TikTok

La revolución de TikTok

Si no eres Generación Z es probable que no conozcas la red social más usada entre el público más joven pero lo cierto es que TikTok, según la firma de datos Sensor Tower, ha cerrado el 2019 con más de 720 millones de descargas en el mundo, situándose detrás de WhatsApp.

Es probable que durante este extenso confinamiento hayas observado como mucha gente ha comenzado a invadir los stories de Instagram con vídeos de TikTok. Sin duda esta red social ha sufrido un auténtico boom entre los usuarios que aún no disponían de este canal durante este periodo de inactividad social.

En España, según datos de la propia red social de octubre 2019, TikTok cuenta con 3.7 millones de usuarios activos, el 70% son mujeres y el 30% hombres, el uso medio de la App es de 41 minutos al día. Cada día podemos observar como los “influencers” que seguimos a través de Instagram se abren un perfil en TikTok por lo que este fenómeno va a ser imparable y seguro transciende el público de la Generación Z y en breve conquista a los millenials más exigentes.

TikTok es una red que permite compartir vídeos muy breves, de entre 15 segundos y un minuto. Como viene siendo habitual desde la aparición de Snapchat o Instagram Stories, apremia la brevedad y la inmediatez. Los vídeos suelen ser muy creativos o humorísticos y es posible editar en ellos la imagen y el sonido, usar filtros…

Lo cierto es que estamos hablando de una de las redes sociales que cuenta con el público más definido del mercado. Las empresas se han dado cuenta de la oportunidad que supone publicitarse en una red social que aún no se ha saturado de anunciantes. Los que trabajamos impactando a los más jóvenes, sabemos lo costoso que es llegar a ellos utilizando los métodos tradicionales y con la posibilidad de instalarse un adblocker en cualquier momento que permita evitar la publicidad en sus dispositivos. TikTok nos pone en bandeja la oportunidad de llegar al público más joven a través del humor, la creatividad y la cercanía.

A día de hoy no existe la posibilidad de contar con un Business Manager similar al de Facebook, por lo que si desear hacer campañas en TikTok debes contactar con ellos o contar con la ayuda de una agencia.

Estos son los formatos publicitarios que ofrece la marca a día de hoy y que resumo brevemente a continuación:

Imagen: Brand Takeover: formato a pantalla completa que trabaja el awareness de la marca. Fuente: TikTok.

Top View: este formato permite aumentar el conocimiento de marca y genera un gran impacto de marca.

In-Feed Ads: formato de vídeo dentro del feed del usuario. Ofrece multitud de elementos clicables que permiten mejorar las conversiones.

Hashtag Challenge: este formato se aprovecha de la tendencia del usuario para crear y compartir y permite generar gran afinidad con la marca.

Efectos de marca: gran complemento para las campañas mencionas con anterioridad que permite al usuario hacer uso de herramientas creativas. Y vosotros, ¿ya sois Tiktokers?

Pilar Sastre

Departamento de Marketing Digital y Web

Elibro o la socialización del conocimiento

Es frecuente acudir al escritor Jorge Luis Borges cuando nos referimos a una biblioteca total, un lugar imaginado en su cuento la Biblioteca de Babel donde se custodian todos los libros que se han escrito desde el origen de los tiempos.  Pero lo que Borges no pudo imaginar es que su cuento, gracias a las tecnologías actuales, sería posible. La plataforma de libros electrónicos Elibro que el Servicio de Biblioteca de la Universidad Nebrija pone a disposición de sus usuarios es parte de esa Biblioteca de Babel donde podrás con un clic en tu ordenador, tablet o móvil leer un libro, resolver una duda o hacer volar tu imaginación en cualquier momento y lugar. Un paseo virtual por lo que serían los pasillos de una biblioteca tradicional. Y para que te orientes vamos a trazar un mapa que te sirva de brújula y guía cuando te dispongas a bucear por Elibro.

La plataforma de libros electrónicos Elibro es una biblioteca digital creada en 1998 y que pone a tu disposición un catálogo de alrededor de 100000 libros, publicaciones especializadas y otros textos en formato electrónico (tesis doctorales, textos de cátedra etc.) de más de mil prestigiosas empresas editoriales y prensas universitarias del mundo. Relaciones internacionales, moda, bellas artes, economía, marketing, publicidad, derecho, lengua y literatura etc. el catálogo de Elibro abarca una amplia gama temática que te ayudará a avanzar es tus estudios o trabajo en la Universidad.

Para que obtengas el máximo provecho y rendimiento en el uso de la plataforma, Elibro te ofrece un interfaz fácil e intuitivo en el que además de leer el libro que deseas puedes cambiar el idioma del interfaz (inglés, español o portugués) o echar un vistazo a un carrusel de portadas o lista de novedades donde exponen periódicamente los nuevos títulos que acaban de subir.

Imagen: Página principal. Fuente: Elibro

Si miras en la parte superior de la página principal del interfaz te encontrarás una caja de texto para la búsqueda rápida y ocho secciones: inicio, colecciones, búsqueda filtrada, búsqueda avanzada, mi estante, mis búsquedas, temas y ayuda.

Imagen: Búsqueda rápida. Fuente: Elibro

La caja de texto de la parte superior en la que aparece escrito “Teclee en cualquier lugar para realizar una búsqueda rápida” te servirá, tal como indica, para hacer una búsqueda rápida por un término o palabra cualquiera. Sería lo más parecido a cuando lanzas una pregunta en un buscador en Internet. El resultado de dicha búsqueda en Elibro serán los libros en los que aparece esa palabra o término tanto en la ficha que Elibro ha realizado del libro (por ejemplo, en el título o el resumen) como en el  contenido de otros documentos (por ejemplo en el índice del libro o en un capítulo de una revista). Observa, cuando optes por esta búsqueda que al escribir en la caja, aparecen debajo dos opciones: búsqueda filtrada y búsqueda avanzada. Elibro te indica de este modo que puedes hacer una búsqueda más refinada y selectiva con ese tipo de búsquedas y por tanto mucho más precisa que la búsqueda rápida. En estas búsquedas ahondaremos unos párrafos más adelante.

Imagen: Inicio. Fuente: Elibro

En cuanto a las 8 secciones que hemos enumerado anteriormente y empezando de izquierda a derecha desde tu pantalla, te encontrarás primero con la de Inicio. Si te encuentras navegando por una de las secciones y pinchas en dicho enlace, regresarás de nuevo al punto de partida: la página principal del interfaz.

