El Congreso de CLABE transmite optimismo ante la llegada de la inteligencia artificial al trabajo de editores y periodistas

CLABE (Club Abierto de Editores), la asociación más importante del sector de medios de comunicación en España con 182 grupos empresariales asociados y cerca de 1000 cabeceras, celebró en el Campus de Madrid-Princesa de la Universidad Nebrija su XVI Congreso de Editores y Periodistas bajo el lema El futuro del trabajo en los medios de comunicación. Los ponentes, expertos en la materia, debatieron desde el presente sobre la irrupción de la inteligencia artificial en el modelo de negocio y en el oficio desde una posición mayoritariamente optimista que no dejó de lado el talento humano y la esencia de un periodismo al servicio de la ciudadanía. Eso sí, varios fututos son posibles. La crónica está en el primer párrafo.

En la sesión de apertura, Ignacio Rojas, vicepresidente primero de CLABE y editor de Peldaño Media Group, desde sus 37 años de experiencia en el mundo editorial, planteó la discusión: “Todos hemos compartido éxitos, crisis y tendencias, y ahora aparece un nuevo avance tecnológico, la inteligencia artificial; ¿necesitamos convertirnos en empresas tecnológicas o apostar fuerte por seguir siendo un medio de comunicación?”.

Para responder a esa pregunta, Arsenio Escolar, presidente de CLABE y editor y director de Archiletras, pidió a los congresistas analizar la transformación del sector, la búsqueda del talento y la innovación. Desde el primer congreso, en 2004, “hemos estado explorando el futuro para encontrarnos y ofrecer un mejor servicio a la sociedad y a nuestros profesionales”. El encuentro de 2023 no fue una excepción para intercambiar ideas sobre las plataformas tecnológicas, “a las que tanto debemos los editores y tanto deben a los editores” y desmigar el futuro de los próximos años.

Sebastian Remøy, presidente de EIMP, la Asociación Europea de Medios Independientes, que representa más de 1000 medios de comunicación “independientes, locales y regionales” de toda Europa, intervino en la cita. Mediante un video grabado, Remøy incidió en el valor de “un panorama mediático diverso que conduce a un mejor contenido” sin olvidar la regulación y la legislación que deben contar con unos medios independientes que “prosperen” en beneficio de la ciudadanía europea. En ese sentido, acerca de la Directiva sobre los derechos de autor en el mercado único digital, en curso, la EIMP comparte sus objetivos generales y la sana competencia, pero “sin penalizar los medios nuevos más pequeños” y exigiendo una definición “clara” de proveedor de servicio de medios.

“Estos tiempos extraños”

En la ronda inaugural del Congreso de CLABE, patrocinado por Google y CEDRO y en el que colaboraron la Universidad Nebrija, Digital Media, EFE y Servimedia, Marta Perlado, decana de Ciencias de la Comunicación y Artes de la Universidad Nebrija, explicó que su Facultad, con ocho años de existencia, 1600 estudiantes y 21 títulos, “potencia la creatividad y el entorno digital en ambos campos con un enfoque pionero”. Perlado incidió en la necesidad de una formación actualizada en el aprendizaje de las profesiones.

El encuentro anual de los editores de CLABE abordó sin atajos el futuro de los medios de comunicación adelantándose a “estos tiempos extraños con cuestiones como la reivindicación del humanismo digital y conceptos como la multidisciplinariedad, el impacto social y la sostenibilidad financiera, social y medioambiental”, como lo definió Eduardo Castillo, director del grado de Periodismo de la Universidad Nebrija, y moderador de una sesión que congregó a David Alayón, CEO y cofundador de las consultora Innuba y autor de Upgrade junto a Mónica Quintana, estratega experta en innovación, talento y liderazgo, fundadora y CEO de Mindset, que también estuvo presente en el congreso. Ambos compartieron atril con José Antonio González Alba, embajador de España de SembraMedia.

Mónica Quintana, en el debate sobre los medios de comunicación, que “preocupa a todo el mundo”, habló sobre el modelo Upgrade, desarrollado en el libro homónimo escrito junto a David Alayón. “David y yo somos dos futuristas sobre el trabajo. Este modelo tiene el propósito de ayudar a los profesionales a desplegar el perfil del futuro. En él hemos compartido una trayectoria de trabajo de diez años, de una humanista que se hizo tecnóloga y un tecnólogo que se hizo humanista”, dijo. En una actitud no solo por adaptarse a los cambios sino por anticiparse a los que están por venir, y frente a los discursos “tecnoapocalípticos” sobre la irrupción de inteligencias artificiales generativas, Quintana apostó por afrontar con optimismo “los futuros que podemos diseñar”.

