La Universidad Nebrija, sede oficial del Festival del Cine de Madrid del 11 al 19 de octubre, en su Campus de Princesa

La Universidad Nebrija, sede oficial del Festival del Cine de Madrid del 11 al 19 de octubre, en su Campus de Princesa

Durante más de una semana –del 11 al 19 de octubre–, el salón de actos del Campus Princesa acogerá las proyecciones de distintos largometrajes nacionales, que optarán a convertirse en la mejor película de dicha sección. Tres representantes de todos vosotros seréis los encargados de elegir la mejor película de entre las exhibidas, y cada día, después de cada proyección, se celebrará un encuentro con el director y parte del equipo técnico / creativo.

 

Todos los alumnos que estudiáis en la Facultad estáis invitados a participar en cada una de las sesiones que se celebren, especialmente aquellos que pertenezcáis a estudios relacionados con la imagen. Las sesiones comenzarán a las 12.00 horas, y después de cada proyección mantendremos un encuentro con el director de la obra y parte del equipo creativo.

 

Los trabajos que podrán verse son los siguientes: 

 

          Jueves 11 de octubre
Cortometraje: Pysäyttäjä (Risto-Pekka Blom, 2018)

Largometraje: Ana de día (Andrea Jaurrieta, 2018)

 

          Lunes 15 de octubre

Cortometraje: Eingang Ausgang (Tania Podveikina, 2018)

Largometraje: Compulsión (Ángel González, 2018)

 

          Martes 16 de octubre

Cortometraje: KL (W. Henne y Yann Bonnin, 2017)

Largometraje: Faraway Land (Josepmaria Anglés, 2018)

 

          Miércoles 17 de octubre

Cortometraje: Whiteland (Ira Elshansky, 2018)

Largometraje: Carrasca (Alejandro Cortés, 2018)

 

          Jueves 18 de octubre

Cortometraje: Acerca de la proximidad de los cuerpos(Federico Bezenzette, 2017)

Largometrajes: Bécquer y las brujas (Elena Cid, 2018)

 

          Viernes 19 de octubre

Cortometraje: Los días normales (Ximena González, 2017)

Largometraje: Lady Off (David R.L., 2018)

 

Los coloquios que se sucederán tras las proyecciones estarán moderados por distintos docentes de la Facultad de Comunicación y Artes (Saida Santana, Marta González y Rocío Gago), así como por Nicolás Grijalba, director del Grado en Comunicación Audiovisual, y Marta Saavedra, directora del Departamento de Comunicación.

 

Una apuesta por el cine

Además de convertirse en sede oficial, la Universidad Nebrija es uno de los patrocinadores más consolidados de esta cita cinematográfica. Esta acción, precisamente, se enmarca dentro de uno de los objetivos de la Facultad de Comunicación y Artes: acercar los acontecimientos culturales y artísticos a la comunidad universitaria. Además de la puesta en valor de las producciones nacionales presentadas a concurso, dentro del curso académico se sucederán diversos encuentros con profesionales de la industria audiovisual para finalizar, el próximo mes de mayo de 2019, con la celebración de la XVIII edición del Festival de Cortometrajes AdN. 

 

La Universidad @Nebrija patrocina la 1ª Muestra de Cine Ecuatoriano en Madrid

La Universidad @Nebrija patrocina la 1ª Muestra de Cine Ecuatoriano en Madrid y los estudiantes de la Facultad de Comunicación y Artes colaboran en Línea Imaginaria, en esta primera muestra de cine ecuatoriano en Madrid, que trae lo mejor del séptimo arte de Ecuador a la Cineteca-Matadero del 28 al 30 de septiembre.

Tres documentales y dos largometrajes de ficción forman parte de esta primera edición: Con mi corazón en Yambo (2011) de María Fernanda Restrepo, La muerte de Jaime Roldós (2013) de Manolo Sarmiento y Lisandra Rivera, Feriado (2014) de Diego Araujo, Sin muertos no hay carnaval (2016) de Sebastián Cordero y Mi Tía Toty  (2016) de León Felipe Troya. Los largometrajes, que se proyectarán gratuitamente, vienen de ser seleccionados y premiados en festivales de todo el mundo.

