
El nuevo Director del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual, Luis María Mirón, nos cuenta los secretos de su profesión y la aventura de enseñar a los futuros periodistas.
1. Acabas de ser nombrado nuevo Director del Departamento de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Facultad de Ciencias de la Comunicación. ¿Cuál es el reto de cara a dirigir esta facultad?
El reto que me he marcado desde mi llegada a la Facultad es mantener el alto nivel formativo que existe tanto en Audiovisual como en Periodismo. Yo apuesto firmemente por la calidad de la enseñanza. Los alumnos ahora saben que están en su etapa de formación y que es el momento de recibir toda la formación que sea posible. Esa formación es muy amplia en este tipo de carreras y además tienen que aprender también unas destrezas técnicas y entrar así en un mundo nuevo para ellos. La parte humanística de esta carrera es quizás la que más cuesta a los alumnos, mientras que todo lo relacionado con las prácticas periodísticas o audiovisuales les resulta muy sencillo conectar con ellas. Cuando los alumnos de la Nebrija salen al mundo profesional van con una ventaja muy grande, así me lo contaba un alumno del último curso hace pocos días, y es que todo lo relacionado con ponerse delante de una cámara de televisión o ante un micrófono no les cuesta especialmente porque ya lo han hecho muchas veces en su paso por la Universidad. Saben muy bien cómo es el funcionamiento de los aparatos con los que se van a encontrar. Pero, insisto, creo que es muy importante también que tengan un alto nivel de formación teórica general. A mí me parece muy bonito el estudio de esta carrera porque tienes opción a adentrarte en muchas materias distintas, que van desde la lengua o literatura hasta la economía, o la geopolítica, lo que te da una amplitud de mente que muy bueno a la hora de enfrentarte a la profesión.
2. Has trabajo en diversos medios de comunicación, nada menos que 20 años en el ABC, ¿Cómo es el cambio tan repentino de trabajar en un medio de comunicación a trabajar en la docencia?
En realidad llevo ya algunos años compaginando la pluma con la tiza. Y en este momento, he decidido dar prioridad a la tiza sobre la pluma, pero sin dejar de escribir. Pero contaré una cosa. Cuando terminé la carrera me dijo un amigo que escribiera un folio en el que explicará a qué me quería dedicar en el futuro, explicando el corto, medio y largo plazo. Y puedo decir, que se está cumpliendo tal y como lo había planeado en aquel momento. Mi ilusión era trabajar en un periódico y efectivamente lo primero que hice fue trabajar en la agencia de noticias Europa Press, pero pronto estuve de redactor jefe en un periódico de Salamanca y posteriormente de director de otro en Toledo. Posteriormente, pasé por el diario económico Expansión y después ya por ABC. Esa ha sido, hasta ahora, mi carrera. Pero en aquel folio había previsto hacer la tesis en algún momento, con el objetivo de retomar mi contacto con la Universidad, en la doble vertiente, personal y de transmitir lo aprendido. Quizás ahora se cumple de forma más nítida este objetivo. Pero también es cierto que el periodismo es la profesión (no oficio como dice García Márquez) más bonita del mundo. Pero también es cierto que hay que saber dejarla a tiempo, que para cada periodista es un momento diferente. Y quizás a mí me ha llegado ahora.
3. Dices que esta profesión hay que saber dejarla, ¿eso cómo se aprende? ¿O lo da la experiencia?
Eso no es difícil. Las personas en su vida profesional tienen ciclos de diferente duración de tiempo. Y lo que hay que saber es medir bien el número de años de cada ciclo. Pero, sin lugar a dudas, hay que hacer los cambios correspondientes en cada momento, sabiendo no perpetuarse en los cargos o en situaciones de privilegio. Hay que ser honrado con uno mismo y con los demás y pensar en qué lugar aportamos más valor en cada momento.
4. Llegas con ilusión y con ganas, vas a estar con el futuro de la profesión, ¿qué les puedes decir a los nuevos universitarios que quieren estudiar periodismo?
Me hace mucha ilusión esta nueva faceta de mi profesión. Lo que digo a todo universitario de periodismo es que han elegido la profesión más bonita del mundo, tal y como decía anteriormente. Pero que no pueden olvidar nunca la vertiente de servicio a los demás tan importante que tiene esta profesión. Al mismo tiempo, siempre me gusta explicar, porque estoy convencido de ello, que van a ser los guardianes de los principales valores de la sociedad. Y que tienen que tener ganas de cambiar el mundo: que se acabe el hambre, los fuertes desequilibrios, las dictaduras, etc. etc. Y que si vienen sólo a viajar mucho, comer bien, estar con los más importantes, se han equivocado. Todo eso, sin duda, se consigue, pero sería un objetivo muy pobre. Esta es la profesión de las personas rebeldes y con grandes inquietudes.
5. Es una profesión bonita pero dura, a los nuevos periodistas qué les puedes decir o pedir, ¿determinación? ¿paciencia?
La dureza de esta profesión, que efectivamente es mucha, se ve mitigada por su belleza. Y contiene todas las características para que el trabajo sea una actividad sumamente apetecible, donde cada día es diferente y no existe la opción a la monotonía, o al aburrimiento. Y además lo normal es que todos los días tengas que escribir, lo que resulta muy atractivo. Cuando en los primeros años de profesión te enfrentas al, ya tópico, folio en blanco, ahora es la pantalla en blanco, cuesta ponerse a escribir, no sabes por dónde empezar, Pero pasado ese primer momento, a todo periodista le apetece mucho escribir. Lo que sea, pero escribir. De ahí que el periodista pueda cambiar de materia sobre la que escribe sin grandes dificultades. En resumen, yo a los nuevos periodistas les pediría ganas de aprender, curiosidad por todo y muchas ganas de decir siempre la verdad, lo que junto a su pasión por la libertad personal y la de los demás. Todo esto les convertirá en auténticos profesionales del periodismo.