Para trazar “esa ruta de desarrollo profesional”, la coautora de Upgrade admitió que estas nuevas tecnologías conviven con “una sobrecarga cognitiva” y unos equipos “exhaustos”, pero plantean nuevas oportunidades para unos perfiles que han pasado de la especialización a profesionales con competencias transversales, unos “neogeneralistas y polímatas de la época digital”.

De acuerdo con David Alayón, el modelo Upgrade se enraíza en tres conceptos clave: “actualizar tu sistema operativo” (procesar la realidad y tomar decisiones), descargar nuevas aplicaciones (incorporar herramientas “para ser más productivos y con más efectividad en el aprendizaje”) y “mejorar tu hardware” (con actividades como hacer ejercicio).

Crear comunidad y mantener alianzas estratégicas

José Antonio González Alba auguró que en ese futuro “que vamos a tener que ir adaptando a nuestras necesidades”, los medios tendrán que aprender a colaborar. SembraMedia, que nace hace ocho años para “incrementar la diversidad de voces y calidad del contenido en español”, está presente en más de 1100 medios nativos de más de 20 países. Algunos de los proyectos de SembraMedia como la Clínica de Consultores, el Punto de Inflexión Internacional o el Project Oasis confirman su apuesta por el emprendimiento en medios digitales. Crear comunidad, mantener alianzas estratégicas, diversificar las fuentes de ingreso, “contar (bien) la historia del medio”, apostar por la innovación y el entorno, apostar por la formación continua y ofrecer contenidos de calidad son, en su opinión, algunos de los aspectos fundamentales para trabajar “por el buen periodismo” y ser “útil para los ciudadanos”.

En este sentido, Project Oasis, un proyecto de investigación sobre la sostenibilidad, innovación e impacto de los medios nativos digitales independientes en más de 40 países de Europa, arroja datos como el siguiente: más del 85 % de los encuestados afirmó que los temas de sociedad y derechos humanos son áreas clave de su cobertura, incluidos temas relacionados con la migración, los refugiados, el género y el feminismo.

Los periodistas “superhéroes”

En ese viaje a la inteligencia artificial, Pilar Bernat, editora de Zonamovilidad, miembro de la junta directiva de CLABE y profesora de la Universidad Nebrija, presentó el siguiente bloque de debate desde la reflexión sobre una tecnología que va cambiando “hora a hora” y sobre la tensión de luchar contra las filfas y la desinformación “sin morir en el intento”, un empeño que muchas veces convierte a los periodistas en “superhéroes”.

De Google News Initiatives, como una herramienta que “impulsa la transformación digital para un ecosistema de noticias sostenible”, habló Alejandro Garrido, director del sector de minoristas y jefe del equipo de exportación del Sur de Europa de Google. A su juicio, el gigante tecnológico, con este tipo de herramientas, desarrolla valor a través de sus productos y plataformas e invierte en el futuro “intentando avanzar en el periodismo de calidad, fortaleciendo los modelos de negocio y creando una comunidad cada vez más colaborativa”. Según sus datos, Google ha formado a más de 500 000 periodistas desde 2015.

Para combatir la desinformación y los bulos y “curar el analfabetismo mediático”, Garrido señaló que iniciativas como el Bulobús, ruta contra la desinformación, y herramientas como el Fat Check Explorer -para validar las informaciones y las imágenes-, GogleTrends y Pinpoint hacen que Google “eche una mano al mundo editorial y al mundo de noticias para fortalecer los modelos de negocio”.

En el ecuador de las sesiones de mañana, Antonio Garamendi, presidente de CEOE, elogió la labor de CLABE como una agrupación que acoge “todos los colores y todo tipo de formatos” en la labor de los editores de medios de comunicación como “componentes activos en la democracia”. El dirigente de la patronal recordó a los miembros de CLABE su responsabilidad como empresarios “ante el futuro y el presente de nuestro país y de su diversidad”.