Imagen: Colecciones. Fuente: Elibro

La segunda sección que nos encontramos es Colecciones. En esta sección encontraras la colección a la que el Servicio de Biblioteca tiene suscripción.

La tercera y cuarta sección, Búsqueda avanzada y Búsqueda filtrada (y que ya menciónanos cuando hablábamos de la búsqueda rápida) son las búsquedas que te va a permitir encontrar aquello que buscas con una mayor eficacia y precisión.

Imagen: Búsqueda filtrada. Fuente: Elibro

En Búsqueda filtrada introduce los términos, palabras o conceptos (caja “término de búsqueda”) de lo quieres obtener información y filtra la consulta con los desplegables que están situados a la izquierda de tu pantalla: Tipo de material, lenguaje, año de publicación, materia, editoriales, autores o tema .Filtrar los resultados lo puedes hacer antes o después de hacer la búsqueda. Es decir puedes filtrar y lanzar la búsqueda; o bien lo contrario, lanzar la búsqueda y filtrar.

Despliega estas secciones propias de la búsqueda filtrada que te hemos señalado en el anterior párrafo y especifica por lo que quieres filtrar (por ejemplo, si quieres encontrar los libros que estén en español del año 1999). Presiona en intro o en la lupa que aparece en la caja de búsqueda y observa que con esta sencilla operación el número de títulos que aparecen “en colección” o “contenido” se han reducido. Con la búsqueda filtrada conseguirás, por tanto, afinar más en tus búsquedas. Con los resultados de tu búsqueda en pantalla, elige cuantos quieres que aparezcan: 10, 15 o 25. Eso sí, no te olvides de pinchar en el botón azul “limpiar filtros” cada vez que hagas una búsqueda nueva.

Imagen: Búsqueda avanzada. Fuente: Elibro

Pero si lo que quieres es, pongamos por caso, buscar un título o autor concreto, un año o una editorial, es decir que ya tienes algo más claro lo que buscas porque sabes el nombre de ese autor o título, la sección búsqueda avanzada te ayudará a mejorar en tus resultados. Con esta opción de búsqueda en Elibro puedas agregar filtros (autor, editorial, fecha…)  y borrarlos también cuando no quieras utilizarlos (icono de basura). O lo que es lo mismo, puede hacer búsquedas mucho más concretas por palabras o grupo de ellas ya que puedes agregar tantos filtros como quieras y que a continuación te vamos a explicar.

En la sección de búsqueda avanzada te encontrarás con tres cajas. Son, de izquierda a derecha: el tipo de filtro por el que hacer la búsqueda y que es desplegable, otro con las palabras “contiene”, «igual a» o «rango» y que te explicaremos a continuación y la caja donde escribirás lo que quieres buscar. Despliega la primera caja e indica por lo que vas a buscar, un título de un libro por ejemplo, y  agrega un filtro si quieres buscar ese libro por un autor concreto y una editorial. A continuación, despliega la segunda caja (“contiene”). Con las posibilidades  que te ofrece esta caja, y si conoces, por ejemplo, el título o autor de un libro (como puedes observar en la imagen) señala “igual a” y encontrarás los libros que tienen exactamente ese título o autor (en mi caso Macías Rosendo, Baldomero). De lo contrario, y si señalas “contiene”, te devolverá los libros que tienen esas palabras que buscas; o  si en año de publicación deseas hacer la búsqueda entre dos fechas concretas, pincha en “rango”. Ya con la búsqueda creada y con las opciones especificas que has elegido (tipo de filtro, si es exactamente a esa palabra o no la búsqueda etc.) no te olvides de hacer clic en el botón azul “buscar” para lanzarla. Una vez que aparecen los resultados de tu búsqueda, veras una nube de términos que te permitirán afinar mucho mas. Pincha en el que creas más pertinente y de este modo reducirás el número de documentos. Y no te preocupes si has hecho una búsqueda muy compleja y quieres guardarla. Elibro te permite guardarlas tan solo pinchando en “guardar búsqueda” y así poder reutilizarla cuantas veces quieras desde la sección Mis búsquedas.

Imagen: Mi estante. Fuente: Elibro

Mi estante es la sección donde crear tu propia biblioteca. Es decir, cuando tengas el resultado de las búsquedas en tu pantalla, podrás añadir ese libro que te interesa a tu estantería y así encontrarlo con rapidez cuando necesites consultarlo de nuevo, sin tener que hacer otra vez ningún tipo de búsqueda. Pincha en el icono “añadir a estantería” y no te preocupes por cuántos libros tienes en tu biblioteca digital particular porque desde Mi estante también podrás hacer búsqueda rápida pero ahora solo de los libros que has elegido que formen parte de tu catálogo. También podrás organizar y personalizar tu selección de libros por carpetas.

Imagen: Mis búsquedas guardadas. Fuente: Elibro

La siguiente sección a la que ya nos hemos referido unos párrafos arriba, es la opción Mis búsquedas. En esta sección la plataforma te permite reutilizar las búsquedas que has guardado desde la Búsqueda avanzada. Solo pinchando en el botón azul que contiene las palabras “Realizar búsquedas” volverás a hacer esa búsqueda y si quieres también modificarla y así ofrecer otros resultados.

Imagen: Mis temas. Fuente: Elibro

Pero si lo quieres es simplemente darte una vuelta y ver lo que hay de un tema en concreto por Elibro, te lo resuelve la sección Temas. Presiona en el tema que te interesa y Elibro te dará como resultado todos los libros que sobre ese tema hay subidos en la plataforma.

Imagen: Ayuda. Fuente: Elibro

Por último en la sección Ayuda encontrarás varios enlaces y videos que te permitirán profundizar más en el uso de Elibro.

Imagen: Ficha del libro. Fuente: Elibro

Como ves es muy sencillo utilizar Elibro. Así que imaginemos que ya has realizado tu búsqueda correspondiente y has encontrado el libro o texto que te va servir para ampliar o apoyarte en tus estudios o investigaciones. Haz clic, por tanto, sobre el título del libro o directamente a “leer en línea”. Con la primera opción entrarás en la ficha que proporciona Elibro sobre el libro en cuestión (autor o autores, ISBN, materias, resumen o contenido del libro, limite de impresión etc.) y donde podrás acceder al libro de dos maneras : bien una lectura on line a la que podrás acceder también como más arriba señalamos ; o bien a modo de préstamo por 7 o 14 días mediante una lectura offline descargándote el programa Bluefire si te encuentras en un dispositivo móvil ; o en un ordenador con el programa gratuito Adobe Digital Editions y donde puedes bajar 10 documentos por usuario (aunque en algunos documentos no será posible y puede que haya restricciones).