La directora de esta muestra, la cineasta y antropóloga María Cristina Carrillo Espinosa, explica que este evento “nace de la necesidad de mostrar en Madrid la fuerza de un cine emergente como el ecuatoriano, de amplia trayectoria en el mundo documental, y que ahora también en ficción está logrando un recorrido internacional relevante”. Comenta además que el abanico de esta muestra permitiría entrar en la diversidad de temas que cruza esta cinematografía desde lo político a lo feminista, desde la búsqueda de identidad de género hasta el retrato social del Ecuador de hoy.

Programación: 

Viernes 28
20:30 h: Con mi corazón en Yambo de María Fernando Restrepo
Un viaje personal de la realizadora para entender la desaparición forzada de sus dos hermanos, historia que se entrelaza con la memoria de todo un país.

Sábado 29
18.:30 h: Feriado de Diego Araujo
En el contexto de la crisis bancaria de 1999 en Ecuador (que se llamó “el feriado bancario”) Juan Pablo conoce a Juano, quien hace que se cuestione todo su mundo interior.

20:30 h: La muerte de Jaime Roldós de Manolo Sarmiento y Lisandra Rivera
La sospechosa muerte del presidente ecuatoriano Jaime Roldós, ocurrida en 1981 en un percance de aviación, da lugar a una reflexión sobre su ignorado papel en la historia de América Latina y las vicisitudes de quienes pretendieron lucrar de su legado.

Domingo 30
18:30 h: Mi tía Toty de León Felipe Troya
El amor al teatro, el inexorable paso del tiempo y la soledad son los temas que se entrelazan al repasar la vida de la actriz ecuatoriana Toty Rodríguez, que hizo carrera en Francia en los años 60.

20:30 h:  Sin muertos no hay carnaval de Sebastián Cordero
En el ambiente caótico y cálido de la ciudad de Guayaquil, el dueño de un pedazo de tierra que ha sido invadida por 120 familias, debe decidir si continúa con su objetivo de liberarlas, aunque esto signifique traer violencia a su vida y a la de su familia.

Discurso en el Acto de Graduación 2018 de la Universidad Nebrija del Dr. D. José Olivares Santamarina

 

El pasado 15 de junio tuvo lugar el Acto de Graduación de los alumnos de Postgrado de la Universidad Nebrija en el Campus de la Berzosa.

El profesor de la Facultad de Comunicación y Artes, Dr. D. José Olivares Santamarina fue responsable del discurso representativo del claustro docente, que a continuación reproducimos:

“Buenas tardes a todos.

Autoridades Académicas. Excelentísimo Señor Rector Magnífico. Ilustrísimos Señores Decanos y Vicedecanos. Por supuesto, Excelentísimo Señor Presidente. Colegas Doctores. Claustro de profesores. Fundamental, todo el Personal de Administración y Servicios. Padrino de la promoción 2018, señor Don Antonio Huertas. Tantos amigos y familiares venidos de todas partes del mundo. Y, sobre todo, vosotros: alumnos -ya egresados- y, por tanto, ahora colegas profesionales.

Hoy, en este día magnífico, es un gran día para vosotros. Un día del que podéis sentiros muy, muy orgullosos. Por todo vuestro esfuerzo y trabajo tan intenso a lo largo del los últimos 9 meses que ha alumbrado en algo tan importante para vuestra carrera profesional como vuestra graduación. Un gran esfuerzo y un gran éxito para vosotros que merece un fuerte aplauso.

Cuando me dijeron que tendría el gran honor –que agradezco tanto a la Universidad y por el que me siento sincera y francamente afortunado- de compartir una palabras en representación del claustro académico en el tan solemne acto de vuestra graduación, me invadió una mezcla de alegría y miedo escénico: unos nervios, que espero que no me traicionen. Y como, anteriormente, nunca había tenido la bonita oportunidad de dar este tipo de discursos, hice lo que hace todo el mundo cuando se enfrenta a algo nuevo y desconocido por primera vez: me metí en Google.

Puse, “grandes discursos de graduación” y así tuve la suerte de volver a repasar, por ejemplo, el de Steve Jobs en la Universidad de Standford, con su famoso y archiconocido “stay hungry, stay foolish” que creo que sigue siendo una buena sugerencia para hoy, para vosotros: seguid siempre hambrientos, siempre inquietos, no perdáis nunca la sed de querer saber más, de seguir aprendiendo cada día porque, aunque hoy comenzáis una nueva etapa vital –y superior- con fuerte foco en vuestro futuro profesional, esta sociedad líquida que nos enseñó Zygmunt Bauman en la que vivimos hoy, en fugaz y constante cambio, nos ha conducido a las puertas de un nuevo modelo de conocimiento: lo que Joseph Stiglitz –Premio Nobel de Economía- ha llamado la Sociedad del Aprendizaje.Algunos de vosotros, que me habéis sufrido más directamente como profesor o mentor, me habéis escuchado decir que, hoy en día, la relación entre el mundo académico y el mundo profesional ya no puede funcionar como en tiempos de mi padre: que estudió durante 6 años una ingeniería que le proporcionó los conocimientos necesarios para desempeñarse con éxito profesional durante los siguientes 40 años.