“Reinventarse de arriba abajo”

Las respuestas a la pregunta ¿a quién necesitan contratar los medios de comunicación? suscitaron interés entre los más jóvenes asistentes al congreso. Miguel Ormaetxea, editor de Media-tics, argumentó que antes se contrataba a los mejores periodistas y ahora se ha abierto la incorporación a otros profesionales en este “vendaval de cambios” donde los medios de comunicación “deben reinventarse de arriba abajo”. La evolución de las criptomonedas, del metaverso, de ChatGPGT y de países como China y la India son hechos a los que los editores tienen que estar atentos para diseñar un futuro marcado por un papel “más predominante” de las mujeres y por la organización de cooperativas.

En la mesa redonda, Francisco José de Palacio, presidente de Autónomos y Emprendedores, estimó que en un momento en que el control de la información ha pasado de los medios escritos al propio lector, en el que se mezcla en ocasiones la información con la opinión, en el que los medios “han abusado mucho del todo vale”, “claro que necesitamos gente sin experiencia, pero con la idea de que se vayan formando en los medios”. La “única” solución, según él, para “diferenciarnos ante esta marabunta es dar uno o dos pasos atrás, porque no es cierto que al lector se le pueda engañar con temas livianos y lolailos”. Entrando en una era de especialización “más analítica y completa”, De Palacio opinó que el rigor en las informaciones y periodistas del siglo XXI “que sepan de lo que están escribiendo, contando la noticia con todos sus matices”, son parte de esta diferenciación.

El presidente de Autónomos y Emprendedores consideró que en muchas informaciones se aprecia un “déficit de cultura”. Reivindicó “periodistas digitales pero curiosos, que pregunten en las ruedas de prensa, que no se limiten a estar horas enteras a ver si pescan algo en internet y que levanten el teléfono y llamen a sus fuentes”. De Palacio sostuvo que el camino contrario es encargar al periodista que escriba seis noticias al día. “Lo que nos va diferenciar es la inteligencia emocional y eso es algo que aportan los buenos profesionales a los que sin duda hay que contratar”, remató.

Buena remuneración

Marta Barcenilla, secretaria de la agrupación de periodistas de Comisiones Obreras (CCOO), completó las reflexiones de su colega: “Los periodistas han de estar bien pagados y trabajar en un entorno seguro para conseguir un periodismo veraz y de calidad”. Recuperar la vocación de servicio público, desarrollar el espíritu crítico y formarse en cualquier disciplina son otros de los rasgos de “periodistas sin complejo de serlo”.

Desde su posición de “plumilla de provincias”, Barcenilla afirmó que los periodistas no van a desaparecer ante la llegada de la inteligencia artificial, aunque precisó que debe afrontarse con una regulación “clara” que respete los derechos laborales y las libertades de prensa y de expresión: “En esta profesión nadie se hace rico, pero es nuestra responsabilidad seguir defendiendo este oficio que es garante de un derecho constitucional”.

Por su parte, María Rojas, directora comercial de Peldaño Media Group, destacó que hace falta perfiles “que vayan más allá de los periodistas” en el uso de las tecnologías, si bien, estos tienen que integrar también aspectos como “saber abrazar la incertidumbre, la humildad para aprender y desaprender y la curiosidad para atreverse a hacer cosas nuevas”. Formarse continuamente y ser “multidisciplinares y “camaleónicos” en todos los soportes fueron otros consejos que ofreció Rojas a los estudiantes universitarios.

Multiformato y multimedia

En la cuarta sesión, la propuesta multiformato y multimedia acapararon los focos. Laura M. Otón, directora del Máster en Radio, Audio Digital y Podcast de la Universidad Nebrija, incidió en este tema peor también instó a los editores a hacer “un esfuerzo por llegar a la sociedad -y que esta entienda cómo trabajan los medios-, y “por usar la inteligencia artificial como una herramienta en beneficio de la sociedad y la propia comunicación”.

En esta tesitura, José Antonio Martín-Mesonero, editor de Grupo Tribuna, bajo la máxima de “evolucionar o morir en el intento”, recordó que un medio de comunicación es una empresa que debe generar beneficios, independencia informativa y responsabilidad social, aunque “hoy es una empresa de datos que nos va a dar credibilidad en cierto sentido”. La estabilidad y la vertiente multiforme y multimedia son garantes, según él, de la confianza de los trabajadores, lectores y anunciantes.

