forma de incertidumbre —recordó—, la mía fue la crisis económica; la vuestra, la inteligencia artificial”. De todas formas, “nadie acaba exactamente en el lugar que pensaba cuando se gradúa: eso no es un fracaso, es la vida”. 

Desde que vio en la universidad un cartel sobre un máster en Lingüística Forense, su día a día cultiva sus dos grandes pasiones; la lengua y la justicia. Su análisis de las palabras, que puede aportar pruebas en investigaciones policiales y judiciales, no se quedó solo circunscrito a su profesión, sino que le abrió el reto de la divulgación en sus libros publicados y su blog

Teniendo claro que su trabajo “consiste en pensar mejor que una máquina”, Sheila Queralt señaló que la inteligencia artificial, necesitada de brújulas y mentores, “no busca la verdad, sino la respuesta estadística más plausible”. Apuntaló esta idea: “La tecnología puede generar información, pero no criterio; puede producir textos, pero no experiencia humana; y puede imitar emociones, pero no vivirlas”. Otro mensaje conectado: “Viendo cómo está la cosa, prefiero ser un error humano que una copia perfecta”.

Alivio e ilusión

Belén Feu Molina, directora de Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica en EM&E Group y madrina de la Politécnica Nebrija, instó a los graduandos a atesorar emociones como el orgullo propio y ajeno, el cansancio “de estos años”, el alivio, la ilusión, el vértigo y la incertidumbre. “Además del conocimiento técnico para resolver muchas fórmulas y diseñar lenguajes de programación, también podéis resolver problemas cuando la respuesta no sea evidente, continuar con aquello que no funciona ni para atrás, y fallar y volver a intentarlo”, afirmó.

Dejando claro que la constancia debe guiar los primeros y los siguientes pasos en la profesión, los jóvenes, como “prototipos imperfectos e incompletos, debéis experimentar para saber dónde queréis estar” en medio de una revolución tecnológica “con infinitas posibilidades, como dirían los cuánticos”.

Los faros de los graduandos  

En las ceremonias, que condujeron Aldara Pereira, directora del departamento de Estudiantes y subdirectora de la Fundación Nebrija, y sus compañeras Alicia Martínez y Azucena Hernán, el claustro de profesores desempeñó un papel central como referentes y faros de los ya alumni.

Abrió el fuego Adela Alija, directora del departamento de Relaciones Internacionales, con una loa a la Universidad Nebrija como alma mater que ha otorgado a sus estudiantes razonamiento crítico y criterio que, “en un mundo saturado de información sesgada, de desinformación y escaso de reflexión, es quizá el bien más escaso y necesario que existe”. Con hitos como el NebrijaMUN o la Clínica Jurídica, los exalumnos de la Facultad de Derecho y Relaciones internacionales se llevaron las “valiosas” relaciones personales, el resultado del “esfuerzo docente” y la apuesta de las familias por “elegir una educación de calidad en un acto de fe en el futuro”.

“El mundo no sólo necesita buenos profesionales, necesita también buenas personas. Personas honestas e integras que ejerzan el Derecho no solo con competencia sino con conciencia. Que negocien no solo con habilidad sino con honestidad. Que protejan no solo con eficacia, sino con humanidad”, reseñó Adela Alija.

Más allá de una celebración

A la relevancia de las graduaciones, que “van más allá de una celebración, un momento de felicitación y una despedida y se adentran en una forma de entrega” se refirió Fernando Bonete, profesor titular y director del Grado en Comunicación Corporativa, Protocolo y Organización de Eventos: “Os entregamos una responsabilidad, una responsabilidad compartida. Para hablar de esa responsabilidad, tiene sentido volver la mirada, una vez más, no será la última, creedme, volveréis muchas veces la vista atrás hacia estos años, tiene sentido volver la mirada hacia la figura que encarna nuestra universidad: Antonio de Nebrija”.