Pero tal vez solo quieres un capítulo o un rango de páginas del libro. También es posible porque Elibro permite esa posibilidad. Solo fíjate en los límites de impresión que aparecen en la ficha del libro ya que son los mismos que el número de páginas que te puedes descargar.

Una vez que descargues el libro electrónico con Adobe Digital Editions  podrás hacer distintas operaciones: verificar vencimientos y devolución de documentos descargados, organizar tu biblioteca, transferencias de libros electrónicos descargados a otros dispositivos (iPhone, iPad, Kobo, Nook, Sony Reader, Kindle Fire), navegación en tu biblioteca de documentos descargados, búsqueda de texto dentro del libro electrónico,  anotaciones, resaltados y crear marcadores en el libro electrónico o  la impresión hasta el 25% del libro electrónico.

Los documentos que descargues expiran cuando se cumpla la fecha de vencimiento del préstamo, pero también puedes devolverlos antes de esa fecha. En Adobe Digital Editions haz clic en el icono en forma de flecha ubicado en el título, selecciona “devolver el objeto prestado”y  pincha en OK.

Imagen: Lectura online. Fuente: Elibro

Pero si no quieres descargarte el libro siempre puedes optar por la lectura on line desde la misma plataforma de Elibro. Con este tipo de lectura también tienes las opciones de copiar, anotar o subrayar pasajes del libro o bien consultar una palabra en un diccionario o un concepto que desconozcas en wikipedia. También puedes navegar por el libro desde el índice mediante enlaces a los distintos capítulos del libro o  buscar en el contenido del libro, añadirlo a tu estantería u obtener el enlace del libro para poder compartir el libro con un compañero, por ejemplo.

Como has podido apreciar, Elibro te ofrece además de un amplio catálogo, un abanico de herramientas que te harán mucho más sencillo el manejo en la búsqueda, uso y lectura de los documentos que aloja. Una plataforma a la que te invitamos entrar y echar un vistazo a sus estantes virtuales y que estamos seguros te será de mucha utilidad cuando realices tus trabajos o investigaciones desde casa y no tengas a mano los fondos de las distintas sucursales del Servicio de Biblioteca de la Universidad Nebrija. Es, como la propia Elibro indica en su web, la socialización del conocimiento.

José Luis Salado

Servicio de Biblioteca

Desde la transversalidad hacia la polimatía

Es común caer en el uso de aquellos términos que se ponen de moda. Todo es transversal, añadimos sostenible a cualquier frase, los asuntos se denominan la agenda, cualquier cosa que nos sucede es experiencial y se puede contar en lo que ahora llamamos, construir el relato.

Algunas de estas palabras y expresiones permanecen, y suelen ser aquellas que no son sinónimos de términos más usados, que no dependen de la moda, si no palabras que expresan nuevos conceptos o expresiones que detallan lo que antes no existía.

El mercado laboral no está libre de este virus semántico y cuando logra zafarse de la costumbre de usar palabras en inglés, para expresar lo que ya existe en español, descubre o recupera palabras que se ponen de moda, o que regresan del abandono.

Déjenme que les presente una palabra, que quizá no conozcan, pero que empieza a sonar de nuevo, ojalá como una de esas que vuelven para quedarse. Me refiero a la polimatía.

Con una tasa de desempleo cercana al 14% y agravada por la que muestra el desempleo juvenil, por encima del 30%, nuestros jóvenes se enfrentan a un mercado profesional impenetrable, que les obliga a ser mejores, para lograr sumergirse en su primer trabajo.

Hace unos años, estudiar dos carreras a la vez era territorio reservado a unos cuantos, identificados como los talentos del futuro, que duplicaban esfuerzos cumpliendo un horario infernal, mientras el resto de los mortales sudábamos tinta para superar una sola licenciatura. Hoy en las clases de cualquier universidad española, encontramos centenares de jóvenes que cursan dos grados en simultáneo, con una sensación de normalidad, que impacta en los que recordamos nuestros esfuerzos universitarios.

Es más, estos mismos estudiantes que ahora compaginan las matemáticas de C_ADE con el derecho mercantil, como quien disfruta de un plato combinado, son los mismos que demuestran un nivel de inglés que nunca soñamos los que pintamos canas, sin que por ello sientan nada especial.

La causa de esta fertilidad de conocimientos y competencias, no es solo el gusto por el saber y el saber hacer, es la respuesta a las dificultades que el mercado laboral les transmite, y que les obliga a ser especialistas en varios campos, con saberes diversos, para destacar entre los numerosos currículos que se agolpan en las bandejas de entrada de los empleadores.

Estas generaciones de superhéroes del saber, son una nueva fuente de posibilidades para las empresas y las instituciones, que han ido acomodando sus exigencias, a lo que los novatos candidatos les ofrecen. Si antes, para poder encontrar un empleo, tenías que asumir que valdrías para cualquier cosa, y a eso le llamábamos elegantemente “versatilidad”, hace unos años, evolucionamos a la antes mencionada transversalidad, es decir, a la capacidad para afrontar cualquier acción desde diferentes perspectivas. Para eso, te pedían ser capaz de trabajar interdisciplinarmente, o lo que es lo mismo, con personas de otras áreas. A medida que los nuevos titulados, demostraban su capacidad interdisciplinar y transversal, las empresas empezaban a subir el listón, para seguir buscando el deseado talento, y desembocamos en la polimatía.

Pero, qué es la polimatía. No es una competencia, no es algo que dependa solo de una actitud, como el valer para todo, es mucho más. Un polímata, que es lo que empieza a pedirse en los procesos de selección, es aquel que demuestra ser un especialista en áreas muy distintas. No es solo que estés dispuesto a hacer varia tareas, no es tampoco que sepas un poco de muchas cosas, es que sepas mucho, con un elevado nivel de profundidad de varias áreas.