Álvaro Nieto, director de The Objective, mostró su optimismo ante la situación de unos medios digitales que para existir deben tener una empresa detrás, empleados cualificados, una organización, una estructura, una sede, unos anunciantes y unos proveedores. “Los medios de comunicación deben ser mucho más que un tipo metido en un garaje con unos familiares haciendo una especie de blog”, denunció. No obstante, el sector “está empezando a ver la luz al final del túnel; el reto pendiente ya no es el de la rentabilidad sino el de la independencia”.

Antes de las sesiones de la tarde, Carme Artigas, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, compartió un almuerzo con los congresistas a los que contó que “la robotización lo que hace es desrrobotizar al ser humano”. “Contra el plagio se lucha con ética, con valores. El periodismo debe reclamar el espacio del pensamiento. Os necesitamos muchísimo. Todos tenemos sesgos, y ahora tenemos una oportunidad de serlo menos. Pero hay que hacerlo muy rápido”, añadió antes de dejar un último mensaje a los editores: “Luchad por la batalla de la reputación y de la veracidad. Necesitamos más que nunca medios creíbles, y eso implica luchar contra la desinformación”. Matilde Pelegrí, vicepresidenta segunda de CLABE y editora de Grupo SENDA, presentó a la secretaria de Estado en este almuerzo de trabajo.

Manifiesto del Día Mundial de Internet

De vuelta al Campus de Madrid-Princesa, los participantes pudieron seguir departiendo con sus colegas en distintas actividades de hacer contactos con empresas como Openhost, Bewanted, Sweet Press, Peldaño Media Group o el Grupo Cibeles.

En el salón de actos, y rompiendo el esquema de mesas redondas y presentaciones, diez miembros del Comité de Impulso #diadeinternet, “compuesto por organizaciones de ámbito nacional, de reconocido prestigio, especialmente interesadas e involucradas en promover el desarrollo y el buen uso de internet y de las nuevas tecnologías”, dieron lectura al Manifiesto del 17 de Mayo Día Mundial de Internet, que se presentó en primicia en el Congreso de CLABE. Con el título de Ciudadanía digital, derechos y oportunidades, el documento, como comentó Miguel Pérez Subías, presidente de la Asociación de Usuarios de Internet y del Comité de Impulso, recogió diversos puntos sobre las capacidades y habilidades digitales y sobre un uso “responsable y crítico de las nuevas tecnologías”. Todo el mundo puede suscribir este manifiesto, que se divulgará entre las administraciones públicas.

La relevancia de la narrativa

A continuación, Juan José Azcona, editor de Nueva Tribuna, lanzó una nueva cuestión: “¿Acabará la inteligencia artificial con el periodismo?”. Dio una respuesta taxativa: “Rotundamente no. Lejos de discurso catastrofistas debemos analizar cómo obtener el mejor rendimiento de estos avances que irán mejorando”.

Pablo Sanguinetti, corresponsal de DPA (Deutsche Presse-Agentur) en Berlín y Madrid, y miembro de OdiseIA (Observatorio del Impacto Social y Ético de la Inteligencia Artificial), quiso contestar al reto de la pregunta con una respuesta “lateral”, centrándose en el concepto de las narrativas. “La forma como contamos la inteligencia artificial importa, pero lo estamos haciendo como si fuera la imagen de un Terminator que no necesita al ser humano y toma decisiones por su cuenta, cuando es más código, procesamiento, datos”. Sanguinetti propuso la creación de un libro de estilo de narrativa ética sobre la inteligencia artificial.

Los periodistas, de acuerdo con este futurible manual elaborado por un equipo multidisciplinar, podría evitar poner la inteligencia artificial como el sujeto de informaciones a la que también se le atribuyen verbos humanos como `imaginar´. También podrían evitar el tiempo futuro y el adverbio `ya´ en estas noticias e incluso evitar imágenes antropomórficas para referirse a robots en dichas informaciones, y eludir el lenguaje bélico y de confrontación en las mismas.

Sanguinetti, autor del ensayo Tecnohumanismo. Por un diseño narrativo y estético de la inteligencia artificial, defendió “la tecnología de contar historias” en el uso de la tecnología de la inteligencia artificial.