El autor de la novela histórica La hija del Fénix animó a seguir los pasos del polímata para “idear una gramática de la atención, una gramática del cuidado, una gramática de la convivencia, una gramática de la imagen, una gramática de la representación, una gramática de la verdad, y una gramática de lo humano en relación con la tecnología”.

Por su parte, Fernando Díez Estella, profesor titular de Derecho Mercantil y Defensor Universitario, transmitió un deseo, una propuesta y una petición a los graduandos. El deseo, “que encontréis, en lo que hagáis a partir de hoy, aquello que dé sentido a vuestra vida”; la propuesta, aprender a triunfar “no compitiendo contra la IA, sino aprendiendo a usarla”, y la petición, su mensaje final: “No dejéis nunca de ser parte de Nebrija, porque Nebrija, pase el tiempo que pase, siempre será también vuestra casa”.

Ni descuidar ni olvidar

Orgullo e ilusión sintió Víctor Echeverry, profesor e Investigador principal de la Facultad de Ciencias de la Vida y la Naturaleza, por los estudiantes que culminaron su etapa. Les recomendó que no descuidaran las relaciones que han estrechado en estos años, que no olvidaran su camino de aprendizaje, que no pierdan la capacidad de escuchar ni de trabajar en equipo, y que valoren el conocimiento de otros profesionales. 

“Esperamos que ejerzáis vuestra profesión con la seguridad que da el conocimiento, pero también con la humildad de seguir aprendiendo, la generosidad de colaborar con otros, y el humanismo necesario para no olvidar nunca que trabajáis con personas”, rogó.

Además de los agradecimientos de rigor, María de Hontanares López, directora de los Grados en Educación Infantil y en Educación Primaria, se refirió a las graduaciones como “una celebración de años de esfuerzo, de constancia, de trabajos entregados a las 23:58, de prácticas, exposiciones, lecturas interminables y cafés, muchos cafés”.

En su opinión, estudiar un grado o un máster “implica algo más profundo que aprobar asignaturas: simboliza la capacidad de perseverar frente a la dificultad, de sostener el esfuerzo en el tiempo y de transformar el conocimiento en una herramienta para comprender y mejorar el mundo”.

Como colofón a la participación del claustro de profesores, Alia Baroudi, directora del Grado en Física Aplicada, citó la evolución de los estudiantes, el compromiso como futuros profesionales, y claves como el criterio, la lógica y la madurez en un parlamento que mostró un guiño a las carreras de la Politécnica Nebrija: “En el mundo actual, la ciencia y la ingeniería están sujetas a cambios continuos, lo que significa que vuestra formación no termina hoy: continuamente estaréis aprendiendo. La vida profesional es una carrera de fondo donde lo más importante es que nunca perdáis la curiosidad por descubrir, ni la ilusión por lo que hagáis”.

Lluvia de menciones

Las graduaciones agregaron en su programa oficial la entrega de las Menciones Nebrija, por diferentes motivos, a las siguientes entidades colaboradoras: Squire Patton Boggs, Casa Árabe, CESEDEN (Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional), Cuarzo Producciones, Veolia, NB Psicología, Federación Madrileña de Esgrima, Consejo General de Enfermería, Hospital Universitario Los Madroños, EducaPlay, Westinghouse. Kibuestudio SCP, Deloitte, NTT DATA y Kibuestudio SCP.

Asistieron y aceptaron estas distinciones: Rocío García, abogada y socia de Squire Patton Boggs; Miguel Moro Aguilar, director general de Casa Árabe; el teniente general Miguel Ballenilla y García de Garrama, director del CESEDEN; Angeles Villamarín y Sonia Pérez, directora de Producción y directora creativa y de Internacional de Cuarzo, respectivamente; Federico Ramos de Armas, director de Veolia Madrid; José Miguel Sánchez, coordinador de Formación y Prácticas en NB Psicología; Ignacio Casares Montoya, presidente de la Federación Madrileña de Esgrima; Diego Ayuso Murillo, secretario general del Consejo General de Enfermería; Fernando Prados, director del Hospital Universitario Los Madroños; Pablo Cuesta Capa, ingeniero de Westinghouse; Antonio González Gómez, senior IT y data de Deloitte, y  Eva Salabart, directora de Kibuestudio SCP.