En la historia encontramos polímatas fáciles de identificar, como Leonardo da Vinci, reconocido por ser un gran pintor, a la vez que arquitecto, poeta, músico, ingeniero y un largo etcétera que abruma enumerar. En un ámbito más doméstico, destaca como polímata Antonio de Nebrija, que si bien pasó a la historia por definir las reglas de la gramática de nuestra lengua, ejerció de traductor, experto en arqueología, medicina, derecho, pedagogía y arqueología, entre otras disciplinas.

De manera más reciente, figuras como Antonio Garrigues Walker, jurista, escritor de obras de teatro y político, o Natalie Portman, la oscarizada actriz, escritora de varios artículos científicos sobre psicología, disciplina que cursó en Harvard, muestran  perfiles polímatas admirables.

Como demuestran los nombres anteriores, ser polímata no es tarea de un día, ni alcanzable con libros de autoayuda. Es un trabajo de mucho tiempo, reservado a los inquietos, a los que se exigen un alto nivel de esfuerzo a lo largo de su vida, que acumulan años de estudio, pero que han aportado avances y progresos clave en la historia de nuestra sociedad.

Lo que llama la atención, es que ahora la polimatía empieza a abandonar el territorio de la exclusividad, ya no se reserva a pocos hombres y mujeres brillantes, sino que la estamos convirtiendo en moneda de uso común, que nuestros estudiantes asumen como dobles titulaciones, coronadas por un máster, acompañado de un buen nivel de segundos y terceros idiomas y un largo etcétera de saberes, demostrables con infinidad de certificados y diplomas, que no acumulan con el ambicioso objetivo de pasar a la historia, sino de lograr saltar la mayor barrera de entrada a la que se enfrentan las nuevas generaciones, que es la del primer empleo.

Es una alegría colaborar en la formación de estas nuevas generaciones de polímatas, que seguro van a construir un mundo mejor, pero inquieta comprobar que no siempre son ellos los que eligen serlo y que son presa de una inacabable carrera hacia la mejora continua y el alto rendimiento, que no siempre desemboca en el merecido éxito. Vaya desde aquí, mi reconocimiento y mi admiración.

Profesor Fernando Tomé

Vicerrector de Estudiantes y Empleabilidad, Universidad Nebrija Director de la Fundación Antonio de Nebrija

Biblioterapia

Tiritas para el alma: biblioterapia y Reading Nebrija

Leer es más barato que consumir ciertas drogas y también genera adicción. O al menos eso dice Marta Sanz en su librito “Razones para no leer”, que publicó La Conspiración de la Pólvora, una alianza de tres librerías independientes que se llaman Intempestivos, La Puerta de Tannhäuser y Letras Corsarias (sitas en Segovia, Plasencia y Salamanca). La autora también dice que, si lees, “vivirás otras vidas que de un modo irremediable empezarán a formar parte de tu propia existencia” y que “separarás mejor el grano de la paja”. Parece ser que leer es una actividad de locos porque es una forma de engañar al cerebro y hacerle simular sensaciones que no estás viviendo, empatizar con personas que no existen y aumentar la reserva cognitiva, provocando que seamos capaces de imaginar más y, por tanto, alejarnos de la realidad. A pesar de todo este caos insano (o debido a ello), leer cura y la biblioterapia es la práctica que prescribe la literatura.

     En momentos de tristeza, ansiedad o soledad, una novela puede ser un salvavidas. La biblioterapia consiste en recomendar títulos a los pacientes atendiendo a sus problemas. De hecho, la primera vez que se usó el término en The Atlantic fue para hablar de los beneficios de la lectura en la salud mental de los soldados hospitalizados durante la Primera Guerra Mundial. Mucho más tarde, en su libro The Novel Cure: An A-Z of Literary Remedies, las terapeutas de The School of Life, Ella Berthoud y Susan Elderkin buscaron tiritas literarias para todos los males del abecedario porque el arte cura y puede ser en algunos casos el remedio más efectivo y simple para esta experiencia extraña que llamamos vida. Después de todo, los griegos ya decían que las bibliotecas son lugares para el cuidado del alma.

     En el Centro de Escritura Nebrija (CEN) creemos en el poder curativo de las palabras. A veces la realidad cobra demasiado protagonismo y los libros son una vía de escape que también ayudan a lidiar mejor con el día a día. Es por esto por lo que Diego Aduriz, tutor del CEN y responsable de nuestro Reading Nebrija, ha preparado estas recomendaciones literarias para tiempos de coronavirus. Tiritas para el alma que esperamos que puedan ayudar.

     La biblioterapia puede ser algo maravilloso, qué duda cabe, pero es muy difícil acertar con qué va a ayudar a cada quién, ya que cada persona es un mundo. También depende de cuándo leas un libro, de con quién, del estado de ánimo… Por eso, lo llamamos tiritas para el alma, pues curar el alma es algo que se hace en un diván.

     Decía Richard Peck «Yo leo, porque una sola vida no es suficiente y en las páginas de un libro puedo ser cualquier otra persona; yo leo, porque las palabras que forman la historia se hacen mías, para construir mi vida; yo leo, no en busca de finales felices sino para perseguir nuevos comienzos […]».

     Jacques Lacan decía “Hagan como yo, no me imiten” y espero que cada cual tenga sus pequeñas joyas literarias para cada momento emocional. Os dejo algunas de las mías, intentando ser lo más objetivo posible.

  • Voy con, para mí, la pandemia mundial que ya estaba, está y estará presente en todo el mundo y de la que poca gente habla. La ansiedad.

     La ansiedad que no cesa de Fernando Martín Aduriz (Xoroi ediciones, 2018) que, en palabras del propio autor, “demuestra que sí es posible pasar de esta ansiedad que no cesa a la ansiedad que cesa, y ofrecer un camino”.

  • En cambio, para pasar un buen rato y echarte unas risas, en la siempre complicada materia del humor:

     La saga del Mundodisco de Terry Pratchett es desternillante, rápida y entretenida. Es fantasía, eso sí. Son muchos libros en esta colección, cuarenta y uno, si no me equivoco, y puedes seguirla en línea recta o por sagas, pues dentro de esta colección hay varias. Yo empezaría con la de la guardia, con ¡Guardias! ¿Guardias?, que es el primero.

     También, si quieres algún clásico de este género, La conjura de los necios de John K. Toole o El bastardo recalcitrante de Tom Sharpe son risas aseguradas.

  • Si quieres un poco de acción para luchar contra el aburrimiento, te presento a un autor que, si no lo conoces, te puede cambiar la forma de entretenerte en este género.