Tras la presentación de Nicolás Grijalba, director del Departamento de Comunicación de la Facultad de Comunicación y Artes de la Universidad Nebrija, que reseñó que “ante la actual alteración de la realidad se impone un compromiso ético y legal”, tomó el testigo Idoia Salazar, cofundadora y presidenta de OdiseIA, que coincidió en el deber de guiar y regular la inteligencia artificial: “Mi percepción es que incluso para las labores creativas puede servir de fuente de inspiración, como un complemento. El problema no es la tecnología sino cómo la usamos, es la persona la que no tiene que dejar sin supervisión las decisiones importantes”. Experta del Observatorio de IA del Parlamento Europeo (EPAIO) y autora de los libros El mito del algoritmo, La revolución de los robots y Las profundidades de Internet, Salazar subrayó que la Unión Europea quiere legislar, pero no quiere impedir el desarrollo de la inteligencia artificial porque es “muy útil” en temas de gestión y “es un deber utilizarla”. El cambio en la educación y el fomento del espíritu crítico deberían alimentar, según la experta de OdiseIA, nuestra manera de vivir en un mundo de datos de una forma “sana”.

Web3, la próxima evolución

Juan Zafra, director general de CLABE, se encargó de introducir en los debates del Congreso a Enrique Dans, profesor de Innovación en IE Business School y autor de los libros Todo va a cambiar y del recién publicado Todo vuelve a cambiar. Aludiendo a “modas tecnológicas”, al “desastre” de una educación que prohíbe la tecnología, a una sociedad paranoica, “donde hay gente que cree que su móvil los escucha”, a la par que ingenua, al creerse determinadas desinformaciones, Dans puso en el ojo del huracán la transformación de unos medios de comunicación que han de “pensar en la evolución siguiente”. Este paso se traduce en la Web3 que “revolucionará el mundo tal y como lo conocemos al sobreponer un protocolo adicional para descentralizar internet” y donde los wallets, espacios para gestionar activos criptográficos, están en su base.

A esta Web3 pueden, según Dans, abrazarse los usuarios de los medios de comunicación para identificarse y acceder a sus contenidos con un wallet, incluso físico, y alejarse de la publicidad invasiva que saltan ahora en muchas páginas electrónicas. “Estamos asistiendo al fin de un modelo y el comienzo de otro; con la criptografía en la web ponemos la confianza como algo embebido en un sistema en el que tendremos que desaprender cosas”, concretó.

“La fatiga mediática de estar al tanto de la última hora”

En la siguiente mesa redonda, Joaquín Abad, CEO de Grupo Cibeles, confesó que los buscadores han complicado la existencia a los periodistas, pero mostró cómo un pequeño programa (plugin) que amplía las funciones en sistemas de gestión de contenidos como WordPress, desarrollado por el Grupo Cibeles, “ha devuelto al periodista a sus orígenes” para que escriba su noticia como siempre y deje a la inteligencia artificial los temas relativos al posicionamiento.

Mar Manrique, editora y fundadora de Fleet Street, habló, frente a “la fatiga mediática de estar al tanto de la última hora”, de difundir contenidos originales como los daylies (pódcast de noticias diario), coberturas “originales” y análisis “reposados”. Para dar rienda suelta a esas inquietudes, hay oportunidades para revistas, boletines digitales (newsletters) o blogs.

Jordi Sabat, director general de Delivery Media, fue más allá al afirmar que los pequeños editores “no sabemos monitorizar bien lo que tenemos” a pesar de la calidad de sus ofertas. Sabat apostó por aglutinar esfuerzos y “renunciar a egos” para ser un “motor de unión”.

“Estable dentro de la gravedad”

El estado actual del periodismo salió a colación en las palabras de Ángel L. Fernández, editor de Jot Down, que lo definió como “apasionante” poque se vislumbran unos caminos ante la emergencia de la inteligencia artificial que afecta a la generación de contenidos y al tráfico en la nueva forma de usar los buscadores. Fernández abogó además por aplicar un canon a la inteligencia artificial.

