Presentación del libro “Idea, producto y negocio”

Autor: Justo Hidalgo

 

No nos engañemos. Crear un curso online es diferente a lo que muchos estábamos acostumbrados a hacer durante años. No se trata tan solo de que ahora exista un campus virtual. Desde mi primer año docente, en 1998, utilizo páginas web más o menos trabajadas para que los alumnos tengan la documentación a mano. Eso NO es crear un curso online. La oportunidad social, cultural, organizativa y, por qué no decirlo, económica de que alumnos de diferentes nacionalidades confluyan en un curso impartido virtualmente genera al mismo tiempo multitud de desafíos. Esto no es nada nuevo para los lectores de este cuaderno de bitácora, pero desgraciadamente tanto alumnos como muchos profesores primerizos siguen (seguimos) sin, en el mejor de los casos, saber cómo enfrentarse adecuadamente al cambio que ello implica.

 

Como bien saben mis alumnos del curso e-Teacher de Global Campus , mi enfoque para resolver o mitigar estos problemas es tratar mis cursos digitales (casi) de la misma manera que gestiono otros productos digitales. Al final, un curso online no deja de ser un sistema de cinco elementos: una fuente, en este caso los contenidos y piezas de experiencia que deseo transmitir a los alumnos; un canal de distribución que permite hacer llegar a los alumnos esos contenidos en formatos específicos, que son las presentaciones, discusiones, etc., disponibles en el campus virtual y todo lo que le rodea; las herramientas del propio campus que pueden utilizar los alumnos y que son esenciales en las primeras fases de experiencia del estudiante; y por último el elemento de control que ejercen, en una estructura piramidal, el profesor, la universidad, el ministerio de educación y la propia sociedad. Y todo ello imbricado de lo más importante: el alumno.

 

Por eso, presentar en la Universidad Nebrija mi primer libro, ‘Idea, producto y negocio’ tenía todo el sentido del mundo para mí. Además, la semilla de la obra surge en una asignatura de la casa, del Máster de Diseño de Industrial, donde enseño cómo la importancia del producto no solo depende de la calidad técnica, sino de que resuelva un problema de alto valor (la idea), que sirva los intereses o necesidades de un conjunto relevante de la población objetivo (el producto) y que tenga un modelo de negocio que permita cierto reconocimiento comercial o social. La experiencia obtenida en esta y otras asignaturas, además de la que proviene de mis años como trabajador primero, y emprendedor después, en diversas startups (empresas de base tecnológica), me ha permitido escribir un texto que espero sirva a estudiantes y nuevos emprendedores y gestores de producto que quieren crear los mejores productos y servicios posibles. 

 

Global Campus coincide con esta visión y el resultado fue la mejor presentación que podía soñar. En la sala/biblioteca de su flamante campus de Princesa. Con amigos, familia, colegas y ex-alumnos de estos casi veinte años. Con Leire Nuere, directora de Global Campus y maestra de ceremonias, y Gonzalo Torres, director de soluciones de Opinno y emprendedor, ambos como inimitables compañeros de coloquio. 

 

Imagen: Presentación del libro en el campus de Princesa. Fuente: Nebrija.

 

Lo que el equipo de Global Campus está construyendo es de lo más interesante que he visto en el entorno no solo de aprendizaje sino de emprendizaje digital en cuanto a crecimiento orgánico y estrategia. Poder aprender de este equipo y aportar mi granito de arena en innovación digital como profesor y como colaborador es un absoluto placer y un privilegio. Vamos, que me encanta esto de ser un Associate Glober 😃.

 

Imagen: Con mi equipo de GCN. Fuente: Nebrija.

 

Justo Hidalgo