La Biblioteca Digital Mundial (World Digital Library)

La Biblioteca Digital Mundial (BDM) creada por la UNESCO y la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos es una colección digital de los materiales culturales más representativos de todos los países del mundo. ¿Qué contenidos podemos encontrar? Su fondo de acceso gratuito se compone de libros, grabaciones sonoras, fotografías, revistas, mapas…de diferentes lugares, épocas e idiomas.

Este fondo se ha constituido gracias a los tesoros culturales que las entidades asociadas a la BDM (bibliotecas, archivos e instituciones culturales) han cedido para formar la colección. Además, existen organismos de carácter privado que contribuyen económica y tecnológicamente al proyecto. Esta red de colaboración entre instituciones culturales es uno de los pilares básicos sobre los que se cimienta la BDM.

Entre sus objetivos destaca su labor de acercar al público a otras culturas y pensamientos a través de las colecciones culturales de cada país. Asimismo la biblioteca persigue aumentar el volumen y variedad de estas colecciones con el objetivo de servir a la comunidad de investigadores, formadores y público en general. Por último y no menos importante la biblioteca también se propone reducir la distancia digital que hay entre los centros catalogadores.

¿Cómo surgió la BDM?

El propulsor de esta iniciativa fue James H. Billington, bibliotecario del Congreso de los Estados Unidos (EEUU) que en junio de 2005 propone la creación de esta biblioteca digital a la UNESCO con la intención de mostrar al público los logros y bienes culturales de todo el mundo. Un poco más tarde, en diciembre de 2006 la UNESCO y la Biblioteca del Congreso de los EEUU reúnen a un grupo de expertos de distintas partes del mundo con el objetivo de desarrollar y establecer unas normas para seleccionar los fondos que constituirán la colección de la Biblioteca Digital Mundial.

Durante su puesta en marcha se encontraron varios problemas a los que se debían hacer frente: muy pocos países digitalizaban sus fondos y otros incluso carecían de recursos para hacerlo, las páginas web estaban poco desarrolladas y la traducción a varios idiomas necesitaba perfeccionarse. Todo esto derivó en la necesidad de rediseñar las webs culturales y educativas con el propósito de mejorar su usabilidad y accesibilidad. Seguro que muchos de vosotros habéis leído o escuchado estos términos en el ámbito de las tecnologías y las comunicaciones… ¿Pero a qué se refieren cuando hablan de usabilidad y accesibilidad? La palabra “usabilidad” proviene del término inglés usability que significa “facilidad de uso” y esto hace referencia a la experiencia y satisfacción que los usuarios experimentan al interactuar con un servicio o recurso. De esta manera, cuanto más sencillo, intuitivo y cómodo de utilizar sea un sitio web mayor será su usabilidad. Por otro lado, el concepto de “accesibilidad” se refiere a la capacidad de ofrecer acceso a un recurso independientemente de las capacidades técnicas, cognitivas y físicas de los usuarios. Como podéis ver ambos conceptos se complementan si lo que un recurso busca, como la BDM, es intentar llegar a todos los usuarios por igual.

Prosiguiendo con el desarrollo de la BDM destacamos la presentación de su primer prototipo en octubre de 2007, pero no fue hasta abril de 2009 cuando se hizo oficial al público con las colecciones de cada estado miembro de la UNESCO. Desde entonces, la BDM sigue buscando socios con materiales de relevancia cultural para ampliar su fondo digital y continúa trabajando en la mejora y perfeccionamiento de las tareas de catalogación, traducción, navegación etc.

¿Qué tiene de especial la BDM frente a otras bibliotecas digitales? El elemento principal que identifica a esta colección es la universalidad de sus fondos, pues a diferencia de otras bibliotecas, esta iniciativa posee un enfoque mundial. Al mismo tiempo apuesta por la calidad de sus contenidos frente a la cantidad de los mismos. Esto no quiere decir que no sea importante el volumen de sus fondos, sino que la naturaleza y el contenido de los documentos deben destacar culturalmente para ser incluidos en dicha colección.

Este concepto de universalidad queda reflejado en su formato multilingüe. Pero ¡cuidado! no penséis que los materiales están traducidos, los documentos principales (libros, manuscritos, fotografías…) mantienen su lengua original. Lo que sí está traducido son los metadatos, las opciones de navegación y los contenidos de apoyo, concretamente a siete idiomas: árabe, chino, inglés, francés, portugués, ruso y español, lo que supone un paso más en la eliminación de barreras lingüísticas.