Daniel Fernández, presidente de CEDRO y presidente del Real Patronato de la Biblioteca Nacional de España (BNE), buscó otras palabras sobre el estado del periodismo: “estable dentro de la gravedad”. En su discurso, advirtió cómo Google “ha decidido trabajar con cada medio y tratarlos como si fuera un rebaño de ovejas, va uno a uno y los va cazando y abrazando hasta la asfixia; todos deberíamos ser búfalos para generar un muro ante las leonas”. Fernández señaló que Google y CEDRO “deberíamos entendernos” para aplicar el derecho de autor al mundo del periodismo. “El canon no sé si será la solución, pero si una entidad de gestión que lo regule en beneficio del sector”, expresó. El presidente de CEDRO, que reconoció venir de la generación de Lou Grant, defendió el “oficio noble” del periodismo como una oportunidad de generar más “bolsillo de aristócratas y no pasar tantas penurias”.

Elena Herrero-Beaumont, cofundadora y directora de Ethosfera, abogada e investigadora en ética, transparencia y gobernanza de los medios de comunicación, aunque reconoció que mantener la independencia de los medios resulta “complicado”, quiso mandar un mensaje optimista en un momento de “regeneración” de procesos periodísticos con propietarios “comprometidos”. Sin embargo, mostró su preocupación ante la “opacidad” de los medios de comunicación en España. Para la experta, rendir cuentas a las respectivas audiencias y avanzar en las políticas de transparencia se imponen como deberes en buena parte de las empresas del mundo de la comunicación.

¿Cómo mantenemos el negocio?

En las postrimerías del Congreso de CLABE, Jaime de Haro, editor de IPMARK y DARetail y director de BEST AWARDS, lanzó la última cuestión, ¿cómo mantenemos el negocio?, a Ignacio Escolar, fundador y director de elDiario.es; Andrés Rodríguez, editor de Spain Media Magazine, y Alejandro Laso, director de Innovación y Estrategia de El Confidencial.

Escolar relató cómo en elDiario.es “somos dueños de nuestra propia redacción porque no existe independencia periodística sin independencia económica”. Conceptos como libertad, independencia y condiciones laborales dignas estuvieron presentes en su intervención. Con un modelo “en que no hace falta ser suscriptor para que los lectores nos apoyen” y con un estatuto en ciernes que podrá ser refrendado por la plantilla y los socios, el director de elDiario.es recordó cuando el medio era un “periódico de juguete con más secciones que periodistas”. Ahora, con 61 000 lectores de pago, “somos un medio de contrapoder y de investigación que crece de una manera sostenible”.

Andrés Rodríguez, editor de Spain Media Magazine, se mostró “profundamente optimista en un tiempo fascinante” en el que los editores y los periodistas “vocacionales vemos las dificultades como un aliciente en nuestro trabajo”. De esta forma, Rodríguez opinó que “vivimos en un tsumani informativo en el que los editores somos los guardias urbanos que filtramos entre todos los temas los que interesan para nuestra audiencia”.

Alejandro Laso, director general de El Confidencial, aparte de explicar su modelo de apuesta por el valor añadido, puso sobre el tapete del debate una certeza y cinco reflexiones. La certeza responde a que los medios de comunicación son negocios de los que mejor se adaptan a los cambios, y las reflexiones se resumen en cinco acciones: perder miedo a la inteligencia artificial, poner “de verdad al lector en el centro” –“captar usuarios que podamos retener”, definir “si nuestros negocios son medios de comunicación o solo producimos información, democratizar el dato y adoptar una cultura colaborativa en las redacciones.

La fabada en lata de ChatGPT

Antes de las palabras de agradecimiento de Arsenio Escolar, presidente de CLABE y editor de Archiletras. la clausura del Congreso corrió a cargo de José Muñiz, rector de la Universidad Nebrija. “Los efectos de las nuevas tecnologías son tan antiguos como los humanos, pero es dudoso que estas modifiquen más la vida que la invención de la vasija; lo único, que las actuales son más rápidas”, reseñó. Quiso unirse a la atmósfera de optimismo reinante en el encuentro: “Sobreviremos a la inteligencia artificial en esta guerra entre el silicio y el carbono, donde todos somos polvo de estrellas. Los seres humanos tenemos que mantener el predominio; además, llevamos ventaja porque los algoritmos no son capacees de llorar ni de reír”.

Subrayando que “la tecnología se domina con los principios”, Muñiz cerró la intensa jornada de debates con un humor a la asturiana comparando ChatGPT, una herramienta que él mismo está probando, con la fabada en lata, que “está bien, pero no es deliciosa”.

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