Graduados sobresalientes

La Mención Nebrija a los siguientes estudiantes de Grado que “han destacado por su dedicación, responsabilidad y espíritu de cooperación, cualidades que les distinguen como un ejemplo para la Universidad Nebrija” fue para Víctor José Gómez Atencio y Pilar García Marta (Relaciones Internacionales), Indira de las Flores Navarro Silva y Luis Sánchez Gerona (Derecho), Lucas Ciordia Belló (Seguridad), Óscar López Rubio (Comunicación Audiovisual), Marina Sánchez Henry (Publicidad y Relaciones y Marketing), Patricia Lloret Castañón (Diseño Digital y Multimedia), Aarón Romero Cantó (Economía y Negocios Internacionales), Marina Fuentes Fernández (Turismo), Mireya Hernández Pérez (Creación, Administración y Dirección de Empresas), Andrea Carolina Bello Lacal y Ana González Brugera (Psicología), Fernando Justa González y Marta Colías Sagrado (Enfermería), Ian Wentworth Fernández, José Manuel Casarrubios Velardo y Gonzalo Morales Alberca (Ciencias de la Actividad Física y del Deporte), Isabel Santos Arévalo (Educación Primaria), Carla Martínez Rodríguez (Educación Infantil), Tara Zielinski (Lenguas Modernas), Miriam Téllez González (Educación Primaria en modalidad a distancia), María Adámez Cidra, (Educación Infantil en modalidad a distancia), Iciar Arias Llorente (Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo del Producto), Adrián Fernández Martínez (Ingeniería en Tecnologías Industriales), María Oliver Calvo (Fundamentos de la Arquitectura), Andrés Sainz García (Matemáticas Aplicadas) y David Escribano Arias (Ingeniería Informática).

Los másteres alzan su voz

Asimismo, las Menciones a los siguientes estudiantes de Máster que “han destacado por su excelencia académica, su trayectoria ejemplar, compromiso y actitud proactiva” distinguieron a: María Carla Pascobello Samson (Relaciones Internacionales), Consuelo Martin-Carrillo Díaz (Acceso a la Abogacía y a la Procura en modalidad virtual), Celia Rodríguez Romero (Acceso a la Abogacía a la Procura en modalidad presencial), Fermín Sánchez Bernal (Prevención de Riesgos Laborales), Rocío Romina Bravo (Derecho Internacional Humanitario, Derechos Humanos y Derecho Operacional), Leyre Rodrigo Jiménez (Comunicación Política, Gestión de Crisis y Emergencias), Helena Serrano Martín (Dirección de Publicidad Integrada), Laura Perán Jarabo (Mercado del Arte y Gestión de Empresas Relacionadas), Marta Jiménez Barajas (Business Analytics), Micaela Peiretti y Xiaotong Yao (Administración de Empresas), Paula Herrero Higuera (Finanzas Avanzadas), María Cardona Albertí (Dirección Comercial y Marketing Digital), Mª Carolina Castiglioni Colombo (Dirección y Organización de Proyectos), Josefina Inés Galoppo (Liderazgo y Dirección Estratégica de Personas), Gabriela Rengifo Jaramillo (Neuropsicología), David Hernández Conde (Neuropsicología y Psicología General Sanitaria), Paz Chacón Calzado, (Psicología General Sanitaria), Stephany Nicole Medrano (Cognición y Emoción en Contextos Educativos), Irene Marchante Bermejo (Español como Lengua Extranjera: didáctica e investigación), Cecilia Rodríguez Goicoechea, Eleni Patousia Francisco Salazar Martín (Ingeniería de Vehículos de Competición), Antonio Guadalupe Morales García (Computación Cuántica) y Gonzalo Domingo Herbosa (Arquitectura).