Esta sociedad del aprendizaje en la que podríamos entender que vivimos hoy, como describe mi admirado José Antonio Marina, se basa en que no hay posibilidad de progreso –tanto civil como económico- si no contamos con sólidas estructuras de creación y transmisión de conocimientos. Otro filósofo español como Daniel Innerarity habla de que en la actual sociedad del conocimiento –mi búsqueda en Google, ya sabéis- la gestión de los procesos de aprendizaje es más importante que la administración de los saberes asumiendo la Ley de Revans que dice que para sobrevivir y progresar, una persona, una organización o una sociedad necesitan aprender al menos a la misma velocidad con la que cambia el entorno. Y nuestro entorno –vuestro entorno-  hoy corre que se las pela, salta a la vista.

Como vosotros, yo también soy nuevo en la universidad. Después de terminar mi máster en comunicación me pasé más de 20 años trabajando en diversas agencias de publicidad y consultoras hasta que el año pasado, la Nebrija me abrió sus puertas y me acogió con el mismo cariño que seguro que también habéis sentido vosotros. Muchos de mis colegas y amigos de las agencias me preguntan cómo hago para mantenerme constantemente actualizado en cuanto a tendencias de comunicación y nuevas necesidades de la industria, y mi respuesta es siempre la misma: gracias a vosotros. A todos vosotros: alumnos, profesores, amigos y familia. Gracias a todo lo que me enseñáis todos y cada uno de los días que compartimos, que es muchísimo. Todo es gracias a vosotros. Yo sólo pongo el hambre: el stay hungryque os invito y animo a que no perdáis jamás. La curiosidad infinita como la clave de todo. La verdad es que creo que nos está tocando vivir unos tiempos tan emocionantes que es imposible no sentirse afortunado y disfrutar al máximo de la nueva etapa del viaje que comenzáis hoy mismo.

Cuando más o menos tenía vuestra edad, tuve la gran suerte de tener un jefe que me dijo: Jose, sólo hay dos formas de hacer las cosas: con alegría o sin alegría; porque las cosas tienen que acabar hechas igualmente. Por eso os sugiero que, igual que espero que hayáis disfrutado al máximo de los 9 meses que habéis compartido en la universidad, disfrutéis de una gran carrera profesional plagada de éxitos –y cada uno entenderá por sí mismo qué significa el éxito para él- y que la desarrolléis en los momentos más duros, más tensos, más difíciles y más inciertos -que os aseguro que los habrá- sin perder nunca la ilusión, la emoción, la curiosidad por el qué vendrá – que también os aseguro que serán cosas buenas y nuevas- y la alegría por saber que, sea cual sea, tenéis la posibilidad de convertirlo en el mejor trabajo del mundo. En vuestro mayor éxito. Y, en definitiva, -y siempre con algo de suerte- en pieza clave de vuestra felicidad.

Mucho ánimo, fuerza y talento. El futuro es vuestro.

Muchas gracias a todos.”

Junio, 2018

Dr. D. José Olivares Santamarina
Director del Master en Dirección de Publicidad Integrada TBWA

Discurso en el Acto de Graduación 2018 de la Universidad Nebrija del Dr. D. Nicolás Grijalba de la Calle

El pasado 15 de junio tuvo lugar el Acto de Graduación de los alumnos de Grado de la Universidad Nebrija en el Campus de la Berzosa.

El profesor de la Facultad de Comunicación y Artes, Dr. D. Nicolás Grijalba fue responsable del discurso representativo del claustro docente, que a continuación reproducimos:

Graduación Nebrija“Rector magnífico, autoridades académicas, miembros del patronato y del consejo rector, Madrina, profesores, graduados, familias,

Me ha tocado a mí, pobre infelice, armar un discurso de despedida, también de agradecimiento, en nombre de todo el claustro docente de la Universidad Nebrija. La tarea no es sencilla, pues se espera de mí ecuanimidad, palabras inteligentes, ser menos pesado que el plomo y hasta ejercer de perfecto guionista para que brote de vuestro ojo derecho una tímida lágrima post-digital.

