Alonso Zamora Vicente en la retina y el alma

Hace ya un siglo que el mundo tuvo la fortuna de conocer a Alonso Zamora Vicente. Decimos bien, todo el orbe y las letras españolas han tenido la inmensa suerte de contar con un humanista de su talla. Y concretamente, la letra D debe sentirse de las más afortunadas, ya que a ella se dedicó nuestro afable Académico de la Lengua.

Es fácil imaginarse a Alonso Zamora deambulando por los vericuetos de las palabras que tienen a la D como su primera letra, o reflexionando sobre cuestiones léxicas mientras paseaba por las universidades de Salamanca, Heidelberg o por los pinares del Campus de La Berzosa.

Como alumno de Menéndez Pidal, Tomás Navarro Tomás, Américo Castro o Salinas, Alonso Zamora supo recoger el testigo, formar a innumerables escritores de la generación de Carmen Martín Gaite y seguir la senda de la investigación lingüística, filológica y literaria hasta dejarnos el legado que aún hoy se puede disfrutar gracias a la Fundación Biblioteca Alonso Zamora Vicente cuya sede está en un precioso palacete renacentista de Cáceres abierto a cualquier interesado en su obra.

http://ab.dip-caceres.es/biblioteca-alonso-zamora-vicente/index.html

 

Quienes estamos enamorados de las lenguas, tenemos a Alonso Zamora en la retina y en el alma, como un baluarte que nos proporciona apoyo y ligereza cuando sentimos el peso academicista de la norma gramatical. Pues si algo nos han enseñado sus escritos desde que se dedicara a la dialectología en su tesis sobre El habla de Mérida es que la lengua es vida y está viva en cada uno de los hablantes, y en cada uno de sus rasgos dialectales y personales. De igual forma que es el habla el que conforma a los personajes que nos describe en sus obras, así cada uno de nosotros debemos tener y sentir la libertad de jugar con la lengua, desde el respeto pero sintiéndonos libres de usarla, enriquecerla y abrazar todos sus cromatismos.

Cien años hace ya que nació, un 1 de febrero de 1916, y su legado permanece en sus libros, en sus ideas, en los recuerdos de aquellos que lo conocieron y pudieron disfrutar de su compañía, y también en el pensamiento de los que lo descubrimos gracias a sus escritos.

Este legado es un tesoro que aún hoy está vivo y sigue manteniendo toda la lozanía del ayer. Era nuestro propósito traerlo a la memoria y evocarlo de la mejor forma posible, recordando que sus escritos siguen estando vigentes y por supuesto disponibles.

En el fondo de la Red de Bibliotecas de la Universidad Nebrija tenemos una recoleta pero entrañable selección de uno de los más ilustres profesores con los que ha contado nuestra universidad. Qué mejor formar de rendir homenaje a Alonso Zamora Vicente que a través del disfrute de sus obras.

https://biblioteca.nebrija.es/cgi-bin/opac/?ACC=DOSEARCH&xsqf99=ZZ0028642.AUTZ.

Te recomendamos también la exposición que ha preparado la Biblioteca Nacional de España, Alonso Zamora Vicente (1916-2006), pasión por la lengua y la literatura, abierta hasta el 18 de marzo.

http://www.bne.es/es/Servicios/InformacionBibliografica/MuestrasBibliograficas/IndiceMuestrasBibliograficas/Zamora_Vicente/index.html

 

Pilar Jiménez Encinas

Servicio de Biblioteca

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