Más menciones

Mientras la Facultad de Comunicación y Artes entregó la Mención de Mejor Alumno en Prácticas a Daniel Isaac Greif Felman, estudiante del Grado en Artes Escénicas y trabajador de la agencia Godirect, la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud dio la Mención a Blanca Pueche Granados, estudiante de Máster en Bioinformática. 

La Facultad de Lenguas y Educación, además de tributar un homenaje a María Ortíz Jiménez como la docente más veterana del centro, concedió el premio Chosen for Impact, otorgado por el Grado en Lenguas Modernas Aplicadas, a Sheila Queralt, “que demuestra que la lingüística no se limita al estudio abstracto del lenguaje, sino que puede convertirse en una herramienta pericial, investigadora y social”, y a SAAM Project (Support for Access to Audiovisual Media —Apoyo al Acceso a Medios Audiovisuales—), “una iniciativa de la University of East Anglia que une el aprendizaje de lenguas con la traducción audiovisual, la subtitulación y la inclusión”. El galardón recién creado ha adoptado la forma de una estatuilla de Antonio de Nebrija, una réplica en miniatura de la estatua que flanquea el acceso a la Biblioteca Nacional y que también preside el claustro de la Facultad de Comunicación y Artes.

Nicolás Naves Frende (Ingeniería Mecánica e Ingeniería del Automóvil), Paula Serrano Romero (Física Aplicada), Rebeca Sánchez Peñas (Diseño de Interiores) y Marcos Díaz López (Ingeniería Informática) se llevaron la Mención Nebrija a los mejores alumnos en prácticas externas de la Politécnica Nebrija.

Y, por último, Aldara Pereira, directora del departamento de Estudiantes y subdirectora de la Fundación Nebrija, entregó la Mención Nebrija-Alumni a Margarita Estela García Herrera, que ejercerá de presidenta de la Promoción 2025-2026, y a Víctor José Gómez Atencio, que ostentará el cargo de vicepresidente.

Por mí y por todos mis compañeros

En uno de los momentos más esperados de las graduaciones, tomaron la palabra los estudiantes Víctor José Gómez Atencio (Relaciones Internacionales), Mónica Escartín Requejo (Bellas Artes y Diseño Digital y Multimedia), Laura Ingilde Ayaso (Economía y Negocios Internacionales), Micaela Peiretti (Administración de Empresas), Carla Torres Ramírez (Enfermería), Lucía Hernández Sánchez (Educación Infantil) e Isabel María Trujillo (Fundamentos de la Arquitectura y Grado en Diseño de Interiores). Los siete hablaron con el corazón en la mano y la mente en el horizonte. Se sinceraron en sus divagaciones y divagaron en unas confesiones de las que hicieron partícipes a sus compañeros.

Con una reivindicación de la amistad y del esfuerzo “honesto”, Víctor José Gómez Atencio resumió en el imponente Instituto Nebrija del Deporte los sentimientos de las graduaciones y del fin de etapa: “Lo que realmente nos llevamos de aquí no cabe en un diploma. Son esos compañeros de Brasil, Bélgica, Colombia, China Ecuador, Francia, Haití Mexico, Perú, Venezuela, España y de esa Panamá que tanto amo y siempre llevo en el corazón. Son las conversaciones que tuvimos en los bares después de exámenes. Son esos profesores que nos dejaron lo que ellos alguna vez aprendieron. Son esas personas que hemos conocido en Madrid y nos han hecho crecer. Son esos mensajes que nos inspiraron a seguir adelante para lograr nuestro propósito”. 

“Desde aquí arriba se os ve muy guapos a todos”

Desde el estrado, Mónica Escartín se ganó al auditorio con su primera alocución: “Antes de nada, dejadme disfrutar un segundo de las vistas. Desde aquí arriba se os ve muy guapos a todos”. Y con sus últimas palabras sacó unas conclusiones compartidas: “crecer implica esfuerzo y también exige una nueva identidad; merece la pena poner de nuestra parte, porque una mínima interacción puede hacer que el otro no sienta el mundo tan hostil; llegarán oportunidades en las que sintamos un SÍ deseoso de que lo escuchemos, y, sobre todo, riámonos de lo que sale mal, y, especialmente, de nosotros mismos”.