Prometo que para hacerlo no he revisado el discurso de Steve Jobs, tampoco el de Steven Spielberg; me bastaron las canciones de Los Ramones y algún que otro bolero como banda sonora.

En fin…

Queridos alumnos, todavía sois alumnos… Sois jóvenes, hermosos, millennials con bandas de colores esperando a la noche para bailar al ritmo frenético de Maluma, pero sois, ante todo, universitarios, gente preparada, cultos… unos privilegiados.
Hace un tiempo, en este mismo lugar, con unos cuantos grados de más, me tocó dirigirme como recién licenciado de Periodismo a mis compañeros. Es caprichosa la vida; ahora estoy aquí, en calidad de docente, dirigiéndome a vosotros. Arropado por mis primeras canas, con cientos de exámenes corregidos a mis espaldas, más forofo aún si cabe del salmorejo cordobés que entonces, constato que, si algo he aprendido estos años, es que todo aquello que parecía inmutable, sí, definitivamente, se ha transformado.
En este escenario de cambios, entonces, como si utilizásemos todos los filtros de Instagram a la vez, las referencias van y vienen, los iconos se rompen y los pensamientos se corrompen, pero quiero creer, y así lo hago, que hay una idea, una sola, que más que desvanecerse con los nuevos tiempos, se crece ante las adversidades de este milenio: “únicamente por la educación el hombre puede ser hombre”.

Yo sé que vuestra juventud ahora es un valor en alza. Vuestra in(sana) costumbre de adaptaros a las modas y tendencias os convierten en el blanco perfecto para las apetencias del mercado; asimiláis mejor que nadie los rápidos mensajes en 140 caracteres, las series de Netflix y la HBO se modelan al ritmo de vuestros gustos; os etiquetan de muchas maneras, que si la generación hiperconectada, que si sois emprendedores y flexibles, poliamorosos y tolerantes, nativos digitales, que una encuesta dice que vuestro Emoji favorito es la berenjena…
Que no os engañen; vuestra juventud vale ahora, y me pongo pedante, por algo que con vuestra edad dejó escrito mi admirado Walter Benjamin, “ser conscientes [vosotros mismos] de que sois un futuro factor cultural de la humanidad”.


Abogados, enfermeros, actrices, ingenieros, educadores, publicitarias… ¿veis cómo ha cambiado el mundo a vuestro alrededor? Este mundo es el vuestro; dialogar con él.
Del Tuenti al Tinder; de Maastricht al Brexit; del Ebay al Wallapop; de Obama a Trump; de Juan Carlos a Felipe; del euro al bitcoin; de Berzosa a Princesa… y de Putin a… Putin.
Vale, aceptemos que hay cosas perdurables. Pero ni los mismísimos guionistas de ‘Narcos’ o de ‘The Walking Dead’ hubiesen creído que comenzasteis los exámenes en la era Rajoy y los acabasteis en plena etapa Sánchez. ¡Eso sí que es un punto de giro en la trama!

Por todo esto, y por lo que tiene que venir, el único asidero sensato que debéis de mimar es el de vuestra educación, vuestra formación, vuestra cultura. Me quedo con esta última palabra: CULTURA. Más manoseada que vuestro smartphone; más adulterada que una pizza de nachos con queso…
No se lleva en estos tiempos presumir de saberes, es sospechoso aquel que destaca en el camino; la sociedad prefiere lo evidente a lo diferente…, aunque digan lo contrario. Es tendencia el ¡Virgencita que me quede como estoy…!

Mirad, cuando hablo de que cuidéis vuestra formación, que aumentéis vuestros saberes, no hablo de cuotas, ni de números, ni siquiera de obras maestras. En este estrado nos acompaña un hombre culto, un hombre apasionado por el teatro. Garrigues Walker ha definido, en alguna ocasión, la cultura como la única riqueza que merece la pena aumentar sin límite, y sin duda la más rentable y gratificadora.

