“La creatividad, en el mejor de los sentidos, es fruto de la reflexión, de la experiencia y del conocimiento”

Director del Departamento de Español de la editorial Difusión, Agustín Garmendia ha sido profesor en Barcelona durante varios años. Desde 1996 está vinculado a la Editorial Difusión, donde ha dirigido las labores de edición de diversos proyectos como Gente o Socios. Como formador de profesores ha realizado seminarios y talleres en diversos Institutos Cervantes del mundo y en numerosas universidades. Es también coautor de Aula internacional y de Bitácora, el nuevo método de ELE de Difusión, y del método de francés Version originale.

En abril del año pasado, en una conferencia organizada por la Universidad Nebrija, Garmendia, a través de “pinceladas y divertimentos”, arremetió contra los materiales didácticos “llenos de cosas anecdóticas” que obligan a los alumnos a aprender algo “que nosotros no sabemos”.

El Máster Universitario en Didáctica del Español como Lengua Extranjera Nebrija-Difusión responde a la creciente demanda de formación de nativos y no nativos que desean mejorar sus competencias lingüística, cultural y docente, así como de egresados de titulaciones de otras disciplinas que desean desarrollarse profesionalmente como profesores de ELE y no disponen de conocimientos previos sobre la lengua y su didáctica.

Pregunta: ¿Cómo califica el peso del español en los programas educativos de todo el mundo?

Respuesta: Pues, sin duda, de prometedor, por no decir de excelente. Porque este peso es cada vez mayor, de eso no cabe ya ninguna duda. Parece que, tras muchos años de una presencia no muy en consonancia con el peso demográfico del español en el mundo, los sistemas educativos de muchos países, no poco importantes, reconocen por fin la creciente relevancia del español como lengua de comunicación, con múltiples posibilidades en ámbitos muy diversos de la cultura y de la economía.

Por ceñirnos tan solo a las cifras, es de celebrar que hoy día haya cada vez un mayor reconocimiento de los sistemas educativos de muchos países del mundo de la importancia del español, con su inclusión en los programas curriculares, y también que haya una base amplia y al alza de estudiantes en esos sistemas. Como botón de muestra sirva destacar aquí algunos países como Estados Unidos (con más de 7 millones de estudiantes), Brasil (6 millones), Francia (con más de 3 millones de estudiantes), Italia (casi 800.000) o Alemania (más de 400.000), por no hacer la lista exhaustiva.

P: ¿Por qué la demanda de profesores y estudiantes de español experimenta un crecimiento sostenido?

R: Para empezar a abordar esta cuestión, está claro que no puede dejarse de lado el hecho de que el español es una lengua hablada por centenares de millones de personas en más de 21 países (por mencionar solo aquellos donde es lengua oficial) y en varios continentes. Tampoco que tiene una gran vitalidad demográfica gracias a países como México y Colombia, que sin duda contribuyen enormemente al aumento anual de aquellos hablantes que lo tienen como lengua materna. Y eso por no mencionar lo consabido, que el español es una potente lengua de cultura que difunde sus productos culturales desde múltiples puntos de influencia: España, México, Argentina, Colombia, Perú y un largo etcétera.

En lo que respecta al sostenido incremento de estudiantes, las razones anteriormente esgrimidas pueden explicar una parte del fenómeno. Pero no bastan. Sí es importante que los sistemas educativos, por un lado, lo oferten; por otro lado, también son relevantes las razones que llevan a los estudiantes y a sus familias a escoger el estudio del español. Explicar esto no es fácil, pero seguro que junto al número de hablantes ascendente y la sensación de que el español puede permitir moverse con comodidad por una buena parte del mundo o acceder a una inmensa y atrayente oferta cultural o también resultar valioso para la carrera profesional, habría que añadir razones de orden subjetivo como todas aquellas que llevan a asociar al español con culturas que generan simpatía.

Por último, y como punto no menos importante, estaría la demanda de profesores. Resulta evidente que una de las consecuencias de una mayor implantación en los sistemas escolares del español (pero también en los sistemas no reglados) es la necesidad de más profesores. Sin embargo, es muy importante que esta demanda se cubra con buenos profesionales de la enseñanza, con profesionales preparados y exigentes capaces de hacer bien su trabajo y conseguir que el grado de éxito de la enseñanza sea como mínimo mayor que el de otras lenguas implantadas durante años en esos sistemas.

P: ¿Qué aspectos debe tener en cuenta un profesor de español para extranjeros?

