Nelson Posso Rodríguez, alumni de la Universidad Nebrija, ha impulsado el primer centro especializado en longevidad en Colombia, el Club de Bienestar Tiempo y Vida.
El país atraviesa una transformación demográfica profunda. De acuerdo con las proyecciones oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), Colombia avanza hacia un envejecimiento acelerado de su población, con una reducción sostenida de la natalidad y un crecimiento significativo del grupo de personas mayores de 65 años, que podría representar cerca del 29 % del total poblacional hacia 2070. Este cambio plantea retos estructurales en salud, cuidados de largo plazo y bienestar, pero también abre la puerta a nuevas soluciones sociales y modelos innovadores.
En este contexto surge el Club de Bienestar Tiempo y Vida, fundado por Posso Rodríguez, colombiano de 39 años, alumni del Máster Universitario en Dirección y Organización de Proyectos impartido por la Nebrija Business & Technology School de la Universidad Nebrija.
La longevidad en Colombia, ventana de oportunidad
y beneficiario de una beca otorgada en el marco de la alianza entre la institución académica y el Organismo Internacional de la Juventud para Iberoamérica (OIJ). El proyecto abrió sus puertas en septiembre del 2025 en el sector de Santa Bárbara, en la localidad de Usaquén, al norte de Bogotá, con una propuesta integral enfocada en bienestar físico, cognitivo, emocional y social de las personas mayores.
Según las proyecciones del DANE, Colombia será uno de los países más envejecidos de América Latina en menos de dos décadas. “Sin embargo, esta transición demográfica nos está encontrando desprevenidos: la mayoría de los recursos públicos y privados se destinan a atender la dependencia ya instalada, no a prevenirla”, apunta Nelson Posso, que vio en esta situación una ventana de oportunidad para cerrar esa brecha con el Club de Bienestar Tiempo y Vida.
“No somos un centro médico, no somos un asilo, no somos un gimnasio convencional. Somos un espacio especializado en prevención funcional, donde personas mayores pueden acceder a programas diseñados específicamente para mantener su autonomía, fortalecer su movilidad, prevenir caídas y retrasar el deterioro asociado al envejecimiento”, señala.
Resultados
El centro, que cuenta con el reconocimiento y acompañamiento de la Cámara de Comercio de Bogotá, opera bajo un modelo de membresía mensual que permite el acceso continuo a los programas especializados. Los usuarios pueden elegir entre diferentes modalidades según sus necesidades: sesiones grupales de actividad física adaptada, atención personalizada con fisioterapeutas, talleres de educación en salud, valoraciones funcionales periódicas y escuelas de cuidadores para familias.
“Nuestro modelo no es asistencialista, pero sí tiene un claro enfoque social. Operamos con tarifas diferenciadas según capacidad de pago, y estamos construyendo alianzas con entidades públicas y privadas para ofrecer cupos subsidiados a población en condición de vulnerabilidad”, detalla Posso, quien desarrolló el proyecto junto a su esposa, Leidy Johana García Romero, cofundadora y directora operativa, fisioterapeuta y experta en envejecimiento activo, prevención de Alzheimer y cuidado de personas mayores.
Para este emprendedor colombiano, lo más gratificante es el impacto cualitativo del proyecto: “Usuarios que vuelven a salir solos de casa, familias que reportan menor sobrecarga como cuidadores, personas que recuperan la autonomía que creían perdida. Esos resultados, aunque iniciales, validan la necesidad del proyecto y reafirman nuestro compromiso de escalarlo”, afirma.
Formación en emprendimiento
Posso, natural de Bogotá, es ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones, egresado de la Universidad Católica de Colombia, con especialización en Gerencia de Proyectos de la Fundación Universitaria Uniminuto y convalidación de título como ingeniero mediante la Educational Credential Assessment ECA de la Universidad de Toronto, Canadá. El punto de inflexión lo marcó al Máster Universitario en Dirección y Organización de Proyectos, “un programa que, gracias a su enfoque práctico y su conexión con el ecosistema emprendedor, me permitió profesionalizar una visión y convertirla en una iniciativa empresarial con impacto social medible”, sostiene.
El posgrado le permitió unirse al Club de Emprendedores de la Universidad Nebrija y acceder a la plataforma para proyectos de emprendimiento de alumnos Elevatorfy. “Uno de los elementos diferenciadores del ecosistema Nebrija es su apuesta por el emprendimiento real, no simulado”, asegura. “El Máster me enseñó a estructurar la viabilidad técnica, financiera y operativa de un emprendimiento. Aprendí a identificar stakeholders, a diseñar indicadores de impacto, a construir cronogramas realistas y a anticipar riesgos. Pero, sobre todo, aprendí que un proyecto no es solo un documento bien escrito: es una combinación de visión estratégica, capacidad de ejecución y compromiso con resultados medibles”, concluye.
El profesor Álvaro Rodríguez García, coordinador de Emprendimiento de la Universidad Nebrija, celebra este caso de éxito y destaca la profesionalidad y compromiso de Nelson Posso, con quien la institución sigue en contacto para brindarle el apoyo que sea necesario. “Estamos muy contentos por el éxito de nuestro alumni. Ha sido un placer ver su crecimiento dentro del Club de Emprendedores y comprobar cómo su idea ha madurado hasta convertirse en realidad. Trabajó con sus compañeros en remoto, asistió a todos los eventos organizados por el club, y además completó el programa Elevatorfy de forma muy satisfactoria”.
Texto: Abigail Campos Díez