Esto es así, merece la pena aceptar este reto. Dialogar con lo que somos y lo que fuimos; plantear, sin presiones, lo que seremos.
Bueno… estoy contento; he llegado hasta aquí sin nombraros palabras ya ajadas por el continuo uso: éxito, valor formativo, emprendimiento, sinergias, posverdad…, y una expresión muy de nuestros días que me produce un ligero rechinar de dientes (“salir de la zona de confort”). No es que no crea en ellas, sé que son eficientes, que ilustran perfectamente el sentir de nuestros tiempos, pero prefiero rescatar de esta telaraña mediática una que suena mucho mejor: ya os la he dicho, cultura. La cultura como diálogo; la cultura como vivencia; la cultura de la formación, del entendimiento, del disenso, para llegar quizá al consenso. La cultura de la tradición; la cultura del esfuerzo; la cultura que se esconde en los libros; en los archivos; en los templos; en aquel cine de la Gran Vía que lucha en vano contra los elementos. La cultura de las aulas; del lienzo en blanco; del documento de Word en suspenso; la cultura de la libertad, de la igualdad, de la identidad; la cultura heredada de abuelos a nietos, de profesores a alumnos, de compañeros a compañeros.
La dichosa cultura, la cultura sin mayúsculas.

Me consta que Nebrija os ha proporcionado herramientas y destrezas para que este camino de baldosas amarillas os sea más venturoso. Aunque os cueste creerlo, durante estos años, todos los docentes que aquí estamos, hemos sido vuestras brújulas, vuestros mapas, vuestros compases o audio-guías. O siguiendo con el símil del Mago de Oz en ocasiones éramos fieles espantapájaros, rotundos hombres de hojalata o fieros leones subiendo al Campus Virtual anuncios y actividades por doquier.
Entrasteis en Nebrija algo perdidos, en Campus ya históricos amedrentados por las ardillas, por las camillas, en Dehesa de la Villa…, os familiarizasteis con las competencias, con mucha paciencia, y algún que otro soplido. Aprobasteis Estadística por los pelos, Teoría de la Comunicación por un milagro, en Mundo Contemporáneo un 8 rotundo, Redacción Periodística por un tubo…

– te falta un crédito en DEPYS,
– ¿en qué?
– en DEPYS
– ¿hago un solicita?
– mi TFG será una revolución, un trabajo colaborativo imponente
– aquí no cabe más gente, me paso al B2 plus
– pues es perfecto, ese profesor se tira el rollo, aquí hay salseo, la automatrícula y un deseo,
– cafetería en Princesa,
– ¿no puedo hacer un trabajo extra?
– soy delegada, independiente, ¿hay clase el viernes o es diferente?

Mirad, esto de la educación es un misterio, un ritual a ratos dulce y a ratos amargo. Los triunfos, las derrotas, las noches de estudio, los DAFOS y los esquemas, los morfemas y los músculos, la termodinámica y las máquinas eléctricas, las leyes y las normas, los acuerdos y los pasos de baile, Stanislavski y Aristóteles, los bocetos y los planos estudiados de Hitchcock, todo aquello que conforma el saber, de verdad, os ayudará a ser algo más libres. Quizá ahora con el vértigo del momento no lo veáis muy claro.
Os miramos y estamos orgullosos de vosotros; mirad a vuestros padres, a vuestras familias, dadles las gracias. Esto no es un punto final; esto es un punto y aparte… ese punto que, por cierto, tanto os cuesta usar. El mundo está deseando conocer vuestra creatividad, vuestra lógica, vuestros conocimientos. Las ideas revientan las costuras; expanden universos.
Para acabar, permitirme que me dirija a los alumnos y alumnas de la Facultad a la que pertenezco, la de Comunicación y Artes. (Es una excusa, esto vale para todos).
Como bien sabéis me apasiona el cine; y os recomiendo una película de hace un montón de tiempo. Española. El espíritu de la colmena, de Víctor Erice. Es muy lenta, ya os aviso. Es muy mágica, ya os aviso.

En esta cinta hay una secuencia hipnótica, muy bella, también muy dura. Recrea nuestros años de posguerra. Dos niñas, con los ojos bien abiertos, asisten por primera vez a una proyección cinematográfica. Sus caras, como las del resto de los vecinos del pueblo, reflejan sorpresa, alucinación, desconcierto…
Los ojos de esas niñas están llenos, de repente, de ansias de conocimiento. Descubren, por fin, que el mundo puede ser realmente fascinante.
Echadle un ojo, o dos, cuando podáis.

Disfrutad lo conseguido. Felicidades.”

Junio, 2018

Doctor D. Nicolás Grijalba de la Calle
Director del Grado en Comunicación Audiovisual