La adquisición de información, datos y conocimiento por parte de los profesionales del Derecho

Autor: Luis A. García Segura

 

La actual era de la información en la que vivimos está caracterizada precisamente por la gran variedad de medios, dispositivos y mecanismos a través de los cuales podemos interactuar, relacionarnos y recibir información y conocimiento. Internet, como red de redes, constituye el plano virtual sobre el cual se despliegan todos estos dispositivos y mecanismos, dándole valor y utilidad a los mismos.

 

Como ocurre con todas las profesiones liberales, el Internet ejerce una influencia muy importante y está transformando la forma en que muchos profesionales brindan sus servicios. En el caso de las profesiones asociadas al Derecho (abogacía, magistratura, fiscalía, profesorado, etc.), vamos a comentar brevemente cómo Internet ha transformado la forma en que dichos profesionales reciben, comparten y consumen la información y el conocimiento necesario para brindar sus servicios.

 

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que tanto la información, los datos y el conocimiento constituyen la materia prima de los profesionales del Derecho. A estos efectos, el Internet constituye una fuente casi inagotable de información, datos y conocimiento que podemos incorporar en nuestro día a día como profesionales del Derecho. Sobre este aspecto, la clave radica en saber acudir a fuentes de información que posean un nivel mínimo de calidad, veracidad y actualidad. Veamos en qué consisten estas tres características, tomando como ejemplo la profesión de la abogacía.

 

Generalmente, el conocimiento que aplica el abogado para brindar sus servicios de defensa, representación y postulación proviene de tres fuentes principales: legislación, jurisprudencia (sentencias dictadas por los tribunales) y doctrina (artículos, libros, estudios e investigaciones publicados sobre Derecho por parte de sus profesionales). Estas tres fuentes están presentes en Internet mediante una gran cantidad de páginas, portales, bibliotecas, bases de datos, repositorios digitales y programas especializados. Por lo tanto, le corresponde al abogado saber escoger aquellos medios y mecanismos que mejor se adapten a su área de trabajo, presupuesto y tiempo disponible, pero siempre tomando en cuenta la calidad, veracidad y actualidad que mencionamos anteriormente.

 

Bajo estas premisas, para un abogado español, pensamos que es necesario la contratación de una plataforma tecnológica que le permita tener a su alcance toda la legislación, jurisprudencia y hasta doctrina más relevante de su área de especialización, de una forma rápida, eficiente y actualizada. Así, las bases de datos jurídicas se han convertido en la principal herramienta de trabajo en cuanto a software que poseen los abogados hoy día. Permiten, por lo tanto, tener acceso a todo el conocimiento necesario para su trabajo contando con unos criterios de calidad, veracidad y actualidad difíciles de obtener en el mercado de forma gratuita.

 

Por ejemplo, para el mercado español, una de las bases de datos jurídicas más importante es la de Thomson Reuters Aranzadi. En este caso, la calidad viene asegurada por el nombre y prestigio de esta multinacional, la cual es líder mundial en soluciones tecnológicas en la industria de servicios jurídicos. Existen diversas versiones de este producto, adaptables tanto a un abogado autónomo hasta un gran despacho con cientos de abogados.

 

La alternativa a las bases de datos jurídicas de pago es acudir a diversos portales gratuitos, los cuales, si sabemos escogerlos, pueden llegar a tener la misma calidad que algunos de los productos de pago existentes en el mercado. A continuación, enumeramos algunos de estos portales que reúnen un nivel mínimo de calidad:

 

Legislación:

Noticias jurídicas

Página del Boletín Oficial del Estado español

 

Jurisprudencia:

Centro de documentación del Consejo general del poder judicial

 

Doctrina:

Social Science Research Network

Google Académico

Google Libros

Web Legal Today

 

La diferencia entre los recursos de pago y los gratuitos radica en que los de pago nos ofrecen una solución mucho más integrada, resumida, eficiente y adaptable a nuestro perfil profesional. Aun así, nuestra recomendación es que complementemos nuestros recursos de pago con aquellos recursos gratuitos que más nos interesen de cara a nuestra especialización o área de conocimiento jurídica.

 

Finalmente, si bien es cierto que nunca los profesionales del derecho habían tenido tantos recursos de información y conocimiento a su alcance, pensamos que mantener la calidad de los mismos supone un gran reto para la industria y que no se deben escatimar esfuerzos para dicha misión.

 

Luis A. García Segura

Profesor de Derecho y Director del Máster en Derecho Empresarial

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