R: Pues muchos, sin duda. Pero sobre todo que es un oficio que debe aprenderse y que exige conocimientos y habilidades propios de la disciplina. Saber enseñar español precisa mucho más que tener un buen dominio de la lengua como hablante o de saber mucho de gramática, por ejemplo. Es preciso saber cómo se puede ayudar a los estudiantes a aprender, en qué consiste aprender una lengua, qué medios pedagógicos son necesarios para crear las condiciones idóneas en las que un estudiante puede ir desarrollándose como hablante competente. Y mucho más. Y en todo esto no solo tiene que haber una conciencia de responsabilidad por parte de los profesores o futuros profesores, sino que es crítico que haya buenos programas de formación y también buenos materiales didácticos.

P: ¿Qué importancia le da a un buen método de aprendizaje?

R: Antes de tratar de responder, es importante destacar que métodos como tales ya no hay. La idea de los métodos hace ya algunos años ha dado paso a la idea de enfoques, de aproximaciones a la enseñanza. Esto, lejos de hacer la enseñanza algo aparentemente más impreciso o más libremente interpretable, quiere decir que sabemos cada vez más qué condiciones y qué procedimientos son favorecedores de aprendizaje, pero también quiere decir que esos procedimientos deben ajustarse a las características, contexto e intereses de quienes deben protagonizar realmente el proceso. Y estos son los aprendices. Cada vez más las corrientes generales de la pedagogía, y en esto la didáctica de lenguas segundas y extranjeras no es ninguna excepción, piden que los aprendizajes sean cada vez más centrados en el individuo, pero al mismo tiempo más centrado en redes de individuos que aprenden conjuntamente y de manera activa.

Sin duda, algunas características relevantes a la hora de concebir una enseñanza de calidad de lenguas hoy son la significatividad, la idea de progresión (de la que carecen muchos cursos y materiales de aprendizaje a través de aplicaciones en línea) y tener en cuenta a quiénes estamos enseñando.

P: Dada su experiencia en diversos países formando a profesores, en general, ¿qué les falta cuando deciden enseñar nuestra lengua a sus alumnos? ¿Qué consejo inicial les da?

R: No hay consejos infalibles, evidentemente. Pero uno muy importante y previo a cualquier otra consideración es que se pregunten con sinceridad qué les mueve a querer enseñar español. Y que sean consecuentes con las respuestas que se den antes de decirse firmemente a desarrollarse como profesores. Hay dos claves para tener en cuenta. Una es que no se va a acceder a un mercado laboral con grandes atractivos económicos. Pero otra, y más importante, que esta es una de las profesiones más bonitas del mundo, porque reporta muchísimas satisfacciones personales derivadas directamente del contacto con los estudiantes. Participar en un proceso en el que alguien va siendo poco a poco capaz de expresarse y de comunicarse en otra lengua y de aumentar su comprensión cultural del mundo no es cosa de poca consideración.

Dicho eso, si alguien quiere dedicarse a esto, debe prepararse bien. Debe formarse con espíritu crítico y tomarse en serio tanto la didáctica como la propia lengua y las culturas de las que va a ser un mediador.

P: ¿Qué lugar debe ocupar la creatividad en las clases? ¿Se cae con frecuencia en ejercicios reiterativos que no dejan ningún poso?

R: Efectivamente las investigaciones actuales sobre cómo se adquieren las lenguas ponen en duda el valor de las prácticas de aprendizaje excesivamente mecanicistas y sobre todo vacías de significado y de sentido. Pero de esto quienes están cada vez más persuadidos son los profesionales de la enseñanza.

Ahora bien, el remedio contra la repetición no es quizás exactamente la creatividad, al menos no la creatividad mal entendida. Sin ninguna duda, la creatividad mal entendida tiene tan pésimas consecuencias como la no creatividad. Si se hace bandera de la creatividad para prácticas de enseñanzas inconexas, no suficientemente reflexionadas, poco refrendadas por la praxis compartida entre el gremio de profesores o simplemente sin valor pedagógico probable, mejor no subirse a ese barco.

La creatividad, en el mejor de los sentidos, es fruto más bien de la reflexión, de la experiencia y del conocimiento. Para ser creativo es preciso antes saber qué elementos de una praxis de enseñanza puedo variar para producir más interés, más emoción o más proximidad cognitiva de nuestros estudiantes, y hacerlo no renunciar a un diseño riguroso y ajustado a los ingredientes y procesos que favorecen los aprendizajes. Creatividad y rigor son sin duda grandes aliados, siempre que vayan de la mano.

