Más del noventa por ciento de los casos resueltos por la Policía Nacional solo requieren las evidencias físicas y los testimonios, pero a veces con eso no basta y los grupos de investigación requieren los servicios de la Sección de Análisis de la Conducta (SAC). Para acercar su trabajo a los estudiantes de la Facultad de Derecho y Relaciones Internacionales de la Universidad Nebrija, el inspector jefe David Fernández Andrés y la policía Andrea Mínguez dieron una visión de 360 grados del análisis de conducta.
El SAC, fundado en 2010 y perteneciente a la Unidad Central de Inteligencia Criminal, aplica técnicas y conocimientos propios de la psicología y la criminología al campo de la investigación policial a través del análisis de la conducta. Mientras la policía judicial y la científica se encargan de analizar evidencias físicas como restos de ADN o huellas, el SAC ahonda en las evidencias psicológicas mediante la observación y la inferencia basada en los datos sobre la víctima, la escena del delito, la reconstrucción del hecho y el autor del crimen.
Método VERA y otros análisis
Con el método VERA, un modelo estructurado de recogida de información y un manual de investigación psicológica del delito, como instrumento para plantear hipótesis y en última instancia identificar y detener al delincuente, los profesionales de la Sección de Análisis de la Conducta señalan que entre el 50 % y el 70 % de su trabajo radica en la obtención y el análisis del testimonio. Luego pueden entrar otros análisis como el de credibilidad, el de la comunicación no verbal, el de contenido de escritos o el de las llamadas a emergencias.
“No analizamos mentiras, sino las congruencias y las incongruencias”, insistieron David Fernández Andrés y la policía Andrea Mínguez. Además de demostrar, con casos reales, que mentir es “más complicado” que decir la verdad porque requiere “una alta demanda cognitiva para la elaboración del engaño”, los dos policías explicaron la relevancia de la emoción esperada y la emoción presentada por el sospechoso, o los indicadores de culpabilidad como la prosodia.

Nicolas Marchal, director del grado en Criminología y Ciencias Forenses y del Departamento de Seguridad y Defensa de la Universidad Nebrija, agradeció a los miembros del SAC su profesionalidad y el tiempo dedicado a una clase abierta que despertó un gran interés entre los estudiantes.
Texto: Javier Picos / Fotos: Zaida del Río