Y muchos os preguntareis ¿qué es eso de los metadatos? Pues bien… aunque existen diversas definiciones sobre el término metadato, podemos decir de manera sucinta que son datos que describen o aportan información sobre un objeto de información. En el caso de la BDM estos objetos de información son los artículos, manuscritos, fotografías… de los que se proporciona información (metadato) de carácter geográfico, temporal y temático, entre otros.

Otra de las peculiaridades que caracteriza a esta biblioteca digital son las elaboradas y completas descripciones que un equipo de conservadores y expertos han elaborado de cada documento de la colección, un ejemplo de ello es el documento fotográfico que sigue a continuación.

 

Imagen: Fotolitografía de las calles del Lower East Side, Nueva York, S.XX. Fuente: Biblioteca Digital Mundial.

 

Al igual que esta fotografía, todos los documentos de la colección se acompañan de una imagen y un texto que describe y contextualiza cada material, el cual puede traducirse y escucharse en los diferentes idiomas. Junto a esta descripción, encontramos una serie de metadatos que proporcionan importante información sobre el documento: autor o responsable, lugar, época, idioma, temática, tipología documental etc. Al mismo tiempo, estos metadatos permiten la navegación de un objeto a otro dentro de la colección digital y favorecen su exposición en los buscadores externos. ¿Esto cómo funciona? Es muy sencillo… podemos ir de un documento a otro a través de estos metadatos, que identificarás porque están sombreados en azul como los enlaces web.

Por último, la descripción de cada documento se completa con enlaces internos que permiten descubrir documentos similares dentro de la propia biblioteca y enlaces externos como el acceso a la institución de la que proviene el objeto, visitar organismos relacionados con dicho material etc.

 

Y ahora… ¿Cómo puedo buscar en la BDM?

El sitio web de la biblioteca busca en un total de 15.963 documentos procedentes de 193 países en el intervalo de tiempo comprendido entre 8000 a. C. y 2000. Desde la página principal podemos realizar dos tipos de búsquedas: una consiste en explorar el contenido a través de las categorías de lugar, fecha, tema, tipo de documento, idioma e institución; y la otra utilizar el cuadro de búsqueda para realizar una consulta en cualquiera de los siete idiomas. También podemos usar el método de navegación anteriormente explicado a través de las palabras clave o los metadatos que permiten ir de un documento a otro.

 

Imagen: Página principal de búsqueda. Fuente: Biblioteca Digital Mundial.

 

Asimismo, a los resultados obtenidos podemos aplicarles más filtros para continuar depurando nuestra búsqueda. Como vemos en la imagen que sigue a continuación, hay más filtros en la parte izquierda de la pantalla que indican el número total de resultados que encontraremos si seleccionamos cualquiera de ellos.

 

Imagen: Resultados de la búsqueda “caballeros”. Fuente: Biblioteca Digital Mundial.

 

Estos resultados pueden visualizarse de tres formas distintas: mediante un listado de documentos, una galería de imágenes y un mapa que sitúa la zona geográfica a la que pertenece cada documento.

 

Imagen: Formas de visualizar resultados. Fuente: Biblioteca Digital Mundial.

 

Ya veis que fácil es navegar entre las maravillas de esta biblioteca digital… con un simple clic, se pueden pasar las páginas de un libro, acercar o alejar los textos y moverlos en todos los sentidos. La excelente definición de las imágenes permite una lectura cómoda y minuciosa. Además, cualquier documento de la colección puede descargarse y si os interesa algún libro podéis leerlo en formato PDF (Portable Document Format).

 

Este proyecto no es tan sólo un proyecto de biblioteca digital para reunir documentos culturales, sino que también constituye una importante herramienta gratuita y en línea que nos permite acceder a ejemplares y materiales únicos de gran valor. Por eso, animamos a estudiantes, profesores, investigadores y usuarios en general a visitar y explorar esta magnífica colección digital que ponemos a vuestra disposición a través del Catálogo-OPAC ~ Web Portal de la Red de Bibliotecas. 

 

Amara Almagro García

Red de Bibliotecas Universidad Nebrija

1 COMENTARIO: “La Biblioteca Digital Mundial (World Digital Library)

  1. ¡Magnífico proyecto y espectacular su implicación que veremos a medida que pasen los años! Sin duda uno de los mejores proyectos para buscar información que de otra manera no sería posible conseguir.

    ¡Gracias por compartir Amara!

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