Tomó el testigo Laura Ingilde, que hace cuatro años comenzó el “Viaje Nebrija”, que ahora concluye con un bagaje “que no cabe en ninguna maleta”. El sacrificio personal, el apoyo “incondicional” de la familia, la pasión de los profesores, y el servicio del personal de la Universidad fueron otras de unas menciones que incluyeron a sus compañeros: “Me gustaría deciros que no tengo ninguna duda de que sois lo mejor de esta etapa, De los agobios y de las risas, de los días que parecían no acabar y de los que pasaron demasiado rápido”.

Con un repaso a las modalidades de formación de la Nebrija Business & Technology School, Micaela Peiretti quiso agradecer su labor a los directores de los programas “por coordinar este recorrido y hacerlo posible”, y a los profesores “por su vocación y por compartir no solo conocimientos, sino también experiencias, consejos, errores, aprendizajes y perspectivas”.

Profesores que dejan huella

En representación de los graduandos de la Facultad de Ciencias de la Vida y de la Naturaleza y de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, Carla Torres agradeció a los profesores “que han dejado huella” en unos alumnos que han tejido una red personal “de confianza y de cuidado” y a los familiares y amigos por la paciencia y el apoyo “incondicional”. 

“Hoy celebramos lo que hemos logrado. Pero también celebramos lo que está por venir.  Porque allá donde vayamos, en cada gesto, en cada palabra y en cada decisión, llevaremos con nosotros algo que no se enseña en los libros: la capacidad de cuidar de otros siendo profundamente humanos. Y eso es lo que realmente marcará la diferencia”, reseñó.

Lucía Hernández Sánchez, a pesar de su juventud, elaboró un ejercicio agridulce de nostalgia: “Parece mentira lo rápido que ha pasado todo. Hace no tanto llegábamos a la facultad cargados de dudas, mirando el calendario y pensando en lo lejos que quedaba este día. Y, casi sin darnos cuenta, hoy estamos aquí celebrando el final de una etapa que nos ha exigido mucho, pero que también nos ha regalado momentos inolvidables”.

El remate de su discurso fue de los más aplaudidos de todas las graduaciones: “Ha sido un auténtico privilegio compartir esta etapa con todos vosotros. Gracias por las risas, por el apoyo y por hacer que Nebrija haya sido mucho más que una universidad”.

Isabel María Trujillo cerró los alegatos de los estudiantes con un ejercicio práctico. Les pidió que se miraran unos a otros porque gracias a la experiencia universitaria se han labrado amistades “que os han animado a seguir cuando os replanteabais si elegisteis un buen camino”. Aunque ya todos los graduandos eran conscientes de que entran de lleno en el mundo real del trabajo, Trujillo lanzó un mensaje imbuido por el carpe diem: “Muchas gracias y disfrutad el día hoy, que nadie sabe qué va a pasar mañana y ya nos tocará preocuparnos cuando nos despertemos”. La fiesta (merecidísima) se prolongó.

Guinda y hasta luego

Las graduaciones de la promoción de 2026, además de convertirse en la guinda de un pastel académico de esfuerzo y satisfacción, también pusieron el punto final a la impronta de profesionales como Sara Izquierdo, Alfonso López de la Osa y María Gil, que seguirán vinculados de corazón, y algunos de docencia, a la Universidad Nebrija. 

Enlaces a las ceremonias íntegras de graduación:

Facultad de Derecho y Relaciones Internacionales

Facultad de Comunicación y Artes

Facultad de Economía y Empresa / Nebrija Business & Technology School

Facultad de Ciencia de la Vida y la Naturaleza / Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud

Facultad de Lenguas y Educación

Politécnica Nebrija

Texto: Javier Picos / Fotos: Zaida del Río y Mónica Gómez Peña

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