     Joe Abercrombie. Puedes leer su trilogía La primera ley, que es una auténtica maravilla, o bien su trilogía juvenil La trilogía del mar quebrado, más light pero igualmente deliciosa. Aunque, para mí, la mejor es La mejor venganza que, eso sí, recomiendo leer tras la primera trilogía.

  • En cambio, si quieres combatir la tristeza y quieres algo romántico y que te llene de ganas de vivir, te presento dos opciones, muy alejadas la una de la otra.

     Seda de Baricco es una auténtica joya, libro al que volverás más de una vez. Y Una letra femenina azul pálido es una obra genial de Franz Werfel que nos sumerge en un drama de entreguerras, en el amor pese a todo, en el deseo de vivir.

  • Si lo que quieres es evadirte, fantasear, viajar muy lejos, desconectar y que se te pase el tiempo volando…

     Crónica del asesino de reyes de Patrick Rothfuss es de lo mejor, sino lo mejor, que he leído nunca. Va rápido, pasa de todo, te tiene en una montaña rusa de emoción…

     Si buscas algo diferente en este género, te recomiendo La compañía negra de Glen Cook. Es algo que no tiene parangón, es un estilo precioso y muy definido.

     Y si lo que buscas es un auténtico reto, a Malaz, el imperio de los caídos de Steven Erikson cuesta seguirle el ritmo, pero cuando te enganchas… es maravilloso. Va por el noveno de diez.

  • Si quieres algo más profundo, más intelectual, que te haga pensar y a la vez te sea útil para ensanchar el alma y la forma de ver el mundo, te dejo esto.

     El infinito viajar de Claudio Magris es una recopilación de sus columnas en el Corriere Della Sera, en donde el autor contrapone dos formas de entender el viaje en nuestra cultura: el viaje circular (vuelta a la patria) como Ulises, en contra del viaje rectilíneo (Nietszche) con dirección a la muerte.

     La utilidad de lo inútil: Manifiesto de Nuccio Ordine es un canto contra «no me gusta perder el tiempo”, el rendimiento, la utilidad, el “haz sólo una carrera con salidas”. En definitiva, contra una base capitalista donde, nos recuerda el autor, lo más importante es, siempre, aquello que no es útil, como la poesía, la literatura, el arte o el amor.

  • Y por último, dejo esta retahíla de libros que, a mi parecer, pueden ayudarte mucho en estos tiempos de coronacrisis.

Un caballero en Moscú de Amor Towles

Todo lo que hay de James Salter

Claus y Lucas de Agota Kristof

La puerta de Magda Szabó

Yo confieso de Jaume Cabré

Cuentos Rusos (Ed. Gadir)

Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar

Mujeres de Andrea Camilleri

Madres e hijas (muchas autoras)

Hombres sin mujeres o Los años de peregrinación del chico sin color de Murakami

Ánimo, nos vemos en los libros.

Diego Aduriz y Ana Heredero

CEN_abril 2020

¿Por qué escribir?

Escribir es pensar. Es canalizar miles de pensamientos en tu cabeza para que vayan de uno en uno. Es organizar, agrupar, tachar, concluir, aclarar… Escribir es una actividad solitaria porque tienes que procesar las ideas, madurarlas y encontrar tu voz para ponerlas sobre el papel. Y escribir puede ser en este tiempo de coronavirus una forma de calmar el torbellino de información, deseos e inquietudes que habita en nuestra cabeza. El Centro de Escritura Nebrija ayuda con el proceso escritor. Ofrecemos tutorías en español y en inglés para guiar con la expresión académica y creativa. Nos encanta nuestro trabajo porque leemos y porque conocemos a través de los textos y de su retórica, pero también nos entusiasma ver que cuando las piezas del puzle van encajando, esto se ve reflejado primero en la cabeza del escritor y luego sobre el papel. Y es esta última parte por lo que creo que escribir puede servir de ayuda a muchas personas en esta cuarentena. En una época de incertidumbre, de confinamiento y de preocupación por los tuyos, un papel y un bolígrafo pueden ayudar a tranquilizar, organizar el pensamiento o comprender.

          Una de las actividades que podemos hacer es escribir un diario que nos ayude a procesar todo lo que estamos viviendo. No tiene por qué ser un fiel reflejo de nuestra rutina casera en chándal, sino que podemos dejar fluir la consciencia si estamos nerviosos y permitir que nuestra mano vague por el folio para liberar el cerebro de inquietudes (aunque solo sea un placebo). O podemos reflexionar sobre las pequeñas cosas que vemos y oímos: la libertad del gato que dormita solo sobre un coche en la calle mientras las personas aplaudimos a las ocho en las ventanas o las voces de los niños que se despiden del vecino, el que es profesor de inglés, a través del ordenador con numerosos y alegres bye bye. Dejarnos llevar por las letras o reflejar la normalidad dentro de la anormalidad.  

          Siguiendo la idea del diario y de la escritura como medicina para aclarar la mente, otra posibilidad que tenemos es crear una lista de las cosas que queremos hacer cuando esto termine. Por ejemplo, cómo de largo va a ser ese paseo o cuánto va a durar ese abrazo.    También podemos hacer una lista de las cosas en las que podemos mejorar en el futuro y preguntarnos si no es raro que visitemos tan poco a nuestros abuelos cuando podemos o que ahora que estamos encerrados podamos oír a los pájaros. Podemos incluso hacer una lista de las cosas que sí estamos haciendo bien ahora como quedarnos en casa, hacer reír a alguien por teléfono, ofrecer ayuda a los vecinos o dar las gracias a los cajeros del supermercado. Hacer listas nos da la ilusión temporal de control y al mismo tiempo es una oportunidad para reflexionar sobre esta situación y sobre lo que aprendemos de ella.      

