“La positividad es como el deporte, hay que practicarla”

A menudo nos olvidamos de la importancia que tiene nuestra imagen personal en lo que transmitimos a los demás. Nos preocupamos mucho de lo que vamos a decir, pero no tenemos en cuenta que, cuando nos comunicamos, decimos mucho más con el cuerpo que con las palabras. Pocas veces somos conscientes de la importancia de nuestra imagen personal y lo que proyectamos con ella: la idea que se formen los demás de nosotros, a partir de la primera impresión, es la que generalmente perdura y la que nos abrirá o cerrará las puertas hacia nuevas oportunidades.

Este fue el tema central de la charla de Andrea Vilallonga, asesora de imagen personal y corporativa, dentro del proyecto de innovación docente Masterclass Nebrija, organizado por el Instituto Nebrija de Competencias Profesionales: una serie de conferencias con diferentes expertos para preparar a los estudiantes en materias cruciales su futuro profesional.

“Juzgar la apariencia de los demás no es ser superficial, es ser humanos. Todos lo hacemos, queramos o no. No actuamos por superficialidad, es instinto”, afirmó Vilallonga. La consultora explicó la importancia de ser conscientes de lo que transmitimos cuando nos comunicamos con otras personas, de manera que podamos trabajar con esas percepciones. Para ello, la clave está en “conocernos a nosotros mismos, aceptarnos como somos y trabajar nuestra autoestima”, según la experta en imagen personal.

“En la primera impresión, el 55% de la opinión que los demás se crean de nosotros es a través del físico”, señaló la asesora de imagen. Es fundamental que seamos conscientes de esta realidad, para que podamos trabajar sobre nuestra imagen y lo que estamos proyectando cuando hablamos con otras personas. “No podemos conseguir que nos vean guapos, pero sí que nos vean cómo nosotros queremos”, continuó Vilallonga, que explicó la importancia de quitar “ruido” a nuestra imagen para que nos recuerden por nuestro mensaje y no por lo que nuestro aspecto dice de nosotros.

En esta línea, la consultora destacó algunos aspectos fundamentales que debemos cuidar, como la higiene personal, la ropa y la sonrisa. “Da igual cómo te vistas, siempre que respetes el dress code del lugar al que vas, que te sientas a gusto y que las prendas que lleves estén bien, afirmó la ponente, en referencia a la mala imagen que transmite la ropa arrugada, las manchas en los zapatos, las gafas sucias o las manos descuidadas. Vilallonga también habló sobre la necesidad de vocalizar para hacer llegar adecuadamente nuestro mensaje y sobre la importancia de mirar a los ojos a la persona con la que estamos hablando.

Pero, sin duda, en lo que más énfasis puso la asesora de imagen fue en la actitud: “Es nuestra responsabilidad tener buena actitud”. Y ofreció tres claves muy sencillas para trabajar la actitud: fomentar la amabilidad, aprender a ser discretos y practicar la escucha activa. “La positividad es como el deporte, hay que practicarla”, destacó Villalonga, que explico cómo la energía negativa tiene mucho más fuerza que la positiva y que debemos trabajar en un estilo de vida positivo para darle la vuelta a esta balanza. “Si cambiáis vuestra energía, de lo negativo a lo positivo que hay en vosotros, vais a ser capaces de transmitir mucho más y eso os acercará a vuestras metas personales y profesionales”, concluyó la experta.

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