Nuestra propuesta como editorial siempre quiere asumir ese reto. Por eso trabajamos para ofrecer como apoyo, para transitar por el proceso de aprender una nueva lengua materiales que, para citar a Ernesto Martín Peris –uno de los grandes impulsores de la enseñanza del español como lengua extranjera como disciplina articulada y moderna– sean instrumentos “flexibles y maleables”. Más como “cajas de herramientas” y menos como “moldes”; más como “mapas orientadores y sugerentes” y menos como “recetas prescriptivas y directivas”.

P: ¿Cómo define el Máster Universitario en Didáctica del Español como Lengua Extranjera Nebrija-Difusión y por qué lo recomienda?

R: Por varios motivos que podrían sintetizarse en la experiencia y bagaje de dos actores tan relevantes en la enseñanza del español desde hace muchos años como son la Universidad Nebrija y la editorial Difusión.

Con la intención de seguir incidiendo en la formación de los profesionales del español como lengua extranjera y en la investigación sobre la didáctica de lenguas, la editorial Difusión se incorpora como socio al prestigioso máster de la Universidad Nebrija.

La editorial Difusión cuenta con una trayectoria de más de 30 años dedicada a la investigación en didáctica del español y un catálogo que incluye algunos de los manuales de español más usados en todo el mundo. La Universidad Nebrija y su máster oficial son un referente en el ámbito de la formación de especialistas en ELE. Sus más de 20 años dedicados a la formación, el importante número de estudiantes que han pasado por su máster y su excelente labor en la investigación hacen de esta universidad uno de los grandes dinamizadores del español en el ámbito internacional.

Fruto de esta alianza, el Máster de la Universidad Nebrija está muy próximo a las novedades del sector y tiene la posibilidad de ir actualizando los contenidos de su programa a la velocidad que esta área demanda, para lo que cuenta con el asesoramiento de los profesionales de la editorial, representados en el comité asesor del máster. Por otra parte, esta nueva etapa de colaboración permite a los alumnos del Máster realizar prácticas en la editorial Difusión.

Además, profesionales y colaboradores de la editorial forman parte del cuadro de docentes del Máster, lo que representa una magnífica oportunidad para que los alumnos estén en contacto con autores, editores, y especialistas en didáctica que conocen el sector de primera mano.

Ambas instituciones organizan anualmente congresos y jornadas de formación de profesores que cuentan con prestigiosos ponentes y aportan una visión global de gran interés para los alumnos y el público en general.

P: En esta ruta hacia el conocimiento de los profesores, ¿qué papel cumple la editorial Difusión, con sus más de treinta años de experiencia?

R: Allá por el año 1988 en Difusión emprendimos un camino ilusionante, como pequeña editorial de español, con una apuesta singular y valiente que perseguía brindar a los profesores de español de todo el mundo herramientas de trabajo útiles y ayudarlos en su formación. Desde aquel momento, hemos buscado siempre la colaboración de grandes especialistas del mundo de la investigación, la docencia, el diseño, la edición y la producción audiovisual.

El objetivo ha sido y sigue siendo crecer con el docente creando para los estudiantes materiales útiles, modernos y eficaces, apoyar a los profesores en su labor docente y en su desarrollo profesional y ofrecer materiales de calidad para todos los contextos de enseñanza del español.

El papel, por tanto, que cumple Difusión es el de compartir con los estudiantes del máster los procesos de reflexión e investigación que a diario llevamos a cabo en la editorial acerca de la adquisición de lenguas y que posteriormente se materializan en la creación de recursos didácticos para las aulas de español de todo el mundo tanto presenciales como, muy especialmente en estos tiempos, híbridos o a distancia.

Es un viaje que recorremos constantemente los autores, asesores, revisores, correctores, diseñadores, maquetadores, ilustradores, fotógrafos, locutores y actores, técnicos de sonido, realizadores, impresores, distribuidores y libreros que conforman el amplio espacio de profesionales y colaboradores de la editorial.

P: ¿Alguna idea o comentario que quiera añadir?

R: Simplemente quiero agregar que nuestro mayor deseo es que este programa de máster suponga para sus participantes una experiencia enriquecedora e incluso transformadora, un viaje apasionante hacia una de las profesiones más bonitas.

Jesús Herrera (Difusión) y Javier Picos / Foto: Juan Manuel Vicente (Difusión)

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