          Escribir sirve también para evadirse y qué mejor momento que ahora para dar rienda suelta a nuestra creatividad. Si preferimos empezar con algo más sencillo, la aplicación Leemur nos permite crear historias con forma de WhatsApp. Si nos atrevemos con un relato, en internet se encuentran fácilmente temas o writing prompts en caso de que necesitemos un empujón. Por ejemplo, “Son las cuatro de la mañana y te despiertas porque la televisión se enciende sola. Cuando te acercas a apagarla, se corta el programa y aparecen unas letras en la pantalla que dicen No mires directamente a la luna. Hay luna llena y la ventana está abierta”. Además de inventar relatos, podemos adelantar a nuestra cuarentena el NaNoWriMo o National Novel Writing Month, que es un proyecto de escritura creativa creado por Chris Baty en 1999 y que se realiza cada mes de noviembre. De una forma u otra, debemos tener en cuenta que podemos fallar. Los niños son más creativos porque no pretenden ser perfectos. Se limitan a escribir cuentos, dibujar o tocar instrumentos sin ningún temor y se divierten. Podemos planificar las tramas de nuestras historias y describir minuciosamente a nuestros personajes, pero tampoco es necesario porque es algo que hacemos por pura diversión.

          No solo tenemos por qué escribir para nosotros, sino que regalar palabras es una opción. Muchas personas están enviando cartas de apoyo a los aislados de los hospitales que solo reciben la visita de los sanitarios con buzos. Otras publican poemas y canciones en internet para conectar y aliviar. Los hay que creen fervientemente en la biblioterapia y recomiendan y reseñan libros en las redes sociales o en largos WhatsApps a sus seres queridos. Hay gente que cuelga mensajes de ánimo en el ascensor junto a los arcoíris de los niños. Todo esto porque la humana es una especie curiosa y paradójica.       

          En el Centro de Escritura nos gusta observar cómo los escritores construyen puentes y aprenden sobre ellos mismos. Por eso, el propósito de esta entrada es sencillamente animar a escribir. No pretendo descubrir el mundo a nadie con estas sugerencias porque sé que ya muchos las aplican. Solo quiero seguir pasando la pelota informativa porque escribir es muchas cosas, pero ante todo es una herramienta con la que podemos buscar distintos efectos. Si el papel ayuda a liberar tensión, gestionar las emociones, pensar, entretener, expandir los horizontes o hacer sonreír a alguien, pues bienvenido sea. Enfrentarse a la hoja en blanco es para muchos como el miedo del portero al penalti, sobre todo si no estás acostumbrado, pero vale la pena.

Ana Heredero

Centro de Escritura Nebrija (CEN)

Biomedicina

Medes: medicina en español

Conocéis esa sensación, ¿verdad? Os hablamos de la incertidumbre ligada a los primeros pasos en la elaboración de un trabajo de investigación, es decir, la búsqueda y selección de información. Esos instantes son los más temidos. No sabéis qué es lo que os vais a encontrar y, para colmo de males, la mayoría de lo que os encontráis tras esa búsqueda no suele estar escrita en vuestro idioma materno. No sufráis más.

En nuestro esfuerzo por facilitaros el acceso a la información os presentamos una herramienta en donde no existen esas temidas barreras lingüísticas: Medes, medicina en español que tal como indican en la propia página web “… es una iniciativa de la Fundación Lilly que tiene como objetivo promover la utilización del español como lengua para la transmisión del conocimiento científico en general y de las Ciencias de la Salud en particular, entendiendo este propósito no solo orientado a la comunicación entre científicos y profesionales de la salud, sino también a la divulgación social del conocimiento entre todos los hispanohablantes”. Por ello, es una iniciativa abalada y respaldada por la RAE (Real Academia Española).

Medes es una base de datos referencial de acceso gratuito enteramente en español; una herramienta de consulta cuyas principales ventajas son la continua actualización y contenidos de calidad puesto que su selección es llevada a cabo por un comité asesor compuesto por reconocidos profesionales del mundo de la medicina.

¿Qué quiere decir base de datos referencial?, os habéis preguntado. Quiere decir que recoge los datos bibliográficos fundamentales (autor, título, nombre de la publicación, etc.) y un pequeño resumen de los artículos publicados en revistas especializadas, es decir; no posee los contenidos de las revistas y los artículos. No obstante, lo que sí ofrece es un enlace que te dirige a ellos, ya sea la web de la revista u otra base bibliográfica que contenga el artículo o texto completo.

En este caso, Medes es una compilación organizada, tanto alfabéticamente (por título de revista) como por materias (un total de 50), de información referencial de artículos de más de un centenar de revistas en español (gratuitas y de pago) publicadas desde el año 2001, sobre Biomedicina y Ciencias de la Salud, editadas en España (actualmente, más de 86 en su haber) y otros países de habla hispana.

En la página principal de Medes, cuando pinchéis sobre el icono situado encima de ¿Qué es Medes?, os aparecerá una nota de información, en la que se describen brevemente los contenidos de la base de datos. Seguidamente, al pinchar en Leer más accederéis a la búsqueda.

Imagen: Leer más. Fuente: Medes

Antes de seguir, para los autodidactas, también hay una opción audiovisual que ilustra el funcionamiento de este recurso a través del apartado Tutoriales en video.

Imagen: Tutoriales en video. Fuente: Medes

¡Ahora sí! ¡Estáis dentro de Medes!

Imagen: Tutoriales en vídeo. Fuente: Medes

Aquí se os presentan varias opciones de búsqueda, a saber: Límites, buscar revistas, buscar referencia y búsqueda avanzada. A primera vista podéis apreciar que es muy fácil e intuitivo navegar por la web, siendo Buscar Revista la opción más sencilla para hacer nuestras búsquedas.

Cada opción, como supondréis, ofrece una nueva perspectiva de búsqueda; la elección, bajo criterio vuestro, os permitirá utilizar la estrategia más adecuada y que devuelva los resultados más refinados, pertinentes y acorde con vuestras necesidades informativas en cada momento. Para los más exigentes y experimentados la opción Límites será la favorita.

Imagen: Búsqueda por Límites. Fuente: Medes

O, quizá, la búsqueda por una revista en concreto, en este caso elegir entre el listado proporcionado:

Y, por último, la Búsqueda Avanzada. Aquí podéis buscar por cualquier campo: desde el campo título al campo ID del artículo o revista dentro de la base de datos.

Imagen: Búsqueda Avanzada. Fuente: Medes

Todo esto está muy bien, pero ¿cómo se accede al texto completo?, habéis pensado. Paso a paso. Lo primero es que os dirijáis a la página principal y pinchéis en Revistas en Medes.

Imagen: Página principal de la búsqueda. Fuente: Medes

A continuación, os ofrecemos un ejemplo de búsqueda para ilustraros el procedimiento a seguir. No es el único, como sabéis ya, pero éste os servirá de referencia. Para esta ocasión la opción elegida es Buscar revista. En ella se os presentan dos opciones: materia y orden alfabético. En la segunda opción basta con que abráis el desplegable y seleccionéis la inicial con la que comienza el título de la revista.

Imagen: Ejemplo de búsqueda alfabética. Fuente: Medes

Si pincháis en Ver información de la revista obtendréis los datos bibliográficos correspondientes, es decir, desde cuando la revista se publica, los años y números que Medes tiene en su haber.

Imagen: Datos bibliográficos de la revista. Fuente: Medes

Ahora, vais a realizar la búsqueda por la opción materia. Seleccionad Materia, abrid el desplegable y elegid Enfermería.

Imagen: Ejemplo de búsqueda por materias. Fuente: Medes

A continuación, pinchad sobre Enfermería clínica. Aquí veis ordenados por año, volumen y número de ejemplar los artículos que esta revista contiene.

Imagen: Ejemplo de búsqueda en Enfermería clínica. Fuente: Medes

Después, pinchad sobre el último número del año 2019 donde encontraréis los últimos artículos que se han publicado.

Imagen: Artículos en Enfermería clínica. Fuente: Medes

En esta página os aparecen los enlaces de Texto completo que os remitirán al texto y/o documento.

Imagen: Acceso al texto completo del artículo. Fuente: Medes

Imagen: Texto completo del artículo. Fuente: Medes

¡Atención! Advertimos que habrá casos en los cuales por ser un recurso o servicio de pago os remitirá solo a la página principal, ya sea la revista o la base de datos que la contiene. En tal caso, tendréis que comprobar si el recurso está adscrito a la Universidad Nebrija a través de Catálogo-OPAC ~ Web Portal para poder acceder.

Y, por último, tras este breve inciso, os señalamos la posibilidad de obtener el Resumen del artículo.Para ello, pinchad sobre el título del mismo. Así mismo, podéis también acceder a través de esta vía u opción “referencias en Google académico” al texto.

Imagen: Ejemplo de resumen y referencias en Google Académico. Fuente: Medes

¡A qué esperas! Visita la base de datos bibliográfica MEDES y explora todo su contenido, seguro te sorprenderá. Te indicamos cómo puedes acceder a él desde la página de Biblioteca de dos formas: 

  • O, dirígete al apartado Recursos Web selecciona Áreas temáticas docentes y de investigación y haz clic sobre la sección Enfermería, aquí encontrarás ordenados alfabéticamente una serie de recursos electrónicos seleccionados por el Servicio de Biblioteca por su calidad e interés.

Gema Civantos

Servicio de Biblioteca

Gamificación

Juego, cultura digital y coronavirus

Empecé a escribir este artículo unos días antes de la situación de confinamiento en la que nos encontramos ahora por la pandemia del coronavirus. Le había prometido a nuestra querida María García que, antes de que finalizara marzo, le mandaría un artículo para publicar en NGC, y ya sabéis aquello de “lo prometido es deuda”.

Aquel artículo que empecé antes de que estallara la situación de emergencia llevaba por título “Juego y cultura digital” y comenzaba así: “No sé si todavía somos conscientes de que estamos inmersos en una auténtica revolución, la digital”… Después del estallido de esta pandemia, y desde la cuarentena a la que nos vemos obligados, este comienzo ha perdido todo su sentido, porque, de repente, la vida digital se nos ha impuesto y para sobrevivir nos hemos visto obligados a desenvolvernos en ella a marchas forzadas, sin instrucciones, como es habitual en esta nueva civilización digital. Así, de un día para otro, privados del mundo físico, el virtual ha pasado a formar parte de nuestra realidad cotidiana. Trabajamos, nos comunicamos, nos informamos, nos entretenemos, nos abastecemos…, casi toda nuestra vida transcurre en digital. No quiere decirse que antes lo digital no estuviera presente -de hecho, muchos jóvenes pasaban gran parte de su tiempo en este entorno y esto era objeto de crítica por muchos-, lo que sí es nuevo en la situación actual es que estas experiencias digitales se han generalizado entre la población y, desde el confinamiento, es esta tecnología la que nos está permitiendo seguir con nuestras vidas.

Así pues, ya todos hemos aterrizado en una nueva era, la digital, con reglas de juego bien distintas a la analógica. Se trata de una nueva civilización en la que, por ejemplo, la tecnología ya no la vivimos como algo separado de nosotros, como puede ser un coche o un teléfono, artefactos a los que recurrimos para hacer algo, que utilizamos porque cumplen una función. En esta nueva civilización, las tecnologías de la comunicación han pasado a formar parte de nosotros, como si fueran una extensión de nuestro cuerpo. Se han convertido en vitales, porque nos hemos dado cuenta de que, de otra forma, sería imposible mantenernos unidos y seguir formando comunidad durante esta etapa de cuarentena.

Alessandro Baricco denomina a esta nueva era la civilización del game (The Game, 2019) porque, señala, toda la cultura digital lleva en su ADN “el patrimonio genético del videojuego”, y desde tal paradigma podemos entender algunas claves de este nuevo modelo de civilización.

En realidad, la vinculación entre cultura y juego no es nueva; historiadores, filósofos y sociólogos se han ocupado de ello mucho antes que Baricco. Destacamos dos autores muy renombrados, Johan Huizinga (Homo ludens, 1938) y Roger Callois (Los juegos y los hombres, 1958), que vislumbraron ya hace tiempo que el juego está en la génesis y desarrollo de la cultura. Ambos autores sostienen que el juego cumple un importante papel civilizador debido a que ofrece un modelo controlado de la realidad; los niños/as cuando juegan es lo que hacen, controlar a través del juego lo que desconocen y les conmueve. 

Es en el siglo XIX, según Huizinga, cuando el juego pierde interés, ya que, para la cultura del productivismo, el juego, una actividad voluntaria e innecesaria, resulta una pérdida de tiempo. Frente al valor de la disciplina del trabajo productivo, el juego deja de ser un concepto útil, hasta que la cultura digital recupera este concepto, que conforma un nuevo paradigma cultural.

El propio Callois señala que los juegos, por el hecho de crear hábitos y ofrecer un modelo controlado de la realidad, son un reflejo de la cultura en que vivimos, y se aventura a decir que podemos comprender las cualidades, defectos, creencias, gustos, tendencias… de una sociedad a partir de los juegos que en ella predominan.

Tres rasgos básicos del juego lo hacen especialmente valioso como artefacto cultural: persigue una meta, lo que sin duda incrementa la capacidad de salvar obstáculos y de hacer frente a las dificultades; fomenta la interacción, requisito fundamental para la sociabilidad; y se rige por reglas, y por lo tanto contribuye a disciplinar los instintos. Tres rasgos muy útiles sin duda para la total implantación de la cultura digital.

Por todo esto, el juego se ha convertido en una actividad central de nuestra cultura. Los datos económicos así lo constatan: Solo durante el año 2019, el sector de los videojuegos facturó 152.1 billones de dólares, con un incremento de un 9,6% respecto al año anterior, y una cifra de jugadores que superan los 2.500 millones (Global Gemes Market, 2019). Pero no solo la economía evidencia este hecho, también otras perspectivas menos materialistas lo corroboran. Pensemos, por ejemplo, en la importancia que ha adquirido el fenómeno de la gamificación (aplicación de dinámicas de juego en entornos no lúdicos). Desde hace ya un tiempo se ha convertido en una actividad que se está aplicando a multitud de campos: en educación, como metodología de enseñanza-aprendizaje; en el mundo de las empresas, ya sea a la hora de motivar a los equipos de trabajo o de promover la interacción con las audiencias; en el contexto informativo, como es el caso de los docuwebs y los newsgames, formatos en los que periodismo digital y cultura del videojuego cooperan con la idea de conseguir un periodismo más lúdico e inmersivo.

¿Y cómo es esta civilización que “ha elegido el camino del game” (Baricco, 2019) para su supervivencia? Este mismo autor nos aporta algunas claves, que son las mismas de los videojuegos: un diseño agradable orientado a la satisfacción sensorial; una estructura basada en esquemas muy simplistas: problema-solución, pregunta-respuesta, amenaza-defensa; poco tiempo de espera entre cualquier problema-solución, todo tiene que ser rápido, deprisa, sin parar; aumento progresivo de las dificultades del juego; inexistencia o ineficacia de la inmovilidad; ausencia de instrucciones abstractas de uso, se aprende jugando; disfrute inmediato; existencia de una puntuación que va marcando el progreso, que te da un resultado, lo cual resulta muy tranquilizador. Podríamos ver estos rasgos en la gran mayoría de las actividades digitales que hacemos a diario, ya sea cuando escuchamos música por Spotify, cuando nos comunicamos por WhatsApp, participamos en las Redes sociales o cuando navegamos de un link a otro en internet.

Se trata pues de civilización lúdica, amante de lo superficial y en continuo movimiento. Lo que no significa que este modelo cultural sea estúpido; significa simplemente que ha adoptado esta vía (de nuevo Baricco) como forma de rebelión contra el sistema hasta ahora imperante, un sistema basado en las castas, en las élites, y que denostaba el juego por considerarlo superficial y una pérdida de tiempo.

Estoy segura de que en esta semana de confinamiento todos tenemos multitud de anécdotas que ratifican experiencias lúdicas (muy similares a los comportamientos de las comunidades virtuales online de videojuegos), como la moda que parece se ha impuesto de tomar el aperitivo con los amigos por videoconferencia; o la de pasar tiempo viendo y enviando vídeos divertidos, memes…, etc.; o la de estar permanentemente compartiendo información en los refugios favoritos digitales, principalmente WhatsApp y las Redes sociales; cuando no directamente jugando a alguno de la multitud de videojuegos que las empresas están  regalando estos días para amenizar la cuarentena. De hecho, parece que el juego de estrategia Plague Inc se ha convertido en una de las aplicaciones más descargadas para teléfono móvil con la aparición del coronavirus. Yo misma ayer por la tarde me bajé dos videojuegos para el móvil (no sé por qué aprovecho cuando estoy en el baño para jugar algún juego o consultar Twitter…) Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, también ayer vi en un artículo de prensa la noticia de dos ingleses que han creado una aplicación que permite calcular la cantidad de papel higiénico necesario para pasar la cuarentena. Sin duda, esta original idea está conectada con todas las bromas y memes que se han hecho sobre el acopio compulsivo de papel higiénico por parte de la gente para pasar la cuarentena.

Imagen: Aplicación sobre el uso de papel higiénico. Fuente: La Vanguardia (https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20200320/474269635730/aplicacion-permite-calcular-papel-higienico-necesitas-cuarentena-coronavirus.html)

Ahora mismo, mientras hago una última lectura antes de enviar este artículo, me llega este meme:

Imagen: Meme. Fuente: Twitter (https://twitter.com/AndyStalman/status/1241331395609444353?s=20 )

Y con estos ejemplos, que en mi opinión reflejan a la perfección la lógica del game, pongo punto final a este artículo que ya es demasiado largo y que me ha quedado un poco a caballo entre la cultura analógica y la digital.

Juana Rubio

Profesora de la Facultad de Comunicación y Artes

#EnNebrijaSeguimos

Debido a la situación generada por el coronavirus, en la Comunidad de Madrid se han cancelado durante unos días las clases presenciales en todos los niveles educativos.

Ante esta situación, la Universidad Nebrija ofrece a sus alumnos la posibilidad de asistir a sus clases en modalidad online. Para ello, desde Global Campus hemos trabajado en un plan de contingencia cuyo objetivo es dar soporte a profesores y estudiantes y acompañarles de cerca durante estos días. Ese plan de contingencia contempla:

  • Dimensionamiento: Número y características de profesores, alumnos, asignaturas y sesiones síncronas simultáneas
  • Aspectos técnicos: Dispositivos, equipación de las aulas, software, soluciones de audio, etc.
  • Formación: Sesiones específicas con los docentes que nunca han impartido en modalidad online
  • Comunicación: Información enviada a alumnado, profesorado y otras áreas de la universidad
  • Infraestructuras: Aulas y espacios en los distintos campus
  • Procedimiento del equipo: Pautas y organización del trabajo durante las próximas jornadas (reparto por campus, división por facultades, canales de atención/comunicación, etc.)
  • Coordinación con otras áreas: Comunicación, facultades, Marketing, Sistemas, Infraestructuras, etc.

Alumnos y profesores pueden contactar por los canales habituales para hacernos llegar cualquier comentario, incidencia o sugerencia al respecto.

Gracias a tod@s por vuestro compromiso y proactividad…

Y, recordad, #EnNebrijaSeguimos.

Global